miércoles, 27 de octubre de 2010

POESÍA: SE ACABÓ

a Los Locos Kirchner una familia muy normal

27 de octubre de 2010

Poesía que promete

SE ACABÓ

“…Ya no ganará elecciones

ya no será reelegido:

su alma llena de pasiones

¿dónde ha ido?”

Padre Leonardo Castellani

(fragmento)

¿QUIÉN FUE NÉSTOR KIRCHNER?

Néstor Carlos Kirchner Ostoic fue el mentor del gobierno señalado como el más corrupto de la Argentina, encartado en numerosas causas de corrupción, mitómano que desarrolló su gobierno como Presidente para los medios y los titulares de noticias en vez de las realidades, había nacido el 25 de febrero de 1950. Como Presidente ubicó a su esposa como sucesora, y de ese modo el matrimonio presidencial ha sido el protagonista de los 7 peores años de gobierno de la Argentina de que se tenga memoria.

Su origen

Su abuelo era usurero en la Provincia. Hijo de Néstor Carlos Kirchner , descendiente de inmigrantes de Alemania, nació en Río Gallegos, capital de la provincia de Santa Cruz (Patagonia). Por su lado materno, era hijo de María Ostoic, perteneciente a una familia de origen croata instalada en Punta Arenas (Chile).

Miembro de la Juventud Peronista, estudió derecho en la Universidad Nacional de La Plata y en 1975 se casó con Cristina Fernández. Ambos formaron parte de la corriente izquierdista que apoyó intelectualmente a los Montoneros en medio de la turbulencia que este grupo generaba, durante el gobierno de Juan Domingo Perón y de María Estela Martínez de Perón.

En 1976 recibió el título de abogado y regresó a Río Gallegos para ejercer la profesión, junto con su esposa, en un gabinete jurídico. Funcionario de la administración de la provincia de Santa Cruz, a fines de 1983 fue designado presidente de la Caja de Previsión Social de Río Gallegos. Durante los siete años tenebrosos de dictadura militar (1976-1983) se mantuvo aparentemente alejado de la política, aunque fue encarcelado en una ocasión por motivos que no especifica su biografía oficial.

Gobernador de Santa Cruz

En las elecciones municipales de septiembre de 1987, como candidato peronista, fue elegido intendente (alcalde) de Río Gallegos. El sometimiento, patoterismo y la obligación de que todos lo acaten durante su gestión, tuvo su recompensa al ser promovido en el Partido Justicialista a candidato para la gobernación de la provincia, cargo para el que fue elegido el 8 de septiembre de 1991, alcanzando así una de sus ambiciosas aspiraciones iniciales.

Como gobernador disolvió todos los organismos de control y transparencia, realizando fuertes inversiones públicas que estarían cargadas de intrigas y corrupción, llegando a su vez a elogiar a Carlos Saúl Menem cuando era Presidente al afirmar que “nadie desde Sebastián Elcano hizo tanto por la Patagonia” como lo había hecho Menem.

Reformó en dos ocasiones la Constitución provincial para que él pudiera ser elegido sin límite de mandatos. También aumentó el número de jueces del Tribunal Supremo provincial, y sus protegidos se jactaron de haber amordazado a la prensa local. Es vox pópuli que gobernó la provincia como un “feudo” como si fuese “Juan Sin Tierra”, en el que todas las fuentes de riqueza y trabajo estaban en manos del gobernador y su clientela compuesta por más del 40% de los trabajadores como empleados públicos.

Cuando fue elegido gobernador, en 1991, Kirchner recibió 630 millones de dólares de indemnización del gobierno federal, tras un juicio sobre los royalties financieros, a los que se añadieron otros 420 millones de dólares procedentes de las plusvalías generadas por la venta de las acciones que la provincia poseía en la empresa Yacimientos Petrolíferos Fiscales (YPF), adquirida por la española Repsol.

Durante varios años, los legisladores de Santa Cruz reclamaron inútilmente precisiones sobre el monto exacto de ese patrimonio o botín provincial. Presionado por la prensa en la campaña electoral, Kirchner informó el 13 de mayo de que 531 millones de dólares se encontraban depositados en varias cuentas bancarias de Suiza y Luxemburgo. Se desconoce hasta el presente el destino de dichos fondos, cómo están compuestos, y qué comisiones fueron abonadas por semejante operación multimillonaria

Desgobierno

Kirchner se presentó en las elecciones como adversario del sistema neoliberal de sus predecesores, pero eso quedaba solamente en los discursos, porque en los hechos se ha seguido abonando la Deuda Externa ilegítima sin cuestionamientos. También prometió mantener en el cargo al ministro de Economía, Roberto Lavagna, economista que hizo la prueba de no aplicar medidas correctivas al colapso económico de 2001, sumiendo en la miseria permanente a toda una clase media devaluada, en tanto que el mismo plan económico continúa vigente al presente, 7 años después de la asunción de los Kirchner al Gobierno.

En la primera vuelta de las elecciones presidenciales, el 27 de abril, ganó Carlos Saúl Menem con el 24% de los votos, en tanto que el gobernador de Santa Cruz quedó en segundo lugar, con el 22% de los votos. Menem anunció el 14 de mayo de ese año que no se presentaría como candidato, asumiendo por tal motivo Kirchner con su escaso caudal de votos que prácticamente se ha mantenido en las siguientes elecciones al contabilizar a los votos válidos emitidos respecto de la población total del país.

Gobierno de confrontación

En su discurso de investidura, Kirchner reafirmó el papel central del Estado en el desarrollo económico, prometió una lucha «implacable» contra la corrupción y abogó por un reforzamiento del Mercado Común del Sur (Mercosur), que asocia a Argentina, Brasil, Uruguay y Paraguay. Su gestión real fue todo lo contrario, y especialmente en el área de corrupción, ya que disolvió e inhabilitó organismos de control.

Su primera militancia ha sido anticatólica, rechazando los Tedéums y atacando violentamente a la Iglesia Católica de modo particular, y al Derecho Natural de modo general. Incluso esperaba promover al obispo Maccarone como Capellán de las Fuerzas Armadas o como titular del Episcopado, maniobra que se frustró por el retiro de dicho Obispo.

Tratando de afirmar su autoridad decretó el retiro de la mitad de los generales y almirantes, procediendo a una amplia purga en la policía federal, y abrió los archivos secretos sobre el atentado contra la sede de la Asociación Mutual Israelí Argentina (AMIA) en Buenos Aires, pero no así respecto de la voladura de la Embajada de Israel. También anunció su propósito de jubilar a varios de los jueces del Tribunal Supremo.

La deuda pública ascendía 144.400 millones de dólares (que jamás fue cuestionada en su legitimidad) y la pobreza que afecta al 60% de los 37 millones de ciudadanos son temas sistémicos de la gestión del matrimonio presidencial. Sus primeras palabras sobre los planes económicos fueron mal recibidas en los círculos financieros internacionales, pues aseguró que los acreedores del Estado argentino deberían aceptar una pérdida de su capital, una reducción de los tipos de interés y una prolongación de varios decenios en los plazos del reembolso. En los hechos, se hizo una operatoria sobre la deuda externa que un año después mantuvo la deuda en idéntico valor al de un año atrás, y manteniendo un sinnúmero de acreedores disconformes, sin jamás desconocerla ni cuestionar su ilegitimidad.

Tras asistir a la Cumbre del Mercosur en Asunción, el 18 de junio, Kirchner realizó una gira en julio por varias capitales europeas. En Londres asistió a la conferencia cumbre de la Tercera Vía auspiciada por el primer ministro, Tony Blair, y en Madrid mantuvo una reunión con los empresarios españoles, a los que reprochó su comportamiento tras la privatización de las empresas públicas en la época de Menem. Los responsables de las empresas de los servicios públicos, por su parte, se quejaron de la espectacular caída de las tarifas, debido al fin de la paridad del peso con el dólar, y reclamaron un alza del 65%, para mantener y ampliar las inversiones que necesitaba el país para recuperarse de cuatro años de recesión.

Lesa Humanidad

Tras la decisión de un juez federal que ordenó la detención de 46 militares y civiles acusados de delitos de lesa humanidad en otros países reclamados por el juez español Baltasar Garzón, el presidente Kirchner derogó en julio de 2003 un decreto firmado por el presidente De la Rúa en diciembre de 2001 que prohibía la extradición de los militares nacionales reclamados por otros países y acusados de crímenes de lesa humanidad. Este acto implica la renuncia de la Soberanía y del reconocimiento internacional de la Argentina. Luego presionó y consiguió en agosto que las dos Cámaras del Congreso anularan las leyes de Obediencia Debida y Punto Final (1986 y 1987), provocando inseguridad jurídica y reabriendo viejas heridas que no conllevan a la pacificación del país, además de que los guerrilleros autores de atentados que fueron crímenes de lesa humanidad no solamente quedan impunes, sino que son recompensados y premiados de forma permanente con subsidios económicos y con títulos que de honoríficos sólo tienen el nombre. El símbolo de todo esto fue el General Bendini quien descolgó de su espacio al cuadro del General Jorge Rafael Videla, siendo ese el acto de mayor trascendencia en la vida de Bendini.

Las vinculaciones y entramado de lazos corruptos en el Gobierno del matrimonio presidencial tienen su núcleo en el ministro Julio De Vido, pero además en un sinnúmero de organismos que han respondido al matrimonio presidencial bajo el peso de su fraguada autoridad.

Crónica de siete años de “vacas flacas” en que el país está siendo arrasado, en que se dibujan los indicadores económicos, en que la macroeconomía pretende arrojar cifras de crecimiento, en tanto que el poder adquisitivo del dinero cae para llevar a la marginalidad a amplios sectores que son mantenidos en el hambre, la miseria y la pobreza sin posibilidades de emerger de tal condición.

Peronismo

Néstor Kirchner dividió el Justicialismo, creando el Frente para la Victoria, siendo este el lema que lo acompañara al poder. Ya no existe el Justicialismo ideado por Perón como partido en tal sentido, sino el Frente para la Victoria.

Kirchner sucedió a Ramón Ruiz como interventor del Partido Justicialista, y tras abandonar el cargo como autoridad del Ejecutivo de la Nación, tras dejar allí a su esposa, ocupó la Presidencia del Partido Justicialista entre los años 2008 y 2009, siendo sucedido por Daniel Scioli para luego volver Néstor Kirchner a como Presidente del Partido Justicialista en el año 2010.

El denominado “peronismo ortodoxo” que es más bien de “derecha”, quedó fuera del esquema del Frente para la Victoria y del Justicialismo, ocupado por Néstor Kirchner. Los adherentes a Menem, Duhalde, Rodríguez Saá y otros “disidentes” del Frente para la Victoria, no tienen espacio en el kirchnerismo.

Asimismo, fue el primer Secretario General de Unasur a partir de 2010, año en que fue creado el cargo.

 

Corrupción

El “kirchnerismo” mantuvo siempre una amplia mayoría en las Cámaras de Diputados y de Senadores de la Nación, aunque tras las elecciones del año 2009 perdió la mayoría “automática” pero siendo aun la primera minoría. Los hechos de corrupción bañan su gestión. Los presos políticos señalan violaciones a los Derechos Humanos, así como torturas, lo cual implicaría violaciones al Tratado de Roma.

El abogado Enrique Piragini lo denunció ante la Cámara Nacional en lo Criminal y Correccional Federal con motivo de la utilización de los aviones Tango 02 y Tango 10 perteneciente a la flota presidencial para concurrir al acto proselitista desarrollado el 14 de mayo en Río Gallegos, Santa Cruz. Según Piragini lo realizado "implica malversación de caudales públicos, reñido con las más elementales normas éticas, además de perjudicar los intereses del Estado con importantes gastos superfluos". La denuncia se efectuó el viernes 22 de enero de 2010 y recayó ante el Juzgado Federal Nº11 del Juez Federal Bonadío, bajo el número 752/10.

Su gobierno ha mantenido un estilo personalista de gobernador con dosis de autoritarismo y hegemonía, un estilo agresivo de ruptura inducida y confrontación, sumado todo a las denuncias por nepotismo.

Durante 2010 su salud se debilitó seriamente. En febrero fue operado de la carótida. El 11 de septiembre tuvo que ser sometido a una angioplastia y se le colocó un stent. Se le había recomendado cambiar su estilo de vida debido al estrés. Fue dado de alta al día siguiente. Finalmente falleció de “muerte súbita cardíaca”, en la mañana del 27 de octubre de 2010.

Las páginas de la Historia lo registrarán como un presidente, como un hombre ambicioso que llegó al poder y que murió en ese entorno. Jamás como un santo.

NÉSTOR KIRCHNER MURIÓ

Nestor Kirchner carotida

El ex presidente falleció esta mañana el El Calafate, anticipó en exclusiva C5N. El mandatario se encontraba con la presidente Cristina Kirchner en su casa.

Seguramente será velado en el mismo lugar donde velan a todos polítiqueros y famosos muertos del país: en el Congreso de la Nación.

El ex mandatario fue trasladado a las 8:15 desde la residencia santacruceña Los Sauces al Hospital Formenti, de la ciudad de El Calafate. Estaba acompañado por Cristina Kirchner. Era el quinto episodio de este tipo que sufría desde el 2004.

Tenía una afección cardíaca, informaron fuentes oficiales.

Néstor Kirchner, mentor del caos nacional en que vive sumido el país, quien junto con su esposa son responsables de un desastre espiritual, político, económico, cultural y social de la Nación, se enfrenta ahora al Juicio Particular de Dios, quien aplicará como a todas las personas Su Justicia y Su Misericordia.

A quienes tienen dudas, Dios y la Patria sí demandan.

JORDÁN BRUNO GENTA: XXXVI ANIVERSARIO DE SU ASESINATO

Jordán B. Genta

 

XXXVI Aniversario

1974 - 27 de octubre- 2010


Istorum est enim regnum caelorum, qui contempserunt vitam mundi, et pervenerunt ad praemia regni, et laverunt stolas suas in sanguine Agni (Breviarium Romanum)

SU VIDA

Jordán Bruno Genta, fue un catedrático católico, asesinado en la década de 1970 por un comando terrorista marxista cuando se disponía a participar de la Misa dominical.

Genta fue asesinado por el delito de haber sido un catedrático católico que jamás fue acallado, pese a las amenazas, en su inquebrantable prédica de la Doctrina de la Iglesia. Fue en vida un verdadero testimonio de la Iglesia, hasta dar la vida por Cristo.

Jordán Bruno Genta nació en Buenos Aires el 2 de octubre de 1909. Su madre, Carolina Coli, falleció de una enfermedad del corazón cuando su hijo tenía trece años de edad. Su padre, Carlos Luis Genta, era ateo y anticlerical, motivo por el cual Jordán ni sus dos hermanos fueron bautizados.

Terminado el colegio, Jordán ingresó a la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Buenos Aires, años en los que se inclinó por la ideología marxista.

En 1934 se casó con María Lilia Losada, hija de una familia católica española. La tuberculosis que sufría Jordán obligó al joven matrimonio a partir a la sierra de Córdoba.

Durante este período de reposo, Jordán Bruno comienza a leer los clásicos, especialmente Platón y Aristóteles.

En 1935 se restableció de su enfermedad y viajó a Paraná, como profesor en la Universidad Nacional del Litoral y en el Instituto Nacional del Profesorado de Paraná. En este periodo lee al filósofo francés Jacques Maritain y se interesa por Santo Tomás de Aquino.

Su amistad con Álvarez Prado, profesor del Seminario Diocesano, le permite conocer a fondo el catolicismo. Fruto de esta relación y los contactos con personalidades del clero local, junto al principal testimonio de piedad católica de Mariá Lilia, es su conversión que lo lleva a bautizarse en 1940. Ese mismo día contrae matrimonio religioso con su esposa.

El Gobierno militar de entonces lo nombra Rector Interventor en la Universidad Nacional del Litoral. Se mantiene en este cargo hasta mayo de 1944, luego de duros enfrentamientos con los grupos radicales de la izquierda universitaria.

En junio de ese año asume el Rectorado del Instituto del Profesorado Secundario, en Buenos Aires. En agosto inauguró la Escuela Superior del Magisterio.

Tiene enfrentamientos con el Gobierno militar de Perón, y en 1945 las autoridades disponen el cese de todos los cargos docentes, con lo cual Genta es alejado de las aulas. Jordán fracasa en su intento de fundar la Universidad Libre Argentina. Sin embargo, en su casa logra fundar una Cátedra Privada de Filosofía en 1946.

En 1950 funda el periódico opositor Vita Militaris. Luego de la Revolución Libertadora, en 1955, funda el diario Combate, que funcionó hasta 1967.

En 1952, a la edad de 43 años, Jordán recibe la Primera Comunión, consolidando su conversión al catolicismo.

En los años 60 la izquierda terrorista inicia en Argentina la llamada "Guerra Revolucionaria". Genta, preocupado por la realidad argentina, inicia desde la docencia la oposición intelectual al marxismo. Sin embargo, esta toma de posición llevó a que el 27 de octubre de 1974 un comando del Ejército Revolucionario del Pueblo (ERP 22 de Agosto) lo acribillara de once disparos cuando salía de su casa para participar en la Misa dominical.

Este asesinato nunca fue investigado por la justicia argentina. En la actualidad hay algunos intentos por abrir oficialmente su causa de beatificación.

martes, 26 de octubre de 2010

¿QUIÉNES HACEN POLÍTICA HOY? (AQUELLOS QUE HAN DEJADO DE TOMAR RIESGOS POR LOS OTROS

Presidentes

Alberto Buela (*)

Desde la filosofía estamos acostumbrados a poner títulos rimbombantes a las cosas y así para caracterizar a los políticos de hoy hablamos de políticos postmodernos como si los que hacen política hoy día hayan leído algo sobre la polémica modernidad-postmodernidad. Craso error, nuestros políticos hoy no leen y menos aún estudian.

El rasgo distintivo de los que hoy hacen política es que no se destacan en nada. Ya no más un de Gaulle, un De Gasperi, un Adenauer, un Franco, un Sukarno, un Nasser o un Perón, hoy tenemos a Sarkozy, Berlusconi, Merkel, R. Zapatero, Bambang, Mubarak y Kirchner que no se destacan en nada, ni sobre nadie. Estamos en plena etapa de la nivelación como gustaba decir Max Scheler. La chatura política parece ser la ley de oro de nuestros dirigentes. Ni hablar de las segundas líneas como ministros, secretarios de Estado o directores nacionales.

Hace unos días leímos un excelente artículo de una socióloga española, Blanca Muñoz, titulado sobre el cinismo y su partido postmoderno en donde con mucho tino y agudo sentido de la realidad, pinta a nuestros actuales políticos [1]

Los cínicos formaron en Grecia una escuela de filosofía fundada por Antístenes (444 -365 a.C.) en Atenas y se denominaron así porque se reunían en el lugar cerca de un cementerio de perros (kynosarge) que proviene de kynos= perro. Sostenían una exhortación a la vida sencilla, a imitación de la naturaleza y alejada de los placeres materiales. Su principal figura fue Diógenes (404-323) quien como un perro dormía en la calle y vivía de lo que le daban. De él solo nos queda un extenso anecdotario como aquella circunstancia en que Alejandro Magno le pregunta que necesitas Diógenes? Que te corras porque me tapas el sol. O cuando caminaba por las calles de Atenas a plena luz del día con una lámpara encendida y le preguntaban qué haces Diógenes? Estoy buscando un hombre honesto. O cuando iba a ser vendido por esclavo y le preguntaron qué sabes hacer? Gobernar a los hombres, así que véndeme a quien necesite un amo.

Hoy un cínico no es como en la antigua Grecia un hombre alejado de los placeres materiales sino un desvergonzado o un descarado que miente expresamente, sin movérsele un pelo, en defensa de prácticas y actitudes reprochables. Un cínico es aquel que no teme perder su dignidad porque no la tiene. La dignidad no es un valor para un cínico. Esto es lo que son quienes hacen política hoy cotidianamente. Y que ni decir de los funcionarios de nuestros gobiernos posmodernos.

El cuerpo directivo del Estado se encuentra ocupado por hombres jóvenes, (los viejos son una rémora que mejor archivar y, además son riesgosos, pues nos pueden recordar de dónde provenimos y a dónde vamos) y así ministros, secretarios, subsecretarios, directores nacionales “no se destacan en nada ni sobre nadie”, carecen en la mayoría de los casos de profesión u oficio ejercido, es la dorada medianía del Horacio pero entendida por lo bajo: dorada porque cobran suculentos sueldos y viáticos (viatican en lugar de beaticar), sin ninguna responsabilidad como contrapartida.

Claro está, la excusa es que los gobiernos de los que forman parte hoy no solucionan los conflictos sino que solo los administran y así esperan que por una suerte de fuerza mágica los problemas se desinflen y se arreglen por sí solos. (en estos días asesinaron públicamente a un militante trotskista en las calles de Buenos Aires en una pelea sindical que viene desde hace años –no resuelta por el ministerio público- y el gobierno se desentendió porque la policía no fue. Como si la inoperancia del ministerio de trabajo no formara parte del poder ejecutivo).

Hoy quienes hacen política no leen ni estudian, lo que quieren es estar al día en una avidez de novedades infinita (twitter, email, radio, celular, tv) en una sucesión de imágenes truncas que hacen de su vida un zapping. Un permanente saltar de información a información si detenerse en ninguna. La interpretación, la hermenéutica política ha sido desplazada por “el fragote”. Esto es, el hilván cotidiano de alianzas y desalianzas de unos con otros en pactos que duran la luz de un fósforo. El desgaste, la pérdida de tiempo y energías laborales en “el fragote” cotidiano por parte de los funcionarios del Estado, que son siempre políticos reciclados en distintos puestos, hace que la solución de los problemas sufran una postergación permanente.

Esto los lleva necesariamente a una actitud servil y aduladora ante quienes ellos vislumbran con un poco de poder más que ellos y, por contrapartida, a tornarse autoritarios con los que consideran más débiles. El perfil autoritario es aquello que más se destaca en estos políticos de formación progresista e ideológicamente light que padecemos hoy en Nuestra América (Correa en Ecuador, Ortega en Nicaragua, Kirchner en Argentina, Lugo en Paraguay). [2]

Nosotros hemos sufrido en carne propia esta actitud cuando hace un año ya un subsecretario de Estado, un pequeño hombre ruin Marcio Barbosa, quien al escucharme por radio caracterizar a Kirchner “como un necio que cree que sabe y no sabe y que solo aprende con la pedagogía de la catástrofe”, y el pequeño hombre ruin salió corriendo para pedir que me echaran del ministerio, cosa que hicieron.

¿Y quién es Marcio Barbosa?. Es un abogado de la universidad católica que no es ni peronista, ni socialista ni nacionalista ni nada, pero eso sí, siempre ocupando cargos políticos. Unas veces con Solá y hoy con su enemigo Kirchner. Será por eso que cuando muera le cantarán: “Si vais por el cementerio y veis un cirio encendido, es Barbosa, que de muerto sigue prendido”.

Estos nuevos políticos han producido el giro copernicano de dejar de vivir para la política, como se hacía hace solo unos años atrás (Frondizi, Alfonsín, González, Lagos, Ovando Candia, Mitterrand, Fanfani) para vivir de la política y tomarla y ejercerla como una salida laboral de enriquecimiento personal rápido.

El mandato o norma mental y moral de quienes hoy hacen política es “estar en la vanguardia siempre” como sea y a cualquier precio. Su avidez de novedades es, como dijimos, ilimitada. Pero novedades que se agotan en sí mismas y sólo para ser comunicadas en un sistema de humillación vergonzosa y agradecida a sus superiores. Vestirse siempre a la moda,(las corbatas celestes de Zapatero son las mismas de Rajoy y las mismas de Kirchner , de Correa, de Piñeira) y hablar con los términos y taras idiomáticas propias de esta subclase social: el político postmoderno, para quien el pueblo pasó a ser “la gente”, los pobres los “excluidos”, el imperialismo por “grupos concentrados”, liberación por “bienestar”.

Lo paradójico es que cuando este tipo de hombre llega al grado más alto del poder en un Estado, se transforma inmediatamente en una personalidad autoritaria. Esto es, se hacen fuertes con los débiles y se humillan con los fuertes.

Quienes hoy hacen política tienen dos temores fundamentales: 1) el resultado negativo de las encuestas y 2) la opinión de los medios masivos de comunicación.

Así las encuestas y las estadísticas son para ellos el único método posible para la captura y manejo de la realidad, en tanto que la opinión que vale no es tanto la opinión pública, la de la plaza pública, sino la opinión publicada.

Así, la frivolidad y la banalidad se expresan en esta falta casi absoluta de formación profesional del político postmoderno, quien en su orfandad intelectual y espiritual confunde “la estadística con una nueva metafísica” como nota el gran filósofo americano Wagner de Reyna [3], cuantificando lo no cuantitativo y otorgando más crédito a los lobbies mediáticos que a la voz del pueblo en la acclamatio popular.

La cuestión está en saber si esta forma de hacer y de vivir de la política tiene algún límite o si la decadencia política, que comienza cuando se deja de tomar riesgos por el otro, seguirá in crescendo. Difícil saberlo en este “sálvese quien pueda” de la política entendida como el mejor y más fácil modo de enriquecimiento personal (la fortuna de los Kirchner creció diez veces en cinco años, la de Berlusconi es inconmensurable, al igual que la de Sarkozy y Mubarak. Más moderados aparecen Merkel, Zapatero y Bambang, para solo seguir con los ejemplos puestos al principio de este artículo, pero ellos también se han enriquecido sobremanera).

Es muy difícil vislumbrar un cambio en esta manera de hacer política porque hoy más que nunca “por la plata baila el mono” y hoy se hace política con “el poderoso caballero don dinero” y mucha política con mucho dinero. Además, las relaciones económicas y jurídicas entre los diferentes Estados se han interconectado entre sí en un amasijo tal que no lo puede desatar la sola voluntad política heroica de un santo varón. Todo indica que nos sumamos día a día y cada vez más a un mecanismo de poder paulatinamente más injusto que va dejando de lado masas enormes de “parias sin destino” como dice el tango. ¿No será acaso que esta visión cínica de la política “tiene por objetivo dar un terrible paso atrás en la evolución de las sociedades y las conciencias”? [4]

El cinismo mostrado en el simulacro del discurso político hoy, lleva siempre adelante como la liebre al galgo en las carreras de perros la bandera de los derechos humanos de tercera generación pero el galgo nunca alcanza a la liebre y en la dura práctica de la vida cotidiana no logran satisfacer los viejos derechos humanos, aquellos de 1948 como el derecho a la vida y al trabajo. Además el reemplazo de los derechos humanos de segunda generación, los denominados derechos sociales: al salario justo, al descanso, a la recreación, a la jubilación, a la libre afiliación, por los derechos humanos de tercera generación, los denominados derechos de las minorías o lobbies: gays, abortistas, multiculturalistas, feministas, van indicando la involución de la política observada en la cita.

En el fondo la falaz actitud de los que hacen política hoy es la de aquellos que no pudiendo realizar lo mínimo proponen lo más.

(*) alberto.buela@gmail.com

[1] Muñoz, Blanca: Sobre el cinismo y su partido postmoderno, en Altar Mayor Nº 137, Madrid, sep-oct. 2010

[2] Casos distintos son los de Morales, Chávez y Mujica en Uruguay, hombres de convicciones profundas, que estemos o no de acuerdo con ellas, que quieren llevar adelante una revolución. La austeridad personal y política del uruguayo es proverbial y lo transforma en una rara avis en este nuevo mundo de la política como medio para ganar mucho dinero en forma fácil y rápida.

[3] Reyna, Wagner de: Crisis de la aldea global, Córdoba, El Copista, 2000, p. 25

[4] Muñoz, Blanca: artículo citado.