
martes, 4 de enero de 2011
FUNDADORES DEL CAMINO NEOCATECUMENAL SE ENTREVISTARON CON BENEDICTO XVI

EL DUELO DE LA CALANDRIA

Por Hugo Esteva
La Calandria, se sabe bien y ya lo hemos comentado, tiene una fama de buena cantora que no es verdadera. Se la hizo entre nosotros Luis Pedro Blomberg, lleno de méritos por otra parte, cuando dijo que como ella cantaba la pulpera de Santa Lucía. Pero Blomberg sabía mucho de letras musicales, bastante de historia y casi nada de calandrias. Porque la calandria no tiene canto propio, sino que copia el de otros pájaros. Dicho de otro modo: en materia de canto, la calandria repite como un loro. Se parece a la pulpera, eso sí, en el sentido en que se puede volar de un momento a otro.
El asunto no sería nada si la Calandria se hubiera podido quedar en un discreto segundo plano, actuando piezas de otros autores. Pero la nada sorpresiva muerte del Pingüino la lanzó al, para ella, terrible espacio de las decisiones. Y el exhibicionismo y la depresión alternantes no son compatibles con la necesaria reflexión a la hora de decidir.
Tanto es así que, dicen, ni siquiera fue dueña de tomar la iniciativa a la hora de elegir qué tipo de velorio quería para su marido. Es cierto que no habrá sido fácil acertar un rumbo propio frente a la muerte de alguien capaz de equivocarse obstinadamente, hasta el punto de concluir que sabía más que quienes le indicaban bajar la velocidad por unos pocos meses y tomar bien los remedios, hasta que se le endotelizara el “stent” que, con discutible criterio pero con todo el exceso de responsabilidad que se suele invertir ante los notorios, le habían instalado en, dicen, la coronaria circunfleja. No ha de haber sido sencillo tomar la batuta ante la muerte súbita de quien menospreció a los que lo rodeaban hasta el punto de martirizarse al divino botón, apenas para no perder un par de meses de protagonismo en la campaña política: precio tonto, sin disculpa. Lo cierto es que parece que, frente al marido yacente a la hora de despertarse, la reacción de la Calandria fue llamar a su asesor de imagen, así de grotesco. No podía pedirse a la Calandria una frialdad de pingüina y, como siempre e inevitablemente igual a su naturaleza, eligió otra vez volar, siguiendo el camino indicado por otro. Sí, en eso tan íntimo, tan inexcusablemente íntimo, la Calandria aceptó el consejo de velar al Pingüino con toda la pompa, pero a cajón cerrado; de manera de ser ella, la llorosa Calandria viuda, el centro de todos los objetivos, el punto codiciado de todas las cámaras, el sujeto de excitación de todos los paseantes fúnebres, tanto de los que acudieron espontáneamente como de los muchos que llegaron en colectivos fletados, con una gaseosa como premio pero sin siquiera un sándwich (planificado beneficiario arreado dixit) para aliviar la larga jornada hacia la Plaza de Mayo.
Después se vio bien, vestida de negro –apariencia de unos kilos menos, los muslos no tan redondos,- y se enfundó en su traje de viuda. Dicho sea esto sin menoscabar ningún sentimiento porque a eso no tiene uno derecho, no hay duda de que se ha sentido cómoda con el impensado “look”. Sin embargo, el asunto no es la apariencia sino el canto. Y ahí no tenía alternativa porque el bicho que vivió siempre del canto ajeno no iba a inventarse uno a las puertas de la vejez. Y así es como, muerto el Pingüino que, por lo visto, le daba letra y música, tuvo rápidamente que recostarse en otra inspiración.
Lo primero que hizo fue empezar a alejar a los loros, comenzando por el loro bigotudo que siempre va al frente con los gritos pero no resuelve nada. De los loros, a los que el Pingüino tenía a los saltos, enseguida aprendió a desconfiar. Y se entregó a las urracas.
Sabido es que el criollo llama pirincho a la urraca, como si con eso quisiera abarcar a ambos sexos. Pues bien, pirinchos y urracas fueron la preferencia inicial en el duelo de la Calandria. Los hay hembras, machos y hasta pichones, medio crecidos pero pichones al fin, y ambiciosos para el recambio. Sabido también es el carácter de las urracas: ladronas, conspiradoras, quejosas. Sobre todo esto último, insaciablemente quejosas. De hecho, ellas tienen claro que su política es reclamar hasta el fin, por lo menos mientras no se queden con todo el poder.
Hubo que observar a la Calandria en medio de las urracas que, por supuesto, son todas aliadas pero no se pueden ver entre sí. Bochornoso resentimiento en medio de un duelo que la debería haber amansado. Pero lo peor son los pirinchos machos y, sobre todo, el más rapaz, pendenciero, de “inteligencia”, pico torvo y canto bajo. Bajo, quejoso, pero por momentos hasta canto bien hilvanado ya que información no le falta. Y ahí está la clave, porque este y los otros “inteligentes” están para otra cosa: a ellos les viene bien que todo se vaya al diablo porque esa es la casa de ellos. A ellos les viene bien el caos ante el cual se quedan quietos porque horada a la patria, porque enfrenta a unos con otros, como intentaron hacer cuando eran jóvenes. Es así, las urracas, los pirinchos, llegan por su segunda oportunidad a un país debilitado en todo menos en la plata, que ellos manejan con profunda vocación.
El hornero anda alarmado porque ve cómo, cada día, más y más de sus hermanos se pelean sin ton ni son. Y otra vez lo buscó al tero, que está serio como nunca y de pésimo humor. Naturalmente, la pregunta es la que nos hacemos todos: ¿hasta cuándo?, ¿hasta dónde? El tero, con el ceño bien fruncido, como en señal de alarma, se estiró el chaleco más formal que nunca y dijo:
“Hay que desconfiar, hermano, de esta mujer que al marido
Recién muerto se lo oculta al país que busca verlo,
Porque si hay cosa importante, es esa de ver los muertos.
Ella se puso adelante; sin evitar payasadas,
Musitaba unos cariños que quién sabe si le daba.
Pero lo más importante, es que otro pensó por ella
Y ella, confusa, acataba los mandamientos ajenos,
Rodeada por las urracas pedigüeñas, resentidas,
Intrigantes, insaciables…
Mire, hornero, y no se olvide de lo que la historia manda:
A mujer que no decide, la arrollan las circunstancias.”
El hornero se marchó como atajándose.
EL "PAPA NEGRO" JESUITA SE OPONE A LA TRADICIÓN DE LA IGLESIA Y AL MAGISTERIO

JUSTICIA SOCIAL DESENCAMINADA

Por Alberto Asseff *
Decía Disraeli –el arquitecto final del imperio británico– que “un libro puede ser tan importante como una batalla”. Estos renglones no son un libro, pero podrían integrarlo y
Doscientos años después de esa alborada de esperanzas,
Comienzo con la vivienda porque condiciona todo lo restante. Para pensar en agua corriente, servicio cloacal, electricidad, calefacción, piso de material y demás, primero debe existir el hogar. Yendo más allá, la propia existencia de la familia, la formación moral, la posibilidad de estudiar y completar la tarea escolar y otros bienes intangibles se ligan con la casa. La estadística, pues, nos da un reto enorme. En el doble sentido de reto.
Nadie en su quicio confronta sobre la justicia social. Es un anhelo colectivo ultrapartidario y supraideológico. En teoría no se discute. Es un valor incorporado. Empero, no por proclamado y verbalizado, conseguido. Pareciera que avanzamos, pero seguimos detenidos. Peor, cuanto más retórica, más lejos de obtenerla.
Algo nos pasa. Gastamos per cápita igual o más que EE.UU. en administración de Justicia, Programas de Ayuda Social, Salud y otros sectores, pero los servicios son deplorablemente de menor calidad. Decididamente, los resultados son malos.
Una clave se halla en qué porcentual se asigna a la administración de este o aquel programa social y cuánto al plan en sí mismo. Un ejemplo a la mano es el Gobierno de
No es sólo esta desequilibrada asignación de los recursos lo que conspira contra la justicia social. Padecemos una enfermedad silenciosa que se extiende y se ha vuelto crónica: nos place el desorden. Como dice el tango, “vivimos revolcados” en él. Se nos ha hecho carne eso de que “cualquier taller de fragua parece un mundo que se derrumba”. Hemos sido tomados por la falacia de creer que para construir hay que hacer mucho ruido y emplear bastante violencia.
Vamos por la justicia social en son de guerra y dispuestos a quebrar la resistencia. Es notorio que nos desfasamos y obramos en la segunda década del s. XXI como una centuria atrás. Transpolamos tiempos y pugnas. Equivocamos de contendientes
A fines del XIX y en los inicios del siglo pasado, efectivamente el pensamiento y sobre todo los intereses dominantes eran un antemural para las conquistas y transformaciones sociales. La puja fue dura y tuvo aristas literalmente crueles. Pero la gran batalla se ganó. El señorío nuevo de la justicia social no se controvierte. El asunto es si deviene en realidad después de tanto esfuerzo.
Antaño el enemigo interno eran los grandes propietarios, tanto rurales como urbanos y, esencialmente, los dueños de los grupos semimonopólicos, generalmente de origen foráneo. Era la época de dos clases: la poderosa – minoría ama y señora -y la obrera.
La inmigración y los derechos políticos para todos, incluidas las masas nativas que se hicieron ciudadanas, forjaron otro país. Así nació la bendita clase media, reprochada de cholula, mutante, escasamente vinculada a la tierra y tantísimos otros estigmas, pero que fue, es y será el estandarte esplendoroso de
La clase media es movilidad social y esta migración de estamentos del entramado de la sociedad es la garantía de progreso. Lula se fue aclamado a su casa porque transformó a 30 millones de pobres en clase media. Ese es el mayor éxito en el balance de una gestión. Todo lo demás es cháchara. O populismo o barata demagogia.
Paralelamente, la economía se fue ‘democratizando’ y si bien los grandes grupos o corporaciones subsisten, aquí y en el mundo entero, emergieron las PYMES productivas y de servicios, los profesionales, los oficios y más. En el campo, la propiedad se fue ampliando irrumpiendo los pequeños productores. Cierto es que hay vaivenes inquietantes como los “pools” y los sinsabores de las pequeñas empresas, agobiados por cíclicos obstáculos y sobre todo por la inconcebible falta de crédito. Es paradójico: cada vez más circulante, pero menos préstamos para la actividad económica. Pero la tendencia es a desplegar el protagonismo social en la economía: ya no existe un puñado de oligarcas. Ahora hay millones de actores inasequibles a la abdicación de su vocación emprendedora y de trabajo.
El otro aspecto esencial para el buen camino hacia la justicia social es la ley y el orden. En los tiempos de las luchas políticas ardientes el objetivo era hacer la revolución, esto es una mutuación casi mágica del viejo sistema para alumbrar cambios rápidos. La revolución ansiada era el efecto del régimen retardatario. Este se encastilló, presumiéndose invulnerable, y repelía las reformas. Aquélla lo conmovía cada vez más ansiosa, protestante y virulenta.
Empero, hogaño la revolución se llama cumplir la ley y que rija el orden. Hoy es más revolucionario acordar que seguir peleando. Audaz es quien concuerda, no quien persiste en la brega. Tiene una explicación: en el siglo XIX la ley expresaba las relaciones de predominio socio-económico vigentes. Consecuentemente, se debía combatir a la ley para reformarla. El ejemplo fue
Con los logros de la lucha política, las leyes se fueron adaptando a la nueva voluntad general. Entonces, ¿qué sentido tiene incumplir o rebelarse contra ley si es la que nos protege y ampara? La ley dejó de ser la enemiga. Y el orden es un gran aliado del llano, que es el que sufre si falta.
Es una flagrante sinrazón que vivamos fuera de la ley, que todos los días la trampeemos, que la acomodemos elásticamente, que liemos contra ella en lugar de cumplirla a rajatabla. Estamos librando una contienda errada. Violamos la ley haciéndole el juego a quienes o no tienen interés en que irgamos en el sur del planeta un gran país o a quienes le conviene el desorden.
Hoy hay que seguir ‘combatiendo al capital’ corrupto, el que proviene de los latrocinios o del lavado, al capital especulativo de la ingeniería financiera que produce burbujas, al que no hesita en contaminar y en traficar ilegalmente. Pero hoy el capital de riesgo es nuestro mejor aliado. Es una bendición inversora para crear trabajo y movilizar la riqueza. Ese capital es socio de la ley y del orden. Es el primero en huir del desorden y de la ilegalidad.
Ergo, la ley y el orden se alistan en las filas del pueblo, el de todas las clases, el que entrelaza la comunidad en el proyecto nacional. Proyecto que nos da autonomía individual y una guía colectiva.
La ley y el orden son progreso seguro. Anclan los capitales genuinos propios y estimulan el arribo de los ajenos. Entre los dos, con el pueblo como actor de primer cartel, cimentan el progreso social.
Con la ley y el orden quedará sepultada la falsa justicia mediante la dádiva. Nadie – salvo el marginado que sí o sí debe ser ayudado porque tiene segado su camino – dependerá de la asistencia. La ley y el orden proveerán el marco general para su desarrollo humano y familiar y el Estado velará para que se preserve el equilibrio social.
Estamos buscando la justicia social mediante piquetes, okupas, transgresiones a la ley, desorden por doquier, bregas políticas de vuelo diminuto. Estamos desencaminados: la justicia social está cada vez más lejos. La ruta correcta tiene las señales ocultadas: ley y orden. Si la encontramos, tendremos futuro.
*Dirigente de UNIR
LA SUPUESTA “DEBILIDAD” DEL GOBIERNO, UNA LEYENDA QUE FAVORECE A LA TIRANÍA

Por Cosme Beccar Varela
Buenos Aires, 03 de Enero del año 2011 - 1021
Los "politicólogos" contrarios a esta tiranía que conozco sostienen que desde la muerte de Kirchner ésta se ha debilitado, que sus personajes más importantes están desconcertados y que el caos social del cual las escenas de Revolución Francesa ocurridas en Constitución el 22/12 y las ocupaciones de tierras son una muestra fatídica, probarían que se ha perdido "gobernabilidad", y citando a Duhalde dicen que "el Estado está ausente y hay una absoluta falta de gestión" ("La Nación", 28/12/2010, pag. 6).
De paso la prensa supuestamente opositora contribuye a exaltar la figura de Duhalde como el opositor más importante y como el candidato con más posibilidades para el 2011. En la siniestra saga de la política argentina hay pocos casos más desvergonzados que éste de intentar la "resurrección" política de ese pequeño caradura, causante de la tiranía kirchnerista, que ahora pretende convertirse en el opositor ideal.
* * *
Esta teoría de la supuesta debilidad del gobierno es notoriamente falsa y tanto que no puedo creer que quienes la difunden no se den cuenta de esa falsedad. El Dr. Plinio Correa de Oliveira, líder católico y profesor de Historia de la Universidad de San Pablo, Brasil, en una de sus brillantes conferencias explicaba que uno de los recursos que usan los tiranos para mantenerse en el poder es difundir la idea de que están enfermos o que han perdido poder o que sus partidarios han dejado de apoyarlos. La idea de la supuesta debilidad del tirano, desarma a sus opositores y los desalienta en su lucha.
Estos politicólogos, a sabiendas o sin darse cuenta, están así colaborando con la tiranía.
La verdad es que el gobierno está tan fuerte como antes o más aún y sus planes de destruir lo que resta de la Argentina tradicional y de instaurar un Estado marxista, siguen su curso imperturbablemente. Esto es evidente y paso a enumerar algunos hechos de público conocimiento que lo prueban.
* * *
1) El gobierno maneja libremente un presupuesto público gigantesco, aumentado por decreto durante el año 2010 en $64.862.000.000 (u$s16.500.000.000), con lo cual los fondos de que dispondrá en forma discrecional el PE en el 2011 se elevan a la suma de $395.000.000.000 o sea u$s34.562.000.000 ("Clarin", 29/12/2010, 1ra. página y "La Nación 30/12/2010, pag. 6).
Con esa plata se puede pagar a toda la banda de marxistas que integra la Administración, sobornar a todos los políticos, contratar agitadores, comprar periodistas y empresarios, acallar la conciencia de las FFAA y de las FFSS y muchas cosas más. Si no es por convicción ideológica, los cómplices de este régimen le serán fieles por un deleznable interés monetario.
2) Todos los cargos de los tres poderes, excepto alguno que otro de menor importancia, están en manos de individuos que coinciden con la ideología y con las intenciones políticas del gobierno. Aún la falsa "oposición" comparte en gran medida esa ideología y consiente en que las políticas nefastas de la tiranía sean llevadas a cabo con la excusa de no interferir en la "gobernabilidad".
3) La fuerza pública, en su totalidad, está controlada por el gobierno con mano de hierro. No temieron descabezar las tres FFAA apenas usurparon el poder en el 2003 y ahora tampoco hesitaron en crear un Ministerio de Seguridad a cargo de la ex-montonera Garré que de inmediato procedió a pasar a retiro a 13 Comisarios Generales y a desarmar a toda la Policía, mostrando un total desprecio por la seguridad de la ciudadanía acosada por los delincuentes ("Clarin", 17/12/2010 pag. 3).
Para completar el cuadro nombró Secretaria de Seguridad a Cristina Caamaño, admiradora de Fidel Castro, notorio asesino y tirano de Cuba ("Clarin" 17/12/2010, pag. 3).
Para demostrar aún más la sumisión suicida de las FFSS hace poco fueron baleados cuatro gendarmes que custodiaban un terreno en Lanús para que no fuera nuevamente ocupado por usurpadores. Los balazos provenían de una "villa miseria" próxima de la cual también habían salido los usurpadores ("Clarin", 22/12/2010, pag. 3). Nada se investigó, nada se supo. Los gendarmes estaban allí para recibir las balas, pero tenían prohibido responder o buscar a los culpables dentro de la "villa".
4) Los jueces penales federales y varios de los penales comunes coinciden ideológicamente con la tiranía o le temen, motivo por el cual son una amenaza constante contra la libertad y los bienes de los argentinos. La atrocidad de las injusticias que cometen son el amargo cáliz que debemos beber todos los días, viendo como condenan sin pruebas y sin legalidad y como, por otro lado, permiten toda clase de delitos contra el orden público sin que les importe la paz social, como pudo verse, por ejemplo, en el reciente corte de las vías del FFCC Roca durante siete horas por 50 forajidos a quienes el Juez actuante se limitó a pedirles que se retiraran, después de varias horas de estar cometiendo diversos delitos a vista y paciencia del mencionado Juez, pero sin ordenar su inmediata detención.
No hay dudas de que el Juez actuó así porque sabe que con eso complacía a la tiranía marxista, interesada en crear el caos social, primera etapa en su ruta hacia el comunismo. Entretanto, cien mil personas se quedaron sin poder volver a sus casas por falta de trenes y envueltas en el caos provocado por la audacia de los agitadores y la pasividad de la Policía.
Los jueces siguen sin avanzar en la investigación de los negociados de Jaime, Vazquez, Moyano, Kirchner y otros personajes del gobierno ("Clarin", 15/12/2010, pag. 21) lo cual revela una complicidad descarada con la tiranía.
Sin embargo, condenaron a cadena perpetua a Videla y Menendez en violación de varios principios jurídicos esenciales en todo país civilizado, con el detalle repugnante de recluirlos en cárceles comunes a pesar de ser mayores de 80 años mientras dos mil fanáticos de izquierda, simpatizantes de los guerrilleros de los años 70, celebraban en la sala de audiencias y en la calle la supuesta "sentencia" ( "Clarin" 23/127/2010).
Al mismo tiempo otros jueces soltaron a los agitadores del Partido Obrero que cortaron las vías del FFCC Roca el 23/12, por exigencia de una turba de militantes de ese partido de extrema izquierda("Clarin", 29/12/2010, pag. 10), pasando por alto los varios delitos cometidos por ellos y filmados por la televisión.
5) Goza de la presunción de legitimidad por lo cual puede encarcelar a quienquiera que la niegue con eficacia. Y los jueces timoratos pueden penar a los opositores con apariencias de legalidad mientras los legisladores aprueban leyes inicuas o consienten abusos de poder guardando apenas las apariencias de un Poder Legislativo que no existe.
6) Tiene el apoyo de la izquierda internacional, tan celosa de los "derechos humanos" pero que no manifiesta el más mínimo reproche frente la brutalidad de mantener 900 secuestrados políticos y de haber causado directa o indirectamente la muerte en cautiverio de otros 120. Por su parte, favorece a los tiranos de Cuba, Venezuela, Bolivia, Nicaragua, Ecuador, China, Rusia y otros países donde se cometen similares violaciones contra los derechos humanos.
En paralelo con ese poderoso apoyo, la usurpadora CK llamó a la unión de todas las izquierdas para la próxima elección. Cada vez se muestra más cerca de las madres de plaza de mayo y hace poco "reivindicó a los jóvenes que *se sienten representados por esta política aún si ser de nuestro partido* y a los que fueron a despedir a su esposo con remeras del Che Guevara y el puño izquiedo en alto, un gesto que irritó a más de un peronista" ("Clarin", 22/12/2010, pag. 8), pero no a ella por cierto que lo hizo velar en un salón de la Casa Rosada denominado "Héroes Latinoamericanos", presidido por una enorme foto del mencionado Che Guevara.
7) Creciente imposición del "pensamiento único", agnóstico, igualitario y relativista en todas las expresiones políticas y en la prensa. Este dominio ideológico impide la publicidad de cualquier crítica y favorece la profunda revolución ideológica que está transformando el país, tal como lo predicaba Gramsci el marxista cuya receta aplica esta tiranía con éxito creciente.
La usurpadora CK dijo hace poco: "Hoy es necesario despojar nuestras cabezas de las cadenas culturales, más invisibles, pero más dañinas que los cañones" "La Nación", 21/11/2010, pag. 12). Esta frase no es casual ni es puro "bla-bla". Es todo un objetivo que la tiranía está logrando ante la apatía suicida de los "buenos patriotas".
8) Dentro de ese programa inmoral de la contra-cultura se inscribe la promoción del aborto. Cincuenta diputados de todos los bloques se ha puesto de acuerdo para tratarlo en el 2011 ("Clarin", 1/12/2010, pag. 36).
9) Frente a esta avalancha "gramsciana" el alto clero se limita a pedir "paz y diálogo", sin darse por enterado que es precisamente la paz de los sepulcros y el diálogo dilatorio lo que más favorece a esta tiranía ("Clarin" 15/12/2010, pag. 12).
10) A instancias de Verbitsky nombró Procuradora del Tesoro (el cargo legal más importante de la Administración Pública) a una tal Angelina Abbona, amiga del Secretario Legal y Técnico de la Presidencia Zannini (íntimo colaborador de CK) y ex-camarada de él en el Partido Comunista Revolucionario PCR) ("Clarin", 23/12/2010, pag. 26 y "La Nación", 23/12/2010 pag. 12).
11) El sindicalismo, especialmente el de Moyano, apoya al gobierno y colabora con él en el mantenimiento de una continua presión sobre los salarios que puede hacer quebrar a muchos empresarios y que apabulla a los consumidores sobre cuyas espaldas caen los golpes de los abusos sindicales. Por otra parte, deja bien en claro que ningún gobierno que no sea ésta tiranía podrá gobernar si los sindicatos resuelven hacerle la vida imposible.
Los ejemplos más recientes de este poder sindical han sido los destrozos en la estación de Constitución y el saqueo de comercios vecinos, la inacción de la Policía de Garré inhibida por el la alianza de la tiranía con el sindicalismo de izquierda ("Clarin" 24/12/2010 pag. 1), ocupación del escenario del Teatro Colón que obligó a suspender importantes actuaciones de fama inernacional ("Clarin" 1 y 7/12/2010, pags. 45 y 43), demoras en la salida del "Clarin" y de "La Nación" por bloqueo de los camioneros de Moyano, ("Clarin", 15/12/2010, pag. 12), piquetes que siguen cortando calles cada vez más importantes, por ejemplo empleados telefónicos el miércoles 22/12/2010 cortaron la Avda. 9 de Julio durante ocho horas por reclamos particulares de su gremio usando automóviles como barrera y perjudicando a miles de personas que nada tienen que ver con el conflicto ("Clarin 23/12/2010, pag. 16). etc.
12) La "oposición", en vez de combatir con todas sus fuerzas a esta tiranía ha resuelto facilitarle la permanencia en el poder firmando hace pocos días un "acuerdo de gobernabilidad". Es decir, no se puede contar con los "opositores" para poner un freno a la tiranía. De hecho, no han logrado detenerla ni siquiera en el Congreso en el que tienen una supuesta mayoría.
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Es decir: la tiranía y sus aliados tienen el poder y no existe oposición. La gente pacífica y trabajadora, respetuosa de la ley, está dispersa y desorganizada, sumida en la ignorancia política, en la pobreza y le faltan verdaderos dirigentes.
Frente a este panorama público y notorio, ¿cómo pueden los sesudos "politicólogos" decir que el gobierno se ha debilitado después de la muerte de Kirchner? ¿Qué le aportaba Kirchner (un “minus habens”) a esta tiranía? Nada en absoluto. Sólo torpeza y la leyenda fabricada de su autoritarismo sin autoridad.
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La Historia prueba que un gobierno marxista, conducido con técnicas marxistas-leninistas, jamás pierde el poder por vías electorales. Usará la violencia, el fraude, el soborno, la amenaza o lo que sea necesario antes que abandonar el poder adquirido.
Este es un gobierno marxista, aunque no lo diga expresamente y, por lo tanto, es muy poco probable o casi imposible que pierda el poder por sí mismo, como creen los sesudos politicólogos que difunden la idea de su pretendida debilidad. Sólo caerá si es derrotado por un movimiento socio-político organizado y potente, con dirigentes valientes y capaces, que exija el desalojo de todos sus integrantes y de sus cómplices de la "dirigencia" corrupta e inepta, todos portadores del mismo virus político.
Si no es esto, en el 2011 la usurpadora será reelecta o algún otro títere de la conjura neo-marxista será elevado al poder. Y la argentina seguirá en el caos, rumbo al marxismo.