sábado, 13 de agosto de 2011

CONCILIO VATICANO II NO INTERRUMPIÓ LA TRADICIÓN DE LA IGLESIA, AFIRMÓ EL CARDENAL CAÑIZARES


En entrevista concedida a ACI Prensa, el Prefecto de la Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos en el Vaticano, Cardenal Antonio Cañizares, señaló que el Concilio Vaticano II "no ha interrumpido por nada" la Tradición de la Iglesia.
Así lo indicó el Purpurado al ser preguntado sobre el principal obstáculo que existe en el proceso de diálogo entre el Vaticano y la Fraternidad San Pío X, luego que el Papa decidiera en 2009 el levantamiento de la excomunión de los cuatro obispos ordenados por el arzobispo francés Marcel Lefebvre en 1991, quien falleció excomulgado.
El Cardenal Cañizares dijo a ACI Prensa que el principal obstáculo para el diálogo con los lefebvristas está en que estos no acepten "que la tradición no se ha interrumpido por nada, la tradición sigue viva, la tradición sigue abierta, y el Concilio Vaticano II es tradición".
El Purpurado precisó cuando alguien ignora el Concilio "no podemos seguir todo lo que es la unidad de la Iglesia rompiendo esa Tradición".
El Cardenal explicó luego que si bien no conoce los detalles del diálogo con los lefebvristas, aseguró que "sí que sé una cosa, y es que el Papa, la Iglesia tiene una grandísima voluntad, un grandísimo deseo de que se produzca la unidad y el retorno de aquellos quienes han salido fuera de la Iglesia, el retorno a la comunión plena con Ella".
   
Situación de la Fraternidad San Pío X
El pasado 5 de julio y luego que la Fraternidad San Pío X ordenara a 20 sacerdotes en Suiza, Alemania y Estados Unidos, el Director de la Sala de Prensa de la Santa Sede, P. Federico Lombardi, señaló a ACI Prensa que las mismas son ilegítimas y reiteró lo ya expresado por el Vaticano en 2009: "mientras la Fraternidad no tenga un estatus canónico en la Iglesia –subraya Benedicto XVI– sus ministros no ejercen un ministerio legítimo en ella".
El sacerdote dijo también que este estatus no será definido "hasta que los asuntos doctrinales sean clarificados".
   
El levantamiento de la excomunión
El 24 de enero de 2009 Benedicto XVI decidió levantar la excomunión que pesaba sobre los cuatro obispos ordenados por Lefebvre: Bernard Fellay, actual líder de la Fraternidad, Richard Williamson, Alfonso de Galarreta y Tissier de Mallerais.
El 29 de enero de 2009, al final de la audiencia general, el Papa explicó que la decisión de levantar la excomunión, un "acto de paterna misericordia", la tomó porque estos obispos "me habían manifestado varias veces su vivo sufrimiento por la situación en que se encontraban".
Benedicto XVI expresó su deseo de que "este gesto mío sea correspondido por el compromiso solícito por parte de ellos de dar los ulteriores pasos necesarios para realizar la plena comunión con la Iglesia, testimoniando así verdadera fidelidad y verdadero reconocimiento del magisterio y de la autoridad del Papa y del Concilio Vaticano II".
Para precisar aún más los alcances del levantamiento de la excomunión, el 4 de febrero de 2009 la Secretaría de Estado Vaticano indicó en un comunicado que los cuatro obispos están obligados al "pleno reconocimiento del Concilio Vaticano II" y del Magisterio de todos los Papas posteriores a Pío XII.
El texto también solicitaba a uno de estos cuatro, el obispo negacionista del holocausto Richard Williamson, que tome distancia "públicamente y de modo totalmente inequívoco sobre sus posiciones en cuanto a la Shoah, no conocidas por el Santo Padre al momento del levantamiento de la excomunión".
La nota de la Secretaría de Estado Vaticano explicaba que "el levantamiento de la excomunión ha liberado a los cuatro obispos de una pena canónica gravísima, pero no ha cambiado la situación jurídica de la Fraternidad San Pío X, que en el momento actual, no goza de ningún reconocimiento canónico en la Iglesia Católica".
   
Rechazo lefebvrista a la mano tendida del Papa
En enero de 2010 el obispo Richard Williamson señaló que las negociaciones de su grupo con la Santa Sede constituyen "una conversación entre sordos" en la que nunca se va a llegar a un acuerdo porque ambas posiciones son "absolutamente irreconciliables".
En febrero de 2011 Bernard Fellay confirmó esta opinión de Williamson y en una entrevista con los miembros en Estados Unidos de su organización dijo que en el diálogo con la Santa Sede no han podido convencer a los representantes del Vaticano de hacer que la Iglesia regrese al estado anterior al Concilio Vaticano II, contraviniendo la voluntad del Santo Padre.
Fellay explicó en esa entrevista que la Santa Sede les señaló que "existían problemas doctrinales con la Fraternidad y que los mismos debían aclararse antes de un reconocimiento canónico" por parte de la Iglesia.
Desde un comienzo los lefebvristas han mantenido un claro rechazo al Concilio Vaticano II, considerando que marcó un quiebre en la Tradición de la Iglesia, razón por la cual no aceptan el magisterio de los Papas desde Juan XXIII en adelante. 
   
¿Qué es el Concilio Vaticano II?
El Concilio Vaticano II, que congregó a centenares de obispos de todo el mundo en diversas sesiones entre 1962 y 1965 en el Vaticano, es uno de los acontecimientos eclesiales más importantes de la historia contemporánea.
El histórico evento, presidido sucesivamente por los Papas Juan XXIII y Pablo VI, produjo un cuerpo de doctrina que busca promover la fe católica en el mundo, renovar la vida cristiana de los fieles adaptar la liturgia y alentar la presencia activa de los laicos en la vida de la Iglesia. El Concilio produjo 16 documentos, cuatro constituciones, nueve decretos y tres declaraciones conciliares.

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