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miércoles, 17 de abril de 2013

CONVOCATORIA AL CACEROLAZO DEL 18 DE ABRIL




La Comisión Directiva convoca a todos los socios, amigos y colaboradores de esta Asociación a participar juntos de la marcha que se realizará el 18A en defensa de la República, exigiendo la recuperación de la Justicia y el restablecimiento de la Concordia.

Nuestro punto de encuentro será la esquina de Diagonal Norte y Carlos Pellegrini, a las 19.00, donde nos sumaremos a las columnas de otras asociaciones representativas de abogados, a las que nos unen lazos de afecto y mutua colaboración.

¡¡LOS ESPERAMOS!!
 Mariano Gradín                                                         Alberto Solanet
  Secretario                                                                     Presidente

miércoles, 11 de julio de 2012

ACTO EN HOMENAJE Y DESAGRAVIO AL JUEZ JORGE QUIROGA EN TRIBUNALES


Ayer, la Asociación de Abogados por la Justicia y la Concordia, en un acto realizado en la Plaza Lavalle, frente al Palacio de Tribunales, que reunió alrededor de 600 personas, rindió homenaje y desagravió al ex Juez Jorge Quiroga, quien fuera asesinado por terroristas del ERP el 28 de abril de 1974.

El Dr. Quiroga se había desempeñado como Juez de la Cámara Federal en lo Penal, que tuvo competencia para los casos de terrorismo en todo el ámbito de la Nación. En su cometido fueron procesados y encarcelados más de 2.000 integrantes de los grupos subversivos, que luego recobraron la libertad gracias a la amnistía sancionada el día de la asunción del Dr. Cámpora.

El desagravio obedeció a que el 25 de junio pasado, el Presidente de la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Criminal y Correccional de la Capital Federal, Dr. Gustavo Bruzzone, a cuya firma se agregó tan sólo la de un vocal integrante de ese tribunal y actuando a pedido del Secretario del sindicato de la Unión de Empleados de la Justicia Nacional, ordenó retirar de la puerta del edificio donde funciona la Cámara, la placa que recordaba y rendía homenaje a este hombre de la justicia, mediante la siguiente resolución: “…. teniendo en cuenta la solicitud originaria, las opiniones vertidas por los colegas, algunas de ellas informalmente, y los antecedentes del caso, considero que la placa debe ser retirada y así habré de disponerlo para el día de la fecha, toda vez que los motivos que justificaron su colocación han cesado.”

En el acto usaron de la palabra el Dr. Alberto Solanet, presidente de la entidad, quien leyó una carta abierta dirigida al Presidente de la Suprema Corte, Dr. Lorenzetti, cuyo texto se adjunta, y el Dr. Gerardo Palacios Hardy, vicepresidente de la entidad, quien se refirió a los motivos del desagravio y a la corrupción existente en la justicia.   



Buenos Aires, Julio 10 de 2012
Señor Presidente de la
Suprema Corte de Justicia de la Nación
Dr. Ricardo Jorge Lorenzetti
Palacio de Justicia

Como en dos ocasiones anteriores desde nuestro  surgimiento como Asociación de Abogados por la Justicia y la Concordia nos dirigimos al señor Presidente del alto Tribunal para reclamar, precisamente,  por ambos bienes superiores: la justicia y la concordia. La justicia que se omite y la concordia que se rechaza, en buena parte, por obra de la Corte que usted preside.
El poder Judicial, ha perdido los dos pilares fundamentales para su recta actuación: autoridad e independencia. Ambos aspectos, están unidos, ya que la autoridad de los jueces se funda, a su vez, en la independencia, con la cual pueden juzgar y concretar así el derecho en los conflictos, acerca de lo suyo de cada uno. La independencia del juez, junto con la objetividad y generalidad  de la ley, sostienen la libertad del ciudadano. Pero la ley ha perdido objetividad y generalidad y ya no es fuente del derecho.  Las leyes, hoy traducen la presión de  los intereses, especialmente asociados a la fantasía ideológica del grupo gobernante, a la que usted se ha encolumnado decididamente y es copartícipe fervoroso de la reforma del Código Civil. En su texto se plasmará ese conjunto de leyes que apuntan a destruir los fundamentos de nuestra organización social tradicional, como el matrimonio entre homosexuales, la llamada “ley de género” que permite cambiar el sexo mediante sofisticadas  operaciones, o tan solo mutando el documento. También se admite la más libérrima experimentación en los laboratorios donde se permite hacer lo que le venga en gana al científico, respecto de los embriones humanos, ya que para la ley no son personas sino cosas. La identidad de las personas, como derecho fundamental será un hecho del pasado, en el futuro, la ley argentina reconocerá como única nota distintiva de la persona  que se trata de un mamífero.
Señor Presidente, su funcionalidad a la ideología “progresista”   del grupo gobernante, lo llevó a apostatar  del principio básico que inhibe al Poder Judicial de ejercer la facultad de legislar, cuando, en forma unánime, el alto Tribunal, dictó una sentencia aberrante en la que virtualmente despenalizó el aborto en la Argentina, alzándose contra toda la normativa vigente, que ampara la vida inocente desde la concepción.. Con el proyecto  de reforma de nuestro Código Civil, del que usted y otros juristas son autores, se consolidará todo este esperpento que hace tabla rasa con el orden natural y es violatorio de la Constitución y los tratados internacionales como el Pacto de San José de Costa Rica y la Convención de los Derechos del Niño.    
Presenciamos la exacerbación de los fenómenos entrelazados de la judicialización de la política y de politización de la justicia. El Poder Judicial no puede considerarse “independiente” cuando el nombramiento, la promoción, el monitoreo disciplinario de su ejercicio y la destitución de sus miembros  depende, en  buena parte, de las otra ramas del Estado. Es lo que ocurre con el Consejo de la Magistratura en su actual conformación en cuanto a número de miembros y alcance sus comisiones. Predomina el componente político, en el cual oficialismo y oposición suelen coincidir en criterio, mucho más de lo que aparentan. Ello sirve, de una parte, para asegurar la impunidad de los jueces dóciles y la persecución y asedio de los que no resultan sumisos. Y aún los dóciles, como se sabe, por las dudas, acostumbran conservar en sus gavetas como “rehenes” algunos expedientes referidos a personajones de renombre.
Una de las principales misiones que le adjudicó el gobierno Kischnerista al alto Tribunal que usted preside, fue demoler el proceso de composición política de las profundas heridas que dejara la guerra de los años setenta. En un camino vacilante, que no estuvo exento de críticas, se habían dictado las leyes de “Punto Final” y de “Obediencia Debida”, que fueron declaradas constitucionales y equiparadas a leyes de amnistía por la Corte y los indultos posteriores que involucraron tanto a guerrilleros como  a militares y fuerzas de seguridad, que también fueron declarados constitucionales. Lo cual, de un modo imperfecto, fueron las bases propicias para recomenzar la amistad política.
Luego esta Corte, en cumplimiento sumiso de aquella misión, arrasó con su propias decisiones mediante los fallos “ Lariz Iriondo, Simón y Mazzeo” y se llevó por delante las claves de bóveda de las garantías constitucionales: principio de legalidad, con la exigencia de ley previa y escrita, irretroactividad de la ley penal, ultraactividad de la ley más benigna, prescripción como integrante del principio de ley penal, cosa juzgada  revocada en la misma causa donde se había declarado la constitucionalidad, etc. A partir de ello se produjo una verdadera sustitución del derecho por la llamada “Política de Derechos Humanos” que usted no deja de repetir que es “la política de estado”, y no deja de ser una entelequia viscosa bajo cuyo amparo se suprimieron los derechos y garantías constitucionales para los imputados de delitos  denominados de “lesa humanidad”.
Esa política ha servido para discriminar entre réprobos y elegidos. Los réprobos no son únicamente los miembros de las fuerzas armadas y de seguridad que combatieron contra el terrorismo marxista, sino cualquier ciudadano a designio de la tiranía. Como lo venimos repitiendo, ante la violación del principio de legalidad, todos los ciudadanos estamos en libertad condicional
Esta derogación de los pilares del debido proceso penal, del proceso justo, que han realizado los ministros de la Corte, ha servido para que los jueces inferiores cometan toda clase de atropellos contra los presos políticos, manteniendo prisiones preventivas de duración indefinida como pena anticipada ; procesos que se arrastran mas allá de todo plazo razonable; denegando la prisión domiciliaria a quienes les corresponde por edad o por estar seriamente enfermos, sometiéndolos a penurias absolutamente innecesarias, para los cuales la cárcel se asemeja a las cámaras de la muerte. Ya han muerto 150 presos políticos en cautiverio, y de todo ello les cabe responsabilidad a usted y a quienes lo acompañaron en sus injustísimos votos.
Señor Presidente, hoy nuestra Asociación quiere desagraviar la memoria del Juez Jorge Quiroga, vilmente asesinado por el terrorismo marxista.
 En un episodio que solo beneficia a la perduración del odio entre los argentinos, el Presidente de la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Criminal y Correccional, sometido a la imposición de la dirigencia del Sindicato de Judiciales, ordenó el retiro de la placa recordatoria de quien fuera mártir de la justicia y la mandó arrumbar en un depósito penitenciario, con nota a la Corte que usted preside, para su debido conocimiento.
Quizás usted sostenga, doctor Lorenzetti, que quitando  la placa que recordaba el asesinato de un digno magistrado cuya falta fue cumplir con su deber, se daba cumplimiento a esa “política de estado” consistente en “reactivar el pasado”, esto es, el odio que al juez Quiroga le costó la vida. Resulta desgraciado, señor Presidente, que una “política” semejante pueda alentarse y sostenerse desde una instancia suprema de justicia.
Con el protagonismo de la Corte se ha tapiado la vía recorrida hacia la paz interior y se desentierra continuamente el hacha de guerra en expedientes judiciales. Con el protagonismo de la Corte se lleva adelante con prisa y sin pausa la revolución cultural que padecemos.
Seguiremos desde esta plaza, porque es nuestro deber de abogados, señalando a usted Sr. Presidente y a quienes lo acompañan en el Alto Tribunal, sus demasías y sus deberes conculcados.
Un día, Dios mediante, estamos seguros, doctor Lorenzetti, pese a todo, habremos de recuperar la justicia perdida y ha de ser devuelta la concordia a la vida ciudadana.  Hasta que ese día llegue, tenga por seguro que no habremos de callar.-
Saludamos al Señor Presidente con la consideración que merece su alta investidura.
              Mariano Gradin                  Alberto Solanet
                   Secretario                           Presidente

HAY QUE PROPONER UN CANDIDATO PRESIDENCIAL





Por el Dr. Cosme Beccar Varela

Buenos Aires, 10 de Julio del año 2012 - 1115

Hoy estuve en el acto de la Asociación por la Justicia y la Concordia. El Dr. Alberto Solanet leyó una clara invectiva contra Lorenzetti, indigno presidente de la indigna Corte Suprema, que nombro así, a secas, porque no creo que puedan agregarse a su designación las palabras "de Justicia de la Nación", tal es el engendro injusto que constituyen él y el resto de sus miembros. Y el Dr. Gerardo Palacios Hardy pronunció un apasionado discurso contra la injusticia de los jueces y contra la prepotencia del gobierno de la Sr. Kirchner, y dijo, entre otras cosas: "esto tiene que acabar".

Felicitaciones a los dos. Estoy de acuerdo. El asunto es cómo puede acabar "esto", cuando “esto” no es sólo está constituido por la usurpadora presidencial sino también toda la "dirigencia" corrupta e inepta. Ninguno de los políticos actuales merece confianza como para pensar que alguno de ellos podría gobernar para el bien común y terminar con la hegemonía nefasta del peronismo, escuela de latrocinio, demagogia igualitaria y vulgaridad.

El mismo Dr. Palacios Hardy mencionó que la usurpadora, en el acto para celebrar el 9 de Julio que se hizo en Tucumán, convocó a la "unión nacional", con lo cual, dijo, plagió el lema de la Asociación que pide "concordia".

Me llamó la atención que el Dr. Palacios Hardy no celebrara ese plagio porque de alguna manera implica un triunfo para la Asociación. La propia Sra. Kirchner parece haber aceptado públicamente la propuesta del grupo de abogados que aquel integra. Que este sea un gobierno de ex-terroristas, de tiranos y de ladrones no debería sorprenderlos puesto que ya lo eran antes de que la Asociación fuera fundada, de manera que debería haber estado previsto que la "concordia" implicaba un llamado a esa misma gente para "concordar" puesto que excluirlos haría imposible toda pacificación. Tampoco debería negarse al llamado de “unión nacional” alegando, como lo hizo, que es precisamente la Sra. de Kirchner la que atiza el odio con su política. Ellos tienen el poder y la Asociación no lo tiene, de manera que la paz social y política debe incluir de alguna manera al actual gobierno.

Por lo tanto, la Asociación en vez de disputar la autoría de la idea de pacificación, debería hablar con los personeros del régimen para analizar de qué forma y en qué condiciones puede alcanzarse la "unión nacional" sugerida por la Sra. de Kirchner.

* * *

Sin embargo, es evidente que ni los de  la Asociación, ni la tiranía creen que sea posible semejante mescolanza. Los tiranos sólo usan el argumento porque les conviene reinar sin oposición real, y los de la Asociación saben que cualquier invitación de paz que provenga de los fautores del odio y de la injusticia, es falsa e inaceptable.

Entonces, me quedo con la idea del Dr. Palacios Hardy de que "esto tiene que acabar". ¿Qué quiso decir con eso? Acabo de descartar que él y sus amigos realmente crean que la "concordia" acabará con "esto". Como acabo de decir, muy por el contrario, sólo servirá para consolidarlo. ¿Entonces qué se debe hacer?

* * *

Creo que la única forma de "acabar con esto" es organizarse políticamente para terminar con la tiranía lo cual exige necesariamente proponer un candidato a Presidente que reúna las condiciones necesarias para gobernar con Justicia al servicio del bien común.

Hay que descartar a los actuales políticos, porque todos forman parte de este "sistema" corrupto, más o menos peronista, totalmente inmoral y sin las mínimas cualidades necesarias para recuperar la Patria.

Ni se le ocurra decirme que Macri puede ser ese candidato. Es público y notorio que Macri es un oportunista, que rechaza la moral cristiana y la ha ofendido de varias maneras, que no hace mucho dijo: "cada día soy más peronista" cosa obvia, por otra parte porque su partido fue creado con la indispensable colaboración de uno de los peores peronistas de Buenos Aires (Miguel Angel Toma), muchos de los militantes, legisladores y funcionarios macristas son de la misma filiación, es un campeón del "far niente" que se divierte tanto cuanto puede (y puede mucho) y trabaja lo menos posible. ¿Moyano, Scioli o algún otro peronista "disidente"? La pregunta se contesta a sí misma por un NO sin atenuantes.

¿Entonces, qué? Entonces hay que reunir a los buenos patriotas sobre la base de un programa mínimo de restablecimiento de la Justicia y de la vigencia de la moral cristiana, con un criterio, ese sí de concordia y de lealtad, dejando de lado las diferencias personales y apreciando a cada uno según sus calidades y sus antecedentes y, entre todos, elegir un candidato presidencial para proponerle al país. De esa forma, organizarse y empezar una intensa campaña de verdadera oposición a la tiranía y de recuperación nacional.

Sin un candidato presidencial no existe posibilidad de "hacer política". La Historia argentina nos muestra que en todos los tiempos la política se hizo en torno a candidaturas. Casi todas las impuso la masonería anticristiana, eliminando a los argentinos de bien que podían derrotarlas. Esa eliminación llegó hasta el asesinato, cuando la difamación no era suficiente. Así terminaron Don Santiago de Liniers, el gran José Manuel Estrada y muchos otros en nuestra malhadada historia

Ese sistema viene desde 1810 hasta la fecha. Es hora de que los argentinos de bien dejen de ser esclavos sin derechos políticos activos, y para eso es necesario que tengan la generosidad de aceptar un "primus inter pares" es decir, un candidato presidencial moral e intelectualmente capaz que no por eso deje de considerarse, con hidalga modestia, más o menos igual que quienes lo proponen.

En otra parte de su discurso el Dr. Palacios Hardy dijo que la Argentina tiene todas las condiciones para ser uno de los países más ricos y felices del mundo y que no lo es por culpa de los argentinos. 

Estoy totalmente de acuerdo, sólo que me parece justo repartir esa culpa y adjudicarla en primer lugar a los argentinos de las "clases cultas", especialmente a los de las familias más antiguas y a los que tienen una buena formación que han desertado de sus deberes patrióticos y han dejado la política en manos de esa banda de delincuentes que Duhalde denominó la "dirigencia" y que calificó como una m...

No basta haberse dedicado a campañas sobre asuntos puntuales por nobles que sean, aunque se ubiquen de alguna manera en el plano político. Política es aspirar al gobierno y gobernar. Y no se puede aspirar al gobierno sin tener un candidato presidencial.

De nada sirven las críticas, por severas que sean, a quienes hoy nos tiranizan y nos empuercan. Hay que intentar por todos los medios lícitos reemplazarlos. Y como el vacío no existe, no puede reemplazarse a alguien sin que otro ocupe su lugar. Una usurpadora presidencial y los otros pseudo-candidatos opositores, no se reemplazan sino por medio de una candidatura auténtica y valiosa.

Casi oigo que alguien me objeta diciendo. "¡No hay nadie para eso!". A esa objeción cínica respondo diciendo. "Hay argentinos de bien que podrían ser candidatos, pero no se los conoce porque sus "pares", por falta de generosidad, por falta de patriotismo, por falta de inteligencia y hasta por envidia, se han negado siempre a proponerlos públicamente. A veces, esos mismos candidatos posibles se retraen por las mismas razones con lo cual se convierten en tristes desertores. ¿No le parece que es hora y ya se va haciendo tarde, de que ese círculo vicioso sea quebrado con decisión y valentía?"

Me acuerdo de un verso de Eugenio D,Ors en el que dirigiéndose a Eduardo VIII, el rey de Inglaterra que abdicó para juntarse con la norteamericana Simpson, le decía más o menos lo siguiente: "Vergüenza debiera darte, aborto de monarquías, tú traicionaste a Dios, a Dios que rey te quería."

Eso mismo podría reprocharse, salvando las distancias, a los promotores posibles de candidatura justas y a los candidatos posibles que se retraen.

Lo malo es que la pena de esa deserción la pagamos todos, especialmente los pobres, que son los que más sufren el desorden criminal de las tiranías. Dios nos pedirá cuentas de los talentos que nos dio y que hemos abandonado miserablemente. 

Cosme Beccar Varela

NOTA: Quisiera saber la opinión de los lectores sobre este artículo. Para escribir a "La botella al mar" NO USE EL ÍCONO de la portada sino que escriba a lbm@labotellaalmar.com ya que el otro sistema no funciona. Si no quiere que su carta sea publicada, dígalo expresamente en el comienzo de su carta o en una postdata. CBV

e-mail: correo@labotellaalmar.com

viernes, 1 de junio de 2012

ABOGADOS DENUNCIARON COMO ERROR LA DECLARACIÓN DE INCONSTITUCIONALIDAD DEL ART. 14 DEL CÓDIGO PENAL



La Asociación de Abogados por la Justicia y la Concordia, a raíz del fallo de la Cámara de Casación Penal que declara inconstitucional el Art. 14 del Código Penal, formula la siguiente DECLARACIÓN:

La Cámara de Casación Penal, según noticia de La Nación del día 31.5.2012, ha declarado inconstitucional una norma del Código Penal que venía siendo aplicada pacíficamente durante casi cien años, aduciendo que esa norma agrava la pena de culpas ya juzgadas, dejando sin efecto la clásica regla del artículo 14 del Código Penal que prohíbe la libertad condicional de quien reincide en el delito.
Considera esta Asociación que de esta manera el tribunal profundiza la distorsión del derecho penal que, lamentablemente, viene implementando la justicia federal penal según lineamientos que impulsaría el gobierno nacional y la propia Corte Suprema.
La ley atenúa el efecto  de la pena  mediante el instituto de la libertad condicional, siempre que el  condenado observe buen comportamiento y se comprometa a no cometer nuevos delitos, en consecuencia, es de todo rigor y sensatez circunscribir ese beneficio a quienes se atienen a dichas reglas y prohibirlo cuando, como en el caso particular, el reo reincide en el delito y acumula condenas, evidenciando de tal manera ser reacio a la rehabilitación que procura la pena.
Este fallo, exhibiría así la tendencia abusiva de algunos jueces a ponerse por encima de la ley y transformar el derecho penal en mera herramienta de acción política ya que, según sea el caso y la persona involucrada, resuelven de una manera o de otra acorde con los fines por servir.
Nuestra Asociación advierte, además, que mientras se protege de esta forma al delincuente reincidente, se niega absolutamente a los hombres encarcelados que enfrentaron la subversión en los años setenta, no sólo la libertad condicional, sino todos los derechos y garantías que se reconocen a los delincuentes en general...
No es sorprendente que, a raíz de esta impronta “garantista” la inseguridad física y   jurídica crezca día a día en nuestro país." 
   
Mariano Gradin Secretario 
Alberto Solanet Presidente

lunes, 14 de mayo de 2012

LA ILUSIÓN DE UNA "CONCORDIA" IMPOSIBLE CONSOLIDA LA TIRANÍA

Cosme Beccar Varela contrapicada

Por el Dr. Cosme Beccar Varela

Buenos Aires, 13 de Mayo del año 2012 - 1105

El éxito periodístico de la Asociación de Abogados por la Justicia y la Concordia ha quedado consagrado por el editorial que le dedicó "La Nación" el Domingo 13 de Mayo, el día de más tirada y de más amplia lectura del diario. En ese artículo se hace la crónica y el elogio del acto organizado por la Asociación en el cual dos militares, dos ex-guerrilleros, una hija de un desaparecido de la guerrilla montonera y una hija de un Coronel asesinado por la guerrilla, hablaron bajo la conducción de Juan Bautista Yofre. Todos fueron presentados por el Presidente de la Asociación Dr. Alberto Solanet.

Según opina el editorial "todos coincidieron en que así se contribuye a encontrar los espacios para la concordia y para superar odios y divisiones que atan a un pasado y que impiden el esfuerzo común que el futuro reclama"

Uno de los ex-guerrilleros que habló fue Masetti, "hijo de un famoso guerrillero de los sesenta que había sido criado en Cuba y desde los servicios de inteligencia de Fidel Castro, planificaba y daba apoyo a los movimientos guerrilleros latinoamericanos. Desde allí participó en el apoyo militar a la guerra angoleña y también desde allí fue enviado al ERP en la Argentina".

"Los dos ex-guerrilleros -informa más arriba el editorial- expresaron con franqueza que habían tomado los armas para matar o morir y que su objetivo era llevar la revolución al poder... En su momento, ellos justificaron la violencia contra las personas y las instituciones en pos de instaurar una dictadura marxista en la Argentina."

En cuanto a los militares, que "fueron heridos en enfrentamientos abiertos, uno en la selva tucumana, el otro en la defensa de La Tablada (y) por esos hechos deben enorgullecerse y así lo expresaron; no obstante asumieron en sus reflexiones los crímenes de la guerra en el otro frente, el de la clandestinidad y de las desapariciones".

"Quedó claro para todos los panelistas que no cabe la aplicación de la justicia a sólo uno de los bandos de aquella guerra. Se dijo que esto suena a venganza más que a justicia y que de esta destructiva confrontación no se sale con una justicia asimétrica...Las alternativas hacia delante son: darle la simetría faltante a la persecución judicial extendiéndola a los ex-guerrilleros y de esa forma seguir revisando el pasado o superarlo y mirar hacia delante. El camino sugerido por los panelistas fue el de la superación".

Y el editorial termina destacando una frase del ex-guerrillero Labraña como colofón de la jornada: "O trabajamos todos juntos o desapareemos como sociedad".

* * *

Pude ver el acto en un video que me mandó un lector de "La botella al mar" y a lo informado por "La Nación" quisiera agregar que el funcionamiento de la presentación consistió en una serie de preguntas dirigidas a los panelistas por el Sr. Juan Bautista Yofre sin que en ningún momento hubiera debate entre los participantes, Más bien parecían amigos que coincidían en crear un clima de tranquilidad y cada una de las respuestas era independiente de las que daban los demás. Por su parte el Sr. Yofre dedicó varios párrafos a elogiar a Perón tratando de eximirlo –falsamente- de toda responsabilidad en la iniciación de la guerrilla en la Argentina.

Esta escena elaborada con tanta buena voluntad por parte de los Abogados de la Justicia y la Concordia y tan celebrada por "La Nación" me ha causado una honda impresión de dolor, indignación y desconcierto. Yo no soy más que uno de manera que lo que yo sienta y piense tiene poca importancia frente a las candilejas que iluminaron el éxito de la Asociación. Me pregunto, sin embargo, si sería fiel a mi conciencia si no diera una opinión sobre el asunto.

En primer lugar quiero dejar en claro que no tengo la menor duda acerca de las buenas intenciones de los organizadores de la Asociación. Yo creo que ellos quieren sinceramente la libertad de los secuestrados políticos y que creen que es posible la "concordia" con los marxistas que fueron guerrilleros y que ahora ocupan el gobierno, y que esa es la única manera de conseguir la libertad de los secuestrados. Yo no tengo ninguna posibilidad de obtener esa libertad por otros medios de manera que lo único que puede hacer es analizar el medio que ellos eligieron y sobre la eficacia de los avances que parecen haber logrado.

Como dije en el nro.1103 de este periódico al imaginar un posible diálogo entre un dirigente de la Asociación y Zannini, uno de los más importantes funcionarios de la tiranía, nada menos que Secretario Legal y Técnico de la Presidencia de la Nación, que fue -y creo que sigue siendo- comunista revolucionario, no creo ni por un minuto que la "concordia" entre gente de bien como son los dirigentes de la Asociación y criminales marxistas con poder, sea posible. No voy a repetir las razones en que me fundo para pensar así que, además, son obvias.

Eso lo saben los de la Asociación y por eso suelen decir que la "concordia" que ellos intentan es de la generalidad de los argentinos entre sí, incluyendo a los ex-guerrilleros y a los izquierdistas militantes que por razones de edad u otras, no participaron en la guerrilla pero que son simpatizantes de ella, de los métodos que usaban y de los objetivos que perseguían. Una muestra de eso, intentaron dar con el acto del 7 de Mayo en la Exposición del Libro.

Después de ver el video con la grabación del acto y de leer el editorial de "La Nación" me pregunto si realmente probaron que esa concordia es posible con suficiente generalidad como para crear un clima de pacificación que obligue a la tiranía marxista-peronista que padecemos, a liberar los secuestrados y restablecer la vigencia del Derecho mediante el saneamiento del Poder Judicial creando un clima confiable de seguridad jurídica para todos, inclusive para los que defendemos ideas diametralmente opuestas a las que inspiran a este gobierno.

Según "La Nación" que el acto del 7 de Mayo ha contribuido a "encontrar los espacios para la concordia y para superar odios divisiones". Es cierto, como dije, que los integrantes del panel de ese acto dijeron cada uno lo suyo sin polemizar pero también es cierto que los que tenían que dar muestras de desear la concordia seriamente eran los de la izquierda por la simple razón que son ellos quienes tienen todo el poder y son ellos quienes deben dar el paso esencial y primario de terminar con la farsa de los juicios montados como parte de la política de "derechos humanos", en la cual, como dijo Lorenzetti, Presidente de la Corte Suprema al rendir cuentas de lo actuado en el año, colaboran en equipo los tres poderes, incluyendo al Poder Ejecutivo que es el que lleva la voz cantante, maneja la fuerza pública y tiene la llave del Tesoro.

Por otra parte, de los ex-guerrilleros que hablaron, según dice "La Nación", Masetti "criado en Cuba y desde los servicios de inteligencia de Fidel Castro, planificaba y daba apoyo a los movimientos guerrilleros latinoamericanos. Desde allí participó en en el apoyo militar a la guerra angoleña y también desde allí fue enviado al ERP en la Argentina". Es decir, fue el organizador y tal vez autor intelectual de los innumerables crímenes que cometió la guerrilla en los años 70, además de los que habría cometido él personalmente como integrante del ERP con el agregado de que lo hacía como miembro del personal de un Estado extranjero dedicado a agredir la Argentina para implantar una tiranía marxista.

El otro ex-guerrillero, Labraña, nada dijo sobre sus hazañas como montonero pero no negó haber formado parte de esa asociación ilícita, además he oído decir que ha formado parte en no sé qué escalón del aparato de la Secretaría de Derechos Humanos, dirigida por el malogrado E. Duhalde quien era el encargado de motorizar todas las persecuciones cometidas contra militares y civiles en los últimos 9 años. Este individuo, además, hace tres años se acercó a algunos de los que después fueron dirigentes de la Asociación por la Justicia y la Concordia y les dijo que él era partidario de una justicia igual para militares y terroristas. Tanto le creyeron esos dirigentes que fundaron la Asociación mencionada, confiando en que la buena voluntad de Labraña era el principio de una gran reconciliación entre los argentinos y la liberación de los secuestrados políticos.

Han pasado tres años y Labraña no ha hecho nada, a pesar de que tiene poder, labia y prensa para que esa esperanza se concretara Sin embargo, lo invitaron al panel del 7 de Mayo y "La Nación" usa una frase suya como colofón del editorial más arriba mencionada.

Masetti actuó con un total frialdad, sin mostrar el menor arrepentimiento de lo que había hecho y al servicio nada menos que de la peor tiranía de la historia de Iberoamérica. Sabe que si su propuesta de que la Justicia actuara contra él y sus cómplices, como actúa contra los militares fuera sincera, corre el grave riesgo de ser condenado por los delitos gravísimos que por sus dichos puede sospecharse que cometió. Luego, lo más probable es que no haya sido sincero por lo cual que el panel del 7 de Mayo haya "contribuido" a crear "espacios para la concordia" como dice "La Nación" en su editorial es más que dudoso.

Lo mismo dígase "mutatis mutandi" del otro ex-guerrillero, Labraña. Con el agravante en su caso de que hace tres años que lo único que hace es hablar sin haber ejercido jamás su poder para cumplir con lo que dice.

Hay un aspecto adicional a todo esto que parece haber sido olvidado. Todos los ex-guerrilleros, sus familiares y demás integrantes de las organizaciones subversivas, han cobrado sumas fabulosas pagadas por el Estado en compensación por sus sufrimientos reales o fingidos. La anulación de la amnistía y de los indultos también a su respecto, les obligaría devolver todo esa plata. ¿Lo harán por amor a la concordia?

Las víctimas de sus fechorías jamás cobraron ni un centavo, peor aún, sufren enormemente porque encima de eso, sus padres, hermanos o maridos están secuestrados en las mazmorras de la tiranía y no hay jueces que les hagan justicia, ni camaradas en actividad que los defiendan.

* * *

¿Que significaría en la práctica la "concordia"?

No puede significar que todos dejáramos de pensar lo que pensamos, de tener las ideas que tenemos, que los marxistas e izquierdistas dejaran de querer la revolución social, dejaran de propiciar el aborto, el homonomio, abandonaran su desprecio por la seguridad jurídica (un concepto horrible según Kicillof) y que quienes nos oponemos a todo eso y queremos ser fieles a la moral, al Derecho y a las tradiciones argentinas, empezáramos a ser un poco marxistas, con todos los corolarios que de eso se siguen.

Si no es eso, que no será nunca, la "concordia" no puede ser otra cosa que una especie de armisticio que sólo sería posible si fuera de buena fe por ambas partes, o sea, un cese de las hostilidades basadas en la fuerza y limitarse a una honesta polémica ideológica y política.

Ahora bien, el concepto mismo de un armisticio exige que las partes involucradas se ofrezcan garantías recíprocas de que no será violado jamás. Si la paz resultante del armisticio le dejara todo el poder a una de ellas y a las otras, nada, es evidente que la parte con poder, sobre todo si esa parte hace gala de odiar la seguridad jurídica y de "ir por todo" y su ideología, además, sostiene que la moral no existe y que sólo es moral lo que sirve a la revolución social (pues es esa la moral que proclama el marxismo-leninismo), entonces ese armisticio no vale ni el papel en el que esté escrito -si es que lo que escriben, cosa que dudo-.

Por lo tanto, la "concordia-armisticio" exigirá como condición "sine qua non" que la tiranía renuncie al monopolio del poder; que dé una parte importante del poder político a sus verdaderos opositores (que no son, ciertamente los que hoy aparentan serlo); se dicte una amplia amnistía y se libere de inmediato a los secuestrados políticos; se cree un Poder Judicial realmente independiente e imparcial; se restituyan todos los dineros mal habidos por los corruptos y se remuevan a todos ellos de los cargos que ocupan; se dé libertad de candidaturas para integrar el Congreso para que cese la exclusividad de que hoy gozan los peronistas, los radicales y los izquierdistas de todas las denominaciones; que se permita el acceso a la gran prensa a las voces de la verdadera oposición sin lo cual es imposible que funcione una república basada en un régimen electoral; que se desmantele la maquinaria de fraude electrónico montada por la tiranía y se respeten los verdaderos resultados de las votaciones; que se reconstruyan las FFAA para garantizar la defensa de la Nación y la vigencia de la Constitución; que se reivindique a la Policía en su indispensable labor de prevenir y de reprimir el delito y que se devuelva la paz a las calles impidiendo que grupos violentos las corten o impongan su ideología política a golpes y balazos.

Sin eso, ¿qué es la "concordia"? La "paz" entre el tigre y un cordero atado un palo.

Después del acto del 7 de Mayo, ¿qué sigue, en la utopía de la Asociación? Es obvio que Masetti y Labraña no son toda la izquierda. Hay muchos más y mucho más importantes. Por eso Yofre leyó -saliendo de su papel de mero "moderador"- un acta firmada por los jefes guerrilleros más importantes (Firmenich, Pernía, Vaca Narvaja, Bidegain, etc.) hace ya varios años, en la cual decían de un modo confuso que ellos habían renunciado a la lucha armada porque habían cambiado las circunstancias. ¡Es claro que cambiaron! ¡Ahora ellos y sus cómplices están en el poder! También citó frases de Perón para eximirlo de toda responsabilidad en el comienzo de la agresión guerrillera. Esto es falso y con falsedades tampoco se puede construir la "concordia". Esa fue la labor de Yofre: hacer propaganda de Perón y de los terroristas.

Por lo tanto, la continuación del esfuerzo por la "concordia" debería ser una reunión con los jefes guerrilleros, Firmenich et alia, otra con los "kirchneristas", otra con los del Polo Obrero, otra con los de "Quebracho", otra con las madres de plaza de mayo, etc. etc.etc, hasta cubrir todo el espectro de la izquierda que tiene poder y que exige la destrucción de la Argentina tradicional y la prisión hasta la muerte de todos los que ellos persiguen con la excusa de los derechos humanos.

Me temo que nada de eso será posible. Luego, la "concordia" tampoco, por más "espacios" ficticios que se creen, como el del acto del 7 de Mayo que tanto entusiasma a "La Nación".

* * *

La única solución es organizarse para la lucha republicana contra la injusticia y la usurpación de poderes que caracterizan a esta tiranía. Eso es lo que establece expresamente el artículo 36 de la Constitución reformada (o deformada) en 1994. Si esa organización pacífica, inteligente y decididamente puesta en acción, se creara y recibiera la adhesión valiente y decidida de un número suficiente de buenos patriotas, podría conseguirse un "armisticio-concordia" confiable. De lo contrario, no se conseguirá nada. De hecho, hasta ahora no se ha conseguido nada concreto y la sonrisa entre burlona y suficiente que mostró en todo momento el "pacificador" Labraña durante el acto del 7 de Mayo son un triste indicio de eso.

En la fiesta de Nuestra Señora de Fátima, bajo cuyo amparo nos ponemos y en cuya promesa de que "por fin Su Inmaculado Corazón triunfará", confiamos.

Cosme Beccar Varela

e-mail: correo@labotellaalmar.com

jueves, 26 de abril de 2012

MONS. AGUER: ACADÉMICO DE CIENCIAS MORALES Y POLÍTICAS




La Academia Nacional de Ciencias Morales y Políticas entregó, este miércoles durante una sesión pública, el diploma y las credenciales de Académico Correspondiente a Mons. Héctor Aguer, Arzobispo de La Plata y Gran Canciller de la Universidad Católica de La Plata.

El acto académico realizado en la Sede de la Academia Nacional, Avda. Alvear al 1700. de la Ciudad de Buenos Aires, y comenzó con la palabra del Presidente del organismo, Dr. Jorge Reinaldo Vanossi, quien detalló la importancia del encuentro y aspectos de la trayectoria y personalidad del nuevo Académico.

Luego de la incorporación el Académico Isidoro J. Ruiz Moreno, efectuó una síntesis biográfica de Mons. Aguer ponderando su trabajo en las distintas responsabilidades asumidas y su claridad de pensamiento expresado “con valentía con libros, y presencias en los medios gráficos, radiales y televisivos”.

Tras agradecer las palabras del Dr. Ruiz Moreno y del Dr. Vanossi, que lo tuvieron como protagonista, el Arzobispo de La Plata y Gran Canciller de la UCALP, comentó que si bien había nacido en Buenos Aires ahora lo recibía como ciudadano platense y valoró que otros dos religiosos de esta ciudad, Mons. Derisi y Mons. Gustavo Eloy Ponferrada –que asistió al acto-, también figuran en la historia de los académicos de esta Academia Nacional.

Luego disertó sobre el tema “Trabajo, Desarrollo y Cultura en la enseñanza social de Juan Pablo II”.

La medular exposición, sobre el pensamiento de Juan Pablo II y su proyección en los documentos aportados en la Doctrina Social de la Iglesia, fue seguida atentamente por la nutrida y calificada concurrencia que desbordó el salón principal de la Academia Nacional de Ciencias Morales y Políticas.

Entre los asistentes se encontraban presidentes y miembros de varias de Academias Nacionales junto con invitados especiales y familiares del nuevo académico.  Cabe mencionar la presencia de Mons. Emil Paul Tscherrig, Nuncio Apostólico en la Argentina; Mons. Robert Murphy, Secretario de la Nunciatura; Mons. Antonio Marino, Obispo de Mar del Plata; Mons. Nicolás Baisi, Obispo Auxiliar de La Plata; junto a numerosos sacerdotes y seminaristas platenses.


También estaban presentes el Dr. Rafael Breide Obeid, Rector de la UCALP; el Dr. Hernán Mathieu, Decano de la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales de la UCALP: la Dra. Maruca Cabrera, Vicecanciller del Arzobispado Platense; la Prof. Ángela Varela, Vicepresidente del Consudec; el Padre Aníbal Fosbery, fundador de FASTA; el Dr. Alberto Solanet, de la Corporación de Abogados Católicos; el Ing. Manuel Solanet, economista; el Dr. Rosendo Fraga, analista y escritor; el Dr. Néstor Auza, historiador; y otras personalidades.

Académico Mons. Héctor Aguer

Nació en Buenos Aires el 24 de mayo de 1943; realizó estudios superiores en Humanidades y Filosofía en el Seminario Metropolitano de Buenos Aires (1964-1968); Lengua Hebrea en el Departamento de Estudios Bíblicos del Instituto de Cultura Religiosa Superior (1965-1967); Teología en la Facultad de Teología de la Pontificia Universidad Católica Argentina “Santa María de los Buenos Aires” (1968-1972), de la que egresó con el grado de Licenciado en Teología.

Fue ordenado sacerdote para la arquidiócesis de Buenos Aires el 25 de noviembre de 1972, por monseñor Juan Carlos Aramburu, arzobispo coadjutor de Buenos Aires. Tras su ordenación ejerció el ministerio parroquial (1972-1978), la docencia universitaria y la formación sacerdotal.

El 26 de febrero de 1992 Juan Pablo II lo eligió Obispo Titular de Lamdia y Auxiliar de Buenos Aires; fue ordenado obispo el 4 de abril de 1992 por el Cardenal Antonio Quarracino, arzobispo de Buenos Aires; el 26 de junio de 1998 fue promovido a Arzobispo Coadjutor de La Plata, y el 12 de junio de 2000 inició su ministerio pastoral por sucesión, como arzobispo de La Plata.

Es Gran Canciller de
la Universidad Católica de La Plata, Gran Prior para la Argentina de la Orden del Santo Sepulcro de Jerusalén y Capellán Conventual de la Soberana Orden Militar de Malta.

En la Santa Sede es miembro del Pontificio Consejo de Justicia y Paz, del Pontificio Consejo de la Cultura, de la Pontificia Comisión para América Latina, de la Pontificia Comisión para los Bienes Culturales de la Iglesia y del Consejo Internacional para la Catequesis de la Congregación del Clero; Académico Honorario de la Pontificia Academia Santo Tomás de Aquino.

En la Conferencia Episcopal Argentina es presidente de la Comisión Episcopal de Educación Católica y miembro de la Comisión Permanente del Episcopado.

Algunas de sus publicaciones más recientes: Desde el areópago, Buenos Aires, Ed. Serviam 2003; Espíritu y fuego, Lima; Vida y Espiritualidad, 2001; Sobre la educación católica en el momento actual, Buenos Aires, Ed. Serviam, 1998; Textos y contextos, Buenos Aires, Ed. Corcel, 1999; Pascua del Señor, nuestra Pascua, La Plata 2006.

Conduce y participa de varios programas de radio y TV, y es columnista semanal, desde hace más de 14 años, del programa televisivo “Claves para un Mundo Mejor” que se emite por América TV.

viernes, 13 de abril de 2012

LOS “PACTOS DE LA MONCLOA” NO SON EJEMPLO DE UNA CONCORDIA ACEPTABLE

Cosme Beccar Varela contrapicada

 

Por Cosme Beccar Varela

Buenos Aires, 12 de marzo del año 2012 - 1098

  El 10 de Abril ppdo. mi amigo Alberto Solanet, dirigente católico y descendiente  directo de Santiago de Liniers y de José Manuel Estrada,  los dos máximos héroes de nuestra historia, publicó un artículo en "La  Nación" titulado: "La política oficial de derechos humanos".

Alberto Solanet,  que fuera presidente de la Corporación de Abogados Católicos, hoy es conocido  por ser el Presidente de la Asociación de Abogados por la Justicia y la  Concordia, organización que reúne a casi 500 abogados y que trata de  conseguir que se respete el Derecho con respecto a los militares y civiles  secuestrados por el régimen tiránico kirchnerista del cual es cómplice el  Poder Judicial, encabezado por la Corte Suprema. Esos  abogados cumplen, además, lo que no es poca cosa, la obra de misericordia de  visitar a los presos con admirable sacrificio.

  Yo no integro esa Asociación -aunque he publicado todas sus declaraciones-,  porque no estoy de acuerdo con el objetivo "pacifista" que incluye  en su designación: "Concordia".

  Les he dicho a mis amigos que la dirigen que debería llamarse  "Asociación de Abogados en Lucha por la Justicia", puesto que de  eso se trata, y porque es inútil proponerles "concordia" a los  enemigos irreconciliables de la Justicia, como lo son los integrantes del  régimen tiránico que nos oprime que están movidos por un odio rabioso contra  todo lo que hay de bueno en nuestras tradiciones católicas e hispanas y  varios de los cuales son personalmente responsables de crímenes terroristas.  Todos ellos contribuyen a que se cometan las aberraciones jurídicas que  enumera claramente Alberto Solanet en el artículo mencionado: Esa idea es una utopía  perniciosa porque supone que esa banda de facinerosos alguna vez podría  renunciar a sus objetivos criminales, teniendo como tienen todo el poder en  la mano y menos aún abjurar de sus siniestros errores de raíz marxista y atea. 

  Aún en la remotísima hipótesis de que dijeran que están dispuestos a hacerlo,  con decirlo no bastaría, sino que deberían abandonar el poder absoluto que  ejercen, terminar con el sistema de enriquecerse y financiarse políticamente  mediante la corrupción impune más escandalosa de todos los  tiempos,  reconocer que han sido injustos en su persecución de los  militares, liberarlos inmediatamente, revocar las sentencias inicuas que ha  dictado la Corte Suprema y entregar una parte decisiva del poder ejecutivo y  legislativo a quienes nos oponemos a la tiranía, terminando con el sistema  fraudulento de sucederse a sí mismos sin dejar espacio alguna de poder en  manos de verdaderos opositores.

  Menos que esto, nunca sería una "concordia" seria y confiable. En  el mejor de los casos sería una tregua graciosamente concedida por nuestros  enemigos que podría ser revocada en cualquier momento con cualquier excusa y  que sería aplicada del modo que les parezca menos perjudicial para sus  pésimos planes e intenciones.

  Digo que esta propuesta de una concordia ilusoria es perniciosa porque  contribuye a desmovilizar a los verdaderos opositores de esta tiranía y le da  a ésta la tranquilidad de que esos verdaderos opositores dejarán de serlo,  sumándose, aunque no lo quieran, a la tropa de falsos opositores formada por  los partidos de la "dirigencia" corrupta e inepta.

  Hombres y mujeres valientes e inteligentes como ellos quedan así  políticamente neutralizados y convertidos en una especie de Ejército de  Salvación dedicado a visitar los presos y a protestar por las violaciones del  Derecho, pero sin representar una amenaza real al poder tiránico.

  O sea, pasan a ser una nada política, sin poder alguno ni intenciones serias  de tenerlo, por lo cual no conseguirán jamás su objetivo principal, que es el  restablecimiento de la Justicia en el país, ni la liberación inmediata de los  secuestrados políticos, de los cuales no han liberado a ninguno y sí han  visto morir en la cárcel a casi 200 de ellos.

  Parece que no supieran que frente a ellos no hay un gobierno razonable  dispuesto a oír razones sino una caterva de canallas, ladrones y fanáticos  marxistas que se ríen de las razones así como se ríen de la Constitución Nacional  que violan todos los días descaradamente..

  Y no solamente son neutralizados los 500 integrantes de la Asociación sino  muchos otros que podrían sumarse a la lucha contra la tiranía si esos 500 les  dieran un ejemplo de combatividad política. La Asociación funciona como una  especie de aspiradora de buenos argentinos, enemigos de la tiranía, que  tranquilizan sus conciencias adhiriendo a aquella sin riesgo de verse  obligados a dar batalla en el plano político.

  Me dirán que gracias a esa blandura política son 500 puesto que si no serían  apenas 10, como ocurre con la Asociación Patriótica  que intenté fundar hace tres años. Es muy posible, pero si es así, salvo para  visitar a los presos (que ni siquiera son los 500 quienes lo hacen) ¿para que  sirven los otros 490?

  * * *

  Lo peor del asunto es que ahora Alberto Solanet acaba de explicitar en el artículo  de "La Nación" cual es su "modelo de concordia". Es nada  menos que los Pactos de la Moncloa, firmados en 1977, en España.

  Quisiera recordar cómo se gestaron y qué fueron esos famosos Pactos.

  Después de la muerte de Franco, toda la izquierda se lanzó sobre España como  los buitres sobre la   carroña. Y los acomodaticios que habían hecho carrera bajo  la dictadura, como Adolfo Suarez, tomaron la posta y abrieron la puerta del infierno  del cual salieron todos los malos espíritus morales, ideológicos y políticos. 

  Fue el famoso "destape español", una especie de furia obscena  desatada; fue la admisión en la legalidad del partido comunista con el  asesino Santiago Carrillo a la cabeza, del partido socialista, con ese  invento mediático llamado Felipe Gonzalez y varios otros partidos de izquierda, fue el  triunfo del progresismo en el clero, fue el aplastamiento de los verdaderos  españoles que habían creído aquello que dijo Franco de que dejaba "todo  atado y bien atado" y que falsamente tranquilizados, creían eso los  eximía de cualquier resistencia organizada contra la ola infernal que se le  vino encima.

  Franco murió el 20 de Noviembre de 1975 y el partido de centro de Adolfo Suarez ganó las  primeras elecciones en Junio de 1977. Formó gobierno e inmediatamente se puso  a conversar nada menos que con Santiago Carrillo, jefe del partido comunista y  asesino de miles de católicos en Paracuellos del Jarama y con Felipe Gonzalez,  catapultado a la jefatura del partido socialista en pocos meses, tal vez  porque era el peor de todos. Con ellos y con los demás partidos de izquierda  Suarez firmó los Pactos de la Moncloa el 27/10/1977 a los cuales adhirieron  después los sindicatos de izquierda.

  La excusa para ese acuerdo era la situación económica de España que se decía  que era mala (en el tiempo de Franco esa crisis económica no existía) y que  la inflación crecía. Por eso los Pactos consisten en una larga cháchara de temas económicos que ocultan su verdadero significado.

  El verdadero significado de los Pactos de la Moncloa fue convertir a la España católica en  una España distinta y contraria, con el sello de la izquierda atea e inmoral,  habilitando la reforma agraria, la despenalización del adulterio y la  legalización del concubinato, el “destape moral” camino al  aborto, la consolidación del poder sindical, el triunfo del democratismo, la  liberación total de la prensa (léase el permiso para la pornografía) y el  aplastamiento del catolicismo y de las FFAA. Si Ud. tiene paciencia y está  dispuesto a leer entre líneas puede encontrar los Pactos por entero en  Internet. Pero desde ya le advierto que se componen de un 95% de cháchara  económica y de un 5% de novedades a favor de la izquierda democratista y  atea.

  * * *

  ¿Esto es lo que Alberto Solanet considera como modelo para la concordia"? Además, él se olvida que esos Pactos fueron posibles y no fueron peores  porque el poder lo tenía el centrista Suarez y debía fingir cierta adhesión a la España tradicional. Los izquierdistas tuvieron que pactar con él,porque era él quien tenía el  gobierno. Pero en este país, donde la izquierda tiene todo el poder y lo usa  para tiranizar a todos, ¿por qué motivo puede creerse que estarían dispuestos  a limitar ese poder frente a una "oposición" traidora y a una Asociación  pacifista que no se lo disputa sino que suplica una tregua?

  * * *

  El otro ejemplo que pone Solanet para su propuesta de concordia es Mandela.  Sin embargo, cuando Mandela subió al poder si lo ejerció en forma moderada es  porque los blancos, que lo habían entregado por presiones internacionales  irresistibles, tenían una enorme fuerza en Sudáfrica. Mandela hubiera sido un  suicida si hubiera pretendido aplicar un revanchismo represivo contra esa  enorme y poderosa minoría.

  Aquí no hay nada ni que se parezca a ese partido de los blancos en Sudáfrica.  ¿Qué freno puede sentir la tiranía, viendo la mansedumbre de sus  "opositores", para no seguir con su revanchismo y su proyecto de  mantener un poder total para implantar un Estado marxista-leninista?

  * * *

Alberto Solanet  también menciona a Adenauer. Pero no tiene nada que ver con la situación  argentina. Adenauer era un católico que formó un poderoso partido político y  que con genio de estadista supo hacer respetar a la Alemania derrotada y  culpable de la monstruosa guerra de 1939-1945, ocupada por las potencias  vencedoras que incluían a la URSS, consiguió libertad para su patria y una  recuperación económica asombrosa. Si Adenauer se hubiera limitado a predicar  concordia, sin construir fuerza   política, nunca hubiera conseguido eso.

  * * *

  En fin, he escrito este artículo con la esperanza de que Alberto Solanet y sus  compañeros de la Asociación reflexionen y cambien de proyecto. Hay que  enfrentar la tiranía, tratar de reunir fuerza política pero  por fuera de la falsa "oposición", hay que mostrar el puño y no un  ramo de olivo que a los tiranos sólo les causa risa y desprecio. No se  engañen por el número de sus adherentes ni por la buena prensa de que gozan.  Eso suele ser señal de que uno no está realmente combatiendo el buen combate. 

Cosme Beccar  Varela    

e-mail: correo@labotellaalmar.com

jueves, 26 de enero de 2012

"CUALQUIER CIUDADANO, ESTÁ EN LIBERTAD CONDICIONAL", SEGÚN LA ASOCIACIÓN DE ABOGADOS POR LA JUSTICIA Y LA CONCORDIA


Con motivo de las declaraciones del Presidente del Tribunal de Casación, Dr. Pedro David, Nuestra Asociación emite la siguiente declaración:



La Asociación de Abogados por la Justicia y la Concordia ha venido denunciando que este gobierno, por oscuros designios de venganza y afiebrado mesianismo ideológico, ha construido su poder con base en la quiebra del orden jurídico y la siembra permanente de la discordia.
La Presidente de la República, en el inicio de su nuevo mandato, lejos de enviar un mensaje de paz y concordia a la sociedad, no dejó dudas en cuanto a la continuidad de esa política persecutoria, ratificando su empeño para que se aceleren los juicios contra militares y civiles, acusados por delitos calificados de lesa humanidad. 
Asimismo y en consonancia con ello, el presidente de la Suprema Corte declaró enfáticamente, que “la política de derechos humanos” es política de estado. 
En este marco, en el que ha desaparecido, el principio de legalidad y con el todos los rudimentos liminares del derecho, como la irretroactividad de la ley penal, cosa juzgada, prescripción y se han violentado las normas básicas del debido proceso, hay mas de 1000 presos políticos y 151 muertos en cautiverio.
Hoy, sin sorprendernos pero con estupor, hemos conocido las declaraciones del Presidente del Tribunal de Casación, quien en cumplimiento al mandato presidencial, dá la orden de “acelerar los juicios por violaciones de derechos humanos”, para terminar antes del 2015.
Con una justicia sumisa no solo quienes están fulminados por la acusación de delitos de “lesa humanidad”, sino cualquier ciudadano, está en libertad condicional, a designio del gobierno.
Mariano Gradin | Alberto Solanet
Secretario | Presidente

viernes, 18 de noviembre de 2011

“CAUSA ESMA”: DECLARACIÓN DE LA ASOCIACIÓN DE ABOGADOS POR LA JUSTICIA Y LA CONCORDIA




Es la mentira, que no la verdad,
lo que prevalece en esta tierra.

Jr 9,2

La sentencia dictada en la llamada ‘Causa ESMA’ es otra vuelta de tuerca al orden jurídico argentino y nuevo motivo de profunda pesadumbre para quienes hicimos del Derecho algo más que un medio de vida.

Duele, en efecto, asistir otra vez a la violación flagrante no solamente de las leyes y la Constitución, sino de los fundamentos y principios que las sustentan y sin los cuales aquellas son declamaciones huecas.

Duele comprobar que esto ocurre por la decisión de hombres investidos del poder –no de la autoridad, claro – que tienen los jueces de la república.

Duele ver que la Argentina ha elegido vivir según las leyes y procedimientos de los tiempos bárbaros: manda la fuerza bruta, se obedece a una minoría vociferante y mentirosa.

Duele, en fin, ver en funcionamiento una vez más ese ‘derecho de dos velocidades’ que denunciamos dos años atrás y que no es otra cosa que un hipócrita sistema de dos pesas y dos medidas.

En la Argentina de nuestros días, pues, el ordenamiento jurídico ha abdicado de su misión de instaurar el orden, para transformarse en sirviente de los ‘proyectos’ y ‘modelos’ pergeñados por el poder político.

A esto que los sembradores de odio y los servidores de la mentira llaman ‘justicia’, le falta para ser tal el criterio de la verdad. Y ésta no puede ser reemplazada por los fallos de la Corte o los libros del señor Lorenzetti.

La Asociación de Abogados por la Justicia y la Concordia hace oír su voz para manifestar su repudio y formular una advertencia: estemos prevenidos, porque no hay justicia en la Argentina. Y si no la hay, tampoco habrá paz.

Buenos Aires, 31 de octubre, 2011.


Mariano Gradin | Alberto Solanet

            Secretario | Presidente

viernes, 23 de septiembre de 2011

ALOCUCIÓN DEL DR. ALBERTO SOLANET EN LA UCALP: “LOS DELITOS DE LESA HUMANIDAD Y SU ENJUICIAMIENTO. EL CASO ARGENTINO”


A continuación transcribimos la conferencia dictada por el Dr. Alberto Solanet en la Universidad Católica de La Plata (UCALP) el día martes 21 de septiembre de 2011 sobre “LOS DELITOS DE LESA HUMANIDAD Y SU ENJUICIAMIENTO. EL CASO ARGENTINO”.
Por Alberto Solanet


Amigos:
Ante la presencia de jóvenes alumnos, creo conveniente hacer un breve exordio histórico acerca de lo ocurrido en nuestro país, desde la década del sesenta, cuando comienza la agresión guerrillera en la Argentina
Las bandas terroristas que asolaron a la República durante las décadas del '60 y el 70 tenían como objetivo, reiterada y públicamente declarado, tomar el poder por la violencia en el país, para luego implantar un sistema marxista-leninista, como en Cuba, cuyo gobierno brindo apoyo, asilo, entrenamiento y medios a los subversivos que tomaron las armas contra la Nación para lograr aquel empeño.
En su accionar no trepidaron en asesinar, robar, secuestrar, extorsionar, y cometer toda clase de atentados violentos, no solo contra los integrantes de las FFAA y FFSS y sus guarniciones, sino también contra civiles inocentes, políticos, empresarios, y sindicalistas
El conflicto se acentuó en la década del 70, y lamentablemente, al restablecerse en 1973 el régimen constitucional, las tres primeras medidas del Congreso y del Poder Ejecutivo fueron disolver la Cámara Federal en lo Penal con competencia para juzgar a los imputados de hechos terroristas, derogar la legislación penal que sancionaba tales conductas, y liberar indiscriminadamente a todos los imputados, procesados y legítimamente condenados por actos terroristas. Presos que habían sido juzgados con todas las garantías del debido proceso, que inmediatamente retomaron sus actividades criminales.
En esta actitud irresponsable participaron, no solo los ideólogos de la subversión, que se encaramaron en el gobierno títere de Campera, sino también, los partidos políticos y el Congreso en pleno, que por aclamación sancionó la amnistía y la disolución de la Cámara Federal. En descargo se adujo que los presos ya estaban libres. Vaya justificativo. Ni siquiera se apeló a la postura testimonial. Indudablemente la dirigencia política no estuvo a la altura de las circunstancias. Del baño de sangre que sobrevino, hasta ahora nadie asumió la responsabilidad, ni pidió perdón ante la república, por aquella incalificable disposición.
La guerra adquirió una intensidad sin precedentes. Diariamente ocurrían los más espantosos homicidios, secuestros, usurpaciones, asaltos a guarniciones militares y otros gravísimos delitos. Un verdadero baño de sangre.
·         A partir de decretos dictados por Isabel Perón e Ìtalo Luder, ante una situación caótica que desbordaba a las instituciones policiales, en 1975 se ordenó a las fuerzas armadas que aniquilaran el accionar terrorista.
La guerra prosiguió con su secuela de excesos, hasta que finalmente la embestida guerrillera quedó bajo control, con muy aislados brotes de violencia.
Al asumir las autoridades constitucionales el 10 de diciembre de 1983, resolvieron enjuiciar a los Comandantes, sustanciándose un proceso ante el Consejo Supremo de la Fuerzas Armadas y, simultáneamente, dispusieron denunciar a los dirigentes de la guerrilla en actuaciones que tuvieron limitada proyección. En cambio, los tribunales federales, después de abocarse al conocimiento de los procesos castrenses, vulnerando la garantía del juez natural, avanzaron hacia toda la línea de mando de las fuerzas armadas, de seguridad y policiales, sin excluir a quienes ostentaban las jerarquías más modestas como oficiales o suboficiales.

A partir de 1987 surgieron levantamientos militares que finalmente fueron superados a través de las leyes de punto final y obediencia debida. También los imputados de hechos subversivos fueron incluidos por el Congreso entre los beneficiados con la extinción de las acciones penales. Finalmente, en 1989 y 1990, se dictaron amplios decretos de indulto para todos los que participaron en la guerra. Prácticamente, luego de veinte años de desencuentros feroces, parecía que se había superado el conflicto.
Ante el estupor de muchos que así lo consideraban, e impulsada por motivaciones ideológicas y resentimientos, la confrontación resurgió, y, con auspicio del presidente Kirchner, se forjó una visión asimétrica y unilateral del último medio siglo, según la cual los militares e integrantes de las fuerzas de seguridad fueron considerados malvados asesinos que persiguieron a jóvenes idealistas que sólo querían procurar el bien de las clases más humildes. Se ha predicado a tiempo y a destiempo, el odio y el resentimiento contra un solo sector de la contienda, como si la guerra se hubiera desatado sin que nadie la hubiere provocado. Se fue acentuando el hostigamiento contra militares y fuerzas de seguridad cuyo objetivo es privarlos de su libertad a cualquier precio. Falsa visión de los hechos que se impuso como verdad incontrovertible en el desarrollo de los múltiples procesos judiciales y que ha hecho olvidar que el exterminio del terrorismo había sido ordenado por el propio gobierno constitucional del general Perón y clamado por todo el espectro político de ese entonces.

Una condición esencial es superar esa permanente mirada hacia el pasado, teñida de una interpretación sesgada, asimétrica y vengativa. Esto no se logrará pretendiendo reconstruir la historia según el color de un dogmatismo faccioso del presente, que interpreta los hechos según su particular ideología e intereses. Menos aún podrá cultivarse la paz interior si esta historia hemipléjica y plagada de odios, se introduce en las aulas escolares, en las universidades, en el cine, en los medios masivos de comunicación, hasta el hartazgo.
El impulso y presiones del poder político Kirchnerista sobre el Congreso y la Justicia han llevado a que ésta actúe por encima de los principios que deben regirla y que nunca debieron abandonarse. La anulación de las leyes de Obediencia Debida y de Punto Final rompió con el precepto legislativo de que las leyes no se anulan sino que se derogan o se modifican. A partir de allí y con la complicidad de la Corte Suprema, quedaron arrasados los principios de legalidad, de irretroactividad de la ley penal, cosa juzgada, aplicación de la ley penal más benigna etc... De esta forma cientos de militares con destacados servicios y carreras impecables, luego de haber permanecido sin objeciones en sus respectivas fuerzas, ascendidos a jerarquías superiores en plena democracia, algunos de ellos condecorados por el Congreso como héroes en la guerra de Malvinas, comenzaron a ser imputados por la justicia por hechos ocurridos casi treinta años atrás, detenidos y sometidos a un largo encarcelamiento sin pena ni juicio. El mismo Estado que durante un gobierno constitucional les encomendó aniquilar las fuerzas irregulares que sumieron al país en la violencia de una guerra revolucionaria, el mismo Estado que dictó las leyes que significaron tres amnistías sucesivas, el mismo Estado que revisó prolijamente sus casos y luego los mantuvo en actividad durante más de quince años sin cuestionamiento alguno, ese mismo Estado modificó radicalmente su postura e instaló una persecución implacable e ilegal.

Este mismo Estado se ha llevado a prisión a más de 1.000 miembros de las fuerzas armadas y de seguridad, mientras esta misma justicia no ha alcanzado a los terroristas que estas fuerzas combatieron. Se trata entonces, de presos políticos entre los que debemos contabilizar, hasta ahora, 145 muertos en cautiverio. Digo hasta ahora, por cuanto el propósito de los ideólogos que hoy rodean el poder, es materializar el odio y la venganza con la muerte de todos.

Félix Luna, tan mentado por el progresismo, calificó esta circunstancia como "e/ regreso al pasado mas sombrío, este intento de reabrir el juzgamiento de las causas militares, negando los efectos jurídicos de la amnistía otorgada por el Congreso en 1987", y afirmó "que, además de confundido me siento triste. Parece que somos incapaces de resolver un problema que naciones que sufrieron guerras feroces -civiles y externas- supieron cerrar honorablemente. De lo único que estoy seguro es de que alguna vez y para siempre habrá que cerrarla caja de Pandora"

Para enfrentar este verdadero esperpento y desvarío jurídico, resolvimos unirnos y fundar la Asociación de Abogados para la Justicia y la Concordia, habiendo obtenido la personería jurídica hace dos años. Fuimos doscientos en ese entonces y hoy llegamos casi a los quinientos abogados, más los adherentes que participan de idénticos ideales.
La cuestión no es ya meramente jurídica sino de naturaleza moral. No es el horror de la guerra lo que está bajo examen sino la opción sistemática por alternativas que, transcurridos casi cuarenta años desde que comenzara la etapa más violenta de la contienda, alientan el odio y la desintegración social, empujando a los más extremados a reacciones graves e imprevisibles.

Están presos* por haber cumplido con su deber, por haber peleado en defensa de la Nación. Que democracia y que república se puede construir sobre esta realidad aciaga. En definitiva no estamos en tiempos de paz, en nuestra patria no hay orden, premisa indispensable para su existencia..
Nació nuestra agrupación en torno a la visita a las cárceles, para encontrarnos con los presos, recoger sus inquietudes, levantarles el ánimo, aunque en este punto por lo general ocurre lo contrario, ellos son los que nos transmiten entusiasmo y coraje para seguir en nuestro empeño. Sienten que su injusto encierro es un acto más de servicio. Hoy sirven a la Patria desde la cárcel. Una de las peores sensaciones, es asumir que las respectivas fuerzas a las que pertenecen, y que oportunamente les ordenaron combatir, hoy los han dejado a merced del enemigo. Luego de cada visita, uno sale edificado por el testimonio de valor y patriotismo que nos contagian. Días pasados asistí a una de las audiencias públicas, en la que se trataba la situación de un valiente y ejemplar soldado, que hace más de treinta años que es un muerto civil, Alfredo Astiz. En un cuarto intermedio, pude contemplar cómo, con la hidalguía que le es característica, estiraba sus manos para que el carcelero le pusiera las esposas. En ese momento pensé, como es posible que este hombre esté en esa situación y Schoklender siga caminando por la calle. Tuve que apretar fuertemente los dientes para no perder la calma.

Muchos de los jueces, responsables de los detenidos, someten a estos a verdaderos tormentos, como es soportar la cárcel cuando ya son ancianos o están seriamente enfermos. Esta gente está condenada a muerte, pero a una muerte lenta.

Mencionaré un caso lacerante como el ocurrido al General Saint Jean días pasados en esta Ciudad. El señor General, en prisión domiciliaria, desde hace tiempo padece de un Alzheimer que lo tiene postrado y casi aislado del mundo. El pasado 12 de septiembre, el Tribunal lo obligó a concurrir personalmente a la audiencia. Para ello lo trasladaron en ambulancia y silla de ruedas, y por las dudas pueda escaparse, lo esposaron. Todo se llevó a cabo a pesar de los denodados esfuerzos realizados por su hijo el Dr. Ricardo Saint Jean, quien para evitarle semejante suplicio, acreditó, previamente, el estado de postración del distinguido General. Es difícil imaginar que en el espíritu de quien debe impartir justicia, se pueda acumular tanto odio y sed de venganza. Estas audiencias, suelen estar acompañadas por el bramido de una turba compuesta por Madres de Plaza de Mayo, Abuelas y cuantas organizaciones de izquierda andan por ahí. Más que un Tribunal, se asemeja al circo romano, o a los tribunales populares rodeando el cadalso.
Los propios jueces que condenaron a las Juntas han manifestado su desacuerdo con este enfadoso desvío de la justicia. Así se expresaron en el reportaje publicado en el suplemento "Enfoques" de La Nación del 15 de agosto de 2010, el Dr. Strassera: ..."este gobierno quiere prolongar estos juicios como forma de agitar la banderita de los derechos humanos; A su vez el Dr. Ledesma: "Nosotros en 1985, no juzgamos a las Juntas por delitos de lesa humanidad, juzgamos por delitos comunes, y más adelante agrega "yo creo que si se admite la imprescriptibilidad, que acabo de decir que viola el principio de legalidad, también debían ser juzgados hoy en día los líderes de la subversión" y finaliza afirmando que " creo que el principio de legalidad no puede ser derogado por nada porque es uno de los logros más importantes de la civilización" El Dr. Torlasco por su parte dijo: " Aquí en este momento se están juzgando hechos que normalmente hubieran estado prescriptos de acuerdo con el artículo 18 de la Constitución. Se está juzgando por la aplicación retroactiva la convención sobre imprescriptibilidad de delitos de lesa humanidad" Finalmente el Dr. Moreno Ocampo, opinó "Yo creo que la objeción de Ledesma de que los crímenes de lesa humanidad, si no se utilizaron en el juicios, no se pueden utilizar para la prescripción, es válida. Aquí hay un problema grave de prescripción"

Rechazaríamos, también por razones morales, que se cometan las mismas aberraciones jurídicas con quienes ayer agredieron a la Nación y hoy gozan de los favores oficiales y desempeñan altísimos cargos en los tres poderes del Estado Nacional. Las acciones penales contra todos los contendientes están irreversiblemente extinguidas y así deberán declararlo en algún momento los jueces, si la Justicia es finalmente restablecida. Porque, como lo ha declarado la Academia Nacional de Derecho y Ciencias Sociales en su dictamen del 25 de agosto de 2005, descalificando la línea jurisprudencial iniciada a partir del año 2004, "los principios de legalidad, irretroactividad de la ley penal, ley penal más benigna, cosa juzgada, derechos adquiridos, no sólo están en el texto de la Constitución Nacional, sino en su espíritu y, más aún, constituyen la esencia del constitucionalismo clásico de los siglos XVIII y XIX, principios que no han sido modificados por las etapas posteriores del constitucionalismo, que tienen varios siglos de vigencia y que nunca han sido cuestionados"

Desde el poder, con un cinismo insoportable, se exaltan los derechos humanos a través de genuinos intérpretes de una concepción groseramente restringida de tales derechos, opuesta a la nota esencial de universalidad que debe caracterizarlos. Es una concepción viciosa, que hoy, para un sector importante de los argentinos, sustituye a la legalidad, y para otros sirve de marco de impunidad para cometer cualquier clase de delitos y realizar pingues negocios. Ya no rigen ni las garantías constitucionales ni el Código Penal para aquellos que han sido fulminados por la acusación de haber cometido delitos de "lesa humanidad".

Los agresores de la sociedad civil, ahora son apañados y se los destaca como personalidades ejemplares, además de ocupar altos cargos en el Gobierno. A los causahabientes de quienes se alzaron en armas contra el Estado se les pagaron abultadas indemnizaciones. Los "derechos humanos", han sido utilizados por el Kirchnerismo como herramienta política, para conseguir el poder que no tenían, además, como ya dije, y está a la vista, al servicio de un pingue y obscuro negocio, del que nosotros, a través de una acción de amparo que interpusimos, solo podremos sacar a la luz una pequeña punta del iceberg.
En efecto, luego de una minuciosa investigación, llevada a cabo por uno de nuestros abogados, el Dr. Oscar Vigliani, se pudo acreditar que sesenta y ocho personas que figuran como desaparecidas, cuyos causahabientes cobraron, por ese motivo, mas de US$ 200.000.- por cada uno, en realidad eran guerrilleros que participaron y fueron muertos en combate, en los ataques al Regimiento 29 de Infantería de Monte, en Formosa; los cuarteles de Azul, Villa María, Fray Luis Beltrán y Monte Chingolo. Todo ello con anterioridad al 24 de marzo de 1976, en plena vigencia de gobiernos de iure. Es decir, estamos ante el absurdo que el propio estado indemnizó a parientes de quienes se alzaron en armas en su contra. Como dije esta es solo la punta de una gigantesca defraudación, obra de una banda de desaprensivos funcionarios, que le ha costado millones de dólares al Estado, millones de dólares a los argentinos, se estima entre 1.500 a 1700 millones de dólares, que han ido a parar sin control alguno vaya uno a saber a cuantos obscuros intermediarios y funcionarios que han medrado, nada menos que a través de la muerte de otros, que , si bien profundamente equivocados, jugaron su vida por ideales que estos depredadores dicen sostener, pero que en la guerra no movieron un dedo, sino que se dedicaron, al menos los Kirchner, a los negocios en Santa Cruz. Puedo adelantarles que el Ministerio de Justicia ha reconocido que efectivamente, los familiares de 30 de los denunciados en nuestra acción de amparo, recibieron las indemnizaciones previstas para los desaparecidos. Como se ve es la punta del iceberg.

Me imagino que los llamados jóvenes idealistas, que en ese entonces se alzaron en armas contra el estado argentino, poniendo en juego sus vidas, de ninguna manera habrían sospechado que su lucha iba a concluir en este descomunal negociado. Resulta que ahora los derechos humanos son fuente de negocios. Derechos Humanos SA, como los llamamos. Miremos a las Madres de Plaza de Mayo, Schoklender etc...Esta estafa superlativa del gobierno Kirchnerista, fue relacionada en tres sucesivas notas del periodista Mariano de Vedia en La Nación de la semana pasada

Como afirmara Abel Posse "después de los juicios a las juntas militares y de tantas condenas, los que ejercieron la violencia por orden del Estado carecen de toda esperanza legal, mientras que los violentos del otro sector, con sus miles de atentados, reciben un trato inaceptable en cualquier sociedad civilizada".

Parece que tamaña corrupción no conmueve a nadie. Sobre esto nadie habla, la sociedad guarda silencio, en general por ignorancia y la dirigencia política también guarda silencio, pero este silencio si es doloso.

Como dije, a instancias del Poder Ejecutivo, el Congreso resolvió anular los indultos que habían sido homologados por la Corte Suprema y las leyes de obediencia debida y punto final que habían extinguido las acciones penales, leyes de amnistía que fueron declaradas constitucionales por el mismo alto Tribunal. Luego, la Corte Suprema a través de distintos fallos, dócil a las órdenes del Poder Ejecutivo, posibilitó la reapertura de los procesos, vulnerando la garantía de la cosa juzgada, violando de modo manifiesto el principio de legalidad, aplicando retroactivamente normas penales, desnaturalizando la forma republicana de gobierno, desconociendo la presunción de inocencia que tienen todos los procesados, negando la detención domiciliaria a quienes en derecho les correspondía, excediendo en muchos años los límites impuestos a la prisión preventiva por la Convención Americana sobre, Derechos Humanos y su ley reglamentaria, y ejecutando un amplio abanico de medidas persecutorias que sólo sirven para profundizar la discordia y frustrar la necesaria unión nacional.
La Convención Reformadora de 1994, en la misma sesión plenaria que aprobó la redacción del actual artículo 75 inciso 22 y otorgó jerarquía constitucional a varios convenios internacionales, rechazó la pretensión de que los delitos de lesa humanidad fueran imprescriptibles y no susceptibles de amnistía, indulto o conmutación. ¿Cómo es posible que ahora se reclame que los jueces juzguen y condenen rápidamente a quienes ya han sido amnistiados o indultados por delitos que, además, se encuentran prescriptos?

Señores nosotros no nos agrupamos para reivindicar el llamado proceso. Sin embargo somos conscientes que en los años setenta hubo una guerra, y que la subversión marxista agresora, fue derrotada en el terreno de las armas, por esas Fuerzas Armadas que combatieron en defensa de la Nación. Cambió el campo de batalla de la antigua guerra sucia de los años setenta entre terroristas que atacaban y militares que defendían. Ha sido ahora reanudada, después de años de olvido y de tranquilidad, en este nuevo campo de acción: el ámbito judicial, a través de juicios plagados de irregularidades y arbitrariedades contra los imputados.

Somos consientes que se cometieron torpezas en medio de la guerra. Pero somos igualmente conscientes, que hoy, en tiempos de paz, tanto el poder político, en el que muchos de los terroristas de entonces se han encaramado, y los jueces prevaricadores que le son funcionales, llevan adelante este plan perverso de odio y de venganza, que, además demolió las fuerzas armadas y de seguridad, dejando, hoy, a la Nación absolutamente indefensa ante la región y el mundo.

Estos jueces deberán responder por la responsabilidad que les cabe. Hoy podemos afirmar, con inmensa preocupación, que respecto de un importante sector de la ciudadanía, la legalidad y el derecho, han sido sustituidos por un esquema ambiguo y difuso denominado "política de derechos humanos"
. En agosto del año pasado, en una elocuentísima demostración de la decadencia que vivimos, el presidente de la Corte, Dr. Lorenzetti, acompañado de varios Ministros y políticos, absolvió posiciones ante las madres y abuelas de plaza de mayo, y frente al prevaricador Garzón, quien tuvo la osadía de visitarnos, para fiscalizar la conducta de estos jueces serviles y prevaricadores como él. En esa oportunidad y ante semejante auditorio, el Presidente del máximo Tribunal de la República, declaró que "no habrá marcha atrás en los juicios de derechos humanos", y agregó que el avance de estas causas no solo es el resultado de una decisión política, sino del involucramiento de todos los poderes, y en especial, enfatizó, del poder judicial. Continuó manifestando que "el avance de los juicios por derechos humanos son el resultado del esfuerzo institucional de los tres poderes del Estado, y afirmó que valoraba la decisión del Congreso de anular las leyes de punto final y de obediencia debida como la de la propia Corte de declarar imprescriptibles los delitos de lesa humanidad. Como broche de oro, dijo que habían creado una comisión ínter poderes para llevar adelante esa política de "Derechos Humanos" como una política de estado. Para colmo, acaba de editar un libro "Derechos humanos: justicia y reparación", en el que ratifica con clara contumacia estos desvaríos y será presentado, con bombos y platillos el 27 de este mes en la Facultad de Derecho del UBA. El marco, será el de siempre, Madres de Plaza de Mayo, Abuelas, y demás acólitos de la izquierda revolucionaría. No quiero imaginar cuantos dirigentes políticos se sumaran a la demostración. En un anticipo publicado en la revista "Noticias", el Dr. Lorenzetti manifestó que "los juicios de lesa humanidad forman parte del contrato social de los argentinos y constituyen una decisión colectiva, un consenso que va mas allá de cada dirigente, que no tiene dueño y que nadie puede ya impedir".

Señores, me extendí en estas manifestaciones del Presidente de la Corte, por cuanto considero que son de una gravedad extrema. Se acabó la república por cuanto hace tabla rasa con la división de poderes, comete un grosero prejuzgamiento, reitera el gigantesco prevaricato en el que incurrió la Corte, evidencia que se ha operado la sustitución del Código Penal, por una difusa política de "derechos humanos" y, al declarar que esta injusta política es una política de Estado, está descartando la posibilidad de la reconciliación de los argentinos, El desprecio por los grandes principios del derecho y el abandono de la legalidad significan la destrucción del sistema civilizado de convivencia. Ningún ciudadano debiera consentirlo y ningún hombre de derecho dejar de denunciarlo. Creo que hay mérito suficiente para pedirle el juicio político

Hace un par de meses, en un acto que organizamos en la plaza Lavalle, frente al Palacio de Justicia, ante más de mil personas, casi todos abogados, leímos a vos en cuello, una carta abierta a la Corte Suprema de Justicia, en la que le imputamos la grave responsabilidad que le incumbe en esta profunda degradación que padece la República, y en consecuencia le exigimos la renuncia a su Presidente, el doctor Lorenzetti.

Todo esto configura un verdadero desvarío jurídico que incrementa el rencor y el resentimiento, y, como dijo Recondo, ex -presidente de la Asociación de Magistrados, "el desapego a la ley en defensa de intereses facciosos, ha tocado fondo en la argentina". Es evidente que no median obstáculos jurídicos genuinos que impidan recurrir a medidas pacificadoras, como lo hicieron los pueblos sabios, en Europa y América, para aplacar los odios engendrados por los enfrentamientos pasados. En la segunda guerra mundial murieron 40.millones de personas, en Núremberg fueron condenados 38 y luego de 20 años quedó un solo preso en Dachau.

Urge volver al cauce de la Constitución histórica, recurriendo incluso a los remedios que están en su texto y que ninguna convención internacional ha abolido, que permitirían afianzar la paz interior y superar las secuelas más dolorosas de nuestra guerra. Sobre el punto, ¡a Convención Americana sobre Derechos Humanos y el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos autorizan la amnistía y el indulto "en todos los casos", incluso "para los delitos más graves"
La amnistía es un acto de recíproco olvido, quien la recibe debe devolverla y quien la da, debe saber que él también la recibe. Marca un olvido, tanto de las injusticias pasadas y sufridas, como de someterlas al veredicto de la justicia presente o futura. Hasta aquí, salvo excepciones, parece no llegar nuestra dirigencia, demostrando cuan alejados están de la racionalidad política y, seguramente, del sentimiento de la inmensa mayoría de los argentinos. Está claro que ante esta actitud farisaica, hablar de amnistía no parece ser políticamente correcto, pues aunque se trate de una minoría la que no la acepta, hace falta convicciones, grandeza y coraje para sostener la necesidad de su vigencia, virtudes que deberían aflorar en el escenario político. La sociedad en general, la dirigencia política y empresaria dan vuelta la cara ante esta ominosa realidad. No es políticamente correcto hablar del asunto. Esta ponzoña, que envenena el alma de nuestros ciudadanos desde su más tierna infancia, no ha merecido, que yo sepa, salvo contadas excepciones, la más mínima condena. En estos tiempos de campaña electoral los dirigentes políticos, nos hartan con sus peroratas vacías, en las que ignoran dolosamente los hechos apuntados, sobre todo algunos que no se cansan de hablar de la moral y los valores. No se sabe de qué moral y qué valores, ya que, cuando les tocó como diputados, votaron por el matrimonio homosexual, o le hicieron "una verónica" como expresó con un cinismo insoportable una de las candidatas a la presidencia.

Esta realidad que hoy denunciamos está en sintonía con el formidable avance de una implacable revolución cultural que, aunque originada en el mundo, antes de ahora, ha cobrado en estos últimos tiempos una inusitada gravedad en nuestra patria, afectando severamente el orden social y especialmente a la institución de la familia, con leyes como la del matrimonio homosexual, ahora acompañada con la posibilidad de cambiar el sexo, y el aborto, estas últimas a las puertas de ser sancionadas. Ello se suma a la destrucción de las Fuerzas Armadas, a la persecución que padece la Iglesia Católica, cuya influencia y ascendiente en la sociedad argentina se intenta reducir a la mínima expresión, empujándola a recluirse en el secreto de sus templos y a desertar de su misión providencial de formar a los hombres para la construcción de una sociedad justa. La cizaña ha crecido mucho en nuestra patria, pero no desesperemos, todavía queda trigo bueno y en algún momento llegará el tiempo de la siega.

Hemos denunciado, y no nos cansaremos de hacerlo, que el avasallamiento de los principios más básicos del derecho, empezando por el principio de legalidad, origina que cualquier ciudadano argentino esté en libertad condicional, sujeto al capricho del poder político. Esto no es una presunción retórica. Hemos visto como, desde la Presidencia de la República, se impulsó el procesamiento y encarcelamiento de conocidos empresarios, vinculados a los medios más importantes de la prensa escrita, a Jueces, a quienes considera hostiles a los fines del Gobierno, acusándolos de absurdos delitos de "lesa humanidad". Les decimos a quienes hasta ahora se han mantenido indiferentes ante esta lacerante realidad, que pueden ir por ellos y por sus bienes. La persecución no tiene límites.

La paz social, la verdadera paz, definida por San Agustín como "la tranquilidad en el orden" es una condición indispensable para cualquier gobierno que se proponga un mejor futuro. La confrontación no debiera ser un instrumento de poder. Es imprescindible volcar los esfuerzos y las esperanzas hacia un futuro que debería construirse con todos y para todos los argentinos. Por ello, se hace necesaria la pacificación y reconciliación. Que Dios nos ayude
La Plata, septiembre 20 de 2011