lunes, 23 de agosto de 2010

EL TOBOGÁN DE LA REPÚBLICA

CRA

Comunicado de CRA:

Los anuncios oficiales de los últimos días, en especial la prohibición a la firma Fibertel para ofrecer servicios de Internet, constituyen una más de la larga intervención del estado, relegando las normas, las formas, el derecho y la constitucionalidad, no importando los usuarios, ni importa la competencia; solo importa que los dueños no son amigos del Poder

En el campo  ya lo padecimos, desde ¨el yuyito ¨, ¨la oligarquía ¨, para luego pasar a la prohibición de exportar o la solapada quita de permisos de exportación para generar el mismo resultado, la intempestiva resolución 125, el cierre del mercado de trigo, la discrecionalidad e ilegalidad del ONNCA, las medidas sobre las carnes, son solo algunas muestras de la larga y consecuente violación a las normas, al derecho, a las libertades individuales y a la Constitución Nacional

Ahora vienen por otros sectores, pueden ser los medios de comunicación, como se observa en estos días, pero invariablemente el Gobierno Nacional irá por más, es la forma brutal que encuentra para ejercer el poder, controlando, amenazando, descalificando, dividiendo y cuando esto no alcanza, con una resolución que obedece a la orden de Olivos

Lo advertimos hace tiempo, solo que el resto de los sectores empresarios, no lo quiso ver, algunos por simple ceguera, otros por la inconcebible razón de privilegiar sus negocios al destino de la república, para muchos es difícil hablar cuando por la otra ventanilla, reciben una prebenda, un negocio o simplemente los sientan en la primer fila de un acto televisado

Lento  tobogán  de la república, sin independencia de poderes, sin prácticas republicanas, el futuro que nos espera, no será el de un país libre, sino el decadente descenso hasta ser peor que Venezuela.

SUICIDIO ARGENTINO

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Por Abel Posse *

Está en el gobierno evitar que se ahonde la división de los argentinos. Debe promover la reconciliación y tener la grandeza de fundamentarla en una gran amnistía nacional (que, incluso, beneficiaría a centenares de subversivos).

Sentimos que la Argentina ingresó en un clima negativo, de tensiones que no propician la buena convivencia ni aseguran la paz social.

Hay un aire de violencia difuminada por las calles, desde la vergüenza de los domingos de fútbol y garrotazos hasta las bandas de matones y drogados adueñados de los barrios marginales ante la indiferencia gubernamental.

La Argentina tiene ya entre 800.000 y un millón de jóvenes calificados de ‘marginales estructurales’.

Son carne para todo delito o vandalismo.

Están al margen de la educación, de toda autoridad familiar, carecen de trabajo y de otra perspectiva existencial que no sea el nihilismo y la anarquía.

Con planes anémicos, se elude en realidad enfrentar este enemigo colosal del futuro argentino y de la paz social.

Ante esta evidente violencia difusa, todavía sin conducción, el gobierno y todos los sectores políticos deberían estar alertas y actuantes. Esta crispación evidente, este vandalismo descontrolado y no debidamente reprimido puede desbordarse y sorprender a las autoridades.

Algunos nostálgicos, revolucionarios con esquemas del siglo pasado, podrían ver en esos marginales, masas de maniobra para acciones violentas.

Alguien puede estar soñando con alguna convulsión nostálgico-revolucionaria que dejaría a nuestro gobierno ante los mismos dilemas y ambigüedades que vivió el famoso Kerenski, en 1917, apretado entre sus flojeras revolucionarias y su realidad de dirigente burgués.

Si hablamos sin hipocresía, debemos observar que contra los militares se hizo más justicia de la debida –y esto es injusticia–.

Se los discriminó judicial y jurídicamente, alterando uno de los fundamentos básicos del derecho (argentino y mundial): la no retroactividad de la ley, especialmente la penal.

Se anularon indultos con irritante parcialidad, al punto que asesinatos y estragos masivos causados por los insurrectos aparecen como actos no condenables, aunque hayan dejado un tendal de víctimas inocentes: empresarios, policías, militares y conscriptos.

También se fabricó una visión casera de los delitos de lesa humanidad (¡excluyendo al terrorismo!).

Ametrallar a conscriptos indefensos bañándose, como pasó en el ataque terrorista al regimiento de Formosa, es monstruoso y de lesa humanidad, sea que los asesinos hayan vestido uniforme o lo hayan hecho con boinas guevaristas como las que usaba Gorriarán Merlo.

Se negó a los oficiales toda exculpación por el juramento de obediencia y verticalidad ante sus mandos, principio básico de todas las fuerzas armadas del mundo, sin el cual sería imposible actuar y comandar en guerra. (Ojalá no le toque al presidente una policía o un ejército que algún día le diga: ¡’Voy a ver si tiro, déjemelo pensar!)

De modo que después de los juicios a las juntas militares y de tantas condenas, los que ejercieron la violencia por orden del Estado carecen de toda esperanza legal.

Los violentos del otro sector, con sus miles de atentados, reciben un trato inaceptable en sociedades civilizadas.

El gobierno fabrica una ilegalidad prêt-à-porter para condenar lo que considera la ilegalidad militar, que le parece insuficientemente castigada (y este matiz no viene del Derecho, sino de la ideología).

Esto hace que se desmorone el edificio legal desde sus bases romanas y germánicas e instaura un inédito caos, al afectar el rigor de la razón jurídica.

Desde ahora, la ley a medida de la voluntad política dominante será una anomalía que podría extenderse más allá del tema de los años ‘70.

Esta es la base de una ilegalidad que pagaremos muy caro. Afectará a nuestra economía, a las inversiones, a las libertades productivas y creativas. Y será un grave ataque a la Constitución: se abriría la puerta a un autocratismo seudodemocrático.

Vivimos en un país desopilante, pese a las enfáticas declaraciones del presidente de que volvemos a ser un país serio.

El gobierno constitucional, en 1975, ordenó a las FF.AA. aniquilar (sic) a la guerrilla, con la aprobación y la firma de sus máximos dirigentes, que pertenecían al mismo partido que hoy, treinta años después, apaña al residuo de subversivos, los destaca casi como personalidades morales, los acoge en el gobierno y hasta les paga una abundante indemnización por las molestias causadas…

A la vez, se busca mantener ilegítimamente encarcelados a los militares que cumplieron el mandato del gobierno peronista, logrando el cometido de desarticular –aniquilar (sic)– la guerrilla en apenas diez meses, cuando a comienzos de 1977 la dirigencia subversiva se estableció en el exterior, con admirable prudencia estratégica.

Nadie se volvió contra los que ordenaron esa aniquilación de la impopular guerrilla cumpliendo con la defensa del Estado agredido y adecuándose a lo escrito por Perón en ocasión del ataque al regimiento de Azul en 1974: a los terroristas hay que eliminarlos uno a uno, por el bien de la República.

Los oficiales y hasta los soldados son procesados y reprocesados en un ejercicio de venganza disfrazada de justicia.

Pero los comandantes políticos que dieron al Ejército la orden de aniquilar ni siquiera son contemplados.

O todos o ninguno…

¿Cuántas renuncias de afiliación se produjeron en el peronismo de 1975 por ese decreto de aniquilación?

¿Cómo puede hablarse de justicia sin la mínima coherencia?

Nada indigna más que las asimetrías. Sin coherencia ni rigurosa igualdad no hay ley, pero tampoco hay paz. El gobierno se pone en una situación ilegítima. Se ubica fuera del orden jurídico constitucional, por más que reciba dóciles apoyos parlamentarios. A la violencia e inseguridad cotidiana se suma la división que nos causa el viaje de justicia-venganza hacia el pasado.

La violencia de los muertos acecha la paz de los vivos.

Una generación desgraciada y sepultada invade nuestro hoy y aquí. Empezamos a sentir el peligro de trasvasar el resentimiento de la generación pasada a la actual.

En la Argentina no se entiende la discreción ante el juicio del pasado que tuvieron países que sufrieron grandes hecatombes, con millones de víctimas.

Son los casos de Rusia, Francia, Alemania, España, China, Italia, Japón..

Se actuó con una justicia simbólica.

En esos pueblos con experiencia de desdichas ancestrales saben que es necesario impedir que las generaciones nuevas se infecten con los odios de un pasado inexorable.

Permitirlo –o provocarlo, como en nuestro caso– equivale a fabricar y establecer un odio virtual, abstracto. Que en el plano histórico-político los vivos quieran vengar a sus muertos por medio de la justicia sería perverso e inútil. Equivaldría a agregar odio al odio y dolor al dolor.

En Nüremberg fueron condenadas 38 personas.

Por lo de Hiroshima, ninguna…

Así se explican la conducta de los españoles después de la muerte de Franco y la de Adenauer en 1947 para superar el peso atroz del nazismo con una convocatoria para la reconstrucción de la demolida nación de todos.

De Gaulle suspendió venganzas contra los colaboracionistas y condonó la sentencia a muerte de Pétain, el aliado del nazismo ocupante.

Deng Xiaoping, aunque víctima él mismo y su familia de las atrocidades de la Revolución Cultural de Mao, evitó toda venganza, y hoy el retrato colosal de Mao preside la plaza de Tiananmen.

Los dirigentes de la Rusia post soviética, pese a 70 años de dictadura y al horror del Gulag, supieron respetar al glorioso ejército desde la interpretación nacional, no partidaria.

Era el ejército de Stalin y Trotsky, pero era el heredero de Kutuzov, del triunfo sobre Napoleón en Borodino, de la gloriosa defensa de Moscú y Leningrado.

Ningún país repudió a su ejército por lo que le exigieron sus gobiernos.

Ni Francia por lo de Argelia,

ni Alemania por las matanzas de Rusia,

ni Rusia por las masacres de Polonia y Berlín,

ni Estados Unidos por Hiroshima.

Para bien o para mal, los ejércitos somos todos, los gobiernos somos todos.

Como afirmó Sartre, todos somos responsables de nuestra historia. ‘Soy tan responsable de la guerra como si yo mismo la hubiese declarado’. Por el bando subversivo debe decirse que transformar a los guerreros que jugaron con coraje su apuesta marxista-revolucionaria en inocentes y víctimas neutras es la mayor deslealtad para con su memoria (el jefe mismo de ese bando expresó esto con indignación).

Todos los ejércitos del mundo están empeñados en su mayor eficacia, más allá de las coyunturas que hayan vivido. Estamos en un momento peligroso, casi sin otro derecho internacional que el de la fuerza.

Hay proyectos para declarar patrimonio de la humanidad las reservas de agua dulce, las pesquerías, reservas energéticas y espacios vacíos.

Debemos tener fuerzas disuasivas.

El mundo está más cerca de la política decimonónica de puro poder que de los sueños de las Naciones Unidas en el siglo XX.

Nuestro camino es optimizar la defensa nacional y regional.

Brasil, Chile, Venezuela y Colombia incrementan su poder militar, mientras que la Argentina se aproxima a la indefensión y a la continua descalificación de sus Fuerzas Armadas.

Con Brasil, con el Mercosur, tenemos que asegurar un gran espacio de paz y de estrategia defensiva. Perdemos energía en la banalidad de las venganzas y en la ilusión de algunos derrotados persistentes que quisieran transformar nuestras FF.AA. en milicias ideologizadas con ideas muertas y enterradas.

Está en el gobierno evitar que se ahonde la división de los argentinos.

Debe promover la reconciliación y tener la grandeza de fundamentarla en una gran amnistía nacional (que, incluso, beneficiaría a centenares de subversivos). En este momento de democracia y de restablecimiento económico tan exitoso, debemos evitar el retorno eterno de las venganzas y aunarnos programáticamente en la conquista del futuro inmediato, como hicieron esos grandes países que se han mencionado..

No se puede engañar a todos todo el tiempo.

Y agregaría a esta máxima famosa:

‘No se puede humillar a nadie tanto tiempo.’

* El autor es diplomático y escritor. Este fragmento pertenece a su libro en preparación “Noche de Lobos”.

URUGUAY: “LA DERECHA PIDE CANCHA”

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Por Pablo Solari

La izquierda domina los liceos, la Universidad, el teatro y el carnaval. También los sindicatos, el cine, la música y el mundo del trabajo. Suma: casi toda la cultura. Si sos de izquierda sos bueno, lindo y “cool”. De lo contrario, sos facho miliquero y explotador.

Así son las cosas hoy en Uruguay según un grupo de jóvenes de entre 20 y 30 años de edad que se autodefinen de derecha y que se juntaron a fines del año pasado con un objetivo: desafiar a la izquierda. Pero no a la expresión política partidaria de la izquierda que es el Frente Amplio (FA).

Su fin último dicen, no es sacar al FA del gobierno. Eso sería una “anécdota”, advierte Nicolás Quintanas, un joven de 22 años, cofundador del movimiento.

Su misión es combatir a la izquierda en la calle, en el día a día, “con las mismas armas que utiliza la izquierda, desde hace décadas. La producción cultural, pero con una visión de derecha”, explica.

Por eso, estos jóvenes se hacen llamar Derecha Social (DS) y parten de la base de que en Uruguay existe lo que llaman una “Hegemonía Cultural de la Izquierda”. Tanto hablan de ella que lo abreviaron, ahora le dicen simplemente HCI.

Basados en la lectura de Antonio Gramsci (destacado intelectual marxista), estos jóvenes asegura que el dominio de la izquierda comenzó a construirse en los años de 1960 y que se expresa hoy en casi todos los aspectos de la vida cotidiana. En una facultad, en un tablado de barrio, en un bar, en una canción de rock, en el trabajo, en la radio, en la TV y hasta en la forma de hablar.

La versión “izquierdista” del lenguaje “inclusivo” (todos y todas, niños y niñas”, es el ejemplo más claro, dijo a El Observador Quintana, que cursa tercer año de derecho en la Universidad de la Republica.

Estos militantes sociales (como se autodefinen) no tienen “vergüenza ni complejos” de decir que son de derecha, aseguró Quintana. A diferencia de la mayoría de los políticos de los partidos fundacionales, que no quieren ser considerados de derecha, mucho menos nombrados de esa forma, a excepción, claro, del ex diputado colorado García Pintos, que reivindica su condición de tal (apreciaciones del periodista).

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VALORES

La DS quiere romper la hegemonía de la izquierda pero no se conforma con ganar una elección si en lo cultural sigue el dominio de los valores “progresistas”. Por ello este grupo dice que quiere comenzar a imponer por vía de la producción cultural, los “valores de la derecha”. Según definió Quintana, estos valores son la autoridad, el respeto a los mayores, la tradición, la comunidad, el arraigo, la identidad y la competencia.

Qué es ser de derecha entonces? “Ser de derecha es tener una visión distinta del mundo. Para la izquierda todos somos iguales, todo se iguala, todo se uniformiza. La derecha trata a los desiguales de forma diferente. A mi me encanta ser distinto, quiero ser distinto”, respondió Quintana.

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En la foto: Nicolás Quintana, referente uruguayo de Derecha Social

PARTIDOS

Los miembros de la DS, que Quintana dice que son centenares (el grupo de Facebook: “yo sigo las página Web de la Derecha Social”, tiene 1700 amigos) aseguran que no tienen interés alguno de convertirse en un sector político del partido nacional o del partido colorado. “Yo soy blanco- dice Quintana- pero antes que blanco, soy de derecha”, advierte orgulloso mientras levanta la cabeza.

Como muchos de sus compañeros, en las pasadas elecciones, votó al PN y cuenta que recibió él y su grupo, ofrecimientos (“seducciones”, le dice) para partidizarse. Sobre todo de nacionalistas, afirmó. “Les costó entender que no queremos una banca del Parlamento”, dijo con desazón al explicar que su tarea es social y solidaria. El movimiento tiene varios grupos que realizan obras de beneficencia.

La DS reivindica una suerte de “doble militancia”: social por un lado y política por otro “como hace Juan castillo del PIT CNT, que es sindicalista y dirigente del PCU”, explicó Quintana.

“El poder no está en lo político partidario, está en lo cultural, ahí se gana o se pierde la batalla”, dice Quintana, citando por tercera vez en una hora al filósofo Gramsci. Al hablar con este joven, salta a la vista un fuerte descontento con los partidos tradicionales y curiosamente menos animosidad con el FA. De hecho reclaman autocrítica de blancos y colorados y dicen que la HCI es producto de un trabajo “humilde, honesto y diario” de la izquierda, en contraposición a la “inoperancia de los partidos tradicionales”.

“La izquierda impuso sus valores durante años por culpa de que la derecha despreció la cultura”, apuntó Quintana. Es hora, dice, de “Reconstruir los valores de la derecha”. Menuda tarea les espera.

Fuente: El Observador, 21 de agosto de 2010.

http://derechasocial.blogspot.com/

Mail: derechasocialuru@hotmail.com

http://www.facebook.com/pages/Derecha-Social-Uruguay/111272252231872

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TORTURAS AL COMISARIO LUIS PATTI EN SU DETENCIÓN POR FALTA DE ATENCIÓN MÉDICA ADECUADA

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Un fallo mandó a Luis Patti a la cárcel de Devoto, quitándole la rehabilitación por un ACV que lo tenía en Fleni. Cabe destacar que el ex Comisario fue electo como diputado y a quien se le impidió asumir la banca violando su inmunidad parlamentaria,

"La situación médica en que se encuentra no permite concluir que al mismo le será imposible recuperarse privado de su libertad o que no pueda ser atendido adecuadamente en la cárcel y trasladado cada vez que el tratamiento lo demande", consideraron los camaristas que estarán a cargo del juicio oral en su contra. Sin embargo, hay prescripciones edilicias y de mobiliario específicas a cargo de los médicos, e informes clínicos que declaran lo contrario.

Los defensores del comisario Luis Patti,  Silvio Duarte y el ex camarista de Casación Penal Alfredo Bisordi, manifestaron que su defendido sufrió un ataque cerebrovascular durante una operación programada, y se le tramitó un certificado de discapacidad oficial que fue presentado al Tribunal, el cual hizo caso omiso al mismo.

Los jueces advirtieron que "de ninguna manera puede predicarse la incompatibilidad entre la permanencia en el establecimiento penitenciario y el resguardo de la salud y trato digno hacia el interno". Los informes clínicos de Patti son unánimes y declaran lo contrario a lo resuelto por el Tribunal. En Devoto no hay condiciones para un interno en ese estado, según el cuerpo médico de la Unidad penitenciaria, el cual ordenó el traslado de Patti a un lugar fuera del penal.

Los jueces Larrandart y Sagretti (son militantes de DDHH) ordenaron que el subcomisario Luis Abelardo Patti deje la clínica Fleni donde se hallaba internado y vaya a la cárcel común en Devoto. Rechazaron argumentos “virulentos” de su defensor, el Dr. Alfredo Bisordi respecto del trato indigno al que es sometido.

Patti sufrió un ACV durante una operación programada; está ciego, paralítico y tiene medio cuerpo inmóvil.

MEDINA DECLARA A MOYANO “PERSONA NO GRATA” PARA EL MOVIMIENTO OBRERO

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El titular de la UOCRA en la ciudad de La Plata, Juan Pablo ‘Pata’ Medina, ratificó hoy en diálogo con una FM local, la marcha que realizarán mañana martes 24 de agosto para “repudiar”, dijo, “no sólo la asunción de Hugo Moyano al frente del PJ bonaerense" , sino también “la presencia del dirigente sindical en la región”. “Para nosotros, Moyano es persona no grata”, arengó.

“Nadie nos puede impedir que en democracia nos movilicemos pacíficamente contra alguien que es responsable de la mafia de los medicamentos truchos y del robo a las obras sociales”, dijo; y agregó: “Además repudiamos a un dirigente sindical que elige a dedo, sin dejar participar a los otros dirigentes de esta región por ejemplo, quienes conducirán el sindicalismo”.

Asimismo, Medina instó al “movimiento obrero de la región a adherir, para exigir la participación en la elección de sus dirigentes”.

“¿Quién es Moyano?”, preguntó Medina.

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