lunes, 5 de agosto de 2013

DAÑO INCESANTE – II



El pensamiento de Mons. Richard Williamson
Obispo seguidor de Mons. Marcel Lefebvre
Número CCCXVI (316) - 3 de Agosto de 2013

Además de argumentar que la Declaración Doctrinal de mediados de Abril del año pasado fue rechazada por Roma y por ende no tiene más interés, las personas que reclaman que no ha habido cambio significante en la Fraternidad San Pío X también recurren a la reciente Declaración del 27 de Junio de los tres obispos, la cual obviamente fue designada para reasegurar a las personas que el bote salvavidas de la FSPX permanece sin daños y todavía perfectamente en buen estado para navegar. Sin embargo, las almas que no desean ahogarse necesitan estudiar esta segunda Declaración con mayor detenimiento.
Es su 11 párrafo el que ha devenido notorio. Breve, los obispos allí declaran que ellos tienen el propósito de seguir a la Providencia en el futuro, sea que Roma retorna pronto a la Tradición o que ella reconoce explícitamente el derecho y el deber de la FSPX para oponerse en público a los errores Conciliares. Ahora bien esta “sea” cláusula está fuera de cuestión porque nada menos que una intervención divina va a hacer que los enemigos de Dios, firmemente establecidos en el Vaticano, dejen de lado su Concilio. Llegamos a la “o” cláusula. ¿Qué pudieron los obispos haber querido decir con Roma “explícitamente reconociendo” el “derecho y el deber” de la FSPX de oponerse al Concilio?
El significado obvio es que Roma concedería a la FSPX algún estatus oficial dentro de la Iglesia oficial o alguna forma de regularización canónica. Cualquier tal reconocimiento es obviamente lo que los líderes de la FSPX se han estado esforzando por obtener desde que adoptaron las ideas del grupo de reflexión Parisino GREC, por bastante más de 10 años. Pero cuando tales líderes en Abril del año pasado aceptaron en gran parte los términos de Roma para tal reconocimiento, ellos crearon tal tormenta de protesta dentro de la FSPX que se vieron forzados a pretender que ellos no quieren ya más cualquier tal reconocimiento basado en los términos de mediados de Abril. Entonces, ¿qué puede significar la “o” cláusula del 27 de Junio?
A los pocos días, el Superior del Distrito de Francia les planteó a los líderes exactamente esa pregunta. Se le fue dicho que la “o” cláusula no acarrean necesariamente ningún reconocimiento oficial, sino meramente la eventualidad de un débil pero católico Papa que es, por una parte suficientemente católico como para reconocer el “derecho y el deber” de la FSPX, etc., pero, por otra parte es demasiado débil y está demasiado aislado dentro de Roma como para poder imponer a los Romanos cualquier reconocimiento oficial, etc. Y parece al menos que el Superior del Distrito se quedó contento con esta respuesta que él inmediatamente transmitió a los Sacerdotes de su Distrito.
Bueno, ¡casi me da un soponcio! Primero, ¿quién, simplemente leyendo el texto del 27 de Junio, pudo jamás haber adivinado que esto era lo que los tres obispos tenían en la mente? Y, segundo, ¿qué hay en el texto del 27 de Junio que excluya una gama de otras posibilidades que los obispos aceptarían en nombre de “seguir a la Providencia”? Dado que el 17 de Junio el Obispo Fellay escribió a Benedicto XVI que él continuaría haciendo todo lo que pudiera para proseguir una reconciliación entre Roma y la FSPX, ¿qué cosa en el texto del 27 de Junio excluye que los astutos Romanos eventualmente hagan a los obispos un ofrecimiento de reconciliación tal que – siempre en el nombre de la “Providencia”-- ellos no puedan rechazarlo?
Buena suerte para cualquiera que acepta la interpretación de la cláusula “o” dada al Superior del Distrito de Francia. Sin embargo muchos de nosotros permaneceremos no convencidos que el liderazgo de la FSPX haya abandonado su loca ilusión de reconciliar los irreconciliables. Hasta clara prueba de lo contrario, asumiremos que esos líderes permanecen, aunque sea involuntariamente, en la intención de transformar el bote salvavidas de la FSPX en un bote quitavidas. Y por supuesto, cuando se ahoguen, ¡la culpa será toda del océano!

Kyrie eleison.

domingo, 4 de agosto de 2013

EL COMENTARIO DE UN SOLDADO INGLÉS


Un envío de Juan Carlos Moraco

Queridos amigos:

A pesar de la enorme herida que tenemos aún sangrante, respecto de la batalla de Malvinas (insisto en mi teoría…. Fue una batalla…. No una guerra, pues todavía quedarán batallas por librar, hasta que sea una guerra y honremos a nuestros muertos en combate y la celeste y blanca vuelva a flamear en la tosca Malvinera), les acerco algun comentario de un soldado ingles sobre la conducción y la logística, ojo: nosotros no nos hemos quedado atrás   !!!!

De todas formas vale leer el libro del Gral Thompson… “No picnic”, donde este aguerrido y respetable soldado da un panorama tan certero sobre los aconteceres de la batalla, en el, da pareceres y opiniones sobre los aciertos, valentía y deficiencias de nuestra Fuerza Aérea y pilotos de ARA, de nuestros Comandos de Ejercito (Ca 601 y Ca 602, con el Esc Alacrán de Gendarmeria agregado a la Ca 601), de nuestra Infanteria de Marina (el BIM 5 y refuerzos agregados del BIM 3 ), sobre el RIM 25, sobre muchos RI desplegados que dieron duro combate a los invasores, los artilleros, comunicantes e ingenieros que no le hicieron la vida fácil a los enemigos, también sobre nuestras fuerzas de Sanidad (los Conejos Alados) y sobre tantos combatientes mas.

Va un emocionado recuerdo a los camaradas y amigos que dejaron su cuero en las Islas, con oraciones diarias al Señor, y otro saludo enorme a los que estuvieron en las Malvinas y, por la gracia de Dios, hoy los tenemos con nosotros (Ustedes Soldados de la Patria…… queridos amigos del alma, “malvineros” - corresponsales destinatarios de este mensaje - saben a quienes me refiero).


Abrazos a todos Ustedes y un rezo a Tata Dios por nuestros camaradas muertos en combate.


JCM


Otra mirada sobre Malvinas

Dos trabajos del general de brigada Julian Thompson revelan la intimidad de las decisiones que tomaron y los conflictos que se generaron entre los mandos ingleses en una guerra que "no fue un picnic" y llevó a plantear reformas en las FF. AA. británicas y en la propia OTAN.



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carlos torrengo carlostorrengo@hotmail.com
Un lugar de Gran Bretaña. 2 de abril de 1982. Madrugada, 3:15. El teléfono sonó fuerte, bien entrenado para el chillido. Chillido corto, porque con velocidad de rayo una mano levantó el tubo.
–Se trata de esa gente que vive allá en el sur: están por invadirlos. Su brigada tiene que presentarse con plazo de 72 horas para salir a partir de ese momento –ordenó con voz seca y suave un hombre de algo más de 50 años, Jeremy Moore, general de división, comandante de las Fuerzas de Comandos de la Real Infantería de Marina de Gran Bretaña.
–Comprendido, señor, me pongo en marcha –le respondió Julian Thompson, general de brigada, comandante de la Tercera Brigada de Comandos de la Real Infantería de Marina, una unidad de elite entrenada especialmente para enfrentar como parte de la OTAN una invasión soviética en las hostiles cadenas montañosas de Noruega y Finlandia. Porque hablamos de tiempos de la Guerra Fría. Y aquella madrugada del 2 de abril del 82 la Guerra de Malvinas se puso en marcha.
Y Julian Thompson llegó con su brigada al Atlántico Sur. Su fuerza lideró el desembarco inglés en Puerto San Carlos y de hecho fue el componente terrestre que protagonizó las más duras batallas en suelo malvinense.
La otra brigada, la V, fue empeñada en operaciones de menor cuantía. A tal punto que especialistas en temas militares británicos se siguen preguntando para qué fue enviada a aquella guerra de 70 días de duración.
Hoy, retirado y transformado en historiador militar, Julian Thompson es un agrio crítico de no pocos de los términos en que desde el poder político inglés y desde el máximo nivel de decisión militar británico se condujo mucho de aquella guerra.
En sus dos libros –"No picnic" y "La savia de la guerra. La logística en el conflicto armado"– expresa mucho de visión sobre aquel proceso. Y ante el reconocimiento que tiene su opinión, es fuente de permanente consulta en los medios en relación con la actual política de defensa de las islas que aplica Londres, a la que considera ausente de poder.
Mirado desde su historia, el pensamiento crítico de Julian Thompson hundió la primera pica en Flandes al diferenciarse de la opinión de decisivos espacios de la política británica de aquel 82 en cuanto a la voluntad argentina a pelear.
"Pelearán. No será un picnic", fue la consigna de cohesión que bajó a su brigada mientras navegaban hacia al archipiélago. "Estaba decidido a que ningún integrante de mi brigada pudiera hacerse ilusiones en el sentido de que podríamos obtener la victoria sin luchar", reflexiona Julian Thompson en sus memorias de aquella guerra.
No sería una "guerra de apagar fuegos", definición que sirve al militar británico para encuadrar aquellos conflictos que no requieren mayor esfuerzo para lograr el triunfo.
Pivoteando en esa realidad, Julian Thompson arremete en ese entonces contra planos políticos que no identifica. Los somete a cierto dejo de ironía ("gente empinada que he escuchado") y descalificando sus opiniones de que los "argentinos huirán despavoridos no bien lleguemos a las islas".
Decisiones a 8.000 millas
El militar inglés denuncia, además, la ausencia de criterio que a lo largo de la contienda tuvieron los máximos mandos militares británicos en relación con los problemas que sus fuerzas enfrentaban en el Atlántico Sur. Dificultades de logística, fundamentalmente. A ellos y sus estados mayores, y respaldado en sólidas argumentaciones, les imputa sufrir "invalidez operativa por su falta de comprensión de las realidades logísticas" que plantea una guerra convencional. Desliza incluso que no entendían que Malvinas no era luchar contra el IRA en Irlanda del Norte, enfrentamiento que dio "pocos problemas logísticos". Y acota: "La mayoría de los ejercicios de tiempos de paz, con su énfasis en los movimientos tácticos, deja falsas enseñanzas logísticas. Estas ejercitaciones pocas veces ponen a los comandantes ante la disyuntiva de transportar hombres o transportar porotos, balas y combustible".
Sucede también que en línea con esto Julian Thompson encuentra un déficit en la conducción de las operaciones británicas en el Atlántico Sur: la ausencia de un mando superior único a la hora de la decisión en el teatro bélico. Un mando que, por caso, zanjara diferencias en el entrevero para la asignación de prioridades.
En otros términos: los mandos que condujeron lo táctico en el teatro de operaciones tenían excesiva dependencia de Londres. Por caso, escribe Thompson en "La savia de la guerra": "A partir del día D (desembarco inglés en San Carlos, 25 de mayo) se disputaban dos batallas diferentes en forma simultánea, que serían tres cuando el Grupo de Desembarco (N. de la R.: la Tercera Brigada que él lideraba) se alejara de la zona inmediata a la cabecera de playa. Volcar en una misma carta las amenazas operacionales y logísticas de estas batallas, que se desarrollaban a millas de distancia entre sí y normalmente con prioridades contrapuestas, no podía ser, y de hecho no lo fue, una tarea bien conducida desde un cuartel general (Gran Bretaña) distante a 8.000 millas, por parte de un comandante y su estado mayor cuya información era habitualmente atrasada al momento de recibirla".
Tras la Guerra de Malvinas, el Ministerio de Defensa del Reino Unido elevó al Parlamento un denso documento sobre la experiencia militar que se cosechaba del conflicto. En síntesis, reduce esa experiencia a tres conclusiones:
• Hubo gran consumo de munición, incluyendo misiles y armas antisubmarinas.
• Relacionado con lo anterior, debería ser revisado el nivel de apoyo logístico para operaciones fuera de la OTAN.
• La importante experiencia que deja el reabastecimiento aire-aire (recordemos que en la madrugada del 1 de mayo, mediante una operación que demandó 17 horas de vuelo, un veterano bombardero estratégico Vulcan atacó la pista de Puerto Argentino tras levantar de la isla de Ascensión, situada 3.300 millas al norte del archipiélago. El vuelo requirió una cadena de reabastecimiento aire-aire por medio de siete aviones tanque).
Al pasar su lupa sobre el informe de la cartera de Defensa, Julian Thompson sostiene: "Con respecto a la primera y segunda conclusión, el único comentario que se nos ocurre es que son absolutamente obvias; son lecciones que no debieron necesitar ser 'aprendidas', sobran los ejemplos en el pasado a los cuales recurrir, pero como dijo Hegel: 'Lo que la experiencia y la historia nos enseñan es esto: que los pueblos y los gobiernos nunca han aprendido nada de la historia ni actuado en base a principios deducidos de ella'. De la tercera lección el comentario puede ser 'está bien', pero le caben las mismas consideraciones que a las anteriores".
En fin, reflexiones de un general inglés sobre la guerra de Malvinas.
Esa guerra que, como definió un talentoso periodista español –Manuel Leguineche– a la de Vietnam, fue "la guerra de todos nosotros".

SI... QUIZAS... NO...


Por Eduardo Sebastián Gutiérrez. 
El problema con los liberales, es que asumen posiciones verdaderas de pensamientos vacuos, y viceversa, de pensamientos verdaderos, asumen posiciones vacuas, y esto, porque los liberales que no sufren su liberalismo, o sea, todos los liberales, oponen a la razón justa y al sentido común, cuando no a la Verdad Sobrenatural, las argumentaciones de su subjetivismo y sentimentalismo.
Al no soportar el dolor que pueden acarrearles la firme posición de quienes quieren que triunfe la Verdad por sobre el error, que ellos lo redefinen como “las otras formas de pensar”, estiman más prudente, políticamente más correcto, que en todo momento, o en la mayor cantidad posible de ellos, las relaciones entre ambas,  sean las de una sana vida social conjunta, de buenas costumbres compartidas.
Esta gran concordia universal en la búsqueda individual de la paz espiritual, según las propias costumbres y creencias, cuidando celosamente, que nada trascienda por sí misma y de forma definitiva, y que las exactitudes no repriman ni confronten la superioridad de la confraternización en todos los órdenes y aspectos, es la verdadera y única verdad de los liberales. 
Pero Cristo no es un facsímil socialista que iguala todo hacia abajo, o liberal, que iguala todo en el egoísmo individualista, ni tampoco se contradice yendo y viniendo de una posición a otra; Él es Dios, la Suma Perfección, el Ser Necesario, el Primer Motor, el Relojero del Reloj que representa a toda la Creación, el Creador de todas las cosas visibles e invisibles, que las mantiene en su ser y por tal existen ante los ojos de nuestra inteligencia, cuando está despabilada. 
Pero como los liberales están “dormidos”, la Verdad para ellos es en alguna medida, cuando no en toda, una quimera, un imposible siquiera de considerar con algún grado de certeza.
Esta es una de las causas profundas, en que justifican el que sea necesario construir siempre la realidad en sentido de evolución constante, representando de igual modo el fundamento del porqué rechazan en su justa medida y razón el debido respeto a la Tradición, y únicamente la mencionan en la referencia lejana, la del comienzo necesario, el primer paso en la construcción de la tradición presente, la tradición viva.
Y mientras promueven esta herejía, son capaces de sostener una correcta posición en otros temas.
Por eso es que de a ratos defienden la sana Doctrina, y en otros, no.
Por eso es que de a ratos los fieles se alegran, y en otros, no.
Por eso es que de a ratos se promueve el falso ecumenismo, y en otros, ……. también.
Aquí se correspondería al dedillo parafrasear una reconocida sentencia del Padre Jorge Loring: “Católico ignorante, futuro protestante”, por esta otra: “Católico liberal (ignorante), seguro protestante”.
En definitiva: Por eso es que de a ratos no hay defensores del Papa Francisco, y en otros, …….también.
Cordialmente.

sábado, 3 de agosto de 2013

MONS. AGUER: “¿QUÉ ES LO QUE HA QUERIDO EL PAPA” EN LAS JORNADAS DE RIO?


En su reflexión televisiva semanal en el programa “Claves para un Mundo Mejor” (América TV), Mons. Héctor Aguer, Arzobispo de La Plata, expresó su alegría por lo sucedido en la reciente Jornada Mundial de la Juventud, en Río de Janeiro, que contó con la presencia del Papa Francisco.

Tras señalar que siguió el desarrollo de las jornadas y ver la repercusión en los medios gráficos brasileños hizo un balance en tres aspectos fundamentales. El primero que fue “una gran celebración de la fe, una fiesta de la fe podríamos decir. Cuando se reúnen muchos jóvenes el ambiente es necesariamente festivo, pero aquí la motivación aún en las celebraciones litúrgicas, el fervor de la oración, los momentos de silencio, las expresiones todas constituían una manifestación de la alegría de la fe… El impulso que el Papa ha dado a los muchachos y chicas que han participado se va a multiplicar en aquellos que no pudieron ir, pero que ahora recibirán su testimonio”.

El segundo punto se refiere al mensaje central del Papa Francisco. ¿Qué es lo que ha querido el Papa? Ha querido mover a los chicos y chicas a una participación más intensa, a un compromiso de vida y a un compromiso, sobre todo, misionero. Cuando hablamos de misión pensamos en algo muy organizado, pero tenemos que acostumbrarnos a algo que se viene viviendo en la Iglesia desde los orígenes: La misión fundamental es el testimonio de vida de los cristianos. Se trata, por tanto, de una misión ininterrumpida”.

El prelado afirmó que “¡Esto para la Iglesia es una gran esperanza pastoral!” señalando: “Imagínense ustedes el efecto de tantos millones de chicos reunidos si cada uno de ellos contagia esa alegría de la fe y la fortalece y la testimonia con su vida, con su manera de pensar, con su manera de decir y, sobre todo, con su amor, insertándose en las estructuras de la Iglesia y en los distintos ámbitos de la sociedad de los cuales participan”.

Y como tercer punto remarcó que “allí se ha dado una muestra clara e indiscutible de la comunidad de la Iglesia, de la comunión de la Iglesia. Eso se veía en el amor con que recibían a los obispos, a los sacerdotes, a las religiosas en las calles de Río de Janeiro;  el conjunto de esa participación eclesial tan variada, presidida nada menos que por el Papa, es una imagen concreta de la Iglesia, y podemos decir entonces,  tanto para los pesimistas como para los contradictores, que se ve que la Iglesia tiene futuro, que el Cristianismo tiene futuro”.

Mons. Héctor Aguer agregó que “así como se trasmiten de generación en generación tantas cosas, algunas buenas y otras no tanto, se trasmite y se puede trasmitir también la fe y el amor cristiano. Este pensamiento nos tiene que alentar a ir acompañando luego, y continuamente, en la vida ordinaria, a los jóvenes que participan en nuestras distintas comunidades”.

Aseguró que “estos grandes acontecimientos pueden ocurrir cada tanto, pero implican una especie de inyección de vitalidad, de entusiasmo, un aire nuevo en pulmones que tienen que respirar plenamente para proclamar lo que el Papa ha querido proclamar delante de los que fueron a Río: que Jesucristo es el Señor, que nos ama, que nos ha salvado y que Él es el camino no sólo para nosotros sino para toda la humanidad”.

Y culminó su reflexión televisiva afirmando que “el punto aglutinante de esta gran comunión eclesial que se manifestó de un modo visible en Río de Janeiro ha sido, obviamente, el Papa Francisco. Pero él no atrajo la atención sobre sí, para que descansara definitivamente sobre sí. Si algo ha dicho y hecho el Papa Francisco ha sido remitir a esos jóvenes a Jesús;  esto vale también para nosotros”.

Adjuntamos el texto completo de la alocución televisiva de Mons. Héctor Aguer:
“Seguramente ustedes, queridos amigos televidentes, han seguido a través de los medios el desarrollo de la Jornada Mundial de la Juventud que se ha celebrado en Río de Janeiro. Y la habrán seguido también a través de “Claves”, que ha hecho su buena parte en esta difusión”.

“Acabo de leer precisamente la repercusión en la prensa gráfica brasileña y por supuesto, he seguido la Jornada desde aquí durante su desarrollo “en vivo”, podríamos decir, a la distancia y quiero hacerles un breve comentario en tres puntos”.

“El primero: ésta ha sido una gran celebración de la fe, una fiesta de la fe podríamos decir. Cuando se reúnen muchos jóvenes el ambiente es necesariamente festivo, pero aquí la motivación aún en las celebraciones litúrgicas, el fervor de la oración, los momentos de silencio, las expresiones todas constituían una manifestación de la alegría de la fe. Estimo que eso, en los corazones de los jóvenes significa una marca muy profunda. Los pastores de la Iglesia, según lo que hemos comentado con muchos sacerdotes en estos días, al respecto tenemos grandes esperanzas. El impulso que el Papa ha dado a los muchachos y chicas que han participado se va a multiplicar en aquellos que no pudieron ir, pero que ahora recibirán su testimonio”.

“El segundo punto se refiere al mensaje central del Papa Francisco. ¿Qué es lo que ha querido el Papa? Ha querido mover a los chicos y chicas a una participación más intensa, a un compromiso de vida y a un compromiso, sobre todo, misionero. Cuando hablamos de misión pensamos en algo muy organizado, pero tenemos que acostumbrarnos a algo que se viene viviendo en la Iglesia desde los orígenes: La misión fundamental es el testimonio de vida de los cristianos. Se trata, por tanto, de una misión ininterrumpida”.

“Imagínense ustedes el efecto de tantos millones de chicos reunidos si cada uno de ellos contagia esa alegría de la fe y la fortalece y la testimonia con su vida, con su manera de pensar, con su manera de decir y, sobre todo, con su amor, insertándose en las estructuras de la Iglesia y en los distintos ámbitos de la sociedad de los cuales participan. ¡Esto para la Iglesia es una gran esperanza pastoral!”.

“Y el tercer punto que quisiera remarcar es que allí se ha dado –me lo contaba uno de mis Obispos Auxiliares que participó- una muestra clara e indiscutible de la comunidad de la Iglesia, de la comunión de la Iglesia. Eso se veía en el amor con que recibían a los obispos, a los sacerdotes, a las religiosas en las calles de Río de Janeiro;  el conjunto de esa participación eclesial tan variada, presidida nada menos que por el Papa, es una imagen concreta de la Iglesia, y podemos decir entonces,  tanto para los pesimistas como para los contradictores, que se ve que la Iglesia tiene futuro, que el Cristianismo tiene futuro. Que así como se trasmiten de generación en generación tantas cosas, algunas buenas y otras no tanto, se trasmite y se puede trasmitir también la fe y el amor cristiano. Este pensamiento nos tiene que alentar a ir acompañando luego, y continuamente, en la vida ordinaria, a los jóvenes que participan en nuestras distintas comunidades”

“Estos grandes acontecimientos pueden ocurrir cada tanto, pero implican una especie de inyección de vitalidad, de entusiasmo, un aire nuevo en pulmones que tienen que respirar plenamente para proclamar lo que el Papa ha querido proclamar delante de los que fueron a Río: que Jesucristo es el Señor, que nos ama, que nos ha salvado y que Él es el camino no sólo para nosotros sino para toda la humanidad”.


“Por último: el punto aglutinante de esta gran comunión eclesial que se manifestó de un modo visible en Río de Janeiro ha sido, obviamente, el Papa Francisco. Pero él no atrajo la atención sobre sí, para que descansara definitivamente sobre sí. Si algo ha dicho y hecho el Papa Francisco ha sido remitir a esos jóvenes a Jesús;  esto vale también para nosotros”.

viernes, 2 de agosto de 2013

LA TIRANÍA ECLESIÁSTICA ES LA PEOR DE LAS TIRANÍAS


Por el Dr. Cosme Beccar Varela
Buenos Aires, 02 de Agosto del año 2013 - 1180

INTRODUCCIÓN: Monseñor Bergoglio es un hombre frío y autoritario, al servicio de una ideología modernista. Ahora es el Papa. ¿Cambió de mentalidad, aunque sí haya cambiado nuestro grado de respeto por él, dada su alta investidura? 

Veamos este relato del excelente periódico "Página Católica". En sus tiempos de Arzobispo de Buenos Aires despedazó la santa Orden de monjas que fundó en el siglo XVIII la Madre Antula, María Antonia de Paz y Figueroa, la Congregación de Hijas del Divino Salvador, que tuvo varios colegios y construyó la Casa de Ejercicios de Buenos Aires, joya de la arquitectura colonial y lugar bendecido por la gracia. 

Ahora, desde la Santa Sede, sigue con la misma ferocidad contra otra Congregación, los Franciscanos de la Inmaculada. 

Lea el relato al que no agrego ni una línea porque es suficiente para cualquier alma católica para comprender y repudiar el horrible espectáculo de la tiranía eclesiástica contra la Fe, las santas vocaciones y las buenas costumbres. 

Lamentablemente no puedo reproducir las entrevistas hechas a las monjitas tiradas a la calle por Monseñor Bergoglio. Pero puede verlas si abre la página en 

http://www.pagina-catolica.blogspot.com.ar/2013/07/frailes-de-la-inmaculada-y-un-drama.html 

Cosme Beccar Varela 

30 de julio de 2013 

* * * 

Frailes de la Inmaculada y un drama porteño 

Las monjas de la Santa Casa de Ejercicios,¿caso análogo al de los Franciscanos de la Inmaculada? 

El Modernismo exige a los pobres que paguen su propia destrucción 

Hoy los muros de la Santa Casa de Ejercicios respiran soledad. 

"Vuestra opción preferencial han de ser los pobres", nos dicen los neomodernistas que en abundancia gobiernan la Iglesia, cada vez que les reclamamos el derecho de celebrar la Misa Tradicional. 

Plantean así una falsa e ideologizada antinomia entre Tradicionalismo y Caridad, por un lado, y una equivocada y automática identidad entre Progresismo Neomodernista y verdadera ayuda a los más necesitados. 

En efecto, como enseña la sana doctrina católica, la primera Caridad es corregir al que yerra indicándole el camino de la salvación. Pues el amor verdadero ansía el bien del amado; bien que en última instancia no puede ser otra cosa que ganar el cielo. 

Por eso, los que anhelamos la difusión de la doctrina y la liturgia tradicionales, somos los primeros que hemos optado preferencialmente por los pobres, al intentar alcanzarles la Misa que ha hecho la santidad de millones de católicos a lo largo de diecinueve siglos; y que aún en el orden meramente humano es un monumento al buen gusto y a lo más excelso del arte de los hombres; incomparablemente más esplendoroso que el aquellare modernista a que nos tienen acostumbrados Urbi et Orbe. 

Pero, a los que se autoproclaman adelantados en la solicitud hacia los pobres, a veces se les cae la careta, aunque ellos no se den cuenta. 

Sabemos que el Papa Francisco se ha puesto ese nombre para remarcar su preferencia por una vida desarrollada en la pobreza. Por lo tanto debemos suponer que los Frailes Franciscanos de la Inmaculada son verdaderamente pobres. 
No obstante, en el decreto firmado el 11 de Julio por el cual se intervenía esa Congregación mediante la designación de un Comisario Pontificio, que incluye solo tres disposiciones, se establece: 

1.Designar al R. P. Fidenzio Volpi, OFM Cap, Comisario Apostólico ad nuntum Santæ Sedis de la Congregación, con todos los poderes del caso. 

2.Disponer "que corresponderá al Instituto de los Frailes Franciscanos de la Inmaculada, reembolsar tanto los gastos realizados por el Comisario y el personal que él eventualmente designe, como los honorarios por sus servicios". 

3.Además de lo expuesto, el Santo Padre Francisco ha dispuesto que cada uno de los religiosos de la Congregación de los Frailes Franciscanos de la Inmaculada está obligado a celebrar la liturgia según el rito ordinario y que, eventualmente, el uso de la forma extraordinaria (Vetus Ordo) deberá ser explícitamente autorizada [sic] por las autoridades competentes, para cada religioso y/o comunidad que lo pida". 
Por ahi cantaba Garay, dicen en nuestra tierra cuando se le empieza a ver la pata a la sota. Pues, al final, unos pobres monjes que serán muy probablemente despojados de su joya más preciosa, la Liturgia Tradicional de la Iglesia, ¡deberán pagar por tan alto servicio! 

Quienes tengan dudas de lo que esta intervención puede significar consideren lo siguiente: el decreto que comentamos sólo tiene dos disposiciones: robar la Misa Tridentina y determinar quién pagará el costo de tal operación. ¡Vaya abanderados de los pobres, que Dios les pague abundantemente y cuanto antes su extrema generosidad! 

La situación planteada tiene similitudes con un caso dramático ocurrido en Buenos Aires bajo el pontificado del Cardenal Bergoglio. 
Ya hablamos hace tiempo de este lamentable asunto, pero permítasenos volver a él aunque sea suscintamente, pues puede ilustrarnos acerca de lo que espera al Instituto de los Frailes de la Inmaculada. 

Fundada en el siglo XVIII por la Madre Antula, María Antonia de Paz y Figueroa, la Congregación de Hijas del Divino Salvador había alcanzado un grado de prosperidad que, en nuestro tiempo, la hacía poseedora de varios colegios católicos con miles de alumnos, uno sobre la exclusiva Avenida del Libertador en San Isidro, y, sobre todo, de los terrenos donde fue edificado el Santurio de San Cayetano en Liniers (mucho dinero en limosnas) cuyos ingresos eran administrados por las monjas. 

En una oportunidad el Cardenal Bergoglio le pidió a la Madre Superiora que sea transferida la propiedad del Santuario de Liniers al Arzobispado de Buenos Aires. 
Días después, luego de consultar con su consejo la Madre Hilda Ledesma respondió al Cardenal por la negativa. 

De haber tenido la bola de cristal quizá se hubiera evitado la catástrofe cediendo a la voluntad del ahora Papa Francisco, para evitar el despojo de todos los bienes y la casi extinción de la orden, como luego aconteció. 

Porque, no mucho tiempo después, se designó un visitador apostólico en la persona de un jesuita amigo de Bergoglio: el actual obispo Hugo Salaberry de Azul, en la provincia de Bs As. 
La excusa: que las cerca de treinta monjas que vivían en la Santa Casa de Ejercicios, una jóvenes en su mayoría paraguayas conquistadas para Cristo por el celo apostólica de una hermana de esa nacionalidad, estaban allí retenidas contra su voluntad y aisladas de la sociedad. 

El aislamiento se deducía del hecho de que estas hermanas eran instruidas en el mismo convento por profesoras designadas ad hoc, lo cual se hizo para evitar el excesivo contacto con el mundo al que están acostumbradas ahora muchas monjas. 

Tiempo después, y en las primeras horas de la mañana, cuando aún algunas hermanas no habían terminado de asearse, un despliegue inusual de funcionarios curiales las enteraron de que la Santa Sede, con la firma del Cardenal Re, había designado Comisario Apostólico a Mons. Horacio García, Pro Vicario General de la Arquidiócesis. 
El sacerdote letrado que debía acompañarlo se excusó por no estar de acuerdo, lugar que fue tomado por el padre Alejandro Russo, actual Rector de la Catedral de Bs As (¿favor con favor se paga?) 

Reinaba en la Congregación para los Religiosos e Institutos de Vida Consagrada el Cardenal Re, que vivió aquí y tiene a uno de sus parientes en la Curia Arzobispal. Hombre muy cercano a Bergoglio, fue el que le alcanzó el molde del anillo del pescador que ostenta Francisco y que heredó de un secretario de Pablo VI. 

El fin de esta larga historia, que daría argumento por sus vicisitudes a un drama de segura venta en las librerías, terminó con la madre superiora recluida en Córdoba, las hermanas devueltas al mundo en tal forma que se puede decir que la congregación ha dejado de existir, y el dinero y las propiedades en manos del Comisariato Apostólico cuya intervención se prolonga sine die. 

Ejemplo eminente de cómo estos fariseos atienden a los pobres, es el caso de Mirna, joven paraguaya que estaba en el convento desde los 14 años y fue despedida por Mons. García quien la puso en la calle sin avisar a sus padres, y sin darle ni siquiera un centavo para atender sus necesidades. 
Ponemos un video con sus declaraciones e invitamos a nuestros lectores a releer un antiguo post de este blog donde se cuenta su historia: 

El drama de Mirna (video que puede verse en la página citada arriba). 

En este punto del relato permitan nuestros lectores que nos desahoguemos con una frase un tanto irreverente: ¡A quien quieren engañar, atorrantes! Uds. que se dicen progresistas, no sólo ponen a las almas en serio peligro, ni siquiera saben dar de comer y de vestir al cuerpo. 

Según han contado las mismas víctimas, el Comisario Apostólico dispuso que las monjas y novicias probaran su verdadera vocación, con una técnica que para nosotros es un baño de mundo: psicoanálisis y exposición al erotismo incluido. Sobre esto ya se escribió en este Blog. Ver por favor el video y el enlace indicado (ver en la página citada). 

Dios impida que una cosa similar ocurra contra los Frailes y Monjas de la Inmaculada. Recen incesantemente nuestros lectores al efecto. 

"Página Católica" 30 de Julio del 2013