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lunes, 29 de noviembre de 2010

FUERZAS ARMADAS LATINOAMERICANAS Y UN ENEMIGO COMÚN

a jorge-mones-ruiz

Por el Lic. Jorge P. Mones Ruiz (*)

Hace pocas semanas (mediados de noviembre) tuve el honor de ser recibido por el Señor Vicepresidente del Perú, Vicealmirante Luis Giampietri Rojas, Presidente en ejercicio en ausencia del titular del ejecutivo Alan García, a la sazón de visita en China. Fue en mi calidad de delegado de la Unión de Organizaciones Democráticas de América - UnoAmérica -  y luego de haber mantenido contactos con especialistas en Defensa en otros países de la región.

Se trató de una amena y afable reunión que se prolongó aproximadamente durante dos horas, en la cual rápidamente las coincidencias afloraron como consecuencia de las comunes percepciones respecto de la situación regional, los sistemas de defensa de los países y las amenazas y riesgos presentes en el continente. Y sobre todo, el peligro que se cierne sobre las Fuerzas Armadas Latinoamericanas.

Las perspectivas compartidas motivaron al Sr. Almirante a facilitarme un documento de su autoría y publicado en el Diario “La Razón” del Perú el 24 de noviembre del 2004. Sostiene en el mismo: “Se han incentivado los conflictos étnicos-raciales, regionales, y militares financiados por el narcotráfico y algunas importantes ONG ambientalistas, en convivencia con grandes transnacionales. Esto, unido a la cosa pública, así como el uso de la justicia por mano propia, en reemplazo de los pésimos sistemas judiciales de la región han posibilitado pretextos para que los subversivos hayan puesto en serias dificultades a más de un presidente de América Latina, y en algunos casos, produciendo golpes civiles”.

En el mismo documento alerta sobre un plan perfectamente concebido y que hoy comprobamos fehacientemente su alcance y desarrollo. “Dice este plan en relación con:

Fuerza Espiritual:

Religión: ataque sistemático a la Iglesia Católica, incentivación de corrientes internas de la misma Iglesia opuestas al Papa (Teología de la Liberación).

Cultura: Modificar el sentimiento nacional y el consecuente derrumbe nacional y del espíritu nacional, impulso del indigenismo desplazando a la vertiente occidental.

Fuerza Política: Subordinar a las naciones iberoamericanas al nuevo orden internacional, impulsar poderes ejecutivos conformados por hombres comprometidos y subordinados con ese nuevo orden.

Población: Control de la natalidad, reducción de presupuestos, ejecución de acciones racistas, propagación de enfermedades endémicas.

Defensa: Reducción del presupuesto militar, eliminación del servicio militar obligatorio, eliminación de las reservas de hombres y equipos, reemplazo del actual sistema previsional, pensiones (por un sistema privado), eliminación de parte de los institutos de formación, bajas de personal que no se alineen al nuevo orden, imposición de bajos sueldos reduciendo la calidad del personal, subordinar la inteligencia militar al de la región, desaparición de la hipótesis de guerra, eliminación de las misiones tradicionales, creación de fuerzas expedicionarias (ej.: Haití), fuerzas de lucha contra el narcotráfico, fuerzas de represión interna”.

Finaliza el Sr. Vicepresidente del Perú en el mismo artículo advirtiendo: “…Vamos camino a la destrucción de las Fuerzas Armadas Iberoamericanas…”. En ese sentido sostuvimos que existen proyectos para transformarlas en Guardias Nacionales con misiones pretorianas.

Concluimos la audiencia compartiendo la opinión de que en la gran mayoría de los países que combatieron militar y exitosamente al terrorismo marxista (y algunos hoy lo siguen haciendo), observamos claramente el desmantelamiento militar de sus FFAA, pero sobre todo y es lo más grave, la prisión arbitraria y anticonstitucional de centenares de militares, policías y civiles, producto de una justicia vindicativa y persecutoria, con leyes inicuas y bajo una nueva forma de lucha: El Terrorismo Jurídico. Y no es grave, únicamente, por las situaciones personales de estas víctimas, sino porque lo que se encuentra tras las rejas es la dignidad, el espíritu de lucha y la moral de combate de los ejércitos, otrora victoriosos y hoy sujetos a la perfidia “progresista”, a la hipocresía de una “derecha” cobarde y amnésica y, por cierto, a la complicidad de ciertos altos mandos prebendarios y claudicantes.  

América necesita nuevos Chacabuco(s), Maypo(s), Junín(s), Ayacuchos(s), Pichincha(s), Boyacá(s), para que se reencuentre consigo misma y alcance el destino signado por nuestros verdaderos Libertadores, que no fueron (ni serán) ni el Che, Fidel, Tiro Fijo, Abigail Guzmán, y mucho menos la comparsa caribeña-andina de Chávez y Evo, y otros socialistas del Siglo XXI de la región, funcionales, varios de ellos, al Nuevo Orden Mundial.

domingo, 3 de octubre de 2010

SOBRE GOLPES Y AUTOGOLPES

Raul Correa

Por Alejandro Peña Esclusa

Los gobiernos pertenecientes al ALBA tienen un ingenioso método para perpetuarse en el poder y aplastar a la oposición; consiste en provocar una crisis, llevando a cabo algún tipo de arbitrariedad y -una vez estalla la reacción lógica- denunciar que son objeto de un golpe de Estado.

Esto fue lo que ocurrió en Venezuela en abril de 2002. Chávez provocó una grave crisis, tomando medidas que atentaban no sólo contra la democracia y las libertades, sino contra la propia Constitución. En respuesta, la población caraqueña participó pacíficamente en la protesta más grande de la historia de Venezuela, la cual fue recibida a balazos por pistoleros del oficialismo.
Chávez fue obligado a renunciar, aunque a los dos días regresó al poder, asegurando que había sido víctima de un "golpe de Estado"; lo cual le permitió profundizar el modelo socialista y reprimir a sus adversarios.

Algo muy parecido sucedió en septiembre de 2008 en Bolivia. El gobierno -y más específicamente el ministro Juan Ramón Quintana- orquestó una masacre en el Departamento de Pando. Posteriormente acusó a la oposición de haber organizado un golpe, responsabilizando al prefecto Leopoldo Fernández, actualmente en la cárcel.

La amenaza de un supuesto "golpe" -acompañado de un "magnicidio" y de una "conspiración separatista"- ha servido de excusa permanente para que Evo Morales persiga a sus adversarios y modifique la Constitución a su medida.

Otro tanto ha hecho en Nicaragua Daniel Ortega, quien considera un "golpe auspiciado por los Estados Unidos" toda manifestación en su contra, ya sea que cometa fraude electoral o que interprete ilegalmente la Constitución, para poder reelegirse.

Lo ocurrido el pasado 30 de octubre en Ecuador es una variante de este mismo método del ALBA. Ciertamente, los policías alzados cometieron un grave delito al secuestrar al presidente Correa; pero allí no hubo ni golpe de Estado, ni intento de magnicidio, como asegura el gobierno ecuatoriano.

Es de esperarse que, a partir de la huelga policial, provocada por el propio Correa, debido a su soberbia y a su terquedad, comience una feroz persecución contra la oposición y se profundice la revolución socialista; todo argumentando que hubo un intento de golpe, el cual hay que terminar de desmantelar.

En todos estos casos, los organismos multilaterales, como UNASUR y la OEA, intervienen de inmediato para darle toda la razón a quien provocó la crisis, llámese Chávez, Morales, Ortega o Morales.

Pero los organismos multilaterales no reaccionan siempre de la misma manera si los perjudicados no pertenecen al Foro de Sao Paulo. Cuando el año pasado Alan García enfrentó la crisis de la masacre en la amazonía peruana (Bagua), lo dejaron solo. Y a Álvaro Uribe prácticamente le cayeron encima, por haber ejecutado la "Operación Fénix", que dio de baja al segundo hombre de las FARC, alias Raúl Reyes.

Es importante que la comunidad internacional tenga sus ojos puestos sobre Ecuador, porque lo que se aproxima es un duro golpe contra las instituciones y contra la oposición, propinado por el propio gobierno.

martes, 23 de marzo de 2010

¿JUEGO A DOS PUNTAS O A NINGUNA?



Por Silvio H. Coppola



Todos sabemos las oscilaciones permanentes de nuestra política externa, sin metas determinadas, sin convicciones tradicionales, sin firmeza, sin estudios y llevada a la buena de Dios. Con muy honrosas excepciones, que las hubo y que hasta lograron premios Nóbel de la Paz, ahora tan devaluados y nada menos que cuando no lo eran tanto.

El actual gobierno claro, no es la excepción y a cada paso lo demuestra, con palabras vanas y hueras, que son desmentidas permanentemente por los hechos.
Como en el caso tan reciente de Malvinas, donde en definitiva no se hacen nada más que inútiles protestas, con ningún acto práctico que las apoye y obteniendo en consecuencia no sólo el silencio por respuesta, sino también un desprecio manifiesto por parte del usurpador a nuestra política claudicante, esperando solamente nuestra cancillería que el asunto se olvide por si solo, así puede continuar con sus fiestas y recepciones, sin que sea molestada por actos de esta naturaleza.
Eso sentado, recordamos un poco más alejado en el tiempo, la falsa posición o falta de posición, que adoptara nuestro país, ante otro hecho consumado, como la instalación de bases militares en Colombia.
Ni chicha ni limonada por parte del gobierno, esperando no confrontar con nadie y tener los menos problemas posibles, sin pronunciamientos y sin actitudes ni gallardas ni valientes. Precisamente todo lo contrario a hacer causa común con otras naciones sudamericanas, opuestas a la intromisión yanqui, que con cualquier pretexto, de accidental se transforma habitualmente en permanente.
Hoy nos enteramos de la que señora presidente, viaja a Perú, para entrevistarse con Alan García, travestido defensor de su patria, en agente de los intereses norteamericanos en el Pacífico. Y ¿para qué viaja? Nada menos que para firmar “...un acuerdo de asociación estratégica”.
¿Y cuál será esta asociación estratégica? No lo sabemos exactamente, pero una duda aqueja a cualquiera. ¿Será para alejarse de Chávez y su grupo y acercarse al de Uribe y compañía o sencillamente para buscar en el país incorporado al ALCA, una relación de tipo económico?
¿Se juega a dos puntas para quedar bien con ambos grupos y sobre todo, con el que cuenta como subordinado a los Estados Unidos? ¿O se juega solamente a una punta, que es quedar bien con este último país? ¿Y para qué precisamente en este último caso?
Se me ocurre lamentablemente, un solo motivo de urgencia: buscar apoyo del poderoso, para resolver el default de 2001 y volver a entrar en los mercados internacionales del dinero. Un refrán inmoral afirma que piensa mal y acertarás. Espero que no sea este el caso.



LA PLATA, marzo 22 de 2010.

jueves, 11 de junio de 2009

DETALLES FUNDAMENTALES DEL COMPLOT CONTRA EL GOBIERNO PERUANO

Bajo el signo del indigenismo




Por Carlos Manuel Acuña

Hace unas horas difundimos un correo que actualizaba una noticia que comenzó a gestarse hace varios meses y daba cuenta de la organización de un proceso revolucionario en todo el continente cuya eclosión masiva debería producirse el año próximo.
Ahora podemos señalar que los primeros síntomas exteriores se pusieron en marcha a partir de una forzada cadena de sucesos centralizados en el Perú donde se busca jaquear al gobierno del presidente Alan García.

El sustento de estos movimientos consiste en promocionar protestas en comunidades indígenas para luego enlazar este proceso con focos similares en otros países latinoamericanos.
El proyecto llega hasta nuestro país y Chile, donde las dificultades quedarán centralizadas en las respectivas comunidades Mapuches.
Como éstas no son totalmente homogéneas, existen algunos conflictos internos que buscan superarse, pero concretamente podemos decir con Jorge Mones Ruiz que "el indigenismo está ligado a la ecología, ya que vastos territorios, considerados de alto valor ecológico, constituyen el habitat natural de diversos grupos aborígenes que se extienden del Amazonas hasta la Patagonia (Argentina ¿Sin destino? Pág. 69).
Apenas unos renglones más adelante y en el mismo libro de su autoría, este analista de problemas estratégicos acota que "La denominada "Reivindicación Indigenista" va acompañada de una campaña psicosocial internacional de considerable magnitud y gran impacto en la opinión pública que puede poner en peligro la integridad territorial.
Los países desarrollados - prosigue - son usinas y, a la vez, eco de pretensiones "cuasi segregacionistas " en diferentes territorios nacionales sudamericanos.
Es así como en Francia, con el apoyo de intelectuales belgas, se generó la idea de la "INTERNACIONALIZACIÓN DEL AMAZONAS" para "proteger a los aborígenes y a los recursos naturales " de esa región.

Seguidamente y luego de evaluar los distintos componentes de la situación, Mones Ruiz acota que "las pretensiones indigenistas se enmarcan dentro de una maniobra estratégica regional, potenciadas por actores o países hegemónicos que alimentan apetitos intervencionistas, afectando las integridades territoriales y ciertos intereses vitales de las naciones comprometidas".

Hasta el lector menos conocedor de estos problemas inferirá que los territorios a los que se les inventan los problemas poseen en sus profundidades riquezas de todo tipo e interés en tanto sus superficies y estilos de gobierno necesitan ser controlados para obtenerlas.
Al respecto, nada mejor que impulsar ideologías socialistas aptas a ser penetradas y adquirir cierto respaldo político para movilizar sus intereses, al mismo tiempo que en una acción de pinzas con un brazo cultural y otro táctico, lo primero que se hace es conquistar los medios de comunicación y lo segundo, acabar con las posibilidades militares locales que potencialmente podrían oponerse a esta clase de procesos.

Existen otros medios para reducir las posibles resistencias. Podríamos hablar de lo que sucede en el Paraguay, de los Sin Tierra brasileños que ya cruzan las fronteras sureñas de su país y de otros casos que ya se perfilan con nitidez en tanto otros apenas están esbozados para fortalecerse en el momento oportuno.
Hoy sería demasiado extenso abordar otras facetas del proyecto que está en marcha, pero antes de ingresar a la segunda parte de este correo, recordemos que no hace mucho desde tribunas externas se vaticinó que este siglo sería testigo de desprendimientos territoriales y del consiguiente nacimiento de nuevos países.

A poco que analicemos este factor del escenario que comienza a tejerse cada vez más rápido, debemos reparar en la etapa de disgregación en que ha sido puesta la Argentina, para que la alarma se convierta en un tema principal de inquietud, sobre todo si tenemos bien presente lo que ocurre en un vecino de trascendencia para nuestros intereses: Bolivia.