martes, 20 de diciembre de 2011

HISTORIA DE LA DEUDA EXTERNA ARGENTINA



RECORDANDO LOS EMPRÉSTITOS CONSTITUTIVOS DE LA DEUDA PÚBLICA ARGENTINA. LOS PRIMEROS QUE ORIGINAN EL AMOR A LA MISMA. RIVADAVIA, URQUIZA Y MITRE. LO EXTEMPORÁNEO SE CONVIERTE EN HABITUAL.

Por Silvio H. Coppola            
La  deuda pública y más en particular la DEUDA EXTERNA, es parte de un programa que en su momento trataran los teóricos del liberalismo económico y de la libre empresa, dentro del marco de la división internacional del trabajo. Situación que se ha mantenido hasta nuestro días, enmarcada ahora en el ámbito del “globalismo”, donde como siempre, los países pobres del mundo, coadyuvan de una u otra manera a sostener el nivel de vida de los más ricos. Por eso las crisis económicas de estos, invariablemente se reflejan, atenuando sus efectos, en los países periféricos, que sufren las peores consecuencias.

            A fines de 1821 ya comenzaron por parte de la banca inglesa, los primeros “préstamos” a los  nuevos países de América. Así, son contraídos por Perú, Colombia, Chile, Brasil, los que dan todas clases de garantías para obtener los mismos. Y que caen rápidamente en mora, lo que los hace quedar atados a las prestaciones marcadamente usurarias de los acreedores, respaldados en última instancia por la flota inglesa. Por eso es lícito afirmar que “La historia de la dependencia argentina está jalonada por empréstitos contraídos en el extranjero, con la consecuente enajenación, dadas sus características, de nuestros recursos” (Damianovich Alejandro “El monopolio del Banco Inglés”, A.Peña Lillo Edit., Buenos Aires, 1ª.ed.,1979, pág.59).

            Así es como el gobierno de la Provincia de Buenos Aires, encabezado por Martín Rodríguez y teniendo como factótum a su ministro de gobierno Bernardino Rivadavia, fue facultado por su Legislatura en 1822, para contraer un “empréstito en el extranjero”.  No en otro lado, en el extranjero tenía que ser y sólo faltaba que dijera en la banca de Londres. Los motivos del mismo, señalados en la ley eran para disponer del metálico necesario para construir un puerto, dotar a la ciudad de aguas corrientes y además fundar tres pueblos en el interior de la provincia, para detener el avance de los indios. La cantidad a contratar era un millón de libras esterlinas (cinco millones de pesos de plata de la época) al tipo de 70. Demás está decir que ni se construyó un  puerto, ni se dotó de aguas corrientes a la ciudad, ni se fundó ningún pueblo. Por eso Damianovich afirma en su libro que  todo fue “. . .un acto de auténtica piratería” (pág.61). Situación que fuera explícitamente señalada por ese ilustre patriota que fue Raúl Scalabrini Ortiz, que ya para la década de 1930 afirmara (Ver “Política británica en el Río de la Plata”, Edit.Fernández Blanco, Buenos Aires, 1957, pág.71 y stes.):  “. . . .ese primer empréstito representa una riqueza que se llevó de Argentina a Inglaterra” , pero también se podría afirmar que el hecho “. . .colinda con la brutal denominación de coacción y aún de estafa internacional”. Para esta operación es de hacer notar que el ministro de Hacienda, Manuel José García (el mismo de la paz con el Brasil de 1828, a cualquier precio) justificaba la misma, con la falsa afirmación de que con el superávit fiscal semestral, se podía hacer frente a los pagos subsiguientes. Así fue como se facultó a un “consorcio” para negociarlo. Los ingleses  Juan y Guillermo Parish Robertson (que contaron sus viajes por estas tierras en su muy interesante libro “Cartas del Paraguay”), Braulio Costa, Miguel Riglos y Félix Castro., integraron el mismo.

            Tomar el empréstito a 70, significaba que el tomador recibía 700.000 libras esterlinas y se obligaba por 1.000.000.  Para junio de 1824,  cuando llega Castro, ya estaba “colocado” en la plaza de Londres por la Casa Baring Brothers, al tipo de 85 o sea a favor de la misma se anotó la diferencia de 150.000 libras. Se emitieron dos mil  bonos de 500 libras cada uno, lo que totaliza la suma por la que se obligaba la Provincia de Buenos Aires, nada menos que con todos “sus bienes, rentas, tierras y territorios”. Baring además agregó a su “cuenta” 10.000 libras por “comisiones” y un descuento de 130.000 por retención de cuatro servicios del empréstito, ya que se habían convenido pagos semestrales con el 6% de interés anual (alto para la época) y ½ % anual por amortización.

            Total a recibir por el millón de libras esterlinas: ¡¡560.000!!! Cabe acotar que sin embargo vino poco metálico del préstamo a Buenos Aires y según estudios hechos en su libro por Scalabrini Ortiz, la mayoría de las sumas fueron enviadas en letras de cambio para los comerciantes ingleses en el país. Los que de paso de esa manera, tomaban préstamos del Banco de Descuentos (transformado en Banco Nacional en 1826 para salvarlo de la quiebra), pagaban las letras, si lo hacían, pues no hay constancias de ello ni de la cantidad siquiera parcial de los mismos con el suficiente detalle. Ya para 1828 no se podían abonar las amortizaciones y Manuel Dorrego, entonces gobernador de Buenos Aires, tuvo que vender dos barcos de guerra que se construían en Londres,  para efectuar pagos parciales, no obstante la necesidad de los mismos por el conflicto con el Brasil. La cotización de los bonos para agosto de 1829 ya estaba en un 20% de su valor nominal. Los que subieron ostensiblemente después de Caseros (1852) y en 1857 se reconoció una deuda por 1.641.000 libras esterlinas. Finalmente fue abonado en su totalidad –cuenta presentada por los acreedores y teniéndose en vista además que era también reemplazada esta obligación por otras- en 1904. Estímase que catorce veces su valor original.

            Dado lo escandaloso de las características de este empréstito con la Casa Baring Brothers, Raúl Scalabrini Ortiz supuso al escribir su libro, que pudo haber sido el pago secreto que se hizo a Inglaterra, por el apoyo a nuestra independencia y que se pudo haber firmado al respecto un tratado no dado a conocer. No habla para nada de que todo pudo haber sido un negociado, aunque teniendo en cuenta la época –hacia 1935- era casi impensable tocar la figura de ningún “prócer” sin pruebas en la mano, especialmente la de Rivadavia,  que era verdaderamente un “intocable” y según la miopía intencionada de Mitre, “el más grande hombre civil en la tierra de los argentinos”. Hoy no se lo puede valorizar más que, en el mejor de los casos, que como intendente de la ciudad de Buenos Aires. Pero hay mucho más y es que de acuerdo a la nueva documentación conocida, la correspondencia de Rivadavia y los antecedentes de la Casa Baring de Londres, surge la figura del peculado, que ya fuera denunciado en su momento por Manuel Dorrego e inclusive por el miembro de la Legislatura Sáenz Valiente, propuesto originariamente como integrante del “consorcio” que negoció el empréstito y que renunciara al mismo, por la falta de claridad en toda la tramitación. Al respecto es interesante mencionar la opinión de Atilio García Mellid (“Proceso al liberalismo argentino”, Edit.Theoría, Buenos Aires, 1957, pág.110): “. . .el gobierno de Buenos Aires, apremiado por presiones secretas de las logias, había tomado de la Casa Baring de Londres, un empréstito de un millón de libras esterlinas, del que se alcanzó a percibir un equivalente papel de sólo tres millones quinientos mil pesos. Como este fueron todos los planes del señor Rivadavia, pero él era un ideólogo y un civilizador”.

            En su libro “Baring Brothers y la historia política argentina” (Edit.Peña Lillo, Buenos Aires, 3ra.edición, 1974, pág.65 y stes.), Rodolfo Ortega Peña y Eduardo Luis Duhalde, se preguntan: “¿Existía un pensamiento real de Rosas con respecto a la deuda Baring?”. . . . .La respuesta la encuentran en la carta de Rosas a Francisco Casiano Belaústegui del año 1849: . . . “Sabe Ud.cual es el origen del empréstito de Inglaterra, sus condiciones, su objeto, su aplicación, sus funestísimos efectos. Contraído del modo más perjudicial en todos sus aspectos, por una administración de salvajes unitarios, sin plenitud ni legitimidad de mandato público a ese fin, fue legado con el penoso recuerdo de la malversación inmoral en que fue envuelto y dilapidado sin cuenta ni razón alguna” afirmando los autores a continuación, lo que puede ser un ejemplo para nuestros días “Rosas prefirió pagar el trabajo de su pueblo, en lugar de saldar los créditos de la banca estafadora”.

            Este empréstito, fue la piedra basal de muchos otros que le siguieron. Su historia es triste, porque triste es la suerte de los argentinos, sometidos por un dogal que les oprime el cuello y que hoy en día, aprieta como siempre apretaron los anteriores. Conocer a fondo el problema, es el primer paso para tratar de resolverlo.

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            Antes aún del derrocamiento del gobierno de Rosas, se volvió a la política de empréstitos y “préstamos financieros”, que hicieron falta precisamente, para lograr la caída de aquél, como Gobernador de la Provincia de Buenos Aires y Encargado de las Relaciones Exteriores de la Confederación Argentina. Así García Mellid dice en la obra citada (pág.281 y stes.), refiriéndose al “Pronunciamiento” de Urquiza, siendo este gobernador de Entre Ríos, contra el gobierno de la Confederación: “. . . .el 29 de mayo de 1851, firmó un tratado de alianza con el Brasil y con la Banda Oriental, para proceder en común al derrocamiento de un gobierno argentino. Posteriormente el 21 de noviembre suscribió una convención con el Imperio del Brasil, por la cual se le prestó ayuda financiera, se preveía que, si la empresa militar proyectada fracasara, las provincias de Entre Ríos y Corrientes “hipotecan desde ya las rentas y los terrenos de propiedad pública de los referidos Estados”.  Al escribir hacia la década de 1880 Adolfo Saldías su magnífica obra “Historia de la Confederación Argentina” (llamada primeramente “Rozas y su época”, nombre que tuvo que ser cambiado por las presiones “libertarias” de su tiempo), no había tenido acceso a una serie de archivos brasileros, que pormenorizaban los alcances de la “Alianza”, pero sí los tuvo José María Rosa, que refiriéndose al aspecto pecuniario de la misma, sí lo manifiesta en “La caída de Rosas” (Edit.de Estudios Políticos, Madrid, 1958, pág.508 y stes.): “Se darían 100.000 patacones mensuales a Diógenes (Urquiza) para hacerlos llegar a su padre a fin de pagar los gastos de la campaña, no debiéndose rendir cuentas. Ese dinero sería en calidad de adelantos, el tesoro argentino lo devolvería a Brasil, con sus intereses, una vez concluida la guerra y adueñado Urquiza del poder. . . .” y (pág.567 y stes.) “Honorio (agente brasilero en Buenos Aires, el 24 de febrero de 1852) dio un giro por 100.000 patacones, pero nada prometió para adelante. Dio el giro porque, estando por medio la influencia de Urquiza en la solución del problema oriental, creyó que no debía negarle el favor. Informa a su gobierno: “Atendendo. . . . a conveniencia de darlhe nas circunstancias actuales una prova de generosidade e de desejo de cultivar a alianza con elle celebrada, entendí que nao  devía recusar-lho a favor pedido, e annui”. Y aclara el autor (pág.509 y stes.): “Esos 100.000 patacones sin rendir cuentas eran un beneficio exclusivo para Urquiza, pues dada la manera de hacer la guerra en América, los gastos se pagaban con las expropiaciones y confiscaciones que todo ejército invasor hacía en el territorio invadido. . . . . . A fines de febrero se exigen todavía a los brasileros los 100.000 patacones mensuales, a lo que acceden a desgano los pagadores y que llevan a Sarmiento a manifestar en su Carta de Yungay a Urquiza: “Se me cae la cara de vergüenza al oírle decir a aquél Enviado la irritante escena y los comentarios: ¡Sí, los millones que hemos tenido que comprarlo para derrocar a Rosas! Todavía después de entrar a Buenos Aires quería que le diese los cien mil duros mensuales, mientras oscurecía el brillo de nuestras armas en Monte Caseros para atribuirse él solo los honores de la victoria”. Es indudable, pese a todo lo que nos enseñaron en contrario, que lo que afirma García Mellid (ob.cit.pág.280) es lamentablemente cierto: “El Imperio del Brasil fue el artífice principal de la liquidación del poder del general Rosas, en Caseros. . .” y citando al mexicano Carlos Pereyra, hace suya la opinión de este respecto al Restaurador: “. . . .su caída fue, precisamente, un fracaso histórico para la República Argentina”.

            Toda la “negociación” del Pronunciamiento se hizo en lo posible, ocultando la intervención financiera del Brasil, ya que no pudo ocultarse la intervención de sus fuerzas militares. En el Salón principal de la Casa de Gobierno de Paraná, hay una pintura, que muestra a las fuerzas de Urquiza cruzando el río Paraná, transportada por barcos que llevan la bandera de Brasil. Según  Ortega Peña y Duhalde en su libro (ob.cit.pág.78 y stes) Para algunos investigadores, la intervención del Barón de Mauá  (Irineo Evangelista de Sousa, quien trató directamente el “negocio”) es una manera de encubrir la financiación que efectuó realmente el Imperio del Brasil, pero lo importante es sin embargo determinar de dónde surgieron la plata y el oro que permitieron vender a Rosas. . .El Barón de Mauá surge financieramente cuando es promovido al rango de socio menor y testaferro de los Rothschild en Brasil”. Aquí cabe señalar que esta banca tenía “a su cargo” los préstamos a Brasil, mientras que Baring se los reservaba para el Río de la Plata. Y claro, siempre atrás de todo estaba Inglaterra.

Cuando el empréstito de la Baring, quedó hipotecada en garantía, nada menos que toda la tierra pública de la Provincia de Buenos Aires. Ahora las de Entre Ríos y Corrientes. Pero no era cuestión de que la “Cruzada” la pagaran ellas. Por los gastos tendría que responder todo el país. Así es que a la Constitución de 1853, se le agregó eufemísticamente, el inciso 7 del art.75. Ese “arreglar” la deuda, era para cargar la financiación de la misma a todo el país, pero en absoluto se refería a la deuda de la Provincia de Buenos Aires, en ese entonces secesionada de la Confederación. Y así se hizo y el Brasil fue pago por el mayor triunfo geopolítico de su historia. No obstante todo esto, estando el “Congreso” reunido en Santa Fe, bajo la férula de Urquiza como Director Supremo y a raíz de la guerra civil reanudada en Buenos Aires y antes de estudiarse cualquier proyecto de constitución, se sanciona la “Ley del 26 de febrero de 1853” que dispone de hecho, volver al antiguo sistema de tomar préstamos a cualquier precio, obligándose de cualquier manera y para peor, de manera discrecional (ver ADLA, Rep.1852-1880, pág.83): “Art.1°: Se abre un crédito a S.E el Director Provisorio de la Confederación Argentina de medio millón de pesos fuertes, bajo la garantía de la Nación. . . .Para negociar este crédito, queda autorizado el Director Provisorio para gravar las rentas actuales del Estado, y las que en adelante se crearen, así como para hipotecar las tierras y propiedades de la Nación en toda la extensión de su territorio”. Verdaderamente huelga cualquier comentario. Ellos y los liberales de Buenos Aires, iban a salvar a la patria. Pero, continúa el “Art.3°: Si atendida la necesidad de los recursos que se trata de obtener por la presente ley, fuere posible dar conocimiento previo al Congreso de las bases y condiciones de este empréstito, el Director Provisorio lo hará; pero si a su juicio no lo fuere, le dará sólo cuenta en tiempo oportuno de las obligaciones contraídas por esta autorización y de la inversión de los fondos producidos”. No vaya a ser cosa de que se enojase Urquiza. En este modesto estudio, no puedo precisar qué pasó con todo esto, aunque no creo que haya más señales en ningún lado. Total Dios era argentino y el país no desapareció.

Para completar el cuadro, es digno de mencionarse lo que disponía el Estatuto de Hacienda y Crédito, que fuera sancionado por Ley del 9 de diciembre de 1853, estando todavía el Congreso reunido en Santa Fe (ADLA, Rep.1852-1880, pág.96 y stes.)en su Título XIII (De la deuda interior), art.1°: “El Gobierno Federal formará un estado de la deuda atrasada, exigible, procedente de préstamos hechos a la Confederación y contraídos por el Director o por el actual Gobierno Delegado Nacional, desde el 1° de mayo de 1851”. O sea desde la fecha del “Pronunciamiento”. El principal acreedor, desde luego, era el Brasil a través de la Banca Mauá. Se va completando todo este asunto financiero, con la Ley 58 del 26 de septiembre de 1854 (ADLA, ob.cit.pág.134), que dispuso: “La Confederación Argentina reconoce como deuda nacional a favor del Imperio del Brasil, la cantidad de cuatrocientos mil pesos fuertes, prestados a las provincias de Entre Ríos y Corrientes, en virtud del Tratado concluido en 21 de noviembre de 1851 con el expresado Imperio”. En realidad serían los “prestados” a Urquiza. La historia no va a terminar todavía ahí.  Durante la presidencia de Mitre, la deuda se “consolida” (leyes 30 y 66). Y por Ley 83 de junio de 1864 (ADLA ob.cit. pág.426) se reconoce por parte del gobierno nacional una “. . . deuda con el Imperio del Brasil ”(¿la de Urquiza?) de 714.000 pesos fuertes y sus intereses “que la Nación reconoce deber a dicho Imperio. . .”, según el “protocolo” del 4 de diciembre de 1863 (?). Las cantidades son correspondientes, pero lamentablemente en la síntesis de este trabajo, no se pudo encontrar aclaraciones. No obstante el tema parece terminar, por lo menos administrativamente, con la Ley 332 de septiembre de 1869 (ADLA, ob.cit. pág.495), dictada durante la presidencia de Mitre y en plena guerra con el Paraguay, que establecía: “Art.1°: Autorízase al Poder Ejecutivo para reconocer como deuda pública de la Nación a favor de la provincia de Entre Ríos, la cantidad de doscientos sesenta y ocho mil tres pesos cuarenta y siete centavos plata, importe de suministros hechos por el Tesoro de la Provincia a los Ejércitos que derrocaron a la tiranía de Rosas”.

            ¿Todavía quedaba deuda por el “Pronunciamiento” en 1869? ¿O todo era para seguir “subvencionando” a Urquiza a efectos de tenerlo tranquilo? ¿Y cuánto y cómo se pago la deuda con el Imperio brasilero? Indudablemente toda esta DEUDA EXTERNA, en una comparación con la de Baring, está en una paridad notable, con el agravante de que esta nueva tuvo consecuencias mucho más importantes en lo político y en los sucesos que pronto se iban a producir.

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            Vayamos ahora a la presidencia de Bartolomé Mitre, a la deuda externa de entonces y a la Guerra del Paraguay.

            Pero durante el breve interregno de Santiago Derqui, el tema de los préstamos extranjeros no cedió. Como tampoco las garantías que cubrían a los mismos. Así por Ley 291 del 29 de septiembre de 1861 (ADLA, ob.cit.pág. 213), con los poderes nacionales en la ciudad de Paraná, se sanciona la autorización al Poder Ejecutivo para contraer un “empréstito extranjero de ocho millones de pesos” y para afectar al mismo “todas las rentas de la Nación y con especialidad las de aduana” (RN 1857/62, p.414). Es muy difícil investigar cada uno de estos préstamos y en consecuencia las cantidades recibidas y los pagos efectuados. Lo que es evidente, es que no se confiaba ni se buscaba el ahorro nacional , como tampoco se estudiaban las posibilidades de pago de cada una de las obligaciones. Sería interesante también estudiar el tema de las “comisiones” pagadas por los mismos, hechos habituales en nuestro país, desde el empréstito Baring. Quizás ahí pueda estar la punta del  ovillo de tantas cosas inexplicables.

            Hacia 1864, con Mitre en la presidencia y en la ciudad de Buenos Aires, se va configurando una “entente” con el Imperio del Brasil, la que es denunciada públicamente por José Mármol y negada por el gobierno. Pero la situación se hace evidente, cuando la intromisión de los brasileros en la Banda Oriental, que cuenta con el apoyo ya no tan callado de Buenos Aires. Es que el  “Imperio”, aún con esclavos, era “democrático”, mientras nosotros, con las masas del interior en pleno levantamiento, estábamos recién luchando contra la “barbarie”, como deseaba Sarmiento y ejecutaba Mitre. Cuando interviene el Paraguay para buscar restablecer el equilibrio en el Río de la Plata, evitando la ingerencia brasileña, en 1865 estalla la guerra. Se forma la Triple Alianza de Argentina, Brasil y el Uruguay, llevada contra el “Atila de América” el presidente del Paraguay, Francisco Solano López. Como todas estas “cruzadas”, no era contra el “pueblo paraguayo”, sino altruísticamente, contra aquél que lo oprimía.

            Pero para hacer una guerra, como ya afirmara Napoleón, se necesitaba dinero, mucho dinero, más que cualquier otra cosa. Por eso, por Ley 128 del mes de mayo de 1865 (ADLA, ob.cit. pág.441), el Poder Ejecutivo es autorizado a tomar un empréstito exterior  (claro, siempre exterior, en donde también siempre estaba Inglaterra) de doce millones de pesos fuertes (recordemos aquí que entonces, 17 pesos fuertes equivalían a una onza de oro de 27,6 gr.). RN 1863/69 p.217. Parte enseguida Norberto de la Riestra a Londres y consigue 200.000 libras esterlinas de la Casa Baring, las que sirvieron principalmente para pagar el adelanto que prestara el Brasil, los préstamos del Banco Provincia y a los proveedores del ejército. A este se refiere Alejandro Damianovich  (ob.cit.pág.64) afirmando: “El empréstito de Bonos Diferidos sólo sirvió para cancelar el de Rivadavia y al igual que el de la Riestra de 1868 (12 millones) y el de Obras Públicas con la Casa Murrieta de 1870 (30 millones) nada produjo para el país ni siquiera para amortizar las obligaciones. El de la Riestra de 1868 fue para afrontar las grandísimas erogaciones de la guerra contra Paraguay; el de Obras Públicas debió haberse llamado Contra López Jordán, porque fue aprovechado por Sarmiento con este objeto. Este último se había reducido de 30 a 26 millones y a excepción de 7 que se invirtieron en cuestiones burocráticas, el resto se lo llevó la guerra jordanista que costó más que la de la Triple Alianza. Nuestros enormes empréstitos –divagaba Sarmiento- llaman la atención y el mundo empieza a fijarse en nosotros”. Lo que tiene relación se puede agregar, con lo que manifestaba en el Capítulo “Los capitales son la civilización argentina” de su libro “Sistema económico y rentístico de la Confederación Argentina” Juan Bautista Alberdi. Pero claro, los capitales buscan ganancias y una manera óptima de usarlos, era con los empréstitos.

            La guerra costó mucho dinero. Pero mucho más costó en vidas humanas. No sólo de paraguayos, sino de los soldados de la Alianza, muchos de los cuales, la mayoría, no comprendían el porqué luchaban. Y mucho menos los nuestros y los uruguayos, que solamente veían un enemigo en el Brasil. De ahí la dificultad para reunir combatientes y las deserciones que continuamente se producían. En su libro  “Actores y testigos de la Triple Alianza” (A.Peña Lillo Edit., Buenos Aires, 1961, pág.78), Elías Giménez Vega cita correspondencia de Urquiza a Mitre, del 8 de febrero de 1865, existente en el Archivo Mitre, donde aquél asegura a este: “He calificado la alianza con el Brasil de odiosa, porque así lo es para el país, porque tal es el sentimiento general, que V.E. tiene ocasión de apreciar también”. Urquiza dice la verdad, pero tiene mala memoria. Ya parece haberse olvidado de su alianza con el Imperio para derrocar a Rosas.

            El corolario de esa guerra increíble fue la destrucción del Paraguay y el endeudamiento sin tasa de nuestro país y del Uruguay. Ya para el final de la misma, hacia 1870, la deuda con la banca inglesa de la Argentina ascendía a 12.720.000 libras esterlinas. Lo necesario en dinero para aniquilar a un país hermano y beneficiar al imperio esclavista del Brasil y a los banqueros de allende el mar, lo proporcionó en gran medida la banca de Londres, porque “Inglaterra era la cabeza y la cola de esta gigantesca serpiente que envolvió a los pueblos americanos del Atlántico” (Giménez Vega, ob.cit., pág.35 y stes.).

            Es que se había acabado lo que denominó Alberdi como “. . . americanismo del tiempo de Rosas”. Lo que da lugar a la afirmación de Juan José Hernández Arregui, en su libro “Nacionalismo y liberación” (Edit.Contrapunto SRL, Buenos Aires, 1989, 1ª.edic., pág.130: “Los vencedores le dictaron al Paraguay una constitución formal, suprimieron su proteccionismo económico, desmantelaron sus industrias, modelos de América, en tanto un empréstito británico endeudaba al país desfallecido en la gloria y que así, entraba en el lapso más retrasado de su historia que aún perdura”. Lo que ya había corroborado Scalabrini Ortiz cuando afirmara que el ejemplo de países deudores “. . . .lo sufrió el Paraguay derrotado (que había hecho con los López grandes adelantos –altos hornos, metalurgia, astilleros, ferrocarriles- sin apoyo exterior) por sus progresos, al tomar en Londres en 1870 un empréstito por un millón de libras después de su destrucción por la intriga de la diplomacia inglesa. . . . . . . . en Londres, de los que tampoco llegó ni un centavo a esa república” (ob.cit.pág. 98 y stes.).

            Por eso, nuestra DEUDA EXTERNA continuaba sin cesar en su aumento y así se sanciona La ley 387 del mes de agosto de 1870 (ADLA, ob.cit. pág.912), por la que se autoriza al Poder Ejecutivo para contratar “. . . un empréstito interior o exterior, hasta la suma de treinta millones de pesos fuertes. . . . .garantido con las rentas generales de la Nación”. Fue hecho principalmente para la amortización de otros empréstitos. Y cabe preguntar ¿cuántos había ya?  Por eso puede afirmarse que una vez que el país o mejor dicho sus gobernantes de turno, buscaron la solución fácil para las dificultades económicas y financieras en la colocación de empréstitos, con el máximo de garantías que se pudieran dar, la República dejaba de ser  independiente e iba así a caer de crisis en crisis. Como la de 1890, durante la presidencia de Miguel Juárez  Celman, donde la deuda pública alcanzaba a 666 millones de pesos oro, habiendo subido cuatro veces en menos de diez años.

            Por eso la trilogía Rivadavia, Urquiza y Mitre, son se pude decir, cofundadores de los orígenes de nuestra DEUDA EXTERNA y del amor que se le ha dado a la misma por sus sucesores, con pocas, muy pocas excepciones. Y como corolario del uso arbitrario y antinacional de los fondos públicos, quiero citar la Ley 203 de septiembre de 1866  (ADLA, ob.cit.pág.463; presidencia de Mitre), que disponía: “Declárase que los pagarés procedentes del empréstito al Ejército Libertador a las órdenes del general Lavalle, que tengan interés estipulado, deben abonarse conforme a la ley de 13 de noviembre de 1863, con el interés mensual de medio por ciento sobre su valor escrito, desde el 3 de febrero de 1852”. No se aclara más a continuación, pero es evidente que el “empréstito” al Ejército de Lavalle, aliado a los franceses que a la sazón bloqueaban el Río de la Plata en 1838/1840,  sólo puede tener origen en fondos que proporcionaban a sus “aliados”, los mismos bloqueadores. Hechos que ya habían sido denunciados en el parlamento francés como de intromisión en los negocios de una nación amiga. A estos “libertadores” los financiaban los enemigos de nuestro país y no obstante ello, había que pagarles el dinero que invirtieron en ese ataque. Y la fecha desde la que se contarán los intereses, es sintomática: el 3 de febrero de 1852, aniversario de Caseros.

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LA PLATA, diciembre 16 de 2011..

lunes, 19 de diciembre de 2011

URUGUAY: UN MACABRO "REGALO DE NAVIDAD"

 
Se está por votar el proyecto de ley de aborto en la Cámara de Senadores de Uruguay. 
Si alguien no está enterado aun, es porque un manto de silencio cubre el problema.

Ya se ha aprobado en Comisión de Salud y mañana martes  20 de diciembre de 2011 se pretende votar el resto.
Apenas lo aprueben en Senado lo pasan a Diputados. A contrareloj.

Y quieren aprobar el proyecto como sea, antes del 1º de enero de 2012, en plenas épocas navideñas en las que todo el mundo está preparándose para la Navidad, Año Nuevo y Reyes, concurriendo a Misa y preparando las reuniones familiares, justo en momentos que no ofrecen oportunidad para que la gente se entere y tenga la oportunidad de manifestarse.

Este martes 20/12, a las 14 hs, se ha anunciado una convocatoria ante la puerta del Anexo del Palacio Legislativo de Montevideo, para manifestarse y expresar el rechazo de toda la sociedad ante semejante procedimiento antidemocrático.
Se ruega dar la mayor difusión a la confocatoria, y con la mayor urgencia ¡después puede ser demasiado tarde...!!! Reenviá por mail la información y llamá a tu familia y a tus amigos. Está en juego la vida de muchos niños inocentes.

La fuente de la presente nota es la Mesa Coordinadora Nacional por la Vida de Uruguay

NUESTRA SOBERANÍA SOBRE LA PLATAFORMA CONTINENTAL ARGENTINA


¿QUE ESTA PASANDO EN LA PLATAFORMA CONTINENTAL ARGENTINA, EN EL MAR ARGENTINO Y EN NUESTRO SECTOR ANTARTICO?

Autor: Ulises 
Fuente: http://fmsoberaniactes.wordpress.com/2010/03/31/%C2%BFque-esta-pasando-en-la-plataforma-continental-argentina-en-el-mar-argentino-y-en-nuestro-sector-antartico/
NOTA DE DIARIO PREGÓN DE LA PLATA: El artículo referido se encuentra fechado el 10 de marzo de 2010. No hay mayores informaciones más que la publicada en su oportunidad en nuestro medio.  La desinformación sobre la actual situación de esta temática continúa, mientras existen graves responsabilidades políticas de funcionarios que pueden calificarse como "traición a la Patria".
 
(Sobre la autoría del trabajo puedo decir que se trata del resultado de experiencia perseverancia y profesionalidad. Ing. Mario Cafiero).

“La libertad de expresión no significa que cada cual diga lo que quiera, sino garantizar que todo lo que haya que decir sea dicho, y que los ciudadanos cuenten con la información necesaria para poder evaluar a los gobiernos… Que el debate público sobre los temas de importancia, de mayor importancia, sea amplio, abierto y robusto.”
Owen Fiss (profesor en Yale y ex secretario de la Justicia de los EEUU. Publicado en La Nación 23/07/08)


I. LA DISPUTA DE LOS RECURSOS NATURALES DEL ATLANTICO SUR Y LA ANTARTIDA:
Los acontecimientos y el debate generados en el país a partir del dictado de la Resolución 125 de retenciones móviles determinaron la inclusión definitiva del tema del campo, su realidad y sus recursos como cuestión prioritaria y esencial en la agenda de todos los sectores de la sociedad argentina y de su dirigencia.
También destacaron la importancia de la cuestión institucional, el rol del Parlamento y que el debate público, robusto y comprensible para la ciudadanía es el camino para afianzar una República representativa, democrática y federal; de conformidad con la Constitución Nacional y el sentir unánime y legítimo de la sociedad argentina.
Este aprendizaje democrático colectivo debe servirnos como guía para enfrentar otros desafíos comunes a nuestro destino nacional. Me refiero concreta y específicamente a la cuestión del Mar Argentino y su plataforma continental en torno a Malvinas, Antártida y archipiélagos australes. Una asignatura pendiente de máxima y similar magnitud que no ha sido realizada, fundamentalmente por el desconocimiento y la desinformación inducidos por el sistemático hermetismo que la encubre, en particular desde 1989.
Me refiero a los inmensos recursos minerales, pesqueros, genéticos, biodiversidad, etc.; de esa inmensa pampa sumergida que la naturaleza, el derecho, la geografía y – para los creyentes- la Providencia han colocado frente a nuestras costas. Recursos que han mul-tiplicado su valor por su carácter prístino, en un mundo depredado y ecológicamente contaminado.

La tenencia de recursos naturales parece ser el tema central de la geopolítica en el siglo XXI. Un ejemplo de ello es la severa puja por la delimitación y apropiación de los recursos del Ártico, de la cual son protagonistas: EEUU, Rusia, Canadá, Noruega y Dinamarca. La intensidad y contornos conflictivos que la misma ha adquirido, deben servirnos de llamado de atención para la cuestión de los recursos naturales de la Antártida y el Atlántico SUR
El redespliegue de la IV Flota de los EEUU no es ajeno a la trascendencia que los poderes del mundo otorgan a este vasto reservorio de recursos de todo tipo.
El Atlántico Sur se ha convertido en la vedette y el centro de la exploración y explotación de petróleo offshore a nivel planetario, sustituyendo rápidamente al Mar del Norte, pionero en la materia en la década de los 70. Nuestro vecino Brasil y desde la otra costa Nigeria, Guinea Bissau, Angola y otros Estados africanos, todos ellos ribereños del Atlántico Sur son países en pleno auge petrolero.
Es decir que el control de los recursos naturales, central a los problemas del Atlántico Sur, no es una obsesión de un grupo de trasnochados sino una cuestión real y de candente actualidad.
I. ¿Que esta en juego?: 400 millones de hectáreas.
Gran Bretaña disputa a la Argentina más de 3.000.000 de km2 de plataforma continental en Malvinas, Georgias, Sándwich y Antártida. Se trata de la mayor controversia por territorios marítimos del planeta. Implica una enorme superficie marina y submarina que se extiende desde áreas adyacentes a las costas patagónicas y el sur de la Provincia de Buenos Aires, a través del Atlántico Sur y sus Islas hasta el Polo Sur. No existe en el mundo controversia alguna de esta magnitud y potencial de recursos geoeconómicos en disputa.
Sin embargo, no hay signos de actividad relevante alguna por parte de nuestro país y parece que la pasividad Argentina en esta materia marca la única excepción. Mientras que por el contrario, se verifica una hiperactividad británica en Malvinas, Georgias, Sándwich del Sur y Antártida, de la que existe amplia información accesible en el web-site de la Falkland Islands.
La plataforma continental es la prolongación natural submarina del territorio de un Estado ribereño y desde el punto de vista jurídico significa obtener los derechos soberanos sobre la exploración y explotación de todos los recursos del área con exclusión de terceros Estados. Argentina es un país pionero en esta evolución del derecho del mar, ya que el 11 de octubre de 1946 el entonces Presidente J.D. Perón firma el Decreto 14708 que proclamó la soberanía sobre el zócalo y mar epicontinental.
Luego le sucedieron la declaración del presidente Truman de los EEUU y las reivindicaciones de Perú, Chile y Ecuador en el Pacifico. En 1982 las Naciones Unidas adoptan la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar, conocida como CONVEMAR. En su art. 76 la CONVEMAR fija un limite mínimo de doscientas millas marinas medidas desde la costa y permite su extensión hasta 350 millas y aun más allá en casos excepcionales para los Estados cuyo lecho y subsuelo marinos presenten cier-tas características geológicas batimétricas y orográficas definidas en el mismo art. 76.
Para consolidar derechos soberanos más allá de las doscientas millas es necesaria la presentación y aprobación de la Comisión de Limites de la Plataforma Continental (CLPC) de Naciones Unidas dentro de un plazo. Más allá del límite externo de la plataforma continental los fondos marinos son patrimonio común de la humanidad.

La reivindicación de plataforma es un “juego de suma cero”: lo que no se le reconozca a un Estado ribereño, será apropiado por otro Estados ribereños, o por Estados con reclamos superpuestos o por “la Humanidad”, cuyo patrimonio administra la Autoridad Internacional de Fondos Marinos.
Por la característica de nuestras costas la Argentina podría incorporar a su territorio una superficie adicional de aproximadamente 4.000.000 de km2 o sea 400.000.000 de hectáreas de esta nueva “pampa sumergida”.
La disparada de los precios de los combustibles, el agotamiento de las reservas argenti-nas de gas y petróleo, y la gravísima situación de escasez de energía que afecta muy seriamente nuestro país, hacen imperiosa la incorporación efectiva de la plataforma conti-nental, y comenzar cuanto antes la exploración y explotación del petróleo y gas que se encuentran en el subsuelo marino.
Según la información del máximo experto oficial británico sobre este tema, Christ Carleton, Jefe de la División del Derecho del Mar de la Oficina Hidrográfica Británica, el volumen del petróleo existente bajo el mar solo en la región de Las Malvinas es inmen-so, ya que pruebas sísmicas indican que allí hay alrededor de sesenta mil millones (60.000.000.000) de barriles de crudo. (The Guardian 20/9/2007: “¿El nuevo imperio británico? El Reino Unido planea anexar el Atlántico Sur”, Ver Anexo).
Estas magnitudes son similares a los recientes descubrimientos de petróleo oficialmente anunciados por Brasil con respecto a su propia y vecina plataforma. Asimismo el gobierno de Brasil habría suministrado en el más alto nivel oficial (Presidencia y Cancillería) información precisa al gobierno argentino, indicando que sus estudios sísmicos permiten determinar que la magnitud del potencial petrolero submarino argentino es similar y podría ser aun mayor que el de la plataforma continental brasileña.
En términos de bienestar concreto para nuestra población, a cada argentino cualquiera sea su edad o sexo, incluidos los isleños nacidos en Malvinas les corresponderían 1500 barriles de petróleo, o sea 200.000 dólares tomando un precio de 135 U$S/barril. Y esto considerando exclusivamente lo que se refiere al petróleo de la plataforma que rodea Malvinas.
Naturalmente existirían costos de exploración y explotación a ser tenidos en cuenta, pero de todos modos el margen de esta nueva renta petrolera sería enorme para la economía nacional y sus propietarios somos los 40 millones de argentinos.
Esta fabulosa riqueza torna manifiestamente absurda toda estrategia centrada en la “seducción” de los isleños, quienes, por supuesto siempre preferirán ser billonarios a dejarse seducir.
Incorporar definitivamente los recursos de la plataforma continental y extraerlos o NO hacerlo o hacerlo negligentemente, hará la diferencia entre el desarrollo y la prosperidad o el progresivo estancamiento y distribución de la pobreza para nuestra población.
El problema -dilema- es perentorio y de máxima urgencia. El plazo que tiene la argentina para efectuar su presentación ante la Comisión de Limites de la Plataforma Continental (CLPC), vence indefectiblemente el 13 de mayo de 2009.
La fecha del 13 de mayo del 2009 no es tentativa sino definitiva. Se trata de una última oportunidad, ya que en el 2005 la Argentina pidió la única prorroga posible. No lo hicie-ron otros países que obraron de forma más diligente.
Es conveniente destacar los claros términos del derecho internacional vigente: “La pre-sentación se efectuara lo antes posible, y en todo caso dentro de los diez años siguien-tes…” (CONVEMAR Anexo 2, art. 4). La fecha indicada es pues un plazo máximo y
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así los entendieron todos los Estados ribereños con importantes plataformas continenta-les. La única excepción a esta regla de oro de la presentación oportuna y temprana es la Argentina.
En efecto, según Documento Oficial de la CLPC -actualizado al 17/6/2008- efectuaron sus presentaciones los siguientes Estados: Federación Rusa 2001, Brasil 2004, Australia 2004, Irlanda 2005, Nueva Zelanda 2006, Francia-Irlanda-España y Gran Bretaña 2006, Noruega 2006, Francia 2007, Méjico 2007, Barbados 2008, Gran Bretaña 2008, Indone-sia 2008 (Anexo 2).
Cabe señalar que EEUU, Dinamarca y Canadá no están sometidos al plazo del 13 de mayo del 2009, disponiendo Dinamarca de plazo hasta el 16/11/2014 y Canadá hasta el 7/11/2013. EEUU no se sujetó a plazo alguno por no haber ratificado la CONVEMAR, aunque como es público y notorio ha dispuesto recientemente -por un decreto presidencial- la iniciación de la explotación de hidrocarburos en las plataformas submarinas de Alaska y el Pacífico, poniendo fin a la veda hasta entonces imperante.
II. ¿Que se ha hecho a la fecha en nuestro país?
La COPLA (Comisión Nacional del Limite de la Plataforma Continental) creada en el ámbito del MRREE por ley 24815 en el año 1997 es una Comisión interministerial cuyo objetivo es elaborar -de conformidad con lo establecido por la CONVEMAR- una pro-puesta definitiva para el limite exterior de la plataforma continental argentina y obtener la aprobación internacional de esta propuesta por la Comisión de Limites de la Plataforma Continental (CLPC) de las Naciones Unidas, con sede en Nueva York, consolidando el ejercicio de los derechos soberanos de nuestro país sobre los recursos existentes en un vastísimo territorio.
De acuerdo a la escuálida información disponible, podemos trazar el siguiente cuadro de situación:
1) Superficie a relevar:
En todos los documentos de la COPLA y de la Cancillería se efectúa siempre la misma estimación de 1.000.000 de km2. No se suministra fundamento alguno para dicha afirmación, ni se hacen referencias geográficas concretas. Esta cifra es sensiblemente menor a otras estimaciones y parece excluir la plataforma continental antártica.
Falta también toda referencia geográfica clara, en los documentos conocidos de la CO-PLA y de la Cancillería que se refieren a las campañas oceanográficas. Hacen referencia a actividades entre el Río de La Plata y el golfo San Jorge, y a campañas de recolección de datos al “noroeste” de las Islas Malvinas. Recién en mayo del 2008 hay referencias “por primera vez” a trabajos realizados por el Buque Puerto Deseado en el área Malvinas y Georgias. No existe referencia alguna, ni siquiera de tipo general a la plataforma continental antártica y subantártica. En realidad se relevan las zonas de menor potencial y se ignoran o postergan las más relevantes.
2) Medios disponibles:
Flota utilizada para el relevamiento: dado que se trata de una labor esencialmente oceanográfica el instrumento idóneo son naturalmente los buques. La Argentina ha per-dido en 1989 -en la Antártida- por hundimiento el buque Bahía Paraíso, y no fue reemplazado. En abril de 2007, se incendió el Almirante Irizar y no fue reparado ni reemplazado. La perdida del A. Irizar conllevó la inutilización de los dos helicópteros de buen porte de los que disponía. En enero de 2008 sufrió serias averías el ARA Puerto Deseado que fue auxiliado y reparado. Otros buques han sido retirados de servicio por obsolescencia.
En resumen, tal como señala un documento oficial ( pag. 46 Convenio Gobierno argen-tino – PNUD) “El buque oceanográfico Puerto Deseado constituye la única unidad oceanográfica adscripta al Servicio de Ideografía Naval y es prácticamente el único buque de investigación del Estado Argentino con capacidad para efectuar un releva-miento batimétrico en aguas profundas (con profundidades superiores a los 5.000 me-tros), en las condiciones requeridas por las Directrices Científicas y Técnicas del CLPC de la CONVEMAR”.
La austeridad, que se refleja en la unicidad de la flota – o sea UN solo buque- asignado a tan importantes tareas, constituye un caso único de minimalismo que contrasta con la variedad y diversidad de elementos y buques de todo tipo utilizados por el resto de los países que realizan o realizaron tareas similares. Una vez mas la Argentina es un caso único y no en el mejor de los sentidos.
Esta austeridad se convierte en menesterosidad cuando leemos en los informes de la COPLA que para el relevamiento se han utilizado “buques de oportunidad”(o sea: usando el “dedo”). Una extraña denominación que no aclara de que tipo o nacionalidad eran esas “oportunidades”. Reconoce la COPLA y la Cancillería haber utilizado los servicios de un buque propiedad del Estado alemán (confederado del Estado británico en la Unión Europea).
3) Presupuesto:
La escasísima información difundida se limita a hacer vagas referencias al decreto 732 del año 2000, y al Programa PNUD (Programa Naciones Unidas para el Desarrollo) que “coordina y supervisa los gastos”. Hay también quejas de la misma COPLA por demoras de tipo administrativo y contable. Es positivo destacar que el Congreso Nacional aprobó por unanimidad en ambas cámaras una partida de 40.000.000 pesos/dólares hacia el mes de octubre del 2000 a pedido del entonces Presidente De la Rua. El Congreso conciente de la trascendencia nacional de las tareas de la COPLA aprobó sin dila-ciones el requerimiento del PEN.
Sorprendentemente el mismo PEN vetó su propio requerimiento mediante el decreto Nro 1003 del 2000, sin fundamento expreso y trasladando, casi de inmediato, al funcio-nario que había solicitado los fondos. Otro caso único: el PEN veta un aumento de pre-supuesto que el mismo había solicitado poco antes al Congreso.
Cabe señalar que por ese entonces -fines del año 2000 -disponíamos de una flota, de un horizonte de nueve años para llevar adelante la tarea y de la importante suma que el Congreso había otorgado y el PEN rehusó recibir. Pareciera ser un caso de boicot o auto boicot donde se lesionó la autonomía financiera y la confidencialidad de los trabajos de la COPLA que paso a depender de un Programa Internacional con los consiguientes condicionamientos. En otras palabras, la Argentina supo tener plata propia, buques y tiempo; la plata la vetó el propio PEN, el tiempo pasó y los buques envejecieron, se averiaron o se incendiaron. Supo la COPLA tener… pero empezó a padecer y no delineó la frontera, que siempre es difícil cuidar…
4) Confidencialidad:
Es obvio que la masa crítica formada por los datos obtenidos del relevamiento de nuestro lecho y subsuelo marino son un material de alto valor estratégico y comercial y, por tanto, de estricta confidencialidad. En especial con referencia a la prospección minera y de hidrocarburos. Una máxima que circula entre los expertos internacionales es que donde hay plataforma continental puede haber petróleo, pero que donde hay petróleo siempre hay plataforma continental.
Los datos recogidos por la COPLA no tienen garantía real de confidencialidad por cuan-to han sido compartidos al menos con el PNUD y con un barco del Estado alemán, tal vez también con anónimos buques de oportunistas y probablemente con incluso los bri-tánicos, por acuerdos o entendimientos firmados en la cancillería y guardados hasta aho-ra bajo siete llaves. La confidencialidad e incluso el hermetismo han sido firmes y constantes solo frente y contra la opinión pública, la sociedad en general y los me-dios de comunicación argentinos.
5) Hermetismo y desinformación a la opinión publica, los medios de prensa y la sociedad argentina:
El gobierno y en particular la Cancillería deben informar al Parlamento Nacional y a la opinión pública en forma detallada y precisa cuales fueron los acuerdos, entendimientos y contenidos de las reuniones celebradas con los británicos y acompañar los textos correspondientes.
Se reitera que la fijación de límites territorial es función del Congreso nacional y que la publicidad y responsabilidad de los actos de gobierno y el derecho de los ciudadanos a la información son principios básicos de todo sistema republicano consagrado desde el comienzo de nuestra vida independiente. Naturalmente, no pueden existir secretos para los argentinos de actos informaciones o documentos conocidos por los británicos y/u otros estados extranjeros.
6) Autoridades de la COPLA:
Es necesario conocer la nomina completa de los presidentes de la COPLA de su funda-ción en 1997 y el período durante el cual se desempeñaron y las tareas realizadas por cada responsable. Por ejemplo llama la atención que la misma persona haya ocupado simultáneamente los cargos de Presidente de la COPLA y de la CARU, (Comisión Administradora del Río Uruguay) cuya gestión coincidió con el conflicto todavía abierto con nuestros hermanos uruguayos por las papeleras de Gualeguaychu.
La COPLA dispone en sus presupuestos anuales y ha utilizado partidas especiales para la difusión de sus actividades.
7) El festejo anticipado y ficticio de obras no realizadas constituye otro acto excepcional:
Las autoridades argentinas, Ministra de Defensa, vicecanciller y presidente de la CO-PLA y el diputado Basteiro coinciden en considerar finalizadas las tareas de la COPLA al “ver coronado con éxito” dicho esfuerzo. Se festeja el logro ficto en el Palacio San Martín (ver Clarín 26 de julio de 2008, página 20) y el Proyecto de Resolución 3916/2008 -del referido parlamentario- expresa “el beneplácito de la Cámara de Diputa-dos por la labor que permitió delimitar los limites exteriores del Mar Argentino”.
Simplemente, nada de eso es cierto. Las tareas de la COPLA y sus tribulaciones terminaran solo con la aprobación en Nueva York de la presentación argentina. Al día de hoy no hay ni presentación, ni mucho menos aprobación, solo la recolección de datos parciales que irresponsablemente no incluirían a la Antártida y que aún están pendientes de procesamiento.
Es una burla a la opinión pública festejar por adelantado la finalización de una obra cuando esta todavía se encuentra en la etapa de colocación de los primeros cimientos.


III. Situación en relación con nuestra controversia con el Reino Unido sobre Malvinas, Islas del Atlántico Sur, Antártida y espacios marítimos adyacentes

Naturalmente la COPLA y sus tribulaciones arriba reseñadas constituyen solo un seg-mento -importante sin duda-, de la cuestión de disputa de la soberanía con el Reino Unido. A partir de la firma de los llamados acuerdos de Madrid –octubre de 1989 y enero 1990- la Argentina se embarca en lo que se ha denominado “un política de Estado” sobre estas cuestiones.
Si se descarta el palabrerio distractivo y la concentración en cuestiones laterales (ositos, cotillon, viajes, auto elogios, etc.), resulta obvio que la sustancia de la cuestión pendiente con el Reino Unido consiste casi exclusivamente en una controversia sobre enormes territorios fundamentalmente marítimos y su colosal potencial de recursos naturales.
El balance de dicha política es a todas luces un fracaso sin fisuras y esta reflejado en cifras concretas que pueden ser fácilmente verificadas con la simple ayuda de un compás y un mapa.
En 1989/90 el Reino Unido pretendía jurisdicción pesquera sobre 214.000 km2 en el Atlántico Sur y no había delineado ni reclamado específicamente plataforma continental en la zona.
Luego de los acuerdos de Madrid se apropio ilegalmente de 1.081.941 km2 en torno a Malvinas, Georgias y Sándwich en carácter de zona económica exclusiva pesquera y de 1.650.000 km2 de plataforma continental en la misma área.
Comenzó desde principios de la década del 90, y luego de los consiguientes acuerdos pesqueros firmados con la Republica Argentina en el contexto de esta nueva política, una explotación intensiva, expansiva y progresiva de los recursos icticolas de este área que no excluyo su virtual depredación.
Con respecto a la plataforma continental luego de firmado el Acuerdo Argentino –británico Rifking-DiTella en 1995 sobre hidrocarburos submarinos en le Atlántico Sur, comenzó la actividad prospectiva y exploratoria en la zona con la creciente presencia de plataformas y tecnologías para el caso.
La referida expansión ilegitima, primero normativa y luego fáctica abarcó el primer pe-riodo de las relaciones argentino británicas. Hoy esta cifra de 1.650.000 km2 de plata-forma británica pasara en breve a 4.000.000 de km2.
Frente a tal atropellada, los operadores del establishment seductor contestaron con nuevos mohines, mascaras y paraguas de soberanía fabricados a medida de las circunstancias.
Un ejemplo adicional de hermetismo puertas adentro es el Acuerdo firmado con Gran Bretaña los días 8 y 20 de junio del 2001 sobre plataforma continental. Solo en septiem-bre del 2005 y ante una requisitoria parlamentaria la Cancillería informó sucintamente que: “el 8 y 20 de junio la Republica Argentina y el Reino Unido concluyeron un Acuerdo por Canje de Notas bajo la formula de soberanía, sobre intercambio de in-formación acerca de las actividades preparatorias de las respectivas presentaciones ante la Comisión de Limites de la Plataforma Continental. A este respecto se han realizado dos reuniones en Buenos Aires, en junio de 2001 y en diciembre de 2004”.
Reitero que esta información no es pública y solo fue divulgada como resultado de una requisitoria parlamentaria que consistió en un pedido de juicio político que varios diputados nacionales, por instancia del entonces diputado Mario Cafiero, le promovieran al entonces Canciller Bielsa – en el mes de junio del 2005 – por su inacción ante la incor-poración de las Malvinas y Antártida como territorio de ultramar en el proyecto de Constitución Europea Tampoco ha sido público el documento enviado al embajador británico el 8 de junio de 2001 suscripto por el Canciller Rodríguez Giavarini (Ver Anexo). No se conoce cual fue el objeto o beneficio recibido en canje.
Ese es el resultado concreto de la llamada “política de Estado” que en contraste con la mega expansión británica y la apropiación ilegitima y ocultada de inmensos recursos, no permitió a Argentina ni un kilo de pescado, ni un litro de agua, ni un barril de petróleo, ni un m3 de gas, ni un lotecito de plataforma submarina, ni nada de nada tangible o real.
Estos logros de la diplomacia británica, todavía provisorios y revisables, sin compensación y sin paralelos históricos fueron posibles como resultado de una política que consistió, para el Reino Unido en:
a) procurar expandir y consolidar derechos de soberanía sobre los recursos naturales renovables y no renovables del Atlántico Sur y de la Antártida (incluyendo Malvinas y espacios adyacentes).
b) lograr un hermetismo suficiente en la Argentina para que los avances en el cumplimiento del objetivo a) no sean conocidos por la opinión publica y la sociedad argentina, y que en lo posible no trasciendan a la agenda política local y global. Una suerte de “corralito” informativo.
c) Promover, premiar y/o estimular a quienes contribuyan a estimular el cumplimiento del objetivo b)
d) Desalentar a los aguafiestas del “grand royal festival”, minimizar o ningunear a quienes puedan contribuir a dificultar el cumplimiento de los objetivos a) b) y c).
La Cancillería Argentina en vez de contrabalancear el objetivo expansivo británico punto a), resultó claramente funcional a los objetivos británicos puntos b) c) y d), por medio del silencio, la desinformación y la difusión de ejes distractivos.
Es del caso destacar el silencio y desinterés manifestados ante evoluciones favorables y propicias para el reconocimiento de las posiciones jurídicas argentinas en materia de integridad territorial. (Ver: “Corte Internacional de Justicia de La Haya Camerún c/Nigeria” y fundadas opiniones de un jurisconsulto argentino con experiencia real y exitosa en litigios internacionales)
De este modo, una serie ininterrumpida de fracasos que se prolongan desde 1989 se disfraza de “política de Estado” y se festeja como una actitud razonable y prudente, al igual que con la COPLA, festejos dignos de mejor causa.
Un colosal operativo de desinformación y ocultamiento de la realidad que es necesario revertir de inmediato.

IV. ¿Desde cuando se conoce la cuestión?:
La situación y las graves consecuencias para el país que surgen de lo expuesto mas arriba, fueron anticipadas la Canciller Taiana en ese entonces vicecanciller a cargo del Ministerio, los días 29 y 30 de enero de 2004, ocasión en que se le hizo entrega de un documento de 13 paginas y anexo de 4 fojas titulado “Malvinas: la cuestión pendiente de los territorios marítimos y sus efectos patrimoniales” elaborado por el entonces embajador Horacio Solari, que mereció por respuesta un hermético silencio Se acompaña como anexo.
Por otra parte, las sucesivas expansiones marítimas británicas fueron difundidas por sucesivas “Proclamas” del ilegítimo gobierno de las Islas Malvinas accesibles por Internet (Proclama No. 2 del 28 de noviembre de 1990, Proclama No. 1 del 22 de noviembre de 1991, Proclama No. 1 del 7 de mayo de 1993, etc.)

No obstante estas y otras proclamas claramente lesivas para el interés nacional las sucesivas delegaciones argentinas, a veces de rango ministerial, a veces menor, continuaron suscribiendo entendimientos de cooperación y amistad que, a diferencia de la famosa resolución 125 del Ministerio de Economía no fueron dadas a publicidad o lo que es lo mismo no fueron íntegramente difundidas, existiendo declaraciones unilaterales interpretativas británicas que aun hoy permanecen en la nebulosa desinformativa caracterís-tica esencial de la llamada “política de Estado”. No queda en claro a que Estado corresponde esa política.
El 22 de noviembre de 2007 Mario Cafiero, Claudio Lozano, Eduardo Macaluse y Fernando Solanas realizaron una Conferencia de prensa, en la Cámara de Diputados bajo el título de “Denunciamos que peligra gravemente nuestra soberanía territorial marítima”. A pesar de la presencia de numerosos periodistas no tuvo ningún eco en los medios gráficos.


V. Próximos pasos de la contraparte británica:
• Presentación ya anunciada de la Plataforma Continental en torno a Malvinas y Georgias.
• Similar presentación para la Antártica
• Expansión en el Alta Mar del Atlántico Sur: Pesca comercial intensiva de especies migratorias y ahora también sedentarias, bajo la cobertura “conservacionista” de su interpretación del Acuerdo de Nueva York de 1995. Como se ve, nada del Atlántico Sur le es ajeno, ni siquiera el Alta Mar.
• Reforma prevista para este mes de agosto de la “Constitución” isleña a fin de privilegiar los intereses de la metrópolis en materia de recursos na-turales y discriminar distintas categorías de pobladores y ciudadanos se-gún sus conveniencias.


VI. ¿Que hacer en lo inmediato?: el Congreso Nacional debe tomar cartas inmediatamente en este asunto.
La delimitación del territorio, incluyendo los límites marinos y la sigilosa expansión británica no pueden quedar en manos de grupos reducidos.
La Constitución Nacional es clara al respecto:
Objetivos a lograr: Preámbulo: “…promover el bienestar general para nosotros para nuestra posteridad y para todos los hombres del mundo que quieran habitar el suelo argentino…”.
Disposición transitoria primera: “La Nación Argentina ratifica su legitima e imprescriptible soberanía sobre las Islas Malvinas, Georgias del Sur y Sándwich del Sur y los espacios marítimos e insulares correspondientes por ser parte integrante del territorio nacional. La recuperación de dichos territorios y el ejercicio pleno de soberanía, respetando el modo de vida de sus habitantes, y conforme a los principios del Derecho Inter-nacional, constituyen un objetivo permanente e irrenunciable del pueblo argentino.”
Atribuciones del Congreso: art. 75 inc 15: “…arreglar definitivamente los limites del territorio de la Nación…”.
Art 99 inc 17. Responsabilidades del PE: Art 100 inc 11: “producir los informe y explicaciones verbales u escritas que cualquiera de la cámaras solicite al PE”.
Art 103: “los ministros no pueden por si solos, en ningún caso, tomar resoluciones a excepción de los concerniente al régimen económico y administrativo de sus respectivos departamentos”.


VII. CONCLUSIONES y ACCION REQUERIDA:
Deberá entonces asegurarse que se efectúe la presentación en tiempo y forma del límite exterior de nuestra plataforma. Es doblemente necesario que dicha presentación revista la máxima calidad científica y jurídica para el caso de Argentina, que debe delimitar una zona mayoritariamente superpuesta con los reclamos británicos. Toda debilidad, morosidad, falencia o precariedad será inevitablemente utilizada en nuestro perjuicio.
No puede admitirse que, en una cuestión en la que existe una potencia extranjera con manifiesta vocación de apropiación, impere un verdadero “corralito informativo” que envuelve al Atlántico Sur y sus recursos y que sufre el conjunto de la sociedad argentina.
Para ello debe ponerse fin a un modus operandi que entierra sus errores con nuevos errores y, despreocupadamente, gestiona el abandono de un ingente conjunto de recursos que son patrimonio de todos los argentinos.
Dado el rol central e inexcusable que le cabe al Parlamento en el tratamiento de las cuestiones antes expuestas se infiere que su participación debe ser activa y exhaustiva ya que su silencio o intervención restringida daría lugar a responsabilidades similares o mayores que las de las sucesivas administraciones y los funcionarios implicados.
Las Provincias con litoral marítimo e intereses pesqueros que en muchos casos coinciden con la presencia de recursos energéticos deben prestar especial atención a esta cuestión.
La sociedad argentina tiene derecho a saber de que se trata y también el compromiso de movilizarse para defender el patrimonio presente y de las futuras generaciones.


LISTA DE ANEXOS:
a) La Cuestión pendiente de los territorios marítimos y sus efectos territoriales. 
(13 páginas y anexo de 4 fojas). 29/1/2004 y Diciembre 1998. Embajador Horacio Solari.
b) Propuesta Canje de Notas Argentino-Británico suscripto por el Canciller argentino el 8/6/2001.
c) Lista de Estados que efectuaron su presentación ante la CLPC al 17/7/2008. 
(http://www.un.org/Depts/los/clcs_new/clcs_home.htm)
d) Mapa de la reivindicación argentina solo hasta 200 millas.
( http://islasmalvinas01.blogspot.com/2008/04/mapa-plataforma-continental-argentina.html)
e) Mapa reclamos británicos superpuestos . Ver Diario The Guardian 
(15.10.07. Interactive. Antarctica – British claim _ Special reports _ Guardian Unlimited.mht)
f) Mapa situación en el Ártico.
g) Mapa tarea terminada de Australia. 
(http://data.aad.gov.au/aadc/mapcat/display_map.cfm?map_id=13473)
h) Articulo diario británico The Guardian, septiembre 22 del 2007: El nuevo Imperio británico. Planes británicos para anexar el Atlántico Sur.
i) Pedido de juicio político al Canciller Bielsa. Julio 2005.
Los anexos que no están referenciados en la web, estarán disponibles en www.mariocafiero.com.ar

domingo, 18 de diciembre de 2011

CARTA DE HUGO WAST AL PRESIDENTE DE LA ACADEMIA ARGENTINA DE LETRAS

 
Señor Presidente de la
Academia Argentina de Letras.
Profesor D. José A. Oría.

Mi estimado colega y amigo.

He cumplido 77 años y mi salud ha dejado de ser excelente.

Puedo, pues pensar que mi camino en éste mundo no está lejos de terminar y decir, con palabras de San Pablo “mi carrera está consumada”.

Al decirlo no siento tristeza alguna, por que puedo agregar las otras palabras del Apóstol que completan su versículo: “he conservado la Fe”

Es decir, hacia el final del camino diviso más claridad y más certezas que nunca.
Siendo la Academia Argentina de Letras la única institución a que pertenezco, quiero expresarle mi deseo de que en el caso de mi fallecimiento no se me rindan homenajes de ninguna clase, ni asistencia al entierro, ni discursos, ni los acostumbradas exequias de duelo.

Estimo y agradezco los sentimientos que todo esto supone, pero mi última voluntad es no ser objeto de ellos.

Mi familia no comunicará en ninguna forma la noticia por los diarios, ni siquiera mediante mensajes, lo cual facilitará el cumplimiento de mi pedido.

En ésta ocasión, mi presidente y amigo, le expreso mi gratitud por las consideraciones que siempre se me han dispensado y le ruego quiera hacer llegar a mis distinguidos colegas y al personal de la Academia, el testimonio de mi cordial amistad.

Dios guarde al Señor Presidente.


Gustavo Martínez Zuviría

sábado, 17 de diciembre de 2011

A LA VENTA UN DISPLAY CON LA IMAGEN DEL PESEBRE DE NAVIDAD EN LA PLATA


Desde Cancillería del Arzobispado de La Plata se informa que una pequeña imagen del Pesebre ha salido a la venta.
Se trata de uos display con la imagen del pesebre, que tienen soporte para apoyar en un mueble, colgar del arbol navideño o en las puertas de las casas.
El valor de cada display es de $ 3.
Los pedidos se reciben en la oficina de Administración del Arzobispado.
Para quienes quieran presentarlo en sus parroquias este fin de semana, pueden hacer el pedido y desde el el mismo Arzobispado se encargarán del envío, o bien, a partir de la semana próxima  podrán ser retirados en la Curia.