sábado, 21 de abril de 2012

UNA INMENSA NOSTALGIA




Por Cosme Beccar Varela
 Buenos Aires, 20 de Abril del año 2012 - 1100

Tengo una inmensa nostalgia de lo que fue la civilización cristiana, de la cual pude ver y sentir algo y de la cual todavía quedan algunos restos agonizantes.  Sin embargo, está desapareciendo y desaparecerá definitivamente de la faz de la tierra porque hay toda una horda de bestias dedicadas a destruirla y hay un rebaño de idiotas dispuestos a abandonarla.

Como un último homenaje a esa madre amada que es la civilización cristiana, gracias a la cual todavía conservo algo de vida en el alma, balbucearé en estas líneas un intento de explicar qué es esa civilización. Lo haré muy mal porque no soy poeta y hace falta un poeta para que la cante, pero un poeta de la talla del P. Leonardo Castellani, de Rubén Darío, de Antonio Machado, de García Lorca (aunque estos últimos fueron malos en sus ideas pero no en su sensibilidad poética que es un don de Dios que ellos tenían).

Estaba mirando algunas fotos de la Europa cristiana, cuna de la civilización que amo hasta el éxtasis. Nunca he sido demasiado piadoso en la oración ni en las ceremonias religiosas. Pero me emociono y me nacen deseos de ser mejor admirando un gesto de coraje, de magananimidad, de lealtad, de grandeza moral inspirados en la fe o contemplando la obra del espíritu católico en las cosas, las formas que imaginó, la perfección con que las realizó dominando la materia con paciencia, buen gusto y dedicación.

Hasta me parece que el espíritu católico no sólo se refleja en las obras realizadas por la mano del hombre sino también en la misma naturaleza que se cristianizó de algún modo asimilando la belleza de la civilización sobre la cual había sido levantada. Los ríos de Europa, por ejemplo, me parecen más serenamente caudalosos, más navegables, más elegantemente sinuosos, más limpios, que los ríos de los países paganos o salvajes, como los de América, cuya conversión al cristianismo quedó hasta cierto punto trunca por la maldita revolución liberal y luego socialista. Y los bosques de Europa con árboles centenarios y elegantes, tupidos y con "sotto bosques" acogedores, sin reptiles ni insectos venenosos, son ciertamente más civilizados que la jungla amazónica, por ejemplo, 

* * *

¿Qué es lo que hace a la civilización cristiana tan amable y bella? Hay muchas cosas, pero las que más extraño son las que voy a tratar de esbozar. Son todas virtudes y buenos hábitos de los hombres y mujeres que la hicieron y que la continúan como una tradición sagrada. Mencionaré algunas, las que me acuerdo, sin pretender agotar el tema y mucho menos expresarlo de tal manera que sea capaz de transmitir la emoción con que las evoco.

Aclaro que esa emoción no es romántica ni pacífica: es beligerante y dispuesta a defender cada uno de esos rasgos como estoy dispuesto a defender la inocencia de los niños y la Justicia contra la iniquidad.

* * *

En la civilización cristiana había jerarquías protectoras y aceptadas naturalmente. Los más humildes se sabían protegidos y los más fuertes se sentían obligados por su honor a protegerlos. A nadie se le ocurría desconocerlas ni a nadie se le pasaba por la cabeza usurparlas, porque era imposible. Hacían falta varias generaciones de superioridad para saber ocupar una jerarquía sin ponerse en ridículo o convertirse en un tirano. A los "trepadores" de ese tiempo lo más que se les ocurría era guillotinarlos y hacer una revolución que cambiara todos los criterios de superioridad, pero nunca pretender recibir el homenaje natural del pueblo.

Aunque el sistema político no fuera monárquico, esas jerarquías, cuando eran fieles a su misión, podían llamarse "aristocracia", sin la cual no hay nación que pueda mantenerse dentro de la civilización porque no hay pueblo que pueda educarse sin una aristocracia como modelo.

* * *

En la civilización cristiana hay honor, es decir, vergüenza de no ser como se debe ser en cada momento de la vida y en cada detalle de la conducta.  El honor hace a cada uno el más severo juez de sí mismo, que no admite excusas, y el más exigente guardián del deber.

El honor está custodiado por el pundonor, está inspirado en el Evangelio, no necesita la aprobación de terceros ni mucho menos, aplausos. El fracaso le parece normal cuando el mundo en que vive es repugnante como éste en que vivimos. El triunfo conseguido por engaño, por defección, por adulación, por la cobardía de no enfrentar al poderoso le es intolerable y prefiere mil veces el fracaso que un triunfo rastrero, aunque sea lucrativo.

* * *

En la civilización cristiana hay una sensibilidad refinada, que se admira ante la perfección, que es un reflejo de Dios. Un gesto noble, un poema inspirado que expresa un sentimiento superior, la cara limpia de una persona honrada, un paisaje admirable, un palacio proporcionado y elegante, el galope de un noble caballo bien adiestrado, un jardín cuidado, un árbol centenario, un cuadro inteligente y bien pintado, una palabra bien dicha, y tantas otras cosas que en la civilización cristiana son abundantes, causan emoción a las buenas gentes de la civilización cristiana.

Y por el contrario, una grosería obscena, una agresión injusta, el fortachón que se impone sin razón, la risotada del que festeja esas cosas, la jactancia del ladrón exitoso, la injusticia del poderoso, el corromper a los niños, la cobardía de los desertores de su deber, la mentira del estafador, el dolor del débil desamparado, todo eso y mucho más que se ve en este valle de lágrimas, indigna a las buenas gentes de la civilización cristiana que exige y actúa de inmediato para reparar aquel entuerto intolerable con el cual no hay transacción posible que le deje al transgresor ni el más mínimo beneficio de su bestialidad. 

* * *

En la civilización cristiana las formas son importantes. Tienen que ser armónicas y cada vez más bellas. Todo debe estar hecho a su medida y proporcionadamente, con un adorno discreto y racional pero tan acabado como sea posible. Porque en el Cielo todo será bello en la presencia de Dios y la vida en la tierra debe ser una preparación del Cielo y un reflejo de su belleza. 

El buen gusto reina en todas partes, no sólo en las artes sino hasta en los instrumentos más humildes de la vida cotidiana. Hoy se visitan las casas de los campesinos europeos pobres con admiración y, por ejemplo, el estilo de las casas de los labradores normandos, con sus paredes sostenidas por largos tablones geométricamente colocados, hasta hace poco era imitado por las casas de los ricos, como por ejemplo, el magnifico "club house" del Jockey Club de San Isidro.

En la civilización cristiana el arte llamado "moderno", que hace un culto de la fealdad y hasta de la blasfemia, como el del degenerado León Ferrari o el "arte bruto" de un tal Dubuffet (que no he visto nunca pero que acabo de ver mencionado en un libro y lo cito porque me impresionó el nombre que le dio a su torpe "no-arte") o las pinturas descabelladas, sin forma, o las "esculturas" del disparate que no son tales, como la del mistificador Regazzoni y tantos otros, ese anti-arte no sería tolerado ni un minuto. Sería destruido por mano del verdugo y al que dijera que eso es "discriminación" o un atentado a la "libertad de expresión" se le administrarían unos cuantos fustazos medicinales por burro y promotor de la deformidad.

* * *

El respeto recíproco y en especial de los más débiles reinaban por todas partes y la fuerza estaba al servicio del bien; la insolencia era reprimida al instante, la potencia del malo inmediatamente removida y anulada; la bondad, la calidad, el deber cumplido, eran premiados siempre, mientras que la maldad, la ordinariez y la felonía eran castigadas proporcionalmente, sin exceso pero sin defecto.

La inocencia de los niños era protegida y la educación considerada de suprema importancia para formar buenas personas que salvaran su alma y hacer posible que cada uno desplegara todos los talentos que Dios le hubiera dado, enseñando a amar la verdad, execrar la mentira y corregir el error, transmitiendo las habilidades adquiridas por los siglos, que son la base de las artes, y sobre las cuales crea sus obras el genio.

* * *

En la civilización cristiana existe la Autoridad,  o sea, el gobierno justo que sirve el bien común y jamás usa su poder para servirse a sí misma. La obediencia es practicada con naturalidad y sin que nadie se sienta disminuido por eso. En la Edad Media se decía: "No hay hombre sin Señor". Hasta el Emperador el Sacro Imperio tenía un Señor, que era el Papa; éste era el "servus servorum Dei", el siervo de los siervos de Dios, y su Señor era el mismo Jesucristo al que servía con temor y temblor.

* * *

Todas estas cosas y muchas más que no sé decir formaban el tejido vital de la civilización cristiana de la cual todavía quedan en algunas personas, algunos restos que se van desvaneciendo pero que hasta hace algunos años conservaba una cierta lozanía. Yo mismo he visto algo de eso o al menos me parece así en el recuerdo;  por ejemplo, la vida en la gran casa de la barranca de San Isidro en que reinaba mi abuela María Cristina Castro Videla de Beccar Varela.  Pero la revolución igualitaria (de la cual Perón fue en la Argentina el gran impulsor) y la promoción de la deformidad en todos los órdenes de la vida, va destruyendo todo aquello con una insolente fruición. 

La facilidad con que hoy dominan los malos, matan los delincuentes, roban los políticos, triunfan los pornógrafos, se pavonean los homosexuales practicantes y los fornicarios, apostatan los clérigos, abundan los heresiarcas, los militares cobardes y traidores ascienden, los inmorales de toda laya actúan, los jueces prevaricadores dictan "sentencias" y los mediocres pasan por sabios, produce la más indignada repugnancia.

Y, ¿sabe qué es lo peor? Que en este clima de degradación que se ha creado y que crece en progresión geométrica, la civilización cristiana no puede renacer si no es por un cataclismo causado por la indignación divina y siempre que haya predicadores santos al mismo tiempo que interpreten a las multitudes aterradas el significado de ese castigo. O si no, por la mano armada de miles de guerreros católicos que enderecen todos estos entuertos a sangre y fuego. 

Lamentablemente, no me parece que podamos esperar tanta misericordia de Dios a Quien tanto ofendemos, ni que surjan tantos guerreros católicos, a no ser por la mediación misericordiosa de la Santísima Virgen que en Fátima prometió: "Por fin Mi inmaculado corazón triunfará".

Cosme Beccar Varela

e-mail: correo@labotellaalmar.com

viernes, 20 de abril de 2012

HOY: “LA COSMOVISIÓN HISTÓRICO-RELIGIOSA DE S.S. BENEDICTO XVI”

Cosmovision historico religiosa de SS Benedicto XVI

HOY

Curso- Seminario

“LA COSMOVISIÓN HISTÓRICO – RELIGIOSA DE S.S. BENEDICTO XVI”

A cargo del Prof. Néstor Sequeiros

VIERNES 20 DE ABRIL - 20.00 HS

Parroquia

MEDALLA MILAGROSA

75 E/6 y 7 – LA PLATA

SANTA MISA TRADICIONAL A LAS 19.30 HS

CURSO – SEMINARIO DESPUÉS DE LA SANTA MISA

CONVIVIUM FINAL

SAN ESCRIVÁ DE BALAGUER CONTRA EL CONCILIO VATICANO II

 
 NOTA DE DIARIO PREGÓN DE LA PLATA: El Papa Juan Pablo II ha declarado Santo al Padre Escrivá de Balaguer. Parece contradictorio que el Papa reconozca la santidad de quienes se han opuesto a la Misa reformada por la Comisión Litúrgica, como el P. Pío de Pietralcina, e incluso al Concilio Vaticano II. Josemaría lo calificó como "El concilio del diablo", o que denunció "un falso ecumenismo tras el Concilio Vaticano II", o que definía el carisma del Opus Dei diciendo: "Somos los elegidos para iniciar la conversión de la Iglesia, hoy en manos del demonio, que la pudre por dentro". Todas estas frases, han sido dichas por quien recientemente ha sido declarado Santo por el Papa. A continuación, transcribimos la nota tomada de Infocaótica

Las abajo reproducidas proceden de cartas, tertulias y exhortos del Padre Escrivá a sus hijos del Opus Dei. He recogido preferentemente las que aportan dato de registro. La mayoría evidencia que San Josemaría no fue un entusiasta defensor del Concilio como, después de su muerte, el Opus Dei lo ha proclamado a toda voz en su cómplice liberalismo.
Así mismo enseña que la crítica es un deber del católico, como Santo Tomás defiende, lo cual, por supuesto, no excluye la caridad ni el amor a la sana doctrina. Es notable, en este caso, el contraste de esas protestas de infantil o ingenua catolicidad en quienes proponen comparaciones con la FSSPX, del Arzobispo Marcel Lefebvre, que contra toda tempestad se mantuvo fiel a la tradición de la Iglesia, y por cuya firmeza algunos socios de la Obra de San Josemaría han llegado al absurdo de acusar a aquella de protestantismo.
Una observación necesaria: El origen de los párrafos no está suficientemente expresado a causa de “las medidas cautelares de la magistrada Dña. Olga Martín Alonso, del Juzgado nº 10 de lo Mercantil, de Madrid”, que dificultan acceder a mayor detalle. Pero sí me ha sido confirmada la veracidad de cada uno de los párrafos que incluyo en este post. Casi todos proceden de cartas del santo fundador a los socios de su Obra, llamadas por ellos “Campanadas”. En particular las de marzo de 1973 y febrero de 1974.
Veamos una corta selección:
«Debéis siempre estar alerta: vigilate et orate, siempre serenos, con la alegría, la paz y la valentía del que está en la rectitud. No podemos callar, porque esta Madre nuestra, la Iglesia Santa de Dios, es y será – aunque pasen los años – menor de edad; y necesita que sus hijos la defiendan veritatem facientes in caritate: viviendo la verdad en la caridad, yo he escrito al Santo Padre tres veces, y una cuarta hoy, porque es necesario quitarse el cieno de encima.» (Carta de San Josemaría en EF-651002-1 con respecto a los errores doctrinales tras el Concilio Vaticano II)
«Hijas mías, vengo a deciros que la Iglesia va muy mal, va al desastre. Lo que os digo es que pidáis por la Iglesia, porque está muy mal. Este Concilio es el concilio del diablo. (Tertulia)
«Es tiempo de deslealtad, de traición, de herejía. Y las herejías salen de las bocas que deberían decir la verdad; gentes que habían de dar testimonio de la fe y dan testimonio de la duda; personas que deberían ser fortaleza para los demás y son debilidad; almas que, según el Evangelio, tendrían que ser sal de la tierra, y son corrupción del mundo.» (Carta 1969)
«Se están causando voluntariamente heridas en su Cuerpo [místico, la Iglesia], que va a ser muy difícil restañar. Nos dirigimos a la Trinidad Beatísima, Dios Uno y Trino, para que se digne acortar cuanto antes esta época de prueba. Lo suplicamos por la mediación del Corazón Dulcísimo de María; por la intercesión de San José, nuestro Padre y Señor, Patrono de la Iglesia universal, a quien tanto amamos y veneramos; por la intercesión de todos los Ángeles y Santos, cuyo culto algunos intentan extirpar de la Iglesia Santa.» (Campanadas)
«[…] La Santa Misa es el centro y la raíz de nuestra vida interior, es el momento supremo para adorar, para romper en acción de gracias, para invocar, para desagraviar. Algunos se afanan todo lo posible por arrancar, del dogma, la certeza de esa renovación incruenta del Sacrificio divino del Calvario. ¡Razón de más para que nosotros cuidemos con especial tesón vivir la Misa bien identificados con Cristo Señor Nuestro, que es el Sacerdote principal y la Víctima!» (Campanadas)
«[Hay] almas que abandonan las prácticas religiosas porque ahora se difunde impunemente propaganda de toda clase de falsedades, y resulta en cambio muy difícil defender la ortodoxia sin ser tachados — dentro de la misma Iglesia, esto es lo más triste — de extremistas o exagerados. Se desprecia, hijos míos, a los que quieren permanecer constantes en la fe, y se alaba a los apóstatas y a los herejes, escandalizando a las almas sencillas que se sienten confundidas y turbadas.» (Campanadas)
No olvidéis el particular empeño que pone en estos tiempos el demonio, para lograr que los fieles se separen de la fe y de las buenas costumbres cristianas, procurando que pierdan hasta el sentido del pecado con un falso ecumenismo como excusa. Deseamos, tanto como el que más lo desee, la unión de los cristianos: y aun la de todos los que, de alguna manera, buscan a Dios. Pero la realidad demuestra que en esos conciliábulos, unos afirman que sí y —sobre el mismo tema— otros lo contrario. Cuando —a pesar de esto— aseguran que van de acuerdo, lo único cierto es que todos se equivocan. Y de esa comedia, con la que mutuamente se engañan, lo menos malo que suele producirse es la indiferencia: un triste estado de ánimo, en el que no se nota inclinación por la verdad, ni repugnancia por la mentira. (Carta del 14 de febrero de 1974)
«En la fidelidad a la tradición católica de nuestro pueblo se encontrará siempre, junto con la bendición divina para las personas constituidas en autoridad, la mejor garantía de acierto en los actos de gobierno, y en la seguridad de una justa y duradera paz en el seno de la comunidad nacional.» (Carta al Generalísimo Franco, 23-V-1958)
«Nos sentimos obligados a resistir a estos nuevo modernistas – progresistas se llaman ellos mismos, cuando de hecho son retrógrados que tratan de resucitar las herejías de los tiempos pasados -, que ponen todo en discusión desde el punto de vista exegético, histórico, dogmático, defendiendo opiniones erróneas que tocan las verdades fundamentales de la fe, sin que nadie con autoridad pública [el Papa] pare y condene reciamente sus propagandas.» (Carta, 28-III-1973)
«De ahí que la que verdaderamente es y se llama (Iglesia) Católica, debe juntamente brillar por las prerrogativas de la unidad, de la santidad y de la sucesión apostólica. Es, insisto, la enseñanza tradicional de la Iglesia, aunque en estos últimos años algunos lo olviden, llevados por un falso ecumenismo tras el Concilio Vaticano II.» De Lealtad a la Iglesia, homilía 4-VI-1972
«Yo obedezco rendidamente en todo lo que han dispuesto para la celebración de la nueva Misa, pero echo de menos tantas rúbricas de piedad y de amor que se han quitado: por ejemplo, el beso a la patena, en el que se ponía tanto amor – para que Él se lo encontrara. Pero hemos de saber obedecer viendo la mano de Dios, y tratando al Señor con delicadeza... ¡No le robemos nada de tiempo con este asunto... Pero guardad los misales y los ornamentos, porque volverá la misa de toda la vida, la de San Pío V! (Carta a los sacerdotes, 1968)
«Si se le quita la Transustanciación a la Misa... Esta palabra es de una importancia capital, porque al suprimirla se omite la presencia real y deja, por tanto, de haber víctima. ¡No dejes de emplear esa palabra! ¡Transubstanciación! Los niños no la entenderán y tú tampoco, pero no importa: ¡Empléala! ¡Empléala! No sólo molesta a los nuevos herejes... Al que molesta mucho más es al demonio.» (Tertulia 16-VI-1971)
«Hay, por desgracia, toda una fauna inquieta que está creciendo en esta nueva época a la sombra de la falta de autoridad y de la falta de convicciones, y al amparo de algunos gobernantes [obviamente de la Iglesia], que no se han atrevido a frenar públicamente a quienes causaban tantos destrozos en la viña del Señor.» (Carta 14-II-1974)
«(...) no os dejéis desanimar por doctrinas diversas y extrañas; lo que importa sobre todo es fortalecer el corazón con la gracia de Jesucristo. (Hebr. 13, 9) – Somos los elegidos para iniciar la conversión de la Iglesia, hoy en manos del demonio, que la pudre por dentro -. (Crónica)
Fuente:
http://blogs.periodistadigital.com/plano-picado.php/2012/04/15/josemaria-escriva-y-concilio-vaticano-ii
http://info-caotica.blogspot.com.ar/

2011: HUBO UNA SOBREOFERTA DE 700 MILLONES DE LITROS DE LECHE EN EL MERCADO INTERNO









Comparada con la del año 2010, hubo una mayor exportación de lácteos en el año 2011.
Por: Ing. Agr. Néstor E. Roulet (*)
Una de las banderas que enarbola el Gobierno Nacional es que el año pasado se exportó un mayor volumen de lácteos que en el 2010; indudablemente el argumento es cierto pero la pregunta que se debe responder es: ¿se exportó lo suficiente para sacar el excedente de la producción de leche obtenida durante el año 2011?.
Si evaluamos las exportaciones realizadas en 2010 y en 2011 veremos que la diferencia entre uno y otro año es de 97.748 toneladas (Cuadro 1); traducida al equivalente en litros de leche, la diferencia es superior a los 794 millones.
Cuadro 1: Exportaciones de lácteos años 2010 y 2011.
Elaboración propia – Fuente: SENASA.
Sobreoferta en el mercado interno por no exportar el excedente productivo.
Teniendo en cuenta que en el término de un año la producción aumentó en 1.294 millones de litros de leche (Cuadro 2) y que lo exportado equivale a 794 millones de litros, la sobreoferta de leche en el mercado interno fue, aproximadamente, de 700 millones de litros.
Cuadro 2: Sobreoferta de leche en el mercado interno.
Elaboración propia – Fuente: MAGyP-CIL.
La sobreoferta en el mercado interno trajo aparejado un desaliento en la competencia entre las industrias lácteas, que se manejaron con total tranquilidad para la compra de la materia prima.
Al mismo tiempo, las Pymes lácteas sufrieron los efectos de la sobreoferta de los productos lácteos en las góndolas; la única manera de hacer frente a esta circunstancia - para poder competir con las grandes marcas - fue bajar el precio de sus productos (el queso cremoso bajó de 18 $/Kg. a 14 $/Kg.) y, al mismo tiempo, disminuir el precio abonado al productor, generando un círculo vicioso que hizo que la producción primaria pasara a cobrar menos de 1,45 $/litro de leche (Cuando cobraba 1,5 $/litro de leche).
¿Hay mercados para sacar el excedente al exterior?; la repuesta es rotunda: Sí; la leche en polvo es un commodity para el que siempre hay mercado, el problema es la capacidad de secado instalada en la Argentina – la misma que en el año 1997 - por falta de inversiones en el rubro. Las excusas de la industria láctea por esta inacción son la falta de previsibilidad y las constantes trabas a las exportaciones.
En cuanto a los demás productos lácteos – incluido el queso - la falta de continuidad y los cambios de reglas comerciales jugaron en contra de la apertura de nuevos mercados.
Pérdida económica para el país.
¿Cuánto más que en el año 2010 se debería haber exportado para no sobre ofertar el mercado interno?. Se tendrían que haber exportado 183.834 toneladas más (Cuadro 3), lo que explica porqué las 97.748 toneladas más que se exportaron en el año 2011 con respecto al 2010 no alcanzaron para sacar el excedente de producción.
Esta acción, que generó graves consecuencias para la producción primaria, a la cual le disminuyeron el precio del litro de leche y para muchas PyMES lácteas que no pudieron afrontar la competencia con las grandes empresas lácteas, provocó - al mismo tiempo - que el país perdiera ingresos de divisas por 336 millones de dólares.
Cuadro 3: Pérdida en el ingreso de divisas al país por no exportar el excedente productivo de leche.
Córdoba, 17 de abril de 2012.
(*) Presidente Confederación de Asociaciones Rurales de la Tercera Zona
Fuente: Pregón Agropecuario

LA VERDAD SIEMPRE SE IMPONE



Por Rubén Gioannini
 
            Las falsas denuncias de la ANSeS y otros organismos en contra del Dr. Luis Herrero, Juez de la Sala II de la Cámara Federal de la Seguridad Social, intentando separarlo de las causas de los Jubilados y Pensionados, ha tenido un brillante fallo, que permite vislumbrar el alto grado de perversidad del manejo jurídico esgrimido para trabar los juicios y dejar de esta manera sin justicia a los ancianos, quienes muchos de ellos mueren antes de ser reivindicados y obtener la Justicia tan ansiada.
Ante esta situación, la Mesa Nacional de Jubilados, Pensionados y Retirados de la República Argentina adherida a las 62 Organizaciones con la representación del Dr. Fabián Bergenfeld y la Fundación del Bicentenario –ONG. de mucha importancia-, denunciaron ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos el incumplimiento de compromisos asumidos en Noviembre de 2009 y la sistemática violación de los Derechos Humanos y Constitucionales de las personas mayores en Argentina.
Para mayor información de las denuncia efectuada y a los efectos de que ésta tome estado público, el próximo día 25 de Abril a las 15:30 hs. en la Sede de las 62 Organizaciones cita en Av. Independencia 3058 de la ciudad autónoma de Buenos Aires, brindaremos una Conferencia de Prensa con la libre participación de Jubilados y Pensionados afectados y el importante apoyo de Dirigentes Gremiales representados por el Secretario Gral. de las 62 Organizaciones, Compañero Gerónimo Venegas, el Presidente de la Mesa Nacional de Jubilados, Pensionados y Retirados de la República Argentina, adherida a las 62 Organizaciones y el Dr. Fabián Bergenfeld patrocinante de la denuncia.

Rubén Gioannini
Movimiento Patriótico Nacional Previsional
Presidente de la Mesa Nacional de Jubilados,
Pensionados y Retirados de la República Argentina,
adherida a las 62 Organizaciones
tiemponacional1050@yahoo.com.ar