Mostrando entradas con la etiqueta Abogados por la Justicia y la Concordia. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Abogados por la Justicia y la Concordia. Mostrar todas las entradas

viernes, 26 de abril de 2013

IUSTITIA DELENDA EST



 
Es fácil hablar claro
cuando no va a decirse toda la verdad
R. Tagore
 
         Socios, amigos y colaboradores han requerido de esta Asociación un pronunciamiento sobre lo que este gobierno ruin se ha propuesto hacer con el Poder Judicial.
 
         En verdad han abundado las notas, los artículos y las declaraciones que, en su mayor parte, han criticado con justificada alarma diversos aspectos del proyecto, tales como los referidos a la integración del Consejo de la Magistratura , la creación de cámaras de casación y la esterilización de las medidas cautelares.
 
         Al respecto, pues, no parece que haya mucho más para decir. Si basta con una palabra, ¿para qué decir otra?
 
         No obstante, “algunos hablan demasiado pero sin decirlo todo” (Quintiliano), olvidando que no hay que hablar mucho, sino decir la verdad. Toda la verdad.
 
         Casi todos los que en estos días están hablando mucho y fuerte, presentan este plan de reforma (llamado de democratización) de la administración de justicia, como si se tratase de un golpe institucional, una maniobra que tiene tanto de ilegítima cuanto de sorpresiva. Nosotros decimos, sin embargo, que nadie tiene derecho a sentirse asombrado por lo que sucede, porque nada ha venido siendo más anunciado, nada menos inaudito o inesperado que este otro ataque a la República.
 
         Lo que sí causa estupor, es que recién ahora vengan algunos a decir que se está poniendo en jaque a los jueces o a su independencia respecto de los otros poderes del Estado. Porque esto viene ocurriendo hace ya muchos años, con la complicidad abierta – por activa o por pasiva, lo mismo da - de extensas porciones de la sociedad civil, incluida buena parte de los jueces mismos, empezando por los que integran la Corte Suprema.
 
         Nuestra Asociación de Abogados se constituyó tiempo atrás precisamente porque advirtió y denunció que los principios últimos y más básicos del derecho se estaban reemplazando por la ideología liberticida y anarquizante de los derechos humanos. Y señaló que ello se hacía con la participación necesaria de jueces prevaricadores, cuando no corruptos, sometidos a los designios perversos de unos gobernantes empeñados en la siembra de odio, venganza y discordia entre los argentinos, como método para la construcción de poder político.
 
         Dijimos entonces y continuamos diciendo hasta hoy - sabiendo que iniciábamos un “fiero y desigual combate” -, que, a partir de ese momento, todos los habitantes de este suelo habíamos sido puestos en libertad condicional. Lo que está sucediendo, sumado a tantas calamidades ya consumadas, no ha hecho sino confirmar aquél anuncio.
 
         Pero guías y dirigentes ciegos (esto es, peor que tuertos) se obstinaron en no ver ellos ni dejar ver a otros. Y aún ahora, también ellos envejecidos y tercos, siguen sin advertir de dónde venimos, lo que no les permite tampoco saber hacia dónde vamos.
 
         Así,
 
Ø      Aplaudieron la destitución de los ministros de la Suprema Corte , basada en las opiniones que habían emitido como jueces en algunas causas, para terminar aceptando su reemplazo por una nueva mayoría automática.
Ø     Celebraron la introducción por vía judicial de un artilugio para modificar ilícitamente la Constitución Nacional y otras leyes fundamentales, asignando preeminencia a los tratados y convenios internacionales.
Ø     Consintieron el máximo absurdo jurídico que se puede concebir, como fue la anulación por el Congreso de leyes que él mismo había sancionado y los jueces habían convalidado.
Ø     Aceptaron la derogación por la Suprema Corte de los principios de legalidad, irretroactividad de la ley penal, aplicación de la ley penal más benigna, inviolabilidad de los derechos adquiridos y de cosa juzgada.
Ø     Para que fuera posible lo anterior, admitieron que se violara la prohibición de la interpretación analógica de la ley penal contra el imputado y aceptaron la invocación dogmática de la costumbre internacional como sucedáneo de la ley penal escrita, sin probar esa costumbre y atribuyéndole fuerza imperativa (jus cogens).
Ø     Contribuyeron además al montaje de una justicia federal prevaricadora, enteramente consagrada a juzgar y condenar a ancianos en procesos plagados de vicios y fraudes, mientras hacían abandono  de su deber de investigar, perseguir y castigar los delitos de corrupción en el Estado, tráfico de drogas y violación de las fronteras de la nación.
Ø     Consintieron que se quitasen al Congreso de la Nación y al Poder Ejecutivo los dos instrumentos que la Constitución les otorga para hacer posible la concordia y cumplir el mandato de “consolidar la paz interior”, encogiéndose de hombros cuando esos jueces, siempre dóciles al poder político, revisaron e invalidaron los indultos y las dos leyes de amnistía dictadas por el Parlamento. Y sólo en perjuicio de una determinada categoría de presos.
Ø     Toleraron (algunos llegaron a la justificación y hasta la premiación) la acción de un juez de la Corte orientada al alquiler de inmuebles de su propiedad como prostíbulos.
Ø     Convalidaron la designación de jueces abolicionistas del derecho penal, gravemente responsables de la más grave expansión de la criminalidad impune en todo el país.
Ø     Avalaron a jueces expertos en absolver de culpa y cargo a gobernantes y funcionarios tan corruptos como aquellos.
Ø     Consintieron la puesta en marcha de un plan de exterminio de una determinada categoría de personas, haciendo reaparecer en la República la infame categoría de los presos políticos, en número creciente (hoy son más de 1.400), como también crece el número de los que mueren en cautiverio, sin haber sido condenados (casi 200 a la fecha).
Ø     Optaron por mirar hacia otro lado cuando se produjo el agravamiento de las condiciones carcelarias para procesados y condenados, generalmente de edad avanzada.
Ø     Aceptaron la instauración, a través de fallos dictados por la Corte , de una  suerte de derecho de dos velocidades, donde las garantías básicas contenidas en la Constitución , valen para unos y resultan absolutamente ineficaces para otros.
Ø     Callaron, en fin, cuando el Presidente de la Corte dijo públicamente que “no habrá marcha atrás en los juicios de derechos humanos” y que el avance de estas causas no es sólo el resultado de una decisión política, sino del involucramiento de los tres poderes, en especial del Poder Judicial, en lo que el mismo llamó “política de estado”. Desborde que, no sólo conllevaba un grosero prejuzgamiento, sino que puso en evidencia que en la Argentina se ha suprimido el equilibrio y control republicanos y que la legalidad ha sido sustituida por una difusa y amañada “política de derechos humanos”.
 
         Con lo anterior no se agota la larga lista de atentados contra la justicia y el derecho en la Argentina , pero debiera alcanzar para que se empiece a reconocer cuál es la causa de que estemos a las puertas de la colonización completa del Poder Judicial. A menos que, como se ha venido haciendo, continuemos los argentinos levantando monumentos a los principios y cadalsos para sus consecuencias.
 
         Sepan los guías y dirigentes ciegos, sepa también el pueblo que se deja conducir por ellos, que las consecuencias de esta empresa de demolición de la justicia – sufrida hoy por millones de compatriotas – generan desequilibrios cuyos efectos todavía no hemos padecido en toda su magnitud. Cuando una nación elige vivir mirando hacia atrás mientras se le roba el presente, fatalmente habrá de darse de bruces contra lo que viene por delante.
 
         Por eso los Abogados por la Justicia y la Concordia , cuando decidimos hablar, no buscamos nuestra propia conveniencia, ni votos, ni la consagración de intereses mezquinos. Diremos siempre la verdad; pero toda la verdad.
 
         Si se tiene miedo o vergüenza de decir algo, es mejor callar, que decirlo a medias.
 
Buenos Aires, abril de 2013.
 
La Comisión Directiva y la Mesa Chica
 
Alberto Solanet – Gerardo Palacios Hardy – Mariano Gradín – Oscar Vigliani – Eduardo Bieule – Juan Pablo Chevallier Boutell – Rafael Algorta – Carlos Bosch – Ricardo Saint Jean – Fernando Goldaracena – Emilio Hardoy – Fernando Esteva – Ernesto García González -

miércoles, 17 de abril de 2013

CONVOCATORIA AL CACEROLAZO DEL 18 DE ABRIL




La Comisión Directiva convoca a todos los socios, amigos y colaboradores de esta Asociación a participar juntos de la marcha que se realizará el 18A en defensa de la República, exigiendo la recuperación de la Justicia y el restablecimiento de la Concordia.

Nuestro punto de encuentro será la esquina de Diagonal Norte y Carlos Pellegrini, a las 19.00, donde nos sumaremos a las columnas de otras asociaciones representativas de abogados, a las que nos unen lazos de afecto y mutua colaboración.

¡¡LOS ESPERAMOS!!
 Mariano Gradín                                                         Alberto Solanet
  Secretario                                                                     Presidente

jueves, 11 de abril de 2013

HAY QUE CAMBIAR DE OPINIÓN CUANDO UNO SE EQUIVOCA



Por el Dr. Cosme Beccar Varela
Buenos Aires, 10 de Abril del año 2013 - 1152

Las decisiones políticas son casi todas materia opinable. Por lo tanto, nadie puede pretender tener razón más allá de toda duda. Sin embargo, siendo que lo que está en juego en la política es el bien común y en alguna medida no despreciable, la salvación de las almas, es necesario considerar muy atentamente los fundamentos de las diversas opiniones para alcanzar una razonable certeza que nos permita actuar, especialmente en situaciones graves como la que estamos viviendo.

Lo primero a tener en cuenta es que no es lo mismo la opinión de un iletrado frívolo que la de un señor culto y serio que habitualmente piensa sobre los asuntos políticos. El hecho de que la opinión del iletrado frívolo sea compartida por 10.000.000 de otros como él, no le agrega ni un miligramo de peso a su opinión, porque la cantidad no puede nunca modificar la calidad de una idea. Así como tampoco el hecho de que la opinión de un señor culto y serio caiga en el más impenetrable silencio y que nadie la comparta, le quita nada a su valor.

Luego del argumento de autoridad -que no es despreciable, como bien lo sabían los antiguos griegos, vienen los raciocinios y las pruebas de los hechos observados con ojos desprejuiciados.  Si sobre un mismo asunto hay dos opiniones contradictorias, hay que ver cuál de las dos tiene a su favor los mejores argumentos y las mejores pruebas. Sólo un fanático puede descartar este criterio basándose en un puro partidismo: "Lo dijo mi jefe, luego eso vale más que lo dicho por el otro". Semejante idiotismo sólo puede aceptarse en tribus de salvajes pero nunca en países civilizados.

Alguien me preguntará si esta argentina (con minúscula) en que sobrevivimos puede considerarse un país civilizado o si cae en la sub-categoría de las tribus aludidas. Es uno de los asuntos discutibles sobre el que no tengo opinión formada. Me inclino a pensar que hasta hace un tiempo todavía era un país civilizado pero que se va convirtiendo rápidamente en una toldería. Sin embargo, como quedan todavía algunos restos dispersos de cultura, tal vez pueda impedirse la caída final hasta llegar al taparrabos, aunque en las playas veraniegas el personal femenino ya está más allá del taparrabos y una parte del masculino no se distingue del no masculino, todos con taparrabos...

Dos opiniones contradictorias no valen por igual. Es falso dejar esa dicotomía en pie diciendo: "cada uno tiene su verdad". Esta suele ser la posición que adoptan los que tienen poder. La opinión de estos prevalece por la fuerza, como decían los antiguos "quia nominor leo" (¡porque soy el león!). En una sociedad relativista como es la de hoy, la fuerza es la que vale, no la razón.

Sin embargo, entre personas decentes ese estilo prepotente no debería aceptarse y todos los hombres serios deberían tener interés en dialogar y aún polemizar sobre los asuntos políticos para mejorar sus posibilidades de opinar con rectitud. Cerrarse en la propia opinión, sin querer oír o sin querer responder a la opinión contraria es una prueba infalible de mala fe y descalifica al que lo hace y, por ende, a su opinión.

Es cierto que la Verdad absoluta sólo existe en asuntos de Fe o filosóficos. En los juicios sobre los hechos y sobre las cosas por hacer no se puede alcanzar esa certeza porque como bien dice la definición escolástica "opinión es una afirmación con temor de que la contraria sea verdadera". El "temor" aludido, sin embargo, no nos debe arredrar, como ningún otro temor, de afirmar o hacer con entusiasmo lo que pensamos, excepto que alguien nos demuestre que estamos equivocados.

El hombre de buena fe busca ser corregido. Pretendo ser uno de esos y me he pasado la vida buscando ser corregido. He intentado tender puentes de diálogo o de polémica con todos los que me son afines y aún con los contrarios. Pero siempre he obtenido "la callada por respuesta" o el insulto como réplica, pero el insulto nunca es un argumento. Eso me hace sospechar que mis opiniones son las correctas, aunque respetando la definición escolástica no descarto que me equivoque. Sin embargo, tantos años opinando y tantos años viendo que los hechos confirmar mis previsiones me obligan a seguir opinando como lo hago.

* * *

Todo esto viene a cuento porque mis muy queridos amigos los Abogados por la Justicia y la Concordia, a quienes admiro por su caridad de visitar a los secuestrados políticos, ignoran sistemáticamente mis objeciones a su propuesta de "concordia" con esta tiranía y sus sicarios. En sus casi cinco años de antigüedad no han conseguido ningún gesto de "concordia" por parte de la tiranía, y entretanto los secuestrados aumentan en número y los que mueren en las mazmorras son cada vez más (y la argentina marcha inexorablemente hacia el comunismo).

Ellos dicen que la "concordia entre los argentinos" es la "premisa indispensable para alcanzar la plena vigencia del estado de derecho", pero la verdad es que la cosa es exactamente al revés.  

La discordia que nos separa de los sectarios adueñados del poder tiene profundas raíces doctrinarias de Fe y de razón. Es imposible la concordia con enemigos tan radicales.  Sólo sería posible una especie de armisticio si tuviéramos una posición de fuerza política que los obligara a ello. Sin eso, la bonhomía de la Asociación no sirve sino para envalentonar a los tiranos.

Por lo tanto, es necesario que los 500 o más abogados que la forman se decidan a combatir y a movilizar la opinión pública para que advierta la enormidad del crimen que se está cometiendo contra los secuestrados. Sin eso, la mejor buena voluntad se estrellará siempre contra la decisión sectaria de la tiranía.

No sólo está en juego la libertad de los secuestrados sino también el futuro de nuestra Patria a la que quieren convertir en un Estado marxista-leninista.  

Nuestra única posibilidad de éxito es alertar a la opinión pública sobre el gravísimo peligro que implica la política en la que está embarcado el gobierno. Privados del apoyo de los partidos políticos "opositores", de la fuerza armada, de la prensa, sólo nos queda la opinión pública a la cual hay que recurrir por todos los medios a nuestro alcance. Pero eso es imposible sin que empecemos por tomar una actitud alerta, combativa e intransigente o sea, lo contrario de la "concordia" unilateral y sin posibilidad alguna de correspondencia de la otra parte.

¿Existe alguna manera de mover la opinión pública? Le sugiero que lea el plan de los homosexuales para conseguir el apoyo de esa opinión para su campaña de legalización de su vicio contra natura (ver nro. 4290, del 8/4/2013, de la Sección "Correo del Lector" de este periódico). Mutatis mutandi, eso es lo que hay que hacer para “deslegitimar” la tiranía.

Todo empieza con una decisión personal de cada uno de los dirigentes de la Asociación para lo cual no se necesita ni financiación, ni apoyo político, ni votos: sólo tener la inteligencia y el coraje de cambiar de opinión y decidirse a hacer otra cosa.

Cosme Beccar Varela  


e-mail: correo@labotellaalmar.com

jueves, 28 de marzo de 2013

"JUSTICIA Y CONCORDIA" SALUDA Y AGRADECE A S.S. EL PAPA FRANCISCO




La designación de un nuevo papa, en la persona de nuestro connacional Jorge Mario Bergoglio, abre a la Iglesia Católica nuevas expectativas, tal como ha sido su dinámica secular y, particularmente en nuestro país, supone el reconocimiento de las virtudes personales del ahora papa Francisco.

Quiera Dios, nuestro Señor, hacer de Francisco un instrumento fructífero de su Palabra y del amor entre los hombres.

“Justicia y Concordia” se ha sumado a las adhesiones y plácemes del mundo entero, a través de la carta que remitió al Santo Padre. Su texto es:


Buenos Aires, Marzo 15 de 2013

Su Santidad Francisco

Beatísimo Padre:

Tenemos el honor de dirigirnos a Su Santidad, en representación de la Asociación de Abogados por la Justicia y la Concordia, para expresarle nuestro filial afecto y agradecimiento por haber aceptado, con humildad ejemplar, cargar con el peso de la Cruz que el Señor ha puesto sobre sus hombros. Rezamos para que el Señor lo ilumine y lo colme de gracias, con la intercesión de Nuestra Señora de Lujan, para que su Ministerio sea fecundo, y pueda conducir la barca de Pedro en este mar turbulento, con mano segura. Como feligreses de nuestra patria común, unidos en la búsqueda de la verdadera justicia y concordia entre los argentinos, imploramos su bendición apostólica.


Mariano Gradín | Alberto Solanet
Secretario | Presidente

martes, 18 de diciembre de 2012

ASOCIACION DE ABOGADOS POR LA JUSTICIA Y CONCORDIA ESTUVO EN TUCUMÁN



Buenas noches …

La visita de la Asociación de Abogados para la Justicia y la Concordia a Tucumán tiene un doble objetivo.

El primero, obviamente, es manifestar su apoyo a los señores militares que, por el sólo hecho de serlo y, como tales, haber cumplido las órdenes legales y legítimas emanadas del Poder Ejecutivo Nacional, hoy se encuentran sometidos a proceso, en un marco institucional destruido por el odio y la venganza. Estos señores militares estuvieron, en 1975 y 1976, defendiendo y venciendo en la lucha que toda la Nación emprendió contra quienes, mediante las armas, pretendieron convertir a esta Provincia en un Estado y, a partir de ello, obtener el reconocimiento internacional como parte beligerante en una guerra cuya existencia ahora se pretende negar.

El segundo objetivo, instrumentado a través de las diferentes entrevistas que hemos mantenido en el día de hoy y que continuarán mañana, es llevar a conocimiento de la Iglesia, de las asociaciones de profesionales del Derecho, y de las autoridades políticas el significado real de estos inicuos procesos, en tanto los mismos subvierten toda la estructura de derechos y garantías que regía en nuestro país, sin la cual resulta imposible la convivencia social. Para llevarlos adelante se han dejado caer, como si fueran frutas inservibles, los principios más elementales de cualquier sociedad civilizada que se precie de tal; me refiero a la presunción de inocencia, a la irretroactividad de la ley, al juzgamiento por los jueces naturales, a la legalidad y a la obligación del Estado de probar, más allá de cualquier duda, la culpabilidad de los acusados.

Quienes, a partir de 2003, se revistieron con la bandera de los derechos humanos, que desconocían hasta entonces, han obtenido el apoyo de los derrotados militarmente en el monte tucumano y en el resto de la geografía nacional. Invocando los derechos de los cobardes asesinos de entonces, hacen caso omiso de los derechos de los argentinos contemporáneos, a los cuales les son conculcados diariamente.

¿No tienen derechos humanos los padres que hoy, después de diez años de un crecimiento inédito de la economía, producto de los vientos que han soplado tan a nuestro favor, ven morir a sus hijos de hambre y desnutrición? ¿No tienen derechos quienes se ven obligados a viajar como ganado y a morir en terribles incidentes ferroviarios, causados por la corrupta sociedad entre funcionarios y empresarios? ¿No tienen derechos quienes, aún hoy, deben vivir hacinados en ranchos inmundos, sin agua ni cloacas? El profundo deterioro de la educación y de la salud pública, ¿no constituye una violación a los derechos humanos? En la medida en que todos los hechos de corrupción del Gobierno están costando la vida de comunidades enteras, ¿no constituye un genocidio?

Pero, en lugar de ocuparse del presente, este proyecto de odio y venganza prefiere hacerlo, para usarlo como bandera ideológica, de los derechos de los delincuentes subversivos de los 70’s, en una tergiversación de la Justicia a la cual, además, ha dejado tuerta. Tan tuerta como para permitir, hace pocas horas, que fueran absueltos individuos a los cuales cientos de testigos coincidentes vincularon con el secuestro, la trata y la prostitución de personas, mientras persigue, como he dicho, a militares por el solo hecho de haberlo sido.

Para llevarla adelante, con la imprescindible complicidad de la Corte Suprema, se ha atropellado todo el andamiaje basal del derecho penal, en causas que se llevan adelante con mentiras manifiestas, con falsos testigos, con contradicciones notorias y con evidente uniformidad en las penas. Todos los que se ven obligados a comparecer ante estos pseudo jueces saben, de antemano, que están condenados, y casi todos ellos reciben cadenas perpetuas o por períodos tan prolongados que, dada la edad de los protagonistas, se convierten en penas de por vida.

La indignación se hace más profunda cuando se comprueba, a diario, que quienes atentaron contra la Argentina, quienes mataron y robaron a mansalva en nombre de teorías mesiánicas, reciben cargos públicos y elevados sueldos, como inicuo premio otorgado por una nación a la que se ha puesto de rodillas.

Tan de rodillas como para tener que soportar, sin posibilidad de reacción alguna, la retención de la fragata “Libertad” por los jueces de Ghana, una de las democracias más serias y prestigiosas de África, o la demora en recuperar la corbeta “Espora”, fondeada en Ciudad del Cabo por la falta de pago a quienes deben suministrar los repuestos necesarios para su reparación.

Este insensato gobierno, que ha hecho perder a la Argentina la mejor oportunidad de crecimiento real y sostenido que dio en décadas, nos ha convertido en parias internacionales, merecedores sólo del desprecio del mundo globalizado, y todo ello en aras de implantar modelos ya fracasados en muchos otros países.

Esta digresión acerca de la situación de la Argentina no es gratuita, ya que gran parte de ese desprestigio que nos ha hecho desaparecer del mapa de las abundantes inversiones que se dirigen, por necesidad, al resto de Latinoamérica, se vincula con la falta de seguridad jurídica que reina entre nosotros.

Somos, a la luz del mundo, un país que viola las leyes y los contratos, cuyo parlamento nacional deroga normas ya sancionadas y donde el Poder Judicial, que debiera ser la última barrera de defensa de los derechos individuales frente a los abusos del poder se ha transformado, en las propias palabras del Presidente de la Corte Suprema de Justicia, en cómplice de “políticas de Estado” concertadas con el Ejecutivo para llevar adelante juicios ilegales e inmorales como el que hoy nos ha traído hasta aquí.

A la vez, mientras permitía el pisoteo de todos los principios del Derecho, este mismo Poder Judicial ha sido cómplice, todos estos años, en la desenfrenada corrupción de este gobierno, postrándose ante la Casa Rosada y las diferentes sedes de los ejecutivos provinciales, es decir, ensañándose sólo con los más débiles.

Así, hemos visto como se ha arrastrado ante los estrados de estos nefastos magistrados a ancianos enfermos, algunos de ellos ya sin conciencia real de lo que sucede a su alrededor, sometiéndolos a indignantes tratamientos, sin frenar siquiera ante la muerte inminentes de muchos, tantos que ya han superado largamente el centenar quienes han fallecido en cautiverio.

¿Qué peligro pueden representar, para el trámite de los procesos o para la seguridad ciudadana, ancianos que superan los setenta años si se les concede la prisión domiciliaria? Sin embargo, no solamente se hace caso omiso del beneficio legal sino que se los obliga a comparecer hasta en camilla, como fue el caso del Comisario Patti, o con las arterias canalizadas para el suministro de medicación. ¿Dónde está la Justicia que estos jueces pretenden corporizar?

Debemos recordar, ahora en especial dada la parodia de juicio a que es sometido nuestro distinguido colega y amigo Jaime Smart, que cuando se juzgó legalmente a los imputados de cometer crímenes con las armas guerrilleras, muchos de ellos fueron absueltos y aquéllos a los cuales se les comprobó la comisión de tales delitos, fueron liberados de las cárceles y, poco tiempo después, volvieron a empuñarlas para asesinar, entre otros, a los mismos jueces que los habían condenado.

Pero no estamos sólo ante un acto de venganza, utilizada como instrumento por el kirchnerato para disfrazarse de defensor de los derechos humanos, sino que también es un acto de notable corrupción. Para las dos organizaciones más reputadas por su actuación en el tema –me refiero, obviamente, a las Madres y a las Abuelas de Plaza de Mayo- los derechos humanos se han transformado en un verdadero negocio, sea por la vía de las indemnizaciones a los familiares de hasta quienes murieron asaltando cuarteles, sea por la construcción de viviendas, como demostró el caso Bonafini-Shocklender.

¿Alguien puede imaginar, detrás de la nebulosa con que el Gobierno ha ocultado el tema, cuántos millones de dólares del erario fueron a parar a estos fines? ¿Cómo fueron compartidas esas indemnizaciones entre los familiares de los guerrilleros y los funcionarios que los otorgaron? Para incrementar la cantidad de pagos, se ha recurrido a retrotraer el período que la ley contempla cada vez más hacia el pasado y, si esto sigue así, terminaremos indemnizando a los deudos de los indios muertos en los malones.

Pero no debemos perder las esperanzas. Este siniestro régimen que hoy impera en la Argentina terminará, más temprano que tarde. No porque se produzca una revolución, que debe ser descartada de plano, sino simplemente porque resulta imposible que el país continúe tres años más en este generalizado desmadre.

Y cuando se acabe, cuando implosione ante las naturales contradicciones entre sus alas ideológica y ladrona, dado el odio generalizado que han sabido cosechar sus funcionarios de todo nivel, estos sí serán juzgados por su corrupción, y ni siquiera estos jueces podrán evitar esa suerte, dado el prevaricato en que continúan incurriendo.

La República vive uno de los momentos más aciagos de su historia, ya que su Presidente pretende ahora someter a su voluntad al Poder Judicial, como ya lo ha hecho con el Legislativo, no para destruir a Clarín, que a nadie le importa, sino terminar con nuestras libertades más profundas, como son la libertad de informarnos y decidir. Una sociedad como la nuestra no puede tolerarlo, y saldrá a impedir que se nos sojuzgue como hicieron Chávez o Correa con sus pueblos.

Mal que le pese a nuestras autoridades, que no merecen serlo, la ciudadanía está de pie, ha reconquistado la calle y no dejará avanzar más a este totalitarismo de opereta. Jesús, el Señor de la Historia, nos lo exige, y nosotros cumpliremos el mandato.

Buenas noches, y gracias.

San Miguel de Tucumán, 12 Dic 12

Enrique Guillermo Avogadro
Abogado

miércoles, 11 de julio de 2012

ACTO EN HOMENAJE Y DESAGRAVIO AL JUEZ JORGE QUIROGA EN TRIBUNALES


Ayer, la Asociación de Abogados por la Justicia y la Concordia, en un acto realizado en la Plaza Lavalle, frente al Palacio de Tribunales, que reunió alrededor de 600 personas, rindió homenaje y desagravió al ex Juez Jorge Quiroga, quien fuera asesinado por terroristas del ERP el 28 de abril de 1974.

El Dr. Quiroga se había desempeñado como Juez de la Cámara Federal en lo Penal, que tuvo competencia para los casos de terrorismo en todo el ámbito de la Nación. En su cometido fueron procesados y encarcelados más de 2.000 integrantes de los grupos subversivos, que luego recobraron la libertad gracias a la amnistía sancionada el día de la asunción del Dr. Cámpora.

El desagravio obedeció a que el 25 de junio pasado, el Presidente de la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Criminal y Correccional de la Capital Federal, Dr. Gustavo Bruzzone, a cuya firma se agregó tan sólo la de un vocal integrante de ese tribunal y actuando a pedido del Secretario del sindicato de la Unión de Empleados de la Justicia Nacional, ordenó retirar de la puerta del edificio donde funciona la Cámara, la placa que recordaba y rendía homenaje a este hombre de la justicia, mediante la siguiente resolución: “…. teniendo en cuenta la solicitud originaria, las opiniones vertidas por los colegas, algunas de ellas informalmente, y los antecedentes del caso, considero que la placa debe ser retirada y así habré de disponerlo para el día de la fecha, toda vez que los motivos que justificaron su colocación han cesado.”

En el acto usaron de la palabra el Dr. Alberto Solanet, presidente de la entidad, quien leyó una carta abierta dirigida al Presidente de la Suprema Corte, Dr. Lorenzetti, cuyo texto se adjunta, y el Dr. Gerardo Palacios Hardy, vicepresidente de la entidad, quien se refirió a los motivos del desagravio y a la corrupción existente en la justicia.   



Buenos Aires, Julio 10 de 2012
Señor Presidente de la
Suprema Corte de Justicia de la Nación
Dr. Ricardo Jorge Lorenzetti
Palacio de Justicia

Como en dos ocasiones anteriores desde nuestro  surgimiento como Asociación de Abogados por la Justicia y la Concordia nos dirigimos al señor Presidente del alto Tribunal para reclamar, precisamente,  por ambos bienes superiores: la justicia y la concordia. La justicia que se omite y la concordia que se rechaza, en buena parte, por obra de la Corte que usted preside.
El poder Judicial, ha perdido los dos pilares fundamentales para su recta actuación: autoridad e independencia. Ambos aspectos, están unidos, ya que la autoridad de los jueces se funda, a su vez, en la independencia, con la cual pueden juzgar y concretar así el derecho en los conflictos, acerca de lo suyo de cada uno. La independencia del juez, junto con la objetividad y generalidad  de la ley, sostienen la libertad del ciudadano. Pero la ley ha perdido objetividad y generalidad y ya no es fuente del derecho.  Las leyes, hoy traducen la presión de  los intereses, especialmente asociados a la fantasía ideológica del grupo gobernante, a la que usted se ha encolumnado decididamente y es copartícipe fervoroso de la reforma del Código Civil. En su texto se plasmará ese conjunto de leyes que apuntan a destruir los fundamentos de nuestra organización social tradicional, como el matrimonio entre homosexuales, la llamada “ley de género” que permite cambiar el sexo mediante sofisticadas  operaciones, o tan solo mutando el documento. También se admite la más libérrima experimentación en los laboratorios donde se permite hacer lo que le venga en gana al científico, respecto de los embriones humanos, ya que para la ley no son personas sino cosas. La identidad de las personas, como derecho fundamental será un hecho del pasado, en el futuro, la ley argentina reconocerá como única nota distintiva de la persona  que se trata de un mamífero.
Señor Presidente, su funcionalidad a la ideología “progresista”   del grupo gobernante, lo llevó a apostatar  del principio básico que inhibe al Poder Judicial de ejercer la facultad de legislar, cuando, en forma unánime, el alto Tribunal, dictó una sentencia aberrante en la que virtualmente despenalizó el aborto en la Argentina, alzándose contra toda la normativa vigente, que ampara la vida inocente desde la concepción.. Con el proyecto  de reforma de nuestro Código Civil, del que usted y otros juristas son autores, se consolidará todo este esperpento que hace tabla rasa con el orden natural y es violatorio de la Constitución y los tratados internacionales como el Pacto de San José de Costa Rica y la Convención de los Derechos del Niño.    
Presenciamos la exacerbación de los fenómenos entrelazados de la judicialización de la política y de politización de la justicia. El Poder Judicial no puede considerarse “independiente” cuando el nombramiento, la promoción, el monitoreo disciplinario de su ejercicio y la destitución de sus miembros  depende, en  buena parte, de las otra ramas del Estado. Es lo que ocurre con el Consejo de la Magistratura en su actual conformación en cuanto a número de miembros y alcance sus comisiones. Predomina el componente político, en el cual oficialismo y oposición suelen coincidir en criterio, mucho más de lo que aparentan. Ello sirve, de una parte, para asegurar la impunidad de los jueces dóciles y la persecución y asedio de los que no resultan sumisos. Y aún los dóciles, como se sabe, por las dudas, acostumbran conservar en sus gavetas como “rehenes” algunos expedientes referidos a personajones de renombre.
Una de las principales misiones que le adjudicó el gobierno Kischnerista al alto Tribunal que usted preside, fue demoler el proceso de composición política de las profundas heridas que dejara la guerra de los años setenta. En un camino vacilante, que no estuvo exento de críticas, se habían dictado las leyes de “Punto Final” y de “Obediencia Debida”, que fueron declaradas constitucionales y equiparadas a leyes de amnistía por la Corte y los indultos posteriores que involucraron tanto a guerrilleros como  a militares y fuerzas de seguridad, que también fueron declarados constitucionales. Lo cual, de un modo imperfecto, fueron las bases propicias para recomenzar la amistad política.
Luego esta Corte, en cumplimiento sumiso de aquella misión, arrasó con su propias decisiones mediante los fallos “ Lariz Iriondo, Simón y Mazzeo” y se llevó por delante las claves de bóveda de las garantías constitucionales: principio de legalidad, con la exigencia de ley previa y escrita, irretroactividad de la ley penal, ultraactividad de la ley más benigna, prescripción como integrante del principio de ley penal, cosa juzgada  revocada en la misma causa donde se había declarado la constitucionalidad, etc. A partir de ello se produjo una verdadera sustitución del derecho por la llamada “Política de Derechos Humanos” que usted no deja de repetir que es “la política de estado”, y no deja de ser una entelequia viscosa bajo cuyo amparo se suprimieron los derechos y garantías constitucionales para los imputados de delitos  denominados de “lesa humanidad”.
Esa política ha servido para discriminar entre réprobos y elegidos. Los réprobos no son únicamente los miembros de las fuerzas armadas y de seguridad que combatieron contra el terrorismo marxista, sino cualquier ciudadano a designio de la tiranía. Como lo venimos repitiendo, ante la violación del principio de legalidad, todos los ciudadanos estamos en libertad condicional
Esta derogación de los pilares del debido proceso penal, del proceso justo, que han realizado los ministros de la Corte, ha servido para que los jueces inferiores cometan toda clase de atropellos contra los presos políticos, manteniendo prisiones preventivas de duración indefinida como pena anticipada ; procesos que se arrastran mas allá de todo plazo razonable; denegando la prisión domiciliaria a quienes les corresponde por edad o por estar seriamente enfermos, sometiéndolos a penurias absolutamente innecesarias, para los cuales la cárcel se asemeja a las cámaras de la muerte. Ya han muerto 150 presos políticos en cautiverio, y de todo ello les cabe responsabilidad a usted y a quienes lo acompañaron en sus injustísimos votos.
Señor Presidente, hoy nuestra Asociación quiere desagraviar la memoria del Juez Jorge Quiroga, vilmente asesinado por el terrorismo marxista.
 En un episodio que solo beneficia a la perduración del odio entre los argentinos, el Presidente de la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Criminal y Correccional, sometido a la imposición de la dirigencia del Sindicato de Judiciales, ordenó el retiro de la placa recordatoria de quien fuera mártir de la justicia y la mandó arrumbar en un depósito penitenciario, con nota a la Corte que usted preside, para su debido conocimiento.
Quizás usted sostenga, doctor Lorenzetti, que quitando  la placa que recordaba el asesinato de un digno magistrado cuya falta fue cumplir con su deber, se daba cumplimiento a esa “política de estado” consistente en “reactivar el pasado”, esto es, el odio que al juez Quiroga le costó la vida. Resulta desgraciado, señor Presidente, que una “política” semejante pueda alentarse y sostenerse desde una instancia suprema de justicia.
Con el protagonismo de la Corte se ha tapiado la vía recorrida hacia la paz interior y se desentierra continuamente el hacha de guerra en expedientes judiciales. Con el protagonismo de la Corte se lleva adelante con prisa y sin pausa la revolución cultural que padecemos.
Seguiremos desde esta plaza, porque es nuestro deber de abogados, señalando a usted Sr. Presidente y a quienes lo acompañan en el Alto Tribunal, sus demasías y sus deberes conculcados.
Un día, Dios mediante, estamos seguros, doctor Lorenzetti, pese a todo, habremos de recuperar la justicia perdida y ha de ser devuelta la concordia a la vida ciudadana.  Hasta que ese día llegue, tenga por seguro que no habremos de callar.-
Saludamos al Señor Presidente con la consideración que merece su alta investidura.
              Mariano Gradin                  Alberto Solanet
                   Secretario                           Presidente

viernes, 6 de julio de 2012

10 DE JULIO: HOMENAJE AL DR. JORGE VICENTE QUIROGA


ACTO PÚBLICO DE LA ASOCIACIÓN DE ABOGADOS POR LA JUSTICIA Y LA CONCORDIA


¡En homenaje al Dr. Jorge Vicente Quiroga, asesinado por haber impartido justicia con ejemplar sujeción a la ley!

¡En desagravio a su memoria, canallescamente ofendida por el presidente de la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Criminal y Correccional, que ordenó retirar la placa que lo recordaba instalada en el frente del edificio de dicho tribunal!

¡En reclamo para que se restablezca la justicia en nuestra patria, se recupere la concordia y se pueda vivir en paz, con seguridad y sin miedo!

¡Por una Argentina con gobernantes y jueces honestos y valientes!


CONVOCAMOS A LA PLAZA LAVALLE
FRENTE A TRIBUNALES
EL MARTES 10 DE JULIO A LAS 11.00


El Dr. Alberto Solanet dará lectura a la tercera Carta Abierta a la Corte Suprema y cerrará el acto el Dr. Gerardo Palacios Hardy.

¡Esta convocatoria es solamente para aquellos hombres y mujeres que, cualquiera fuere su edad, no se han resignado ni rendido!

viernes, 1 de junio de 2012

ABOGADOS DENUNCIARON COMO ERROR LA DECLARACIÓN DE INCONSTITUCIONALIDAD DEL ART. 14 DEL CÓDIGO PENAL



La Asociación de Abogados por la Justicia y la Concordia, a raíz del fallo de la Cámara de Casación Penal que declara inconstitucional el Art. 14 del Código Penal, formula la siguiente DECLARACIÓN:

La Cámara de Casación Penal, según noticia de La Nación del día 31.5.2012, ha declarado inconstitucional una norma del Código Penal que venía siendo aplicada pacíficamente durante casi cien años, aduciendo que esa norma agrava la pena de culpas ya juzgadas, dejando sin efecto la clásica regla del artículo 14 del Código Penal que prohíbe la libertad condicional de quien reincide en el delito.
Considera esta Asociación que de esta manera el tribunal profundiza la distorsión del derecho penal que, lamentablemente, viene implementando la justicia federal penal según lineamientos que impulsaría el gobierno nacional y la propia Corte Suprema.
La ley atenúa el efecto  de la pena  mediante el instituto de la libertad condicional, siempre que el  condenado observe buen comportamiento y se comprometa a no cometer nuevos delitos, en consecuencia, es de todo rigor y sensatez circunscribir ese beneficio a quienes se atienen a dichas reglas y prohibirlo cuando, como en el caso particular, el reo reincide en el delito y acumula condenas, evidenciando de tal manera ser reacio a la rehabilitación que procura la pena.
Este fallo, exhibiría así la tendencia abusiva de algunos jueces a ponerse por encima de la ley y transformar el derecho penal en mera herramienta de acción política ya que, según sea el caso y la persona involucrada, resuelven de una manera o de otra acorde con los fines por servir.
Nuestra Asociación advierte, además, que mientras se protege de esta forma al delincuente reincidente, se niega absolutamente a los hombres encarcelados que enfrentaron la subversión en los años setenta, no sólo la libertad condicional, sino todos los derechos y garantías que se reconocen a los delincuentes en general...
No es sorprendente que, a raíz de esta impronta “garantista” la inseguridad física y   jurídica crezca día a día en nuestro país." 
   
Mariano Gradin Secretario 
Alberto Solanet Presidente

lunes, 14 de mayo de 2012

LA ILUSIÓN DE UNA "CONCORDIA" IMPOSIBLE CONSOLIDA LA TIRANÍA

Cosme Beccar Varela contrapicada

Por el Dr. Cosme Beccar Varela

Buenos Aires, 13 de Mayo del año 2012 - 1105

El éxito periodístico de la Asociación de Abogados por la Justicia y la Concordia ha quedado consagrado por el editorial que le dedicó "La Nación" el Domingo 13 de Mayo, el día de más tirada y de más amplia lectura del diario. En ese artículo se hace la crónica y el elogio del acto organizado por la Asociación en el cual dos militares, dos ex-guerrilleros, una hija de un desaparecido de la guerrilla montonera y una hija de un Coronel asesinado por la guerrilla, hablaron bajo la conducción de Juan Bautista Yofre. Todos fueron presentados por el Presidente de la Asociación Dr. Alberto Solanet.

Según opina el editorial "todos coincidieron en que así se contribuye a encontrar los espacios para la concordia y para superar odios y divisiones que atan a un pasado y que impiden el esfuerzo común que el futuro reclama"

Uno de los ex-guerrilleros que habló fue Masetti, "hijo de un famoso guerrillero de los sesenta que había sido criado en Cuba y desde los servicios de inteligencia de Fidel Castro, planificaba y daba apoyo a los movimientos guerrilleros latinoamericanos. Desde allí participó en el apoyo militar a la guerra angoleña y también desde allí fue enviado al ERP en la Argentina".

"Los dos ex-guerrilleros -informa más arriba el editorial- expresaron con franqueza que habían tomado los armas para matar o morir y que su objetivo era llevar la revolución al poder... En su momento, ellos justificaron la violencia contra las personas y las instituciones en pos de instaurar una dictadura marxista en la Argentina."

En cuanto a los militares, que "fueron heridos en enfrentamientos abiertos, uno en la selva tucumana, el otro en la defensa de La Tablada (y) por esos hechos deben enorgullecerse y así lo expresaron; no obstante asumieron en sus reflexiones los crímenes de la guerra en el otro frente, el de la clandestinidad y de las desapariciones".

"Quedó claro para todos los panelistas que no cabe la aplicación de la justicia a sólo uno de los bandos de aquella guerra. Se dijo que esto suena a venganza más que a justicia y que de esta destructiva confrontación no se sale con una justicia asimétrica...Las alternativas hacia delante son: darle la simetría faltante a la persecución judicial extendiéndola a los ex-guerrilleros y de esa forma seguir revisando el pasado o superarlo y mirar hacia delante. El camino sugerido por los panelistas fue el de la superación".

Y el editorial termina destacando una frase del ex-guerrillero Labraña como colofón de la jornada: "O trabajamos todos juntos o desapareemos como sociedad".

* * *

Pude ver el acto en un video que me mandó un lector de "La botella al mar" y a lo informado por "La Nación" quisiera agregar que el funcionamiento de la presentación consistió en una serie de preguntas dirigidas a los panelistas por el Sr. Juan Bautista Yofre sin que en ningún momento hubiera debate entre los participantes, Más bien parecían amigos que coincidían en crear un clima de tranquilidad y cada una de las respuestas era independiente de las que daban los demás. Por su parte el Sr. Yofre dedicó varios párrafos a elogiar a Perón tratando de eximirlo –falsamente- de toda responsabilidad en la iniciación de la guerrilla en la Argentina.

Esta escena elaborada con tanta buena voluntad por parte de los Abogados de la Justicia y la Concordia y tan celebrada por "La Nación" me ha causado una honda impresión de dolor, indignación y desconcierto. Yo no soy más que uno de manera que lo que yo sienta y piense tiene poca importancia frente a las candilejas que iluminaron el éxito de la Asociación. Me pregunto, sin embargo, si sería fiel a mi conciencia si no diera una opinión sobre el asunto.

En primer lugar quiero dejar en claro que no tengo la menor duda acerca de las buenas intenciones de los organizadores de la Asociación. Yo creo que ellos quieren sinceramente la libertad de los secuestrados políticos y que creen que es posible la "concordia" con los marxistas que fueron guerrilleros y que ahora ocupan el gobierno, y que esa es la única manera de conseguir la libertad de los secuestrados. Yo no tengo ninguna posibilidad de obtener esa libertad por otros medios de manera que lo único que puede hacer es analizar el medio que ellos eligieron y sobre la eficacia de los avances que parecen haber logrado.

Como dije en el nro.1103 de este periódico al imaginar un posible diálogo entre un dirigente de la Asociación y Zannini, uno de los más importantes funcionarios de la tiranía, nada menos que Secretario Legal y Técnico de la Presidencia de la Nación, que fue -y creo que sigue siendo- comunista revolucionario, no creo ni por un minuto que la "concordia" entre gente de bien como son los dirigentes de la Asociación y criminales marxistas con poder, sea posible. No voy a repetir las razones en que me fundo para pensar así que, además, son obvias.

Eso lo saben los de la Asociación y por eso suelen decir que la "concordia" que ellos intentan es de la generalidad de los argentinos entre sí, incluyendo a los ex-guerrilleros y a los izquierdistas militantes que por razones de edad u otras, no participaron en la guerrilla pero que son simpatizantes de ella, de los métodos que usaban y de los objetivos que perseguían. Una muestra de eso, intentaron dar con el acto del 7 de Mayo en la Exposición del Libro.

Después de ver el video con la grabación del acto y de leer el editorial de "La Nación" me pregunto si realmente probaron que esa concordia es posible con suficiente generalidad como para crear un clima de pacificación que obligue a la tiranía marxista-peronista que padecemos, a liberar los secuestrados y restablecer la vigencia del Derecho mediante el saneamiento del Poder Judicial creando un clima confiable de seguridad jurídica para todos, inclusive para los que defendemos ideas diametralmente opuestas a las que inspiran a este gobierno.

Según "La Nación" que el acto del 7 de Mayo ha contribuido a "encontrar los espacios para la concordia y para superar odios divisiones". Es cierto, como dije, que los integrantes del panel de ese acto dijeron cada uno lo suyo sin polemizar pero también es cierto que los que tenían que dar muestras de desear la concordia seriamente eran los de la izquierda por la simple razón que son ellos quienes tienen todo el poder y son ellos quienes deben dar el paso esencial y primario de terminar con la farsa de los juicios montados como parte de la política de "derechos humanos", en la cual, como dijo Lorenzetti, Presidente de la Corte Suprema al rendir cuentas de lo actuado en el año, colaboran en equipo los tres poderes, incluyendo al Poder Ejecutivo que es el que lleva la voz cantante, maneja la fuerza pública y tiene la llave del Tesoro.

Por otra parte, de los ex-guerrilleros que hablaron, según dice "La Nación", Masetti "criado en Cuba y desde los servicios de inteligencia de Fidel Castro, planificaba y daba apoyo a los movimientos guerrilleros latinoamericanos. Desde allí participó en en el apoyo militar a la guerra angoleña y también desde allí fue enviado al ERP en la Argentina". Es decir, fue el organizador y tal vez autor intelectual de los innumerables crímenes que cometió la guerrilla en los años 70, además de los que habría cometido él personalmente como integrante del ERP con el agregado de que lo hacía como miembro del personal de un Estado extranjero dedicado a agredir la Argentina para implantar una tiranía marxista.

El otro ex-guerrillero, Labraña, nada dijo sobre sus hazañas como montonero pero no negó haber formado parte de esa asociación ilícita, además he oído decir que ha formado parte en no sé qué escalón del aparato de la Secretaría de Derechos Humanos, dirigida por el malogrado E. Duhalde quien era el encargado de motorizar todas las persecuciones cometidas contra militares y civiles en los últimos 9 años. Este individuo, además, hace tres años se acercó a algunos de los que después fueron dirigentes de la Asociación por la Justicia y la Concordia y les dijo que él era partidario de una justicia igual para militares y terroristas. Tanto le creyeron esos dirigentes que fundaron la Asociación mencionada, confiando en que la buena voluntad de Labraña era el principio de una gran reconciliación entre los argentinos y la liberación de los secuestrados políticos.

Han pasado tres años y Labraña no ha hecho nada, a pesar de que tiene poder, labia y prensa para que esa esperanza se concretara Sin embargo, lo invitaron al panel del 7 de Mayo y "La Nación" usa una frase suya como colofón del editorial más arriba mencionada.

Masetti actuó con un total frialdad, sin mostrar el menor arrepentimiento de lo que había hecho y al servicio nada menos que de la peor tiranía de la historia de Iberoamérica. Sabe que si su propuesta de que la Justicia actuara contra él y sus cómplices, como actúa contra los militares fuera sincera, corre el grave riesgo de ser condenado por los delitos gravísimos que por sus dichos puede sospecharse que cometió. Luego, lo más probable es que no haya sido sincero por lo cual que el panel del 7 de Mayo haya "contribuido" a crear "espacios para la concordia" como dice "La Nación" en su editorial es más que dudoso.

Lo mismo dígase "mutatis mutandi" del otro ex-guerrillero, Labraña. Con el agravante en su caso de que hace tres años que lo único que hace es hablar sin haber ejercido jamás su poder para cumplir con lo que dice.

Hay un aspecto adicional a todo esto que parece haber sido olvidado. Todos los ex-guerrilleros, sus familiares y demás integrantes de las organizaciones subversivas, han cobrado sumas fabulosas pagadas por el Estado en compensación por sus sufrimientos reales o fingidos. La anulación de la amnistía y de los indultos también a su respecto, les obligaría devolver todo esa plata. ¿Lo harán por amor a la concordia?

Las víctimas de sus fechorías jamás cobraron ni un centavo, peor aún, sufren enormemente porque encima de eso, sus padres, hermanos o maridos están secuestrados en las mazmorras de la tiranía y no hay jueces que les hagan justicia, ni camaradas en actividad que los defiendan.

* * *

¿Que significaría en la práctica la "concordia"?

No puede significar que todos dejáramos de pensar lo que pensamos, de tener las ideas que tenemos, que los marxistas e izquierdistas dejaran de querer la revolución social, dejaran de propiciar el aborto, el homonomio, abandonaran su desprecio por la seguridad jurídica (un concepto horrible según Kicillof) y que quienes nos oponemos a todo eso y queremos ser fieles a la moral, al Derecho y a las tradiciones argentinas, empezáramos a ser un poco marxistas, con todos los corolarios que de eso se siguen.

Si no es eso, que no será nunca, la "concordia" no puede ser otra cosa que una especie de armisticio que sólo sería posible si fuera de buena fe por ambas partes, o sea, un cese de las hostilidades basadas en la fuerza y limitarse a una honesta polémica ideológica y política.

Ahora bien, el concepto mismo de un armisticio exige que las partes involucradas se ofrezcan garantías recíprocas de que no será violado jamás. Si la paz resultante del armisticio le dejara todo el poder a una de ellas y a las otras, nada, es evidente que la parte con poder, sobre todo si esa parte hace gala de odiar la seguridad jurídica y de "ir por todo" y su ideología, además, sostiene que la moral no existe y que sólo es moral lo que sirve a la revolución social (pues es esa la moral que proclama el marxismo-leninismo), entonces ese armisticio no vale ni el papel en el que esté escrito -si es que lo que escriben, cosa que dudo-.

Por lo tanto, la "concordia-armisticio" exigirá como condición "sine qua non" que la tiranía renuncie al monopolio del poder; que dé una parte importante del poder político a sus verdaderos opositores (que no son, ciertamente los que hoy aparentan serlo); se dicte una amplia amnistía y se libere de inmediato a los secuestrados políticos; se cree un Poder Judicial realmente independiente e imparcial; se restituyan todos los dineros mal habidos por los corruptos y se remuevan a todos ellos de los cargos que ocupan; se dé libertad de candidaturas para integrar el Congreso para que cese la exclusividad de que hoy gozan los peronistas, los radicales y los izquierdistas de todas las denominaciones; que se permita el acceso a la gran prensa a las voces de la verdadera oposición sin lo cual es imposible que funcione una república basada en un régimen electoral; que se desmantele la maquinaria de fraude electrónico montada por la tiranía y se respeten los verdaderos resultados de las votaciones; que se reconstruyan las FFAA para garantizar la defensa de la Nación y la vigencia de la Constitución; que se reivindique a la Policía en su indispensable labor de prevenir y de reprimir el delito y que se devuelva la paz a las calles impidiendo que grupos violentos las corten o impongan su ideología política a golpes y balazos.

Sin eso, ¿qué es la "concordia"? La "paz" entre el tigre y un cordero atado un palo.

Después del acto del 7 de Mayo, ¿qué sigue, en la utopía de la Asociación? Es obvio que Masetti y Labraña no son toda la izquierda. Hay muchos más y mucho más importantes. Por eso Yofre leyó -saliendo de su papel de mero "moderador"- un acta firmada por los jefes guerrilleros más importantes (Firmenich, Pernía, Vaca Narvaja, Bidegain, etc.) hace ya varios años, en la cual decían de un modo confuso que ellos habían renunciado a la lucha armada porque habían cambiado las circunstancias. ¡Es claro que cambiaron! ¡Ahora ellos y sus cómplices están en el poder! También citó frases de Perón para eximirlo de toda responsabilidad en el comienzo de la agresión guerrillera. Esto es falso y con falsedades tampoco se puede construir la "concordia". Esa fue la labor de Yofre: hacer propaganda de Perón y de los terroristas.

Por lo tanto, la continuación del esfuerzo por la "concordia" debería ser una reunión con los jefes guerrilleros, Firmenich et alia, otra con los "kirchneristas", otra con los del Polo Obrero, otra con los de "Quebracho", otra con las madres de plaza de mayo, etc. etc.etc, hasta cubrir todo el espectro de la izquierda que tiene poder y que exige la destrucción de la Argentina tradicional y la prisión hasta la muerte de todos los que ellos persiguen con la excusa de los derechos humanos.

Me temo que nada de eso será posible. Luego, la "concordia" tampoco, por más "espacios" ficticios que se creen, como el del acto del 7 de Mayo que tanto entusiasma a "La Nación".

* * *

La única solución es organizarse para la lucha republicana contra la injusticia y la usurpación de poderes que caracterizan a esta tiranía. Eso es lo que establece expresamente el artículo 36 de la Constitución reformada (o deformada) en 1994. Si esa organización pacífica, inteligente y decididamente puesta en acción, se creara y recibiera la adhesión valiente y decidida de un número suficiente de buenos patriotas, podría conseguirse un "armisticio-concordia" confiable. De lo contrario, no se conseguirá nada. De hecho, hasta ahora no se ha conseguido nada concreto y la sonrisa entre burlona y suficiente que mostró en todo momento el "pacificador" Labraña durante el acto del 7 de Mayo son un triste indicio de eso.

En la fiesta de Nuestra Señora de Fátima, bajo cuyo amparo nos ponemos y en cuya promesa de que "por fin Su Inmaculado Corazón triunfará", confiamos.

Cosme Beccar Varela

e-mail: correo@labotellaalmar.com