sábado, 16 de enero de 2010

PUEBLO Y MULTITUD AMORFA: DOS CONCEPTOS DIFERENTES



Por Acción Familia

Las admirables enseñanzas de Pío X explican muy bien esta diferencia, y describen claramente como ha de ser la natural concordia que, al contrario de lo que afirman los profetas de la lucha de clases, puede y debe existir entre las élites y el pueblo.

También en una democracia deben existir las desigualdades provenientes de la naturaleza.
En una democracia desvirtuada la libertad se transforma en tiranía y la igualdad degenera en nivelación mecánica.
En su Radiomensaje de Navidad de 1944, Pío XII definía la distinción necesaria entre pueblo y masa. [1] El Pontífice denunciaba el riesgo de transformar “la fuerza elemental” de esta última en un terrible enemigo de la libertad y del bien común.


El pueblo vive de la plenitud de vida de los hombres que lo componen
“Pueblo y multitud amorfa o, como se suele decirse, masa, son dos conceptos diferentes.
1.- “El pueblo vive y se mueve con vida propia: la masa es de por sí inerte y no puede ser movida sino desde fuera.”

2.- “El pueblo vive de la plenitud de vida de los hombres que lo componen, cada uno de los cuales —en su propio puesto y a su manera— es una persona consciente de sus propias responsabilidades y convicciones. La masa, por el contrario, espera el impulso del exterior, fácil juguete en las manos de cualquiera que sepa manejar sus instintos o sus impresiones, pronta para seguir alternadamente hoy esta bandera, mañana aquella otra.”

3.- “De la exuberancia de vida de un verdadero pueblo, la vida se esparce, abundante y rica, por el Estado y por todos sus órganos, infundiendo en ellos, con vigor incesantemente renovado, la conciencia de su ‘propia responsabilidad, el verdadero sentido del bien común. Sin embargo, de la fuerza elemental de la masa, manejada y aprovechada con habilidad, puede servirse también el Estado: en las manos ambiciosas de uno solo o de muchos, agrupados artificialmente por tendencias egoístas, el propio Estado —con la ayuda de la masa, reducida a simple máquina— puede imponer su capricho a la parte mejor del verdadero pueblo: el interés común queda así golpeado gravemente durante largo tiempo, y la herida es con frecuencia muy difícil de curar”.

También en una democracia deben existir las desigualdades provenientes de la naturaleza
A continuación, el Pontífice distingue entre verdadera y falsa democracia: la primera es corolario de la existencia de un verdadero pueblo; la segunda es consecuencia, a su vez, de la reducción del pueblo a la condición de mera masa humana.

4.- “De ello se desprende claramente otra conclusión: la masa —tal como acabamos de definirla—es la enemiga capital de la verdadera democracia y de su ideal de libertad y de igualdad.”

5.- “En un pueblo digno de este nombre, el ciudadano siente en sí mismo la conciencia de su personalidad, de sus deberes y de sus derechos, de su propia libertad unida al respeto la libertad y a la dignidad de los demás. En un pueblo digno de este nombre, todas las desigualdades, que no nacen del arbitrio, sino de la propia naturaleza de las cosas, desigualdades de cultura, de riquezas, de posición social —sin perjuicio, claro está, de la justicia y de la caridad mutua—, no son de hecho un obstáculo para que exista y predomine un auténtico espíritu de comunidad y de fraternidad. Por el contrario, lejos de perjudicar de ningún modo la igualdad civil, dichas desigualdades le confieren su legítimo significado; es decir, que, frente al Estado, cada uno tiene el derecho de vivir honradamente su propia vida personal en el puesto y en las condiciones en que los designios y las disposiciones de la Providencia le han colocado.”

Esta definición de la genuina y legítima igualdad civil, así como de los correlativos conceptos de fraternidad y comunidad mencionados en el mismo párrafo, esclarece, a su vez, con gran riqueza de pensamiento y propiedad de expresión, lo que son según la doctrina católica la verdadera igualdad, fraternidad y comunidad; igualdad y fraternidad éstas, radicalmente opuestas a aquellas que, en el siglo XVI, las sectas protestantes instauraron en mayor o menor medida en sus respectivas estructuras eclesiásticas, como también al tristemente célebre trinomio que la Revolución Francesa y sus adeptos enarbolaron en todo el mundo como lema en el orden civil y social, y que la Revolución comunista de 1917 extendió, por fin, al orden socio-económico.[2]

Esta observación es particularmente importante si se toma en consideración que, en el lenguaje usado corrientemente tanto en las conversaciones particulares como en los mass-media, estas palabras son entendidas en el sentido erróneo y revolucionario en la mayoría de los casos.

En una democracia desvirtuada la libertad se transforma en tiranía y la igualdad degenera en nivelación mecánica.
Después de haber definido lo que es la verdadera democracia, Pío XII pasa a describir la falsa:


La masa es la enemiga capital de la verdadera democracia y de su ideal de libertad y de igualdad
“En contraste con este cuadro del ideal democrático de libertad e igualdad en un pueblo gobernado por manos honradas y previsoras, ¡qué espectáculo ofrece un Estado democrático abandonado al arbitrio de la masa! La libertad, en cuanto deber moral de la persona, se transforma en una pretensión tiránica de dar libre desahogo a los impulsos y a los apetitos humanos, con perjuicio de los demás. La igualdad degenera en una nivelación mecánica, en una uniformidad monocroma; el sentimiento del verdadero honor, la actividad personal, el respeto a la tradición, la dignidad, en una palabra, todo aquello que da a la vida su valor, poco a poco se hunde y desaparece. Solamente sobreviven, por una parte, las víctimas engañadas por la llamativa fascinación de la democracia, confundida ingenuamente con el propio espíritu de la democracia, con la libertad y la igualdad; y, por otra parte, los explotadores más o menos numerosos que han sabido, mediante la fuerza del dinero o de la organización, asegurarse sobre los demás una posición privilegiada o el propio poder.” [3]

En estos principios del Radiomensaje de Navidad de 1944 se funda gran parte de las enseñanzas enunciadas por Pío XII en las alocuciones dirigidas al Patriciado y a la Nobleza romana, así como a la Guardia Noble Pontificia.

A partir de esta situación objetivamente descrita por el Pontífice, es evidente que, incluso en los días de hoy, en un Estado bien ordenado —sea monárquico, aristocrático o democrático— les cabe a la Nobleza y a las élites tradicionales una alta e indispensable misión.

Plinio Correa de Oliveira, in “Nobleza y élites tradicionales análogas, en las Alocuciones de Pío XII al Patriciado y a la Nobleza romana”.

NOTAS

[1] La numeración que separa los párrafos es del autor.
[2] Cf. Plinio Corrêa de Oliveira, Revolución y Contra-Revolución, págs. 1922, Bajar el libro aquí.

[3] Discorsi e Radiomessaggi, vol. VI, pp. 239-240.

INCURABLES ADOLESCENTES DE LOS 70


Por Abel Posse *
Sentimos que la Argentina ingresó en un clima negativo, de tensiones que no propician la buena convivencia ni aseguran la paz social. Hay un aire de violencia difuminada por las calles, desde la vergüenza de los domingos de fútbol y garrotazos hasta las bandas de matones y drogados adueñados de los barrios marginales ante la indiferencia gubernamental. La Argentina tiene ya entre 800.000 y un millón de jóvenes calificados de “marginales estructurales”. Son carne para todo delito o vandalismo. Están al margen de la educación, de toda autoridad familiar, carecen de trabajo y de otra perspectiva existencial que no sea el nihilismo y la anarquía. Con planes anémicos, se elude en realidad enfrentar este enemigo colosal del futuro argentino y de la paz social.
Ante esta evidente violencia difusa, todavía sin conducción, el Gobierno y todos los sectores políticos deberían estar alertas y actuantes. Esta crispación evidente, este vandalismo descontrolado y no debidamente reprimido puede desbordarse y sorprender a las autoridades. Algunos nostálgicos, revolucionarios con esquemas del siglo pasado, podrían ver en esos marginales masa de maniobra para acciones violentas. Alguien puede estar soñando con alguna convulsión nostálgico-revolucionaria que dejaría a nuestro gobierno ante los mismos dilemas y ambigüedades que vivió el famoso Kerenski, en 1917, apretado entre sus flojeras revolucionarias y su realidad de dirigente burgués.
Si hablamos sin hipocresía, debemos observar que contra los militares se hizo más justicia de la debida –y esto es injusticia–. Se los discriminó judicial y jurídicamente, alterando uno de los fundamentos básicos del derecho (argentino y mundial): la no retroactividad de la ley, especialmente la penal. Se anularon indultos con irritante parcialidad, al punto que asesinatos y estragos masivos causados por los insurrectos aparecen como actos no condenables, aunque hayan dejado un tendal de víctimas inocentes: empresarios, policías, militares y conscriptos. También se fabricó una visión casera de los delitos de lesa humanidad (¡excluyendo al terrorismo!). Ametrallar a conscriptos indefensos bañándose, como pasó en el ataque terrorista al regimiento de Formosa, es monstruoso y de lesa humanidad, sea que los asesinos hayan vestido uniforme o lo hayan hecho con boinas guevaristas como las que usaba Gorriarán Merlo. Se negó a los oficiales toda exculpación por el juramento de obediencia y verticalidad ante sus mandos, principio básico de todas las fuerzas armadas del mundo, sin el cual sería imposible actuar y comandar en guerra. (¡Ojalá no le toque al Presidente una policía o un ejército que algún día le diga: “Voy a ver si tiro, déjemelo pensar!).
De modo que después de los juicios a las juntas militares y de tantas condenas los que ejercieron la violencia por orden del Estado carecen de toda esperanza legal. Los violentos del otro sector, con sus miles de atentados, reciben un trato inaceptable en sociedades civilizadas. El Gobierno fabrica una ilegalidad prêt-à-porter para condenar lo que considera la ilegalidad militar, que le parece insuficientemente castigada (y este matiz no viene del Derecho, sino de la ideología.)
Esto hace que se desmorone el edificio legal desde sus bases romanas y germánicas e instaura un inédito caos, al afectar el rigor de la razón jurídica. Desde ahora, la ley a medida de la voluntad política dominante será una anomalía que podría extenderse más allá del tema de los años 70.
Esta es la base de una ilegalidad que pagaremos muy caro. Afectará a nuestra economía, a las inversiones, a las libertades productivas y creativas. Y será un grave ataque a la Constitución: se abriría la puerta a un autocratismo seudodemocrático.
Vivimos en un país desopilante, pese a las enfáticas declaraciones del Presidente de que volvemos a ser un país serio. El gobierno constitucional, en 1975, ordenó a las FF.AA. aniquilar (sic) a la guerrilla, con la aprobación y la firma de sus máximos dirigentes, que pertenecían al mismo partido que hoy, treinta años después, apaña al residuo de subversivos, los destaca casi como personalidades morales, los acoge en el Gobierno y hasta les paga una abundante indemnización por las molestias causadas... A la vez, se busca mantener ilegítimamente encarcelados a los militares que cumplieron el mandato del gobierno peronista, logrando el cometido de desarticular –aniquilar (sic)– la guerrilla en apenas diez meses, cuando a comienzos de 1977 la dirigencia subversiva se estableció en el exterior, con admirable prudencia estratégica.
Nadie se volvió contra los que ordenaron esa aniquilación de la impopular guerrilla cumpliendo con la defensa del Estado agredido y adecuándose a lo escrito por Perón en ocasión del ataque al regimiento de Azul en 1974: a los terroristas hay que eliminarlos uno a uno, por el bien de la República.
Los oficiales y hasta los soldados son procesados y reprocesados en un ejercicio de venganza disfrazada de justicia. Pero los comandantes políticos que dieron al Ejército la orden de aniquilar ni siquiera son contemplados. O todos o ninguno. ¿Cuántas renuncias de afiliación se produjeron en el peronismo de 1975 por ese decreto de aniquilación?
¿Cómo puede hablarse de justicia sin la mínima coherencia? Nada indigna más que las asimetrías. Sin coherencia ni rigurosa igualdad no hay ley, pero tampoco hay paz. El Gobierno se pone en una situación ilegítima. Se ubica fuera del orden jurídico constitucional, por más que reciba dóciles apoyos parlamentarios.
A la violencia e inseguridad cotidiana se suma la división que nos causa el viaje de justicia-venganza hacia el pasado. La violencia de los muertos acecha la paz de los vivos. Una generación desgraciada y sepultada invade nuestro hoy y aquí. Empezamos a sentir el peligro de trasvasar el resentimiento de la generación pasada a la actual.
En la Argentina no se entiende la discreción ante el juicio del pasado que tuvieron países que sufrieron grandes hecatombes, con millones de víctimas. Son los casos de Rusia, Francia, Alemania, España, China, Italia, Japón. Se actuó con una justicia simbólica. En esos pueblos con experiencia de desdichas ancestrales saben que es necesario impedir que las generaciones nuevas se infecten con los odios de un pasado inexorable. Permitirlo –o provocarlo, como en nuestro caso– equivale a fabricar y establecer un odio virtual, abstracto. Que en el plano histórico-político los vivos quieran vengar a sus muertos por medio de la justicia sería perverso e inútil. Equivaldría a agregar odio al odio y dolor al dolor. En Nuremberg fueron condenadas 38 personas. Por lo de Hiroshima, ninguno…
Así se explican la conducta de los españoles después de la muerte de Franco y la de Adenauer en 1947 para superar el peso atroz del nazismo con una convocatoria para la reconstrucción de la demolida nación de todos. De Gaulle suspendió venganzas contra los colaboracionistas y condonó la sentencia a muerte de Pétain, el aliado del nazismo ocupante. Deng Xiaoping, aunque víctima él mismo y su familia de las atrocidades de la Revolución Cultural de Mao, evitó toda venganza, y hoy el retrato colosal de Mao preside la plaza de Tiananmen. Los dirigentes de la Rusia posoviética, pese a 70 años de dictadura y al horror del Gulag, supieron respetar al glorioso ejército desde la interpretación nacional, no partidaria. Era el ejército de Stalin y Trotsky, pero era el heredero de Kutuzov, del triunfo sobre Napoleón, en Borodino, de la gloriosa defensa de Moscú y Leningrado.
Ningún país repudió a su ejército por lo que le exigieron sus gobiernos. Ni Francia por lo de Argelia ni Alemania por las matanzas de Rusia ni Rusia por las masacres de Polonia y Berlín ni Estados Unidos por Hiroshima. Para bien o para mal, los ejércitos somos todos, los gobiernos somos todos. Como afirmó Sartre, todos somos responsables de nuestra historia. “Soy tan responsable de la guerra como si yo mismo la hubiese declarado”. Por el bando subversivo debe decirse que transformar a los guerreros que jugaron con coraje su apuesta marxista-revolucionaria en inocentes y víctimas neutras es la mayor deslealtad para con su memoria (el jefe de ese bando expresó esto con indignación).
Todos los ejércitos del mundo están empeñados en su mayor eficacia, más allá de las coyunturas que hayan vivido.
Estamos en un momento peligroso, casi sin otro derecho internacional que el de la fuerza. Hay proyectos para declarar patrimonio de la humanidad las reservas de agua dulce, las pesquerías, reservas energéticas y espacios vacíos. Debemos tener fuerzas disuasivas. El mundo está más cerca de la política decimonónica de puro poder que de los sueños de las Naciones Unidas en el siglo XX.
Nuestro camino es optimizar la defensa nacional y regional. Brasil, Chile, Venezuela y Colombia incrementan su poder militar, mientras que la Argentina se aproxima a la indefensión y a la continua descalificación de sus Fuerzas Armadas. Con Brasil, con el Mercosur, tenemos que asegurar un gran espacio de paz y de estrategia defensiva.
Perdemos energía en la banalidad de las venganzas y en la ilusión de algunos derrotados persistentes que quisieran transformar nuestras FF.AA. en milicias ideologizadas con ideas muertas y enterradas.
Está en el Gobierno evitar que se ahonde la división de los argentinos. Debe promover la reconciliación y tener la grandeza de fundamentarla en una gran amnistía nacional (que, incluso, beneficiaría a centenares de subversivos). En este momento de democracia y de restablecimiento económico tan exitoso, debemos evitar el retorno eterno de las venganzas y aunarnos programáticamente en la conquista del futuro inmediato, como hicieron esos grandes países que se han mencionado.
No se puede engañar a todos todo el tiempo. Y agregaría a esta máxima famosa: “No se puede humillar a nadie tanto tiempo.”
* Publicado en La Nación. El autor es diplomático y escritor. Este fragmento pertenece a su libro en preparación "Noche de lobos".

DEUDA PÚBLICA Y RESERVAS DEL BANCO CENTRAL



Por el Lic. Héctor L. Giuliano *

En línea con las recomendaciones del FMI en el sentido de usar las reservas internacionales para pagar Deuda Pública el Gobierno Kirchner emitió en Diciembre pasado el DNU 2.010/09, que afecta las Reservas de Libre Disponibilidad del BCRA al Fondo del Bicentenario para el pago de la Deuda.
Esta decisión se inscribe en el rediseño del Sistema Financiero Internacional que está en curso a través del G-20 - del que nuestro país es miembro – y que tiene al Fondo Monetario como organismo de supervisión.
El FMI postula hoy que los Países Deudores deben utilizar sus reservas para cancelar obligaciones a los fines de volver a endeudarse en el Mercado Internacional de Capitales aprovechando la “liquidez excedente” en el Mundo – léase “sobrante de capitales especulativo-financieros” – teniendo como respaldo no ya los stocks de divisas sino las nuevas Líneas de Crédito Contingente (FCL) que les ofrece el propio Fondo como “prestamista de última instancia”.
Esta recomendación política del FMI se contrapone a la Política de Acumulación de Reservas que viene llevando a cabo el BCRA.
Se trata de una discrepancia técnica y táctica dentro del Sistema de Endeudamiento Perpetuo de nuestro país y que puede haber sido uno de los detonantes reales de la crisis o ruptura del Gobierno con el presidente del Banco Central.
EL DNU 2.010/09.
Este Decreto modifica la Ley 23.928 autorizando que las Reservas de Libre Disponibilidad – aquellas que exceden la cobertura de la Base Monetaria – puedan ser empleadas no sólo para pagar Deuda Pública con los Organismos Internacionales (como fue el caso del FMI en Enero de 2006, por 9.530 MD) sino Deuda Pública en general (esto es, abarcando también a los Acreedores Privados).
Para ello crea el llamado Fondo del Bicentenario para el Desendeudamiento y la Estabilidad , que se integrará con 6.569 MD de las Reservas del BCRA: 2.187 MD correspondientes a vencimientos con Organismos Multilaterales de Crédito y 4.382 con tenedores privados de deuda en dólares.
Este monto del Fondo (6.600 MD) es casi coincidente con el de los Intereses a Pagar del Presupuesto 2010, que es de unos 6.800 MD (no está previsto abonar Capital).
En contrapartida de las reservas, el Ministerio de Economía le entregará al Banco Central una Letra Intransferible a 10 años de plazo (2019) y Tasa de Interés igual a la que devenguen las reservas colocadas en el exterior por el BCRA.
Esta medida del Poder Ejecutivo establece así una excepción a las disposiciones expresas de la Carta Orgánica del BCRA en lo relativo a las restricciones de préstamos al Estado (artículos 19 y 20).

EL PROBLEMA DE FONDO.
Hay tres observaciones básicas o primarias para replantear la complicada presentación de este caso ante la Opinión Pública , dos de las cuales serían favorables a la acción de la Presidencia y una – muy importante - no:
1. En lo formal o administrativo, cuando el Poder Ejecutivo emite una orden el Presidente del Banco Central la tiene que cumplir. Puede manifestar reservas, observaciones o advertencias al respecto pero los funcionarios no son autoridad de interpretación de las órdenes del Gobierno.


2. El grado de autonomía del Banco Central es discutible – “la mitad de la biblioteca” – pero el BCRA no es un Cuarto Poder del Estado. Sin embargo:


3. El destino de las reservas que pide el Gobierno es objetable porque el uso de las mismas es para el pago de Deuda Pública ilegítima, que está siendo investigada por la Justicia Argentina , que se refinancia continuamente a través de un mecanismo distinto al que fija la Constitución Nacional en cuanto a intervención directa del Congreso y que se abona para volver a tomar nuevas Deudas y sin capacidad de repago, lo que implica seguir aumentando las obligaciones oficiales y empapelando al Estado con Deuda Intra-Sector Público para sufragar los pagos que se hacen a los Acreedores Privados (Deuda con Terceros).


El origen o cuestión de fondo no es entonces el tema de forma del Pago con Reservas sino el Sistema de Deuda Perpetua que rige en nuestro país como Política de Estado desde 1976 hasta la fecha: un mecanismo de re-endeudamiento continuo y usurario por el cual el País Deudor nunca deja de ser Deudor.
El Des-endeudamiento es una mentira: la Deuda Pública sigue aumentando por Capital y por Servicio de Intereses anuales así como por sus gastos conexos de Honorarios, Comisiones y Administración.
Según los últimos datos oficiales – al 30.9.09 – el Estado Nacional (sin contar Banco Central, Provincias/Municipios, Organismos Públicos, etc.) debe unos 172.000 MD; y este año 2010, conforme al Presupuesto aprobado, le vencen al Gobierno obligaciones por el equivalente a 31.000 MD por Capital y está previsto pagar aproximadamente 6.800 MD por Intereses. El Principal no se paga sino que se renueva totalmente y además se contempla un aumento de la Deuda por 7.100 MD.
Frente a esto es que surge otra vez el “atajo” de pagar Deuda con Reservas ya que la actual Administración tiene serias dificultades para poder integrar pagos en efectivo.
Pero la gran paradoja es que el Gobierno Kirchner toma ahora nuevamente reservas del BCRA, que se compraron con Deuda, para pagar Deuda en divisas y poder volver así al Mercado de Capitales para tomar más Deuda.
Y esto es así porque el Banco Central emite pesos para comprar dólares que luego “esteriliza” colocando Letras y Notas (LEBAC/NOBAC) que son Deuda Cuasi-Fiscal por la que paga Interés (entre el 14 y el 16 % anual).
DEUDA Y OPINION PÚBLICA.
Como regla general, todas las informaciones sobre el problema de la Deuda Pública Argentina están filtradas – tanto a nivel oficial como periodístico - en cuanto a noticias y/o datos clave en su contracción y verdaderas características. Los acuerdos se convienen – como siempre - a través de negociaciones secretas y nada transparentes; y vienen comúnmente acompañados por distractivos informativos, externos e internos, al problema de fondo.
Este caso del conflicto que estalló entre el Gobierno Kirchner y el Presidente del Banco Central Redrado no es una excepción a la regla, y pareciera que una vez salido el tema a la luz (por combinación entre torpezas del Gobierno, manejos de la partidocracia en el Congreso, intereses en juego de los Acreedores o sus Agentes Financieros y el problema permanente de fondo de una Deuda Impagable, hoy en curso de nuevas re-estructuraciones) “alguien” aprovechó esta suma de irregularidades para torpedear algún acuerdo al que se habría llegado y precipitar con ello la crisis con el BCRA.
Una de las claves de los intereses en juego estaría dada por el comportamiento de los actores, como el caso del apoyo inmediato de ADEBA – más específicamente, de su presidente, el banquero Jorge Brito – al Fondo del Bicentenario con reservas del BCRA cuando se sabe que los Bancos Locales son grandes tenedores de la Deuda Pública en Bonos que serían pagados con dicho Fondo.
Otro es la poco clara situación del Dr. Mario Blejer – hombre del mundo internacional de las finanzas ligado a la actual Administración por su cargo en el Banco Hipotecario y por su relación con el Ministro de Economía Boudou y con la propia Presidenta, ex titular del BCRA en 2002 y durante largos años funcionario del FMI, entre otros destinos – que fue involucrado prematura o imprudentemente por el Gobierno Kirchner como reemplazante de Redrado.
Pero una pista más compleja pudiera estar en las quejas internacionales sobre las operaciones del Gobierno – operaciones realizadas por medio del Banco Central – de transferencia de las reservas colocadas en el Banco de la Reserva Federal de Nueva York al Banco de Pagos Internacional, el BIS de Basilea, Suiza; maniobras consideradas de “mala fe” por estar sustrayendo dinero embargable en los Estados Unidos.
La constitución del Fondo del Bicentenario tiene la declarada finalidad de usar las reservas internacionales como garantía de pago en la oferta a los acreedores de bonos que no entraron en el Megacanje Kirchner-Lavagna de 2005 (los denominados Holdouts).
Esta operación viene ligada a un acuerdo directo suscripto por el Gobierno con el Banco Barclays y sus dos asociados en esta gestión, el Citi y el Deutsche. Los términos de dicho contrato (como los del famoso convenio con el Credit Suisse-First Boston de David Mulford en el Megacanje De la Rúa-Cavallo de 2001) no han sido dados a publicidad.
Tampoco se conoce bien el acuerdo a que ya habría llegado el Gobierno Kirchner ante otra propuesta, la de la Banca Lazard – una colateral de la Banca Rothschild – que ofreció sus servicios de intermediación en las estancadas negociaciones para llegar a un arreglo de la Deuda Externa con los países del Club de París.
Ni tampoco se sabe bien del estado de las negociaciones y condicionalidades en las gestiones ante los Organismos Internacionales, empezando por el replanteo de las relaciones con el FMI en el nuevo contexto de los compromisos asumidos con el G-20, y de los paquetes de préstamos en curso con el Banco Mundial, el Banco Interamericano de Desarrollo y la Corporación Andina de Fomento (CAF).
DEUDA Y POLÍTICA.
El problema concreto de fondo que tiene hoy la Administración Kirchner es cómo llegar a las Elecciones del 2011 sin que se le precipite antes una nueva Crisis de Deuda – siempre dentro del Sistema de Endeudamiento Perpetuo – que dé por tierra con sus ambiciones de continuidad política.
Los Ciclos de Deuda son cada vez más cortos y más ajustados a los Ciclos Políticos de Gobierno como parte de un condicionamiento total de las Políticas del Estado al poder del Capital Financiero.
Las elecciones del año pasado fueron adelantadas de Octubre al 28.6 esencialmente para salvar al Gobierno Kirchner de una nueva Crisis de Deuda, habilitándolo así para despejar sus decisiones de pagos y refinanciaciones de Deuda a partir de Agosto del 2009.
Se encaran entonces, simultáneamente, tres teatros de operaciones relacionados entre sí: la reapertura del canje con los Holdouts, el arreglo de la Deuda Externa con el Club de París y el replanteo de las relaciones con el FMI en el marco del nuevo rol de los Organismos Multilaterales de Crédito según el G-20.
El objetivo declarado por el Gobierno Kirchner es normalizar la situación en estos tres frentes logrando sendos acuerdos de reestructuración y/o nuevos préstamos con la finalidad de retornar al Mercado Internacional de Capitales para volver a endeudarse.
Para ello, el Gobierno consigue el dictado de toda una serie de leyes del Congreso que le dejan las manos libres hasta fin del 2011: prórroga de Impuestos (Ley 26.545) para garantizarle la continuidad de ingresos extra-ordinarios, suspensión de la Ley 25.917 de Responsabilidad Fiscal que elimina los topes al Gasto y al Endeudamiento Público de Nación, Provincias y Municipios, prórroga de Facultades Delegadas y Presupuesto 2011 (donde constan todos los lineamientos de base para las nuevas reestructuraciones de Deuda durante el Ejercicio), nueva prórroga de la Ley de Emergencia que mantiene los poderes especiales del Ejecutivo (la primitiva Ley 25.561, de Enero de 2002), suspensión de la Ley “Cerrojo” 26.017 para habilitar el nuevo Canje con los Holdouts, etc. Estas leyes se consiguen gracias a los legisladores oficialistas y también al apoyo de gran parte de la oposición política.
Con este importantísimo refuerzo de sus facultades políticas delegadas el Gobierno encara entonces su programa de reestructuración de Deuda Pública a partir del 2010.
La estrategia actual de la Administración Kirchner ha venido siendo pagar servicios de Intereses crecientes pero también cuotas-parte de Capital, compensando estas erogaciones con nueva Deuda aunque tomada ésta con el propio Sector Público.
La Deuda Intra-Estado fue aumentando así para ir pagando más Deuda Privada con Terceros.
Este procedimiento se sigue utilizando a costa de “empapelar” con bonos sin capacidad de repago a diversos Organismos Nacionales (principalmente la ANSES) y a Bancos Oficiales (fundamentalmente el BCRA, con la consiguiente baja en la calidad de sus Activos).
Paralelamente, mientras la atención general estaba puesta en el Ministerio de Economía, el Banco Central de la Argentina estuvo cumpliendo un doble rol tanto o más importante: frenar la devaluación del peso poniendo fin a la Política de Dólar Alto (requisito financiero de base para garantizar la capacidad de pago parcial de los Servicios de la Deuda Externa ) y mantener – junto con el Tesoro – un elevado nivel de Tasas de Interés en el Mercado (argumento anti-inflacionario) sostenidas con el “piso” de las tasas pagadas por las Deudas del Estado y del BCRA, que hoy en día están en el orden del 15 % y son en su mayoría a Tasas Flotantes.
Esta acción favorece la rentabilidad de los Capitales Especulativos porque les mejora la ecuación de arbitraje entre Tipo de Cambio y Tasas de Interés.
Y la Deuda Intra-sector Público, como una suerte de Préstamo-Puente, se estaría utilizando hasta que el país “normalice” sus relaciones financieras internacionales para volver a colocar más Deuda Externa después del gran traspaso o “descarga” de obligaciones dentro del propio Estado, que se está produciendo para hacer lugar a las nuevas obligaciones.
La frustración del uso de Reservas del BCRA para el pago de Acreedores mientras se sigue aumentando esta Deuda Intra-Estado puede acelerar el final de tal modalidad de endeudamiento y precipitar una más pronta y concesiva vuelta al nuevo endeudamiento en el Mercado de Capitales Privado, ya que los grupos financieros internacionales fijan que nuestro país tiene que volver a “necesitar” de esa Deuda Externa como fuente de refinanciamiento del Estado.
Como surge de la lectura diaria de noticias financieras hoy el Mundo tiene - otra vez más en la historia reciente - “excedentes de liquidez”, un eufemismo para decir que sobran los capitales financieros ociosos que están pugnando por colocarse en los llamados Mercados Emergentes aprovechando la renta diferencial de tasas de interés con tipo de cambio estable; y por lo tanto reaparece nuevamente (en los medios de prensa y en los gobiernos) el conocido mensaje de “aprovechar la oportunidad” para tomar Deuda Externa y a Tasa Variable: la misma receta que provocó las grandes dos grandes Oleadas de Endeudamiento Público y sus respectivas crisis posteriores ( la Deuda Vieja del Proceso y la Deuda Nueva de la Década del ´90).
Pareciera ser que la Argentina marcha así hacia una Tercera Ola de Endeudamiento – más allá de los episodios de crisis internas, de tipo personal o palaciega – cuya convergencia es hacia un nuevo cambio de condiciones de base para el Endeudamiento Perpetuo del Estado.
El capítulo no está cerrado todavía pero el interés por sacarlo de la atención pública - o su equivalente, el distractivo de derivarlo a complejas cuestiones legales menores o de forma – se perfila bastante claro a través de los medios de prensa y de las autoridades del gobierno, soslayando el problema de fondo, que es la Deuda Pública Perpetua.
Porque, tanto en Política como en Economía, toda decisión es Deuda.
* Buenos Aires, 13.1.2010
ABREVIATURAS:
BCRA: Banco Central de la República Argentina.
DNU: Decreto de Necesidad y Urgencia.
MD: Millones de Dólares.
M$: Millones de Pesos.

LA FALSA ALTERNATIVA



Por Carlos Alberto Falchi *

"La gente de mi generación no se define
ni de izquierda ni de derecha;
éstos son conceptos
cada vez más obsoletos"
Yoani Sánchez


Alarma la vocación incorregible de las mayorías argentinas de insistir en contemplar, debatir y aferrarse al pasado, cuando ya se cierra un capitulo se insiste en volver a releerlo. Repito hasta el cansancio, esta circunstancia me recuerda al perro que trata de morderse la cola, da vueltas incasablemente.


Otro síntoma de dicho síndrome “pasatista” es el aferrarse a conceptos obsoletos como la división “maniquea” entre derecha e izquierda.

San Agustín, alrededor del 400, se había encargado de refutar los errores del maniqueísmo.

En los años 60, con otros integrantes del nacionalismo, advertimos que se debía dejar de lado la influencia de los que trataban de reducir la discusión a un mero enfrentamiento “anti”, el camino que nos indicaban era un sin sentido.

Tres décadas antes Ortega, desde la cátedra, y su discípulo Primo de Rivera, desde la tribuna política, advirtieron acerca de las formas de hemiplejía, el uno, y, de la mirada del tuerto el otro.

Es reconfortante tomar conocimiento de los planteos de la disidente cubana, sus afirmaciones implican un salto hacia el futuro, proyectarse hacia el porvenir.

Sin embargo la “izquierda” y la “derecha” argentina continúan con su “hemiplejía”, excepto en su afán de sacrificarlo todo en el altar” laico” de la mesa electoral, ambos hacen denodados esfuerzos para demostrar su corrección política.

Ambos demuestran que se deslumbran ante falsas encuestas, ambos coquetean con el sionismo, ambos votan el disparate solemne de la urbanización de la villa 31, ambos se muestran de acuerdo con el “gaymonio”, ambos demuestran la misma actitud de inquisidores frente a todo aquel que exprese un pensamiento disidente.

Es unánime el rechazo al dirigente que oso plantear la necesidad de una amnistía, mas la gravedad de la cuestión no radica en que se rechace la alternativa, lo grave es que se rechace la discusión, el debate en torno a dicho tema.

Discutir implica mostrar las cartas, también demostrar un pasado limpio…..

Se acuerdan de aquello ¿Que hiciste papa en la guerra ?

Los que mamaron de la “teta” del proceso, los que atentaron contra el orden Constitucional, deben ser considerados inhábiles para participar del debate.

No podemos admitir en el debate ni a los “garantistas” que cobraban por desempeñarse como magistrados de la misma caja pagaba los grupos de tareas, también considero inhabilitados aquellos asesinos de “colimbas” o aquel “dragoneante” traidor que entrego la guardia del Comando de Sanidad, merecedor de la pena de muerte, candidato para ocupar una secretaria de “Derechos Humanos”.

Es conocida mi opinión acerca de los delincuentes que actuando en “banda” usurparon la conducción del estado en 1976, pero no por ello considero que se debe
rechazar el debate.

En medio de este caotico “debate” aparecer los nostálgicos reclamando la presencia del Mayor (R) Desconcierto, Ayte. de campo del Gral. Despelote, para que venga a ordenar la Patria, repitiendo las letanías de doña Rosa.

Y nos enseñan clara y magistralmente:

“Para resumirlo en forma claramente comprensible ser de derecha, significa respeto irrestricto a las leyes y la Constitución, a la propiedad privada, a la libertad individual, al orden social, potencializar la defensa de la Patria (patriotismo y nacionalismo), minimización de la injerencia del Estado en la economía (oposición al estatismo y colectivismo), defensa de la democracia liberal y de la civilización occidental, fomento de la iniciativa personal, de los valores y derechos individuales, desregulación de la Economía, privatizaciones de empresas del Estado no estratégicas y defensa de los preceptos judeocristianos, entre otras muchas características y particularidades.”...

“La izquierda política, si bien tiene algunos aspectos comunes con la derecha, enfatiza sus postulados en la intervención del Estado en la Economía, el progresismo, la igualdad social por medio de los derechos sociales colectivos, el estatismo y defiende una sociedad aconfesional, igualitaria y multicultural”. (¿De derecha? Por supuesto soy de derecha, Por el Dr. Alfredo Raúl Weinstabl).

Como puede apreciar el lector que tenga mínimos conocimientos, el habitual escribidor en medios virtuales no demuestra tener ni la agudeza, ni la perspicacia de los teóricos de la que ponemos denominar “derecha Contemporánea”, ni tampoco de aquellos teóricos, superadores de la falsa alternativa, que forman “la nueva derecha”.

No advierte “La nueva división de las aguas que aparecen actualmente son transversales. Atraviesan tanto la “derecha” como la “izquierda” y rebelan nuevas líneas de fractura” (A. De Benoist).

Por lo demás su enumeración rebela un desconocimiento de la historia de occidente, nos recuerda la vidriera del cambalache ha mezclado alegremente la democracia liberal con la civilización occidental, la desregulación con los principios judeocristianos. En fin su razonamiento es digno de la Reina Cristina.

Si miramos hacia la izquierda no encontramos mejor panorama, vemos en “Los intelectuales y el Poder” la siguiente afirmación “Un importante escritor italiano, Cesare Pavese, sostuvo en una ocasión: “Hay momentos en la historia, que los que saben escribir no tienen nada que decir y los que tienen algo que decir no saben escribir.” No se refería, obviamente, a la Argentina. Pero muchos años después, la frase parece destinada a la línea media mediática cooptada por el poder económico.” (Hugo Presman)

Don Hugo esta tuerto, cuanto lo lamentamos, observa critico a los oráculos de la clase media pacata: Aguinis, Bergman, Kovadloff calificándolos de derechistas y cooptados por el “poder económico”. Si defecto visual le impide advertir el inmenso rebaño de intelectuales “transgenicos” cooptados por el poder económico del estado nucleados en “CARTA ABIERTA”.

Una muestra de que la derecha y la izquierda contemporánea no difieren , en su desprecio hacia la justicia y las instituciones, resulta evidente si comparamos a los K con Berlusconi, populistas ambos, uno autodefinido como hombre de derecha y los otros como progresistas.

Un representante del pensamiento tradicional que, los articulistas citados no dudarían en etiquetar como de derecha, observa “Hoy en cambio : la centroderecha adhiere íntegramente a todos los mitos del progresismo cultural de izquierda. No hay mas que ver la trayectoria del partido Popular español y la de nuestro PRO…”(D’Angelo Rodríguez, A. “algo mas sobre la Izquierda (y sobre la Derecha). En Políticamente Incorrecto, año I, Nº 2)


Afortunadamente las nuevas generaciones, lucidamente, arrojaran al cesto de los residuos los conceptos obsoletos que enarbolan, cual banderas, los “aprendices de brujo” de izquierda y derecha.-

Frente a ellos nos sentimos obligados a revindicar la libertad de expresión, la verdad, que como expresaba Orwell “es decir lo que la gente no quiere oír”.

* Bs. As. 15 .l..2010
cafalchi@gmail.com

LOS KIRCHNER BUSCAN ROÑA



En la foto: Los Kirchner nombraron al "Roña Castro" Coordinador de Prácticas Saludables de la Secretaría de Deporte de la Nación. La fotografía fue tomada durante un cumpleaños de Néstor Kircher, y el "Roña" les regaló un par de guantes de boxeo y un cinturón

El boxeador Jorge "Roña" Castro ahora cobra 9.904 pesos por su trabajo, según consta en la escala salarial del Sistema Nacional de Empleo Público.
Cristina Kirchner debió firmar una "autorización excepcional" para designarlo, porque "no reúne los requisitos mínimos" para la función: no tiene título profesional, ni diez años de experiencia laboral concreta para el cargo.
Jorge "Locomotora" Castro siempre fue amigo de los Kirchner. Cuándo Néstor Kirchner cumplió 59 años, el 25 de febrero último de 2009, el boxeador fue uno de los invitados que llegó a Olivos con regalos: un par de guantes para "Lupín" (así le dice al jefe patagónico) y un cinturón de campeón para Cristina. Y después de dos meses el matrimonio presidencial lo designó en el cargo.
Como muchos boxeadores y famosos, el actual funcionario siempre tuvo una vida ligada a los excesos, un dato que se suma a la inhabilidad para el cargo. Pero los tiranos absolutos del país no entienden de límites, y todo lo conceden o derogan a su placer.

Castro tiene "seis profesionales que lo asesoran y que ni siquiera están nombrados". Al parecer, su designación funciona solamente para el sueldo, ya que ni siquiera asistiría al CeNARD, en su carácter de Coordinador de Prácticas Saludables. Los medios lo señalan como un ñoqui que percibe un sueldo gubernamental al que aportan todos los contribuyentes... ¿concurre a su "trabajo"? ¿cuáles són sus propuestas? ¿qué resultado ha tenido al presente su labor?