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martes, 26 de abril de 2016

LA MACROCEFALÍA DEBE ESTAR EN LA AGENDA




             Por Alberto Asseff*
   Una norma no escrita impone que en la agenda del gobierno, incluyendo al Legislativo, sólo caben los asuntos de coyuntura, es decir los que inquietan o preocupan en lo cotidiano. De este modo, lo trascendente, el largo plazo, sistemáticamente se deja para más adelante. Para cuando llegue una oportunidad, quizás abrigando la expectativa optimista de que se agoten los reclamos momentáneos y entonces sí podamos avocarnos a las cuestiones estratégicas o de transformaciones sustantivas.
   En verdad si aguardamos a que se despejen los problemas de ética, pobreza, seguridad, narcotráfico, empleo, jubilación, salud, educación, infraestructura, macroeconomía y demás para aplicar nuestras energías a los cambios de fondo o estructurales, bien cabría reflexionar para qué mutar si todo marcha redondamente. En esa conjetura, ciertamente de índole utópica, encarar transformaciones y grandes reformas sonaría a innecesario y hasta contraproducente. En una palabra, lo estratégico se posterga tanto si nos va mal como si nos fuere bien. Siempre se lo margina.
   La realidad nos manda otra cosa, nos habla diferente. Si no afrontamos lo estructural jamás podremos solucionar la coyuntura. Si no le cortamos el pescuezo a la impunidad nunca tendremos ética pública, con su secuela de que también se degradará la de las esferas privadas, como la empresarial. Si no reformamos el régimen tributario, nunca disfrutaremos de una genuina justicia distributiva, asimismo llamada social. Si no le damos buena batalla a la declinación del sistema educativo, no habrá perspectiva de disponer de educación de calidad. Si no racionalizamos la inversión en salud no poseeremos buenas prestaciones a pesar de que asignamos recursos de nivel sueco, contrastando con servicios mediocres. Si no disociamos absolutamente policía y delito, manteniendo esta sociedad tan evidente entre vigilantes y ladrones, con las excepciones del caso, en ningún momento futuro gozaremos de seguridad por más escáneres móviles y otras tecnologías con que dotemos a las fuerzas. La complicidad de la policía con el delito no siempre se produce por venalidad. La mayoría de los casos es por desidia y sobre todo por ausencia de ejemplaridad. Si arriba saquean, abajo se propaga la tentación de optar por ese desvío. Es el antiparadigma funcionando. Si para luchar contra la pobreza y el desempleo se adoptan las modalidades de incorporar ‘ñoquis’ o empleos de bajísima calidad y sumamente precarios en los Estados –nacional, provinciales y municipales – o extender planes sociales sin la contrapartida de prestación laboral, el porvenir nos deparará inexorablemente más pobreza y, lo peor, estructural. Dejaremos esa gran Argentina de la movilidad social ascendente – la pobreza era un estadio transitorio – para tener un país con una enorme miseria definitiva, anclada. Es lógico, pues se habría perdido la cultura del trabajo, ese gran ordenador social, ese dignificador por antonomasia, ese promotor de progreso y prosperidad. Individual y colectivamente.
   Si la coyuntura nos tapa la visión y nos enerva decidirnos por magnas reformas, seguiremos deformando demográfica y territorialmente al país, nutriendo una macrocefalía enfermiza. Buenos Aires hace tiempo que es un problema, en rigor una constelación que los reúne a todos, desde la deshumanización hasta la colosal adolescencia de infraestructura.
   Para simplemente poner un ejemplo, hay necesidades de médicos en todo el ámbito semirrural del país, esas poblaciones y caseríos de menos de 5 mil habitantes. Sobre todo, ausencia de especialistas, principalmente pediatras. En contraste, Buenos Aires tiene la proporción por habitantes más alta del mundo. Nadie quiere resolver esto con una medida plausible por donde se la analice: para habilitar el ejercicio de la medicina se deberá practicar un año a partir de la graduación en un destino que determinará la autoridad sanitaria, obviamente con renta y casa habitación. Así, nunca faltará un médico en parte alguna de la vasta Argentina.
   Trasladar la capital como lo hicieron EE.UU., Canadá, Brasil, Rusia, China, Australia y tantos otros grandes países no es un sueño o un proyecto faraónico. Es una estricta e imperiosa primera necesidad. No será la solución total para nuestros problemas, pero sí el inicio del camino hacia el arreglo. A partir de esa decisión tomaremos conciencia sobre la ineluctabilidad de adscribirnos a la cultura de las reformas profundas, desechando el escapismo del parche y de ‘ir tirando’.
  El ‘Plan Belgrano’ para el Norte Grande va en la dirección de las transformaciones con hondura. Por eso, parece oportuno reflexionar sobre los cambios transformadores de largo aliento y alta mirada. En ese marco hoy llamamos la atención sobre lo mucho por hacer para revertir el malsano macrecefalismo que sufrimos.
*Dip.nac (MC) y dip.del Parlasur
UNIR-Frente Renovador


domingo, 23 de junio de 2013

PARTIDOCRACIA: LA "LECHUGUITA" ZULMA FAIAD, CANDIDATA A DIPUTADA POR LA PROVINCIA DE BUENOS AIRES



El partido Compromiso Federal (UNIR) lleva como candidatos a diputados en la Provincia de Buenos Aires una lista encabezada por una vieja "vedette".
Se trata de Zulma Faiad, quien es acompañada de Manuel Moreno y Graciela Leone en el segundo y tercer puesto de la lista.
El partido es el que lideran los Rodríguez Saá, ubicó en el primer lugar de la lista a Faiad, quien antes ya había sido candidata en una elección en la cual había competido con Moria Casan.
Ello fue mediante un acuerdo con el partido UNIR de la provincia de Buenos Aires, que preside el diputado nacional Alberto Asseff.
Zulma Aurora Faiad fue una frustrada candidata a primera diputada nacional por la Ciudad de Buenos Aires, por el Partido de la Esperanza Porteña, en las elecciones legislativas del 23 de octubre de 2005. Fue designada titular de la Oficina para la Mujer y la Familia de la Municipalidad de Vicente López, el 2 de junio de 2008, ejerciendo durante cinco años el cargo.
En las elecciones del año 2005, Faiad se enfrentó a Moria Casan, quien se había presentado como candidata a Diputada Nacional en la ciudad de Buenos Aires por un partido de centro (Movimiento Federal de Centro), el cual se armó con fines exclusivamente electorales, encabezado por ella y que también perdió las elecciones. La revelación corrió por cuenta de la misma Casán en el programa de Susana Giménez, por Telefé: "Soy primera diputada en la lista. Pero más vale, yo no soy segunda de nadie y menos de un político, ¡por favor!". Además, la candidatura de Moria Casan en aquél momento recibió el apoyo del ex presidente Carlos Menem, de quien la vedette había manifestado ser amiga desde tiempos anteriores a que éste llegara a ocupar la presidencia de la Republiqueta.
Por otra parte, todo esto muestra cómo la Escuela de Frankfurt tiene su consecuencia política.

miércoles, 24 de abril de 2013

EL DIPUTADO ASSEFF PIDE LA RENUNCIA DE PURICELLI



El fracaso de la campaña antártica es un hecho gravísimo

El diputado nacional Alberto Asseff – partido UNIR, integrante del Frente Peronista Federal – reclamó la renuncia del Ministro de Defensa Arturo Puricelli frente “al tan escandaloso como gravísimo fracaso de la campaña antártica de este año”.
“La base San Martín sigue sin ser abastecida a pesar de que estamos terminando abril y Marambio, Esperanza y Carlini sólo fueron aprisionadas parcialmente. El Ministro da explicaciones que los hechos desmienten. Mientras se gastan fenomenales recursos en publicidad gubernamental, viajes, festivales y crecimiento de la plantilla burocrática, la Antártida padece un presupuesto famélico. Puricelli no sólo no entiende barcos tal como él reconoció en el penoso caso de la Fragata Libertad, sino que ignora el trascendental interés nacional en la Antártida. Debe volver a regir ese viejo principio de funcionario que fracasa, funcionario que se va a su casa”, señaló Asseff.


jueves, 21 de marzo de 2013

LOS CAMBIOS QUE LLEGAN CON FRANCISCO





Por Alberto Asseff* 


   Todos sabemos quién y cómo es el cardenal Jorge Bergoglio. Tan agudo e inteligente como austero y frugal. Sapiente y con convicciones. La preferencia por los pobres – la opción retórica de la Iglesia que muchos como Bergoglio quieren que sea absolutamente tangible – lo llevó a las villas de emergencia, no para salir en una fotografía, sino realmente para decirles a los necesitados que la Iglesia se alinea con sus sufrimientos y se empeña en sacarlos de la marginalidad, comenzando por la moral. Porque está claro y es definitivo: la primera miseria, la que abre las compuertas a la otra, la material, es la degradación moral. 


   Empero, lo que nos falta conocer es cómo gravitará el Papa Francisco tanto en las reformas que reclama la Iglesia como en los cambios que requiere el mundo, comenzando por nuestra región latinoamericana y más precisamente nuestra patria. 


   Bergoglio fue elegido por el Colegio Cardenalicio por sus dotes de firme alineamiento con la sencillez, su agudeza  para interpretar el tiempo que se vive y porque está habilitado como pocos para librar la batalla en el valle por el destino de los pueblos. 


   Es notorio que la Iglesia – sobre todo la del Nuevo Mundo, este al que pertenecemos – está perdiendo fieles. El pesimismo que denostó el Papa es uno de los factores. Los otros son la vanidad del poder – a la que sectores eclesiales no son ajenos -, la corrupción en las altas esferas político-sociales – que también se filtró en el Vaticano – y el populismo, ese enemigo embozado que tiene la causa popular. 


  La humildad del Papa no es sólo gestual, sino que responde a modo de ser. Es la antivanidad y es la forma de expresar la genuina opción por los pobres a partir de la verdad. Porque no se puede redimir a los necesitados desde la mentira o la hipocresía. 


   La pacificación de los espíritus – que siguen crispados, sobre todo por muchos líderes engañosos que montan su poder terrenal sobre la base de la confrontación, la división de clases y el resentimiento social – es otra peculiaridad del Papa, de sus objetivos a lograr desde el sillón de San Pedro. Bergoglio anticipó lo que será Francisco: un mensaje dulce, de palabra fácil y clara, pero llena de sustancia. Con menos elipsis o lenguaje críptico, pero no por ello con menos sabiduría y raíces doctrinales. 


   En este tema de lo sustantivo, Francisco ya nos ha brindado algunos datos: no quiere a los prelados en el monte y a los fieles, cual rebaño, lejos, en el valle. Pide a eclesiásticos y feligreses que juntos laboren  la vida en la Fe, es decir cumpliendo los mandamientos, único modo de redimirnos, de convivir y de crecer moral y materialmente. Ha dicho que los pueblos están cansados de ser gobernados por egoístas y que la Iglesia no debe ser ni una ONG de caridad ni reguladora de la Fe, sino su transmisora. Marcó así, que él aspira a ir al fondo de los problemas de este mundo. No se cobija en las formalidades y apariencias. Esta es una de las claves de Francisco. Y sin manifestarlo, busca una limpieza de la Iglesia. Tanto en la corrupción del dinero como de las conductas, sin ocultar la pedofilia que estraga la credibilidad. 


    La Iglesia es sapiente. Ello incluye que conoce la geopolítica. El mundo eurocéntrico ya no existe y por esto la curia romana debía dar un mensaje cristalino. La elección del Arzobispo de Buenos Aires como el nuevo Papa contiene ese recado. No actúa de apuro para dar la impresión de que entiende el cambio. Primero lo reflexiona y luego lo encara, con un plan y con exquisita aptitud para ir reubicándose. Algunas veces puede retrasarse, pero siempre ha podido recuperarse y colocarse en el ritmo del presente. La Iglesia tiene sensores sociales pretecnológicos,  pero aun más eficaces que los de la era tecnotrónica que vivimos. Eso le permite captar velozmente las mutaciones del mundo. 


   Otro dato relevante es que los 12 cardenales norteamericanos hayan sido militantemente favorables a la entronización de Francisco. Quizás, ‘Los Caballeros de Colón’ – organizados para preservar los valores cristianos, con influencia irlandesa – hayan visto en la corrupción y el populismo a dos enemigos no sólo de la Fe, sino de la paz en el mundo. Un exultante cardenal Timothy Dolan – arzobispo de Nueva York – lo dijo con un vocablo simple: “esto es un hito para la Iglesia”. 


    Francisco no adviene al trono romano para segar los procesos populares de la América Latina – ni de ninguna parte del planeta -, sino para truncar las falsificaciones. El populismo – corrupto, clientelar, sembrador de pobreza, sometedor del pueblo al peor servilismo, ese que se plasma mientras está bailando creyendo que es feliz, el que distribuye pan para hoy y hambre para mañana – es el que va a ser derrotado y en su lugar se emplazará el movimiento popular. No es profecía, sino análisis. 


   En el Nuevo mundo – el nuestro – en los últimos 40 años el catolicismo perdió un cuarto de sus fieles. Como escribió Vittorio Messori en Corriere della Sera, ese drenaje nutrió al sectarismo financiado por fuertes capitales norteños que desde hace más de dos siglos pretenden terminar con la que llaman “superstición papista”. Esa tendencia corrosiva debe revertirse. Una inmensa misión para Francisco y para todos. 


   El dilema no es si en la misa se canta, incluyendo alguna guitarra que desplaza al órgano, o sólo se reza con recogimiento. La opción es otra: ser auténticos en la Fe o hipócritas. Francisco significa por sobre todo autenticidad. Se pueden conservar las tradiciones y ser reformista en serio. Optar por los pobres no puede consistir en el espejismo populista, en ese formidable engaño de hacerles creer que mejoran cuando en verdad se los está hundiendo en la droga, la promiscuidad, la destrucción de la familia, el hedonismo, los disvalores. 


   La impronta de Francisco es devolver frescura a la Iglesia, ‘caminar con el pueblo’, rechazar el pecado de la vanidad del poder, resolver las formidables cuestiones sociales que nos embargan, limpiar la curia. Es una faena fenomenal. 


  Cuando observé a Francisco saludando a John Ton Hon, arzobispo de Hong Kong, pensé que la Iglesia, sabia, alguna vez tendrá un Papa chino. Por ahora lo tenemos sudamericano y para colmarnos de alborozo, argentino ¡Ojalá pueda plasmar la mitad de lo que se propone! Sería doblemente histórico, por provenir desde estos confines y por haber logrado esas anheladas transformaciones. 


   De las calumnias que intentan macular a Francisco sólo hago mías las palabras, de estos días, del teólogo de la Liberación – que Bergoglio combatió abiertamente,  a mi parecer acertadamente, porque una cosa es reformar y otra revolucionar,  cuestión sobre la que deberíamos discernir en otra ocasión– Francisco Jalics: -“Celebramos juntos una misa y nos volvimos a abrazar (con Bergoglio) solemnemente. Auguro al Papa Francisco la bendición de Dios para su oficio”. 


   Debemos vivir la elevación de Bergoglio a Papa con humildad. Nada de esa altanería de que “ahora no sólo Dios es argentino, también el Papa”. Ese alarde debe avergonzarnos. Los pueblos grandes no alardean. Simplemente tienen convicciones y mucha fortaleza. 


*Diputado nacional por UNIR, provincia de Buenos Aires
www.unirargentina.com.ar 

martes, 12 de marzo de 2013

HUGO CHÁVEZ, EL NOMBRE DE OTRA OPORTUNIDAD PERDIDA



Por Alberto Asseff*
   Con respeto frente al ser humano fallecido, debo decir que Hugo Chávez es el nombre de una oportunidad perdida. De otra más en nuestra América. Y van…
   El populismo no tiene arreglo. Es así y nadie lo podrá ni cambiar ni mejorar. Es resueltamente un formidable engaño por no decir literalmente un fraude. Mientras sentido o vocación popular implica y significa trabajar para que el pueblo se eleve moral y materialmente, populismo es un sistémico modo de seguir manteniéndolo donde está –marginado, excluido, empobrecido, deseducado, desentrenado para los desafíos del trabajo– o, peor, hundiéndolo aún más, todo en nombre de un falaz distribucionismo combinado con una red arcaica de asistencialismo. Nunca tan cierto ese refrán de “pan para hoy, hambre para mañana”.
   Detectar cuándo una política es popular y cuándo es populista es un ejercicio sencillo: si se van generando puestos de trabajo en cada vez mayor cantidad y provenientes de la actividad e iniciativa privada nos hallamos ante un gobierno popular. Si, en contraste, el gran empleador es el Estado –sea nacional, provinciales o municipales, con sus alambicados e infinitos organismos-, estamos ineluctablemente ante el populismo en acción.
   Un empleo privado libera al trabajador de toda subordinación psicológica. Es un escudo antipresiones o antiextorsiones punteriles. Un trabajador en esas condiciones es un votante desatado para expresar su voluntad política genuinamente. Un puesto público –o una “cooperativa” engendrada por el Ministerio de Desarrollo Social o un “asistido”– es sinónimo de cercenamiento de la capacidad política. Es un ciudadano maniatado. Está vinculado al sistema imperante, sobre todo porque los operadores del oficialismo – todos rentados por las arcas públicas, obviamente, ya que nadie a estas alturas puede pensar que existen esos nobles ciudadanos que se llaman ‘militantes’- se encargan, desembozadamente, de avisar que “si pierde el gobierno, se evaporan los planes y el “trabajo” dependiente del Estado”.
   Me parece que la diferencia nítida, el deslinde, lo expresa la cultura del trabajo: si el gobierno la propicia como estrategia, nos encontramos con una dirección popular. Si se desinteresa de ella, estamos frente al monstruo disfrazado que se llama populismo.
   Ciertamente,  en Venezuela existió durante 190 años una clase social sumergida en los túneles oscuros de la más mayúscula marginación. Una injusticia tan flagrante como irritante. Chávez, a no dudarlo, dedicó empeños y dineros para arrancarla de esa condición indigna. Y lo obtuvo, en alta medida, pero a un costo fenomenal: desequilibró la economía, de modo que hoy Venezuela tiene trabados los caminos, salvo que produzca un dolorosísimo ajuste que, claramente, perjudicará a los pobres hasta ahora beneficiados. Luego del pan, vuelve el hambre. Así acaece con la falsificación populista.
  ¿Por qué la distribución benéfica para los necesitados afectó el funcionamiento de la economía? El motivo es el populismo, ese enemigo con cara de bueno. Si ese proceso de justicia social no va acompañado por otro de diversificación de la estructura económica a horcajadas de mucha inversión privada – del ahorro interno y también del externo -, la sustentabilidad del distribucionismo sin más creación de trabajo se agota. Así, antes de morir el presidente, el chavismo debió devaluar su moneda en un 46% y hoy Miami es más venezolana que cubana. Allí, en la más latinoamericana ciudad de EE.UU., se vuelcan los ahorros venezolanos, como los de casi toda nuestra América. Lastimosísimo.
  Una devaluación tipo shock no es la causa, sino el cruel síntoma de que las bases económicas están distorsionadas ¿Cómo explicarse que con bonísimos precios del petróleo – como podríamos decir de la soja – se produzca esta situación de cuasi derrumbe? La cuestión es simple: si no se apuesta todo al trabajo libre y, en cambio, rige el famoso “exprópiese” – como Chávez formuló por televisión en una ocasión memorable por lo farsesca, ridícula y ruinosa -, los capitales se espantan y el único inversor pasa a ser el Estado que por más carisma y magia que ostente el líder, llega inexorablemente a un punto de agote. Las arcas estatales no se multiplican al son de la demagogia política. Suelen quedar exhaustas antes de que el líder enmudezca. Así emergen los ominosos déficits que preludian tormentosos días no sólo para la economía, sino para la sociedad, primordialmente para los pobres, ese estamento presuntamente privilegiado por el populismo imperante.
   Malo es un gobierno débil, tanto como un gobierno fuerte. Los dos pierden el control. El débil primero, claro está. El fuerte, a la larga, de controlarlo todo deviene en un cuadro donde todo cruje y se resquebraja. El gobierno ideal es el que se asienta en el equilibrio. No estatiza, pero vigila con experticia. No se entromete, pero mete mano cuando detecta una deformación. Donde hay un monopolio, genera las condiciones para que surja la competencia, esa señora magnífica que suele ser mejor controladora que los inspectores oficiales.
  Recuerdo la inhumación de un grande de verdad, el nacionalista francés Charles de Gaulle. Nacionalista que impulsó la economía de Francia con apertura y con la  integración de Europa. Fue en 1970 en Colombey-les-Deux-Églises, con la modestia de la grandeza. Las oleadas de gente en Caracas son emocionantes, pero ¿sacarán adelante a Venezuela? Si sostienen a un gobierno que reequilibre la sociedad –terminando con la fractura del odio interno– y a la economía –atrayendo los capitales en lugar de impulsarlos a la fuga– seguramente la querida Venezuela tendrá buen horizonte. Por ahora, Chávez es el nombre de una oportunidad perdida: su legado es la ruina socio-económica, todo minado por la feroz división de clases y por la sombría perspectiva de la economía de monocultivo que fragiliza al país, en el marco de un gasto público exorbitado e insustentable.
  Necesitamos  más sensibilidad popular y menos populismo falaz. Sería el colofón que sintetiza estas reflexiones.
                                     *Diputado nacional por UNIR
                                    www.pnc-unir.org.ar
                                   www.unirargentina.como.ar

lunes, 28 de enero de 2013

ES MORAL Y ES POLÍTICO (EL PROBLEMA)



Por Alberto Asseff *

El vuelo es gallináceo;
por eso nos llevamos
puestos todos los alambrados
Creo que todos coincidimos en dos cuestiones: que tenemos un gran problema nacional y que su raíz es política. Llama la atención, pues, que compartiendo el diagnóstico y siendo conscientes de cuál es la terapéutica básica, no acertemos a darle tratamiento a la Argentina enferma.
Generalmente, el tramo más complejo de una patología se halla en diagnosticarla correctamente. Hecho un pertinente encuadre, la curación resulta relativamente más sencilla.
Sin embargo, hace décadas que sabemos – y lo expresamos – que nuestro problema es político y que su origen es moral. El decaimiento de los valores comenzó hace añares. Una vez que empezó esa decadencia se tornó irrefrenable y, peor, se retroalimentó de modo que su profundización creció geométricamente.
¿Qué pasa que no podemos darle solución moral y política al problema moral y político que sufrimos? Sucede que está gravísimamente enfermo el productor de anticuerpos, es decir la política. A un problema político le cabe una solución desde la política, pero hete aquí que la política es el problema. Una encerrona perfecta, peor que un intrincado laberinto. De éste es posible zafar, pero ¿cómo salir de un encierro?
El 8N, por caso, multitudes se autoconvocaron y manifestaron por todo el país. Expresaron una vasta insatisfacción, fuerte indignación y larga protesta. No obstante, erraron en lo esencial: exteriorizaron su repugnancia por todo lo que tenga olor o sabor a política. No impugnaron sólo a la política propia del gobierno de turno, sino a toda la política ¿Cómo, entonces, se puede encauzar, estructurar, darle forma al cambio reclamado?
A la mala política sólo la puede sustituir la buena política. Los argentinos tenemos dolorosísima experiencia del redondo fracaso de los intentos de suprimir la política como consecuencia de la tacha que merecía a la sazón su podredumbre y/o su ineficacia. Cuando el probo y buen administrador presidente Arturo Illia cayó el 28 de junio de 1966 el país entero – o prácticamente – saludó al dictador que lo habría de suceder. Prometía modernizar estructuras y terminar con la mala y vieja política ¿Qué es lo primero que hizo el flamante mandamás? Abolir la política, llegando hasta confiscar los bienes de los partidos disueltos. Y explícitamente lanzó la consigna de los tres tiempos: primero, el tiempo económico; luego el social y, al último, el político. Nunca se produjo un error más fenomenal. Creo que en el mundo entero no existió un yerro de esa dimensión. Si habíamos caído en la frustración producto de la “mala y vieja política”, lo prioritario era construir la buena y nueva política. De entrada, nomás.
Porque el riesgo de postergar la labor de reconstruir la política radicaba en que cuando se dispusiese acometer esa misión, las condiciones la tornarían imposible. Así fue. Antes que llegase “el tiempo político” advinieron el “Cordobazo” y los gérmenes del terrorismo subversivo. El 8 de junio de 1970, el inicialmente gran jeque cayó en la absoluta orfandad. El efecto fue devastador: la ‘mala y vieja política’, que diera lugar al golpe de Estado de 1966, resurgió – empeorada – como si nada hubiese acaecido. El malogro nos retrotrajo. Por eso, apenas un lustro después – en 1976 – otro golpe arribó, también – es inocultable – en un manto de expectativas favorables ¿Qué medidas ‘revolucionarias’ adoptó de arranque el elenco golpista? Disolver a los partidos y “guardar las urnas”, suprimiendo la actividad política. Siete años después, en el marco de las derrotas moral (se combatió al terrorismo con métodos ilegales), sociocultural (los valores morales agudizaron su declinación),económica ( la “tablita” fue letal, junto con el exponencial aumento de la deuda externa ), política (no se erigió la nueva y buena política, limitándose a congelar a la mala y vieja ) y militar (en Malvinas y Atlántico Sur, porque nuestra rendición no sólo nos hizo perder temporariamente las islas irredentas, sino también los otros archipiélagos y los espacios marítimos aledaños), “los reorganizadores” se tuvieron que ir sustituidos por la ‘mala y vieja política” descongelada. Retrotracción, otra vuelta de tuerca decadente.
Nos acercamos a los treinta años de democracia. El balance, muy provisorio y para nada taxativo, indica que tenemos un millón de “ni-ni” – jóvenes que ni estudian ni trabajan -, una incipiente, pero volcánica guerra territorial en las villas que está librando a balacera suelta el narcotráfico, una violencia vandálica y delictiva creciente, una corrupción galopante, una amenazante inflación que habla a las claras sobre agudos desequilibrios macroeconómico-sociales y, por sobre todo, una ineficacia de gestión alarmante. Ésta última es notable en los transportes, especialmente el ferrourbano. Cuantiosísimos subsidios que fueron a parar a la codicia corrupta de muchos delincuentes de guante blanco, simultáneamente con los peores ferrocarriles del planeta, casi sin exagerar.
La Argentina saldrá airosa con buena política. Construirla requiere participación cívico-ciudadana – valga el adrede pleonasmo - y varias C: compromiso, confianza, credibilidad, convicción, cohesión y concertación. Unión, en un solo vocablo.
A la buena política no la trae la cigüeña y tampoco llueve. No viene de arriba, sino que se la labora abajo. No es un milagro, salvo el ‘milagro’ del trabajo que es menester para construirla. Los dirigentes que soñamos tener y disfrutar son los que engendramos nosotros, con nuestra participación y acción. Empero, si tomamos parte y actuamos partiendo de la falacia de que no queremos ‘hacer política’, el resultado es inexorable: la mala y vieja política seguirá en el trono. Que no nos representa y menos satisface, ¡claro que es así! Pero si la queremos representativa y satisfactoria, tenemos que construirla, arremangándonos. No viene por generación espontánea.
Por ahora, el escenario político-social tiene algo mucho peor que el pésimo gobierno nacional actual. Es la falta de una alternativa sólida y, obviamente, confiable. Si lo podemos decir es porque lo hemos pensando. Ya se sabe, a un buen pensamiento le corresponde una buena acción. Es tiempo para ponerse resueltamente manos a la obra.
*Diputado nacional por el partido UNIR-Provincia de Buenos Aires

sábado, 12 de enero de 2013

VUELVE ROMERO FERIS A LA PARTIDOCRACIA



Los políticos tienen verano a medias. No pueden con su genio. Es lo que le pasa al ex senador y gobernador correntino Raúl "Tato" Romero Feris quien multiplica sus conversaciones playeras en Pinamar. 
Habló con varios dirigentes, pero particularmente tuvo una conversación prometedora con el diputado nacional Alberto Asseff, hombre vinculado con los Rodríguez Saa. 
Se sabe que Alberto Rodríguez Saa se posicionará como precandidato a senador nacional, y ya se menciona a Romero Feris para la precandidatura a diputado nacional. 
Lo primero, aseguran desde el Partido Nacionalista Constitucional de Asseff, es promover un compromiso de todos contra todo intento de reforma de la Constitución. Pero las precandidaturas ya están apareciendo en el horizonte.
De cara a las elecciones 2013, el ex gobernador Tato Romero Feris afirmó que desde el Partido Nuevo están evaluando las distintas alternativas. “Estamos con muchas ganas de ir por las legislativas”, indicó. También hizo referencia a su imposibilidad de postularse como gobernador de Corrientes. “Me tienen prohibido hace 14 años. Es un mecanismo perverso, le tienen miedo a la voluntad popular y por eso no dejan que participe”, señaló.



SIN JUSTICIA NO HAY DEMOCRACIA

Por Raúl Romero Feris
He sido gobernador de mi provincia. Fui también dos veces intendente de la ciudad de Corrientes, don- de vivo y seguiré aunque algunos no lo quieran. Me ha tocado el más alto honor para un hombre que en- tiende la política como un acto de servicio: conducir el destino de mis conciudadanos. Lo gané con los votos, me lo quitaron con un golpe institucional.

Me fabricaron decenas de causas, me encarcelaron sin proceso, confeccionaron expedientes y al efecto pusieron magistrados. Integraron tribunales especiales para juzgarme y luego cámaras de alzada para poder convalidar, en forma arbitraria, esas sentencias sin otorgarme la posibilidad de ejercer defensa.
Hoy, trece años después, todavía siguen confeccionando fallos contra derecho para lograr lo que en el marco de la ley no pueden y lo que en el terreno electoral jamás han logrado: doblegarme.
Trece años han pasado desde que un grupo de actores de la política correntina se apoderaron de las instituciones, tras derrocar al gobierno del Partido Nuevo que conduzco. Desde entonces he sido perseguido judicial y políticamente. He sido hostigado, vilipendiado, acusado y encarcelado. No pudieron conmigo, con mi familia, con la gente, con los correntinos…
Me han ofrecido arreglos, la posibilidad de marcharme, de escapar. Sin embargo, elegí quedarme. Deseché el salvoconducto mafioso y me quedé a de- fender donde corresponde mi nombre, mi honor. A preservar la historia, la de mis mayores, la de los correntinos de a pie que en mi figura sienten el avasallamiento.
La Justicia de la provincia de Corrientes se ha convertido en un instrumento de apriete y sometimiento. Las denuncias en tal sentido ya no son solamente mías, otros que han comenzado a padecer idéntico escarnio y también sufren la falta de garantías, la ausencia de justicia, han comenzado a plantear demandas contra jueces, fiscales, contra camaristas y ministros del Superior Tribunal.
Afortunadamente no son todos los magistrados, pero lamentablemente son mayoría. Y están enquistados en los puestos de conducción de un Poder que es pilar del sistema republicano.
Sin embargo, en este estado de precariedad, la estructura institucional tambalea. Y la democracia se resiente.
El pueblo de la Nación argentina debe saber lo que sucede en mi provincia. Que hay una Justicia funcional a la política, no al derecho. Mi caso es el mejor ejemplo, pero no es el único.
He pasado tres años y medio detenido sin juicio ni condena previa. Soporté estoicamente porque tengo tranquilidad de conciencia y el coraje para dar batalla. Fui sometido a juicio con tribunales especiales y luego al ser apeladas las sentencias fueron revisadas por cámaras igualmente cuestionadas.
Conmigo no se han privado de nada. Todas las arbitrariedades posibles –algunas, inéditas- las ejecutaron. Han llegado incluso a la barbarie de que magistrados y fiscales que participaron en una insta preliminar del proceso, posteriormente volvieron juzgarme en la alzada; mayorías automáticas que han rechazado in límine planteos formulados por m defensores, resolución de planteos y fallos sin guardar las más mínimas formas procesales.
No hay límites. La sinrazón ha tocado el extr de que el jefe de Ministerio Público Fiscal, que a mula varios pedidos de juicio político al igual que la plana mayor de la Justicia correntina, vitup públicamente al Presidente de la Cámara de Diputados de la Provincia.
El desborde llega al paroxismo de que el jefe de los fiscales se considera dueño de la vida de las personas. “Yo soy la ley”, repite sin pruritos. Este mismo funcionario fue el que amenazó a la diputada Nora Nazar (mi esposa): “Voy a meter preso a tu marido”.
El ex juez español Baltasar Garzón, de reciente paso por Corrientes, recogió una denuncia por delito de lesa humanidad que pesa contra el aludido jefe de Fiscales.
Esta es la Justicia en Corrientes. En sus manos está la libertad, el honor, los bienes de la gente.
En estas últimas horas, la corporación judicial, con la complicidad del gobierno de turno, ha vuelto a arremeter contra mi persona sin darme lugar a defensa. Con resoluciones, ilegítimas e ilegales, rayanas con el desquicio jurídico, me utilizan para enviar un mensaje al resto del arco político no oficialista.
Sucede que hay casi 20 pedidos de juicio político contra ministros del Superior Tribunal y el fiscal General. En paralelo ha ingresado también al Senado de la Nación una solicitud de Intervención al Poder Judicial.
Con sus groserías la Justicia de Corrientes ha quedado al desnudo. Y me usan como moneda de cambio de las operaciones políticas. Siempre ha sido así, y lo ratifican ahora con un nuevo fallo amañado.
Pero no podrán quebrarme... seguiré buscando justicia, la verdadera. La que hace sana a la democracia 
Raúl Tato Romero Feris 
Fuente: momarandu.com

miércoles, 26 de diciembre de 2012

APAGÓN DEL PENSAMIENTO



    Por Alberto Asseff *
 Vastos apagones empañaron la Nochebuena de miles de hogares. Patentizan la sostenida desinversión en un área vital como es la energética. No hay, no ya desarrollo, sino mero crecimiento que pueda mantenerse sin la suficiente energía. Es el embudo del ‘modelo’ vigente. En rigor, uno de los cuellos de botella que lo estrangulan. Otro – para sintetizar, en lugar de una enumeración hastiante – es la deseducación, algo peor que la falta de ella. Porque no sólo sufrimos los “ni-ni”, quienes ni estudian ni trabajan, cerca de un millón de jóvenes, sino que los que sí estudian lo hacen cada vez con menor calidad. Y los que estábamos educados, por el nocivo efecto contagio, nos estamos deseducando, algo así como embruteciendo o para decirlo más académicamente, incivilizando. El vandalismo urbano que arrasa con todo lo común, sea patrimonial o simplemente espacio – un paseo, una plaza, una calesita – muestra cómo lo rústico invade las ciudades. Con un agravante: lo rural no es refinado, pero es fresco y espontáneo. Limpio de espíritu. En contraste, esta incivilización viene encapuchada y con palos. Endiablada por fuera y por dentro.
Empero, el apagón energético es lo de menos si lo comparamos con el apagón del pensamiento. La Argentina hace tiempo que sobrevive en medio de una alarmante adolescencia de ideas, sobre todo que traigan alguna novedad, siquiera un intento de innovar.
Veamos, relatado ligeramente y sin aspiración de agotar el tema, el cuadro. El mundo, a pesar de su desaceleración económica, sigue demandante de alimentos ¿Qué idea surge de nuestras autoridades para estimular la producción, diversificarla, agregarle valor? Expropiar -¿confiscar? – el predio de Palermo, de la Sociedad Rural. Esa es la ‘política agropecuaria’ para coronar el año. El subte de Buenos Aires se ha atrasado tecnológicamente y sigue sin extender su red ¿Qué se propone como alternativa? Estatizarlo, como si sobrecargar al Estado como gran inversor y superadministrador fuere una garantía de éxito y no existiera larga y frustrante experiencia al respecto. El tránsito vial interurbano – del urbano metropolitano mejor ni hablar – está absolutamente colapsado ¿Qué idea hay para este problemón? Ninguna. La corrupción sigue galopando por todo el entramado del Estado haciendo estragos ¿Idea de solución? Ninguna. La concentración demográfica en el área metropolitana, que se replica en Rosario, Córdoba y en cada capital provincial, es desquiciante ¿Propuesta de solución? Ninguna. El mar – la pampa marítima o “mojada”-  que nos pertenece ahí está, aguardándonos ¿Qué hacemos? Nada, ni siquiera tenemos barcos patrulleros ¿Aviones? De ellos no se habla. La deseducación y desocialización incivilizadoras avanzan raudamente ¿Qué hacemos? Nada. La política y los partidos prácticamente se acotan a la falaz “militancia” sostenida por jugosísimas y gruesas remuneraciones, de todos los organismos estatales, incluido el que debería responder a los justos reclamos de los jubilados, la Anses ¿Qué se programa para volver a tener partidos políticos que sirvan para la participación cívica y para la formación ciudadana? Nada. Padecemos de un déficit de más de tres millones de viviendas ¿Qué se planifica? Inaugurar 227 casas en alguna periferia de una ciudad. Construcciones aisladas que le son funcionales a la titular del Ejecutivo Nacional para propagandizar a su gobierno en “Fútbol para todos”. Precisamente, se gastan ingentes sumas en publicidad y en sostener al fútbol – otrora exitosa actividad privada, hoy decadente y estatizada -, pero la violencia y el vandalismo aumentan ¿Se intenta algo? Nada, como no sea verbalizar alguna rutinaria condena de la violencia. El país pierde peso relativo en el concierto sudamericano y mundial, con creciente desprestigio, es decir un factor contribuyente para esa fragilidad ¿Qué idea hay al respecto? Ninguna, salvo alguna aislada referencia de un opositor que – “rara avis” – sea capaz de sustraerse a la agenda penosa de todos los días y aludir a la cuestión de nuestras relaciones exteriores. La inflación carcome nuestra economía, conculcando el crecimiento y ensombreciendo el futuro ¿Medidas? Absolutamente ninguna, ni se habla de ella en las esferas oficiales y, digámoslo, en el área opositora tampoco brillan las propuestas. ¿Inseguridad? ¿Algún plan? Nada. ¿Más pluralidad mediática? Nada serio, salvo destruir a Clarín y montar el relato oficial como único. El país carece de ilusiones o, para decirlo con un añejo pero explícito vocablo, de mística ¿Alguna sugerencia? Ninguna y ello es gravísimo porque se sabe que un pueblo sin esperanzas está trabado en su alma. Sancionamos leyes, pero todos intuimos que “hecha la ley, hecha la trampa” o que esas normas quedarán enmarañadas por la burocracia o por la tendencia proverbial a incumplirlas ¿Algún pensamiento al respecto? Más allá de cierta retórica opositora para propugnar ‘calidad institucional’, ninguno. Somos conscientes que existe la vil e infame trata de personas, la esclavitud contemporánea, y otras expresiones del crimen organizado, como el narcotráfico, la piratería del asfalto, el robo de automotores, etcétera ¿Hacemos algo más que escandalizarnos? Sí, sancionar de apuro una nueva ley antitrata que todos los que la votamos el 19 de diciembre pasado dijimos que en seis meses habría que perfeccionarla porque su texto es insuficiente y hasta deficiente ¡Inconcebible! Dictar una norma a sabiendas de que es mala! Así son y están las cosas en nuestro país.
¿Algún pensamiento para articular lo privado y lo público de modo que aquél no se asfixie y éste no se desborde? O, dicho de otra manera, para que el primero no se desmadre y el segundo no se disfuncionalice. En otras palabras, ¿alguna idea para lograr el equilibrio e implantar el sentido común?
¿Sentido común? ¿Qué es eso, si es el menos común de los sentidos, sobre todo en estos lares patrios?
¿Qué orientación tiene la enseñanza universitaria de la economía? Nadie lo ha preguntado formalmente, pero en las universidades públicas hay miles de estudiantes de ciencias económicas ¿Para qué economía los están formando? ¿Acaso para un país estatizado, ese modelo que fracasó en todo el orbe?
A la Universidad debe ingresar, antes que nadie, el nuevo pensamiento. Con prioridad a los alumnos, el ingresante número uno – rindiendo un exigentísimo examen de aceptación – debe ser el pensamiento renovado, las ideas nuevas. Por allí hay que empezar a cambiar la Argentina.
Nuestro país requiere hondísimas reformas, pero la primera de todas está en su cabeza. Hay que conmover a las neuronas colectivas de la Argentina para que elaboren ideas entusiasmantes que, inexorablemente, deben ser nuevas.
1930, 1945, 1955, 1976 ya fueron. Ahora, nos aguardan 2013 y medio siglo por delante. Sí, 50 años. ¿O es que somos incapaces de pensar una estrategia para el próximo medio siglo argentino?
                                              *Diputado nacional-Partido UNIR, provincia de Buenos Aires

martes, 11 de diciembre de 2012

VIENTO DE POPA DESAPROVECHADO




Por Alberto Asseff *
Hace una década que cambió el viento en el mundo. Una formidable transformación se está plasmando en prácticamente todo el planeta. Hasta la propia África es parte de esta favorable mutación, cuya principal característica es el surgimiento de una nueva clase media, robusta, numerosa y apetente de alimentos y otros bienes. Sociedades estructuradas sobre la ominosa pirámide de una amplia mayoría en el estamento bajo, una carencia de colchón medio y una pequeña clase alta, están cambiando. Emerge la clase media, la consumidora por antonomasia. Tanto de bienes como de servicios.
Cierto es que en 2008 la crisis de la exorbitada economía financiera ha golpeado. Su rebote continúa generando una desaceleración. Empero, como se sabe, la clase media no deja de comer, aunque modere sus gastos. Además, las grandes locomotoras del mundo de un modo u otro han capeado el impacto. Tal el caso paradigmático de Alemania.
La Argentina, más allá de la escasa confiabilidad de sus estadísticas - ¡pensar que teníamos un organismo técnico-profesional como el INDEC que era motivo de sano orgullo! – ha crecido a un promedio de 7/8 por cien salvo el año 2009 y este que culmina ¿Cómo desaprovechamos este fenomenal acrecentamiento? Porque partamos de la base que lo despilfarramos. Se puede aseverarlo asertivamente.
En cultura y civilización, ha avanzado el vandalismo y el embrutecimiento, tanto en los comportamientos como en las actitudes. Además, la violencia social – no sólo la de género – se ha incrementado. Inclusive, crece la justicia por mano propia, colosal factor de retrogradación.
En educación, falta poco para que el Reglamento introduzca la necesidad de que los maestros se acoracen al dictar clases ¡Ni hablar del descenso de la calidad educativa! Es tan agudo el mal, que habría que poner a aprender a enseñar a todos los docentes, algo así como empecemos de cero. Dicho con todo el respeto que tengo por el magisterio.
En derechos humanos, al compás de cada vez más enjuiciamientos unilaterales por los desgraciadísimos hechos criminales de hace treinta y cinco años, la regresión es monumental. El crimen ha dejado de ser ocasional y aislado. Ahora es organizado, aterrador y cruel, cobrando miles de vidas, truncando cuantiosos bienes, ahuyentando caudalosas inversiones, demandando enormes gastos adicionales para protegernos, casi siempre vanamente.
Las narcoadicciones – como el narcotráfico que las estimula – nos han devenido en país consumidor, haciendo olvidar al país de tránsito que nos hizo creer bastante tiempo que la cuestión nos resbalaba. La expansión de esta enfermedad no es un asunto socialmente neutro. El aumento de la inseguridad y de la impiedad de los criminales, como así también de los accidentes viales, se vinculan con la droga.
Es verdad que el 95 por cien de los mayores están jubilados, pero sus haberes son literalmente indecorosos, en tanto la ANSES sigue prestando al gobierno y financiando planes que nada tienen que ver con los intereses del sector pasivo.
La pobreza estructural sigue impertérrita, inconmovible. No hay caso. Aunque nuestras arcas se llenen de plata, no hay ni planes ni recursos para rescatarla del pozo en la que está hundida.
Del déficit de viviendas, ¡para qué insistir! Lo único que crece exponencialmente son los asentamientos precarios o villas miseria. En todo el país y hasta en ciudades pequeñas, como puede verse en Arrecifes, para consignar un ejemplo.
¡Qué decir del bochornoso transporte público, sobre todo urbano y suburbano! El colapso del ferrocarril y de la red vial es sufrido por casi toda la Argentina.
Acerca de la institucionalidad, basta registrar lo que los propios jueces se atrevieron a denunciar sobre la inédita presión que experimenta su teórica independencia,  para corroborar que estamos lejos de gozar de un régimen constitucional pleno y cabal.
La descomunal batalla que libra el gobierno para uniformar y dominar el sistema mediático – embozada en asignar televisiones y radioemisoras a  cooperativas, entidades diversas sin fines de lucro y otras modalidades – demuestra que nos hallamos ante una contrastante dualidad de agendas: la Casa Rosada tiene una y la gente otra. Antitéticas, imposible de compatibilizarlas ¿No hay temas más plausibles para que el gobierno ocupe su tiempo? ¿Y para que nos proponga algo estimulante?
Cualquiera sabe que una cooperativa, por caso, dependerá de los créditos y avisos oficiales para poder equipar una TV o una emisora. Pura falacia: disfrazada de libre, será un medio oficial. Para que el relato sea más abrumador.
¿Qué es de la vida de la industrialización sólida, esa que agrega valor y genera empleo? Todos sabemos que el grueso de nuestros ingresos proviene de la producción primaria agropecuaria a la que se continúa exprimiendo. Pero una transformación, incluyendo nuevas y vigorosas PYMES, no se entrevé en el horizonte. Por eso, el gran creador de empleo en los últimos dos años ha sido el sector público. Ya tenemos pericia en lo malo que es vivir en un país estatizado, lejos de ese Estado virtuoso que controla y alienta, pero no interfiere.
Proclamaron a los cuatro vientos que nos habíamos desendeudado, pero ahora resulta que estamos plagados de deudas, incluyendo demandas por us$ 20 mil millones en el Ciadi, el tribunal arbitral del Banco Mundial. Y con nuestra nave insignia embargada.
El gasto público se despliega, pero no hay inversiones en energía – salvo para importarla – ni infraestructura.
Definitivamente, despilfarramos un viento de popa excepcional. Una oportunidad extraordinaria para desarrollarnos moral, institucional y materialmente. En 2013 se presenta una ocasión para virar el rumbo. Siempre se nos brindan encrucijadas ¡Ojalá podamos tomar el camino conveniente!
*Diputado nacional-Partido UNIR-Provincia de Buenos Aires.
www.unirargentina.com.ar

lunes, 20 de agosto de 2012

EL DIPUTADO ALBERTO ASSEFF EN LA UCALP EL 21/8/2012



Queridos Amigos:
Les escribo para invitarlos a la Conferencia que brindará el Diputado Nacional Dr. Alberto ASSEFF, denominada LA ARGENTINA Y EL MUNDO ACTUAL, organizada por la FACULTAD DE DERECHO Y CIENCIAS POLÍTICAS de la UCALP, que se desarrollará el día 21 de agosto en el Salón del Colegio San José, ubicado en la calle 11 n° 972 e/ 51 y 53 de la ciudad de La Plata, a las 18:30 hs.
Espero que sea una oportunidad para encontrarnos.
Saludos
Francisco Tufankchi

domingo, 5 de agosto de 2012

CONFORMARON LA MESA DE UNIDAD BONAERENSE LOS PARTIDOS UNIR–PDP

 

Los partidos UNIR y Demócrata Progresista llegaron a un acuerdo para coordinar acciones.

Luego de tres reuniones realizadas alternativamente en las sedes de ambos, el Partido Nacionalista Constitucional Unir y el Partido Demócrata Progresista de la provincia de Buenos Aires acordaron constituir la MESA DE UNIDAD BONAERENSE – MUBO.

En el acuerdo participaron los directivos de los dos partidos encabezados por el diputado nacional Alberto Asseff (UNIR) y Hernán Guozden (PDP).

UNIR y el PDP coincidieron en que los tres primeros temas que signarán su coordinación de acciones son seguridad, fondo bonaerense – en sustitución del desactualizado llamado del Conurbano – y Transportes e Infraestructura, una de las más cruciales insuficiencias de la provincia de Buenos Aires.

También, la MUBO tiene previsto entrevistarse con el intendente de Malvinas Argentinas, Jesús Cariglino con la idea de quela provincia necesita un gran Frente de Unidad como alternativa para 2013 y 2015.

Esta Mesa de Unidad prevé invitar a incorporarse a otros partidos y agrupaciones. “La gente pide unión y trataremos de darle una respuesta positiva a ese reclamo”, dijeron los promotores del acuerdo.

jueves, 12 de julio de 2012

DIPUTADO ASSEFF: “NO SE PUEDE LOGRAR LA UNIDAD NACIONAL SI EL GOBIERNO NO ESCUCHA NI DIALOGA”




El diputado nacional por Compromiso Federal UNIR, Alberto Asseff, dijo que “NO SE PUEDE LOGRAR LA UNIDAD SI EL GOBIERNO NO ESCUCHA NI DIALOGA y mucho menos, cuando no da soluciones a los problemas y, por el contrario, los genera”, refiriéndose al llamado de unidad nacional por parte de la presidente en su discurso por el 9 de julio.

“El llamado es rayano con el cinismo y la hipocresía, ya que el gobierno cada día se aleja más del diálogo y con ello de la unidad nacional. Tenemos claros ejemplos que quien no se encolumna detrás de las directrices de la Casa Rosada, sufre graves consecuencias políticas y económicas”, lanzó el diputado.

“El gobierno continúa con el discurso único que proclama que en la Argentina está todo bien y resistirá la crisis económica internacional. Sin embargo, cada día tenemos más indicadores económicos y sociales que muestran que el país está entrando en recesión, pero con alta inflación, es decir un cuadro gravoso y complejo”, dijo Asseff.

“Tenemos graves problemas con la inflación, la inseguridad, la droga y muchos otros, al cual el gobierno no intenta siquiera darle una solución, sin un borrador o boceto de un plan”.

“Todos queremos la unidad nacional y con ello solucionar los problemas de nuestro país, sin embargo, la unidad nacional se construye con diálogo coherente y abierto y enfrentando sincera y decididamente los problemas y no ocultándolos debajo de la alfombra o del relato cotidiano de la presidenta”, finalizó el diputado.

jueves, 5 de julio de 2012

EL DIPUTADO ALBERTO ASSEFF FORMULÓ ANTE EL CONGRESO PREGUNTAS PARA EL JEFE DE GABINETE




El diputado nacional por Compromiso Federal UNIR - Alberto Asseff – formuló por escrito las siguientes preguntas al Sr. jefe de Gabinete de Ministros Abal Medina, quien concurrió el miércoles 27 de junio a dar su informe sobre la administración central, en la Cámara de Diputados de la Nación:

1. ¿Cómo se explica que el país haya crecido a las llamadas tasas chinas durante 9 años y sin embargo también aumentaron los planes de asistencia y/o ayuda social?

2. ¿Cuándo convocará a la reunión de gabinete de ministros como lo prevé el artículo 100, 5 de la Constitución?

3. Explique los grandes lineamientos y directrices de la estrategia demográfica. Especialmente cuáles son los planes para arraigar a la población reduciendo las migraciones hacia las grandes ciudades.

4. ¿Existen planes para reforzar la cantidad de científicos e investigadores destinados a la Antártida Argentina y obviamente incrementar el presupuesto destinado a ese sector del país?

5. ¿Cuándo estará operativo el rompehielos Almirante Irízar? ¿Se prevén dotar a la flota antártica de más buques?

6. ¿Cómo marcha la construcción del submarino de propulsión nuclear, conforme lo anunció el Ministerio de Defensa en 2010?

7. ¿Podría darnos una fecha tentativa acerca de cuándo el NEA podrá disponer de gas por red?

8. ¿Cómo marcha el proyecto de túnel de baja altitud para vincularnos físicamente e integrarnos con Chile en forma permanente?

9. ¿Se ha pensado en solicitar que la Argentina sea aceptada como observadora en el flamante organismo del Pacífico inicialmente promovido por Chile, Perú, Colombia y México? ¿Se ha solicitado esa misma condición respecto de la APEC, el organismo de Cooperación del Pacífico?

10. Exponga cómo ha sido la evolución de los índices de desnutrición, región por región, en el último lustro.

11. ¿Cuáles son los planes integrales para la capacitación del personal dependiente del Estado? ¿Se ha pensado en que la reforma del Estado comienza por la formación de genuinos cuadros de gestión en los que deben transformarse los agentes actuales?

12. ¿Cuándo disfrutaremos de un Canal 7 de televisión y en general de Medios estatales plurales, en los que participen todas las expresiones del pensamiento político organizado del país?. ¿Llegaremos algún día a parecernos, en este vital campo, al modelo europeo occidental?

13. ¿Qué planes existen para mejorar la custodia del Mar Argentino, sobre todo ante la expansión de la plataforma conforme lo reconoce la ONU?.

14. ¿Qué previsiones existen para explorar y explotar la riqueza hidrocarburífera en el mar? ¿Cómo se controlará la actual expoliación de los recursos ictícolas?

15. ¿El gobierno impulsará la boleta única electoral como medida modernizadora y de transparencia, además de aparejar sensibles ahorros de recursos?

16. ¿Se prevén rehabilitar algunas líneas troncales de ferrocarriles de pasajeros?

17. ¿Cómo se desarrolla el añejo proyecto de canalización y aprovechamiento integral del río Bermejo?

18. En materia de descentralización, ¿tiene el gobierno algún borrador de un plan para trasladar algunas oficinas estatales al interior del país?

19. ¿Cuántas PYMES nuevas se han creado en el último lustro? ¿Ha crecido más el empleo en las Pymes o el número de asistidos sociales?

20. ¿Lleva el P.E.N. un control efectivo de los asistidos sociales y los cursos de reentrenamiento laboral que deben realizar?

21. ¿Cuáles son los planes para darle cobertura total a la asistencia, contención y rehabilitación de los adictos a la droga?

22. ¿Puede decirnos estadísticamente cuál es la influencia de la droga en el incremento del delito común y sobre todo de su manifiesta crueldad?

23. ¿Considera el gobierno que la seguridad jurídica son "palabras horribles" como dijera un alto funcionario en el Senado o es la base para estimular las corrientes genuinas de inversiones de riesgo?

Además, el diputado nacional por Compromiso Federal UNIR, Alberto Asseff, realizó las preguntas verbales en la referida sesión, ampliando las 23 preguntas que hiciera por escrito previamente.

Además el diputado Asseff agregó que "en el informe inicial el Jefe de Gabinete, como siempre, pronunció el típico discurso al que nos tiene acostumbrados el gobierno, donde 'todo está bien' y haciendo hincapié en un crecimiento que a todas luces, no es desarrollo ni económico ni social y que además se está desacelerando".

"Asimismo, dijo Asseff, el Jefe de Gabinete ignoró la inflación, este terrible flagelo que está devorando el bolsillo de los que menos tienen. El ministro utiliza falazmente las estadísticas de recaudación, ya que el aumento de lo que recoge la AFIP se debe a la inflación y no al incremento de la actividad económica".

"Tampoco hizo mención al problema de la inseguridad, donde cada día aparecen más casos terribles de homicidios, deslindando responsabilidades a los municipios y no exponiendo ningún plan serio para combatirla y erradicarla, dijo el legislador.

"Todos queremos que al país le vaya bien, sin embargo el gobierno sigue en una nebulosa, alejado de la realidad diaria, y echándole la culpa, como siempre, a las tapas de los diarios y a los medios", finalizó Asseff.

Abal Medina dijo que específicamente para el APEC las contestará en los próximos 5 días e informó que se han creado 140.000 pymes de 2003 a 2011. Con respecto a la boleta única expresó generalidades para evitar una definición que el gobierno desecha porque rechaza la instrumentación del sistema de boleta única.