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lunes, 24 de junio de 2013

CORRUPCIÓN



Por Denes Martos

Cuando los villanos ricos 
necesitan de villanos pobres, 
los villanos pobres son los que ponen el precio.
William Shakespeare

Castigamos a los ladrones de poca monta
pero a los grandes ladrones
los elegimos para ocupar los cargos públicos
Esopo (hacia 500 AC)

Sólo hay una manera de saber si un hombre es honesto. 
Pregúnteselo. Si responde que sí, seguro que es corrupto. 
Groucho Marx 




Gracias al inefable e incansable trabajo de esforzados periodistas – entre quienes por supuesto se destaca nuestro periodista-estrella Jorge Lanata – en los últimos meses hemos podido enterarnos de que nuestros políticos son corruptos.

Uno estaría tentado de decir: "¡chocolate por la noticia!". ¿Quién no sabía eso? Al fin y al cabo es algo que nos viene de la época del Virreinato de modo que, históricamente hablando, ¿cuál es la noticia? ¿Acaso hubo alguna vez un político que no haya sido candorosamente ingenuo – por no decir un poco lelo – y que no haya sido también al menos un poquitín … digamos … "desprolijo"? Y, por otra parte, los nombres que últimamente se barajaron hasta el cansancio, ¿acaso no fueron denunciados hace ya cinco años atrás por esa lastimosamente poco exitosa denunciadora serial que es Lilita Carrió? 

En Noviembre del 2008 Carrió denunciaba por asociación ilícita a Néstor Kirchner y pedía que se investigara a Julio De Vido, Ricardo Jaime, Claudio Uberti, Rudy Ulloa, Cristóbal López y Lázaro Báez. ¿Les suenan los nombres? ¿Y qué hizo al respecto nuestra benemérita Justicia, tan celosa de su intangible independencia constitucional? Lo mismo que ahora: les dio tiempo a todos ellos para que acomodaran los tantos, hicieran desaparecer documentación y se consiguieran un par de buenos abogados que enmarañaran adecuadamente el debido proceso hasta que un juez amigo y garantista llegara a la conclusión de que no había pruebas suficientes para dictar sentencia. Gracias, por supuesto a que nuestro Poder Judicial es un poder independiente. 

¿Alguno de ustedes cree que en ese constitucionalmente independiente Poder Judicial un Zaffaroni desautorizaría las actuaciones de un Oyarbide? Haría falta algo más que el quiebre de la solidaridad gremial para que eso ocurra. Sería algo que ya entraría en la categoría de algo parecido a un crimen pasional.

Seamos sinceros: en la Argentina la corrupción no es un crimen. Es apenas una "desprolijidad". Si te agarran. 

En el sistema en el que estamos metidos, la corrupción es un método y un objetivo. Y además es una costumbre. Desde el jefe de compras que acomoda los precios con el proveedor, pasando por el infractor de tránsito que arregla con el policía que lo para, hasta el político que hace caja para financiar su actividad, el método está, podríamos decir, universalmente extendido. Además, para unos cuantos es directamente un objetivo. Para un simple chofer, para un gris empleado de banco o para un/a abogado/a sin más horizonte que el papeleo tribunalicio y la rosca partidocrática, ¿qué otro camino habría para acceder a la clase social de los nuevos ricos? Así como están las cosas, todo el mundo ya se dio cuenta hace rato que nadie se hace rico trabajando.

No nos hagamos ilusiones. No vivimos en un sistema infectado por la corrupción. La corrupción es el sistema. Eliminen ustedes la corrupción de la política y se les caerán no solamente los políticos corruptos. Se les caerá todo el sistema político. Eliminen ustedes la inmoralidad de la economía y se les atascará todo el aparato económico, especialmente el financiero. Y eso, si es que sobreviven al intento. 

No es que yo considere que no sería una buena idea terminar de una buena vez con todo este sistema perverso. Pero se me ocurre que, antes de hacer eso, tendríamos que tener por lo menos una idea bastante concreta de con qué lo vamos a suplantar. Y, para eso, tendríamos que abandonar la miopía de querer solucionar los problemas del Siglo XXI con los criterios ya obsoletos del Siglo XX. Para no hablar de las ideologías perimidas del Siglo XIX.

Pero no seamos masoquistas. Será cierto aquello de "mal de muchos consuelo de tontos" pero no hay demasiados argumentos para sostener que la corrupción en la Argentina es algo tan excepcional. El unmundismo globalizador ha instaurado – por las buenas o por las malas (y más veces por las malas que por las buenas) – el mismo sistema básico en todas partes. No hace falta recordar lo del Watergate de Nixon, lo de Mónica Lewinsky y Bill Clinton o lo de Strauss Kahn y la morocha del hotel. Esos son "deslices" menores comparados con el asesinato de Kennedy o con el 11 de Septiembre del 2001. Ni hablemos de la hecatombe económica norteamericana del 2008 que después se convirtió en mundial. Lo esencial de todos estos acontecimientos no es que probablemente nunca sabremos cómo ocurrieron de verdad. Lo esencial es que podemos saber con certeza casi absoluta que no ocurrieron como la Historia Oficial nos dice que ocurrieron. Lo cual no solo demuestra que hay corruptos en el sistema sino que el sistema cubre a sus corruptos con un "relato" adecuado para proteger al propio sistema. 

Es que en ese relato, la pregunta por el "quién" siempre tapa el "¿por qué?". Toneladas de papel y terabytes de información se han gastado en investigar "quién" mató a Kennedy, "quién" demolió las Torres Gemelas, "quién" hizo estallar la burbuja inmobiliaria norteamericana o, en nuestro caso vernáculo, "quién" se quedó con la plata robada al Estado. Prácticamente nadie quiere responder a la pregunta de "por qué" mataron a Kennedy; "por qué" se produjo el 9/11; "por qué" se permitieron las prácticas financieras que después estallaron en la crisis económica mundial. O, en nuestro caso, "por qué" ha sido posible que la política argentina terminara quedando en manos de politicastros y politicastras que se enriquecen mientras la gente común se empobrece. Incluso la gente que (todavía) tiene trabajo.

Quizás la insistencia a preguntar por el "quién" nos viene de la novela policial clásica en donde, como se sabe, el asesino es siempre el mayordomo; es decir: un personaje completamente secundario. Ése que en la jerga policial llamaríamos un "perejil". A la larga, en la literatura eso ha terminado cansando un poco porque llegó a volverse completamente predecible. Por eso es que al género policial clásico sus autores lo han tenido que variar y del clásico "¿quién-lo-hizo?" pasaron a la típica novela de suspenso del "¿cuándo-lo hará?" o a la más bien sutil trama del "¿qué-demonios-hará-ahora?". 

Como puede apreciarse, una serie de preguntas bastante aplicables a nuestro mundillo político actual. 

Aunque lo importante, de todos modos, es saber cuál de estas preguntas hay que hacer en cada caso concreto. Y siempre tener presente que, en última instancia y en muchos casos, la pregunta realmente fundamental a responder y la que nadie hace es la de: "¿por qué lo hizo?"

O bien, lo que a veces es más importante todavía, sobre todo en los casos de corrupción: "¿por qué pudo hacerlo en absoluto?"

La respuesta a esa pregunta sí que revelaría un buen par de cosas. 

No pasemos por alto que, como sucede con muchas otras cuestiones de la vida real, la mejor forma de obtener respuestas inadecuadas es haciendo las preguntas incorrectas.



Denes Martos
Junio/2013

miércoles, 5 de diciembre de 2012

HOY: CHINDA BRANDOLINO EN LA EXPOSICIÓN DEL LIBRO CATÓLICO

Miércoles 5 de diciembre - 19 hs
Centro Cultural Pasaje Dardo rocha
Calle 50 entre 6 y 7 - La Plata
Conferencia
Tema:
"De Clinton a Obama: exterminio demográfico de los países en vías de desarrollo ricos en recursos naturales"
Oradora: Dra Chinda Brandolino
(Reconocida especialista en temas médicos, especialista en medicina legal, docente de la Cátedra de Geografía Humana de la Facultad de Ciencias Políticas de la Universidad Católica de La Plata)

martes, 2 de marzo de 2010

SEGUN TIMERMAN "EEUU CREE EN UNA NEGOCIACION PACIFICA" POR MALVINAS


En la foto: El embajador argentino en Estados Unidos, Héctor Timerman, quien sosiene que la administración de Barack Obama cree que una negociación pacífica con Inglaterra "es la mejor solución" para discutir la soberanía sobre las Islas Malvinas.




En ese sentido, Timerman señaló que esa posición es la que manifestó la secretaria de Estado, Hillary Clinton, en la reunión que mantuvo ayer con la presidenta Cristina Fernández de Kirchner.
Tras el encuentro en Casa de Gobierno, donde la Jefa de Estado anunció que había solicitado a los Estados Unidos su mediación en el conflicto por la soberanía de las islas, Timerman manifestó que la gestión Obama "demostró que son realmente neutrales en el tema".
(Bill) "Clinton dio mensajes sobre la posibilidad de actuar (Estados Unidos) como intermediario y creen que la mejor solución es una negociación pacífica en el marco de las resoluciones de Naciones Unidas", expresó Timerman en declaraciones a una FM capitalina.
Enfatizó que esa postura se manifestó "varias veces" y que los equipos de trabajo de la Secretaria de Estado norteamericana también lo hicieron antes del viaje que realizara la funcionaria a Buenos Aires.
"Incluso la semana pasada, en el Congreso de Estados Unidos, Clinton se reunió con los diputados encargados de las relaciones con América latina y realizó las mismas declaraciones", insistió el embajador argentino.
Y agregó que durante esa reunión se le explicó a la ex primera dama que la Argentina "tiene como única aspiración que Estados Unidos sirva de intermediario para decir a Inglaterra que cumpla con las resoluciones de la ONU y se siente a negociar en forma pacífica".
"Bajo ningún concepto nosotros pensamos que la opción bélica está sobre la mesa y la Presidenta (Cristina Fernández de Kirchner) fue muy enfática sobre el tema", aseguró.
Consultado sobre los elogios de Clinton hacia la política de desendeudamiento llevada adelante por el Gobierno, Timerman señaló, defendiendo las medidas del actual gobierno argentino, que las más altas autoridades del Departamento del Tesoro de los Estados Unidos "opinan que el actual es el mejor escenario para salir del default".
"Dicen que nunca más se va a repetir un escenario como el actual, de tasas cero y recomiendan pagar ahora porque se pagarán menos intereses que nunca", aseguró Timerman.
En ese sentido, remarcó que "en todo Estados Unidos, no hay una persona de bien que piense que la Argentina se puede beneficiar no pagando en este momento" y consideró "increíble" que en la Argentina se discuta sobre la cuestión.

jueves, 20 de agosto de 2009

¿'VIENTOS DE GUERRA' O CONVENTILLO?



Por Alberto Asseff*

Se ha agudizado últimamente, pero es ya inveterado que las reuniones regionales, sean Cumbres Iberoamericanas o de Sudamérica o del Mercosur, devengan en torneos retóricos vacuos. Exasperantemente vacíos.

No se aborda casi nada que interese de verdad a los pueblos o al destino estratégico de nuestra América. Para peor, en la reciente reunión en Quito, Hugo Chávez dijo sin ambages y carente del más mínimo rubor que "soplan vientos de guerra en la Región".

Un subcontinente plagado de anomias, morales y materiales, no puede jugar a la guerra y menos entre nosotros mismos. Es literalmente un desmadre criminoso. Tampoco puede hacer de cada cita un sainete.

Colombia padece desde hace cuatro décadas una infame situación: la guerrilla secuestradora llamada FARC. No digo 'narcoguerrilla' para no entrar en polémicas. Lo importante es otra cosa. Digo, sí, secuestradora porque esto es objetivo, indiscutible. Secuestra y cobra rescate. Es uno de sus medios de sobrevida. Y es por sobre todo una organización terrorista.

La FARC no nacieron de un repollo. Toda Colombia, menos los pobres, que siempre son los convidados de piedra, a quienes no puede exigírseles que respondan por las lacras que los involucran como sufrientes primarios, es corresponsable de que se haya engendrado ese monstruo guerrillero. Nadie, pues, es completamente inocente allí. Y toda Colombia, ayudada por nuestra América, debió y aún debe contribuir para que se imponga la paz.

Empero, la verdad es que la Región hizo poco y nada para auxiliar a Colombia y hasta se podría aventurar que Colombia hizo muy escasamente para autoayudarse. Más grave, es posible detectar complicidades. Aunque no concluyentemente probadas, hay indicios de que Rafael Correa y Hugo Chávez tuvieron - ¿tienen? - vínculaciones o connivencias.

No dimos opciones a Bogotá. El vacío - en física y en política - tiende a ser cubierto. Si no lo plasma la Región, otro lo hará. Ineluctablemente. Por eso el presidente Andrés Pastrana y Bill Clinton firmaron en 2000 el llamado Plan Colombia. 6.000 mil millones de dólares para artillar a Bogotá, dotándola del ejército más moderno de América del Sur, y supuestamente para sustituir cultivos de coca por otras actividades productivas.

Los resultados son penosos. El consumo de drogas en EE.UU. no cesa de crecer. ¿Cómo compadecer ese dato con el combate en serio al narcotráfico, origen del conflicto colombiano? Para colmo, el siempre presente complejo bélico industrial norteamericano hace lobby para que siga el Plan Colombia, prescindiendo de sus magros logros. United Technologies y otros pueden mostrar sus buenos balances apoyados por sus provisiones militares a Colombia. El 35% de los fondos del Plan nunca llegaron a Colombia. Fueron directamente a los proveedores norteamericanos. Así, la meta de reducir a la mitad la oferta de cocaína fue un fracaso rotundo.

Por otro lado, la respuesta de Chávez es echar leña - mucha - al fuego. Le cedió a Rusia la isla La Orchila para que realice ejercicios navales en el Caribe, compra a Moscú cada vez más armamentos y no puede disimular lazos con sectores de la guerrilla.

Sudamérica necesita darse su geoestrategia. Jamás la tendrá si convoca a su seno a las geoestrategias exógenas. La respuesta al enjuto resultado del plan Pastrana-Clinton no puede ser llamar a los rusos. Debió ser y todavía es tiempo, una propuesta alternativa de América del Sur, unida, unívoca, eficaz, práctica, exenta de altisonancias oratorias. Yendo al pan y al vino, frontalmente, con habilidad, con visión, con vocación de futuridad, como decía Ortega. La idea de la Defensa Sudamericana ya fue lanzada. Es momento para darle forma. Brasil la propone. Deberíamos asociarnos con entusiasmo.

Hicieron bien la Argentina y Brasil de colocar paños fríos a los calenturientos discursos de Quito. Y todos procedieron con sabiduría al convocar para el 28 de agosto, en Bariloche, a toda Sudamérica, incluido Álvaro Uribe, para celebrar un acuerdo de compromisos y garantías. Las siete bases de EE.UU. y especialmente la de Palanquero - y las otras - deben servir de verdad exclusivamente para combatir el lacerante narcotráfico y al terrorismo. Los aviones estratégicos C-17 bien podrían quedarse en EE.UU. ya que si el área de lucha contra la droga se limita a Colombia no se requieren allí aeronaves que pueden llegar hasta Río Gallegos. Una de las bases - Apiay - está a 50 km de la Amazonia brasileña.

¿Qué inmunidades tendrán los militares norteamericanos? No pueden abarcar a los delitos comunes. Esto también hay que precisarlo.

Nuestra América - como nuestra Argentina - clama por menos palabras y más realizaciones. Sobre todo menos iracundias y más concordancias. Menos crispar para encender rencores y dividir y más concertar la unión indispensable para erradicar los hondísimos males que nos abruman, desde la pobreza doméstica hasta la caricaturesca América del Sur que lo tiene casi todo dado para aunar fuerzas y esfuerzos y así construir una integración tan histórica como ejemplar, y, en contraste, se debate en pujas discursivas insoportables.

En Bariloche se ofrece la oportunidad de que los presidentes se apeen de la verborragia y sin incurrir en laconismos, inicien un tiempo orientador para nuestro subcontinente. Es decisivo que nadie pretenda aniquilar a Colombia y así el cónclave tribute a la asimilación del ese país hermano. El requisito es que se esboce, como mínimo, un proyecto común. Que debe ser antes que nada político y no como redondamente errado sostiene el candidato presidencial nacionalista uruguayo, quien dice sin rubor, que se opone a "un Mercosur político". Si no es político, ni existe ni existirá. Igual que UNASUR.

En el sur, la reunión debe alejarse de las proverbiales fogosidades. Esas que por lo huecas ya no conmueven ni a las ordenanzas que sirven café. Si algunos portan irascibilidad, recomendaríamos que opte por alquilar unos esquíes. La nieve lo tranquilizaría. El ardor habrá que ponerlo, por caso, para erradicar el mal de Chagas de toda la América del Sur. Mal que cuesta 14 mil vidas y pone en riesgo a 100 millones de gentes. Y que insume - para los enamorados de los números, a los que todos nos apegamos naturalmente - 8 mil millones de dólares anuales perdidos. Esta centena de millones de personas, ¿no merecería la atención de los derechos humanos, aquí y ahora?.

La opción es tragicómica: o el estremecimiento de la guerra o la parodia del conventillo.

Quizás, saturados del conventillo de nuestra política interna y sudamericana y de la belicosidad, nos decidamos a promover vientos de construcción para la memorable integración. Por ahora, siguen castigándonos los otros vientos.

*Presidente de UNIR

Unión para la Integración y el Resurgimiento

pncunir@yahoo.com.ar

jueves, 30 de abril de 2009

EL DEBATE POR EL USO DE GLIFOSATO Y LA RESOLUCION DE LA MINISTRA GARRE

Por Arturo Navarro (*)


La Ministro de Defensa Nilda Garre acaba de prohibirle a las Fuerzas Armadas cultivar soja transgénica en sus campos, así como también la utilización del herbicida Glifosato. El fundamento de la resolución es, según la misma, “la protección del medio ambiente y la salud humana”.


El contexto científico legislativo:

1. El glifosato fue aprobado para su utilización en la Argentina por la Resolución 350/99 de la Secretaria de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentos.

2. La Resolución se basó en un informe de La Organización Mundial de la Salud (OMS) que declaró que el glifosato “no ofrece peligro”.

3. El Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA) ha declarado que “el producto no ofrece ningún riesgo para la salud”.

4. La Comisión Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (Conicet) no ha producido ningún estudio al respecto.

5. Un investigador del Conicet (Andrés Carrasco) alertó a título personal sobre el peligro del glifosato para la salud humana. Este investigador es además funcionario del Ministerio de Defensa. Pero el Ministerio se ha declarado ajeno a las declaraciones de Carrasco.

6. El estudio atribuido a Carrasco –quien no ha podido ser entrevistado por ningún medio- no fue dado a conocer en ninguna publicación científica, medio habitual que usan los investigadores para difundir descubrimientos relevantes.

7. La Asociación Argentina de Abogados Ambientalistas (Aadeaa), organismo no gubernamental (ONG) con un largo historial de acciones contra la contaminación tomó como válidas las declaraciones de Carrasco y formuló una denuncia ante la Corte Suprema de Justicia para prohibir su uso.

8. No existe informe alguno con respecto al peligro del glifosato para la salud y el medio ambiente originado en el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) ni en la Comisión Nacional Asesora de Biotecnología Agropecuaria (CONABIA).


Características del Glifosato

1.Final del formularioEl herbicida elimina las malezas en las sementaras de soja genéticamente modificada.

2.Se utiliza también en el maíz, algodón y muchos otros trabajos como la limpieza de malezas en las praderas para la alimentación de la ganadería a fin de asegurar reservas para el invierno, especialmente para la producción lechera con silo de maíz.

3.No habría siembra directa competitiva y eficiente si no existirán las semillas transformadas genéticamente tratadas con herbicidas como es el caso del Glifosato.

4.No se podría aprovecha bien la escasa lluvia si esta tecnología no existiera ante los cambios climáticos que vienen. Hoy cuando termina de llover los productores salen a sembrar y después recién combaten las malezas con las nuevas tecnologías disponibles.

5.La alternativa a esta tecnología es volver al arado convencional con todo el riesgo que tiene para la conservación de los suelos y la caída de producción que resulta de esta antigua técnica de siembra.

6.Volver a siembra convencional es aumentar el consumo de gasoil en un 40% agravando un problema más a la matriz energética actual y provocar el aumento de la contaminación ambiental por el mayor consumo de hidrocarburos.

7.La siembra directa –un beneficio directo de la utilización del glifosato- ha demostrado su capacidad de mejorar la rotación de los cultivos, la conservación de los suelos, el cuidado de medio ambiente y el aumento de la producción.


Cuando la política mete la cola

¿Por qué esta decisión de plantear el riesgo de un peligro inexistente? ¿Es este proceso parte del ataque del gobierno al campo después de la derrota originada en la derogación de la Resolución 125?

La ideología no es buena consejera cuando hay que promover el aumento de la producción de alimentos. La soja significa para el país y el mundo proteína vegetal que es 20 veces más barata que la proteína roja y es la única fuente de alimento para el consumo de la población mundial, especialmente para los más pobres. Para poder atender la demanda de esa población para 2040 hay que duplicar la producción por hectárea.

Es de esperar que vuelva la racionalidad y se deje de castigar a uno de los más grandes éxitos del país: un aumento de producción de 40 millones de TT a las 96 millones de TT en 14 años por haber aplicado las nuevas innovaciones y tecnologías que se iban descubriendo y que, este mismo gobierno recomendó al gobierno de Venezuela, con el apoyo tecnológicos entre otros del INTA.

Las 150 millones de TT de producción, que proyecto el mismo INTA, son posibles únicamente si se usa y mejora las actual tecnología y biotecnología para aumentar el rinde por hectárea. Este objetivo podría concretarse si nadie mete la cola en las decisiones independientes de los innovadores que forman esa extraordinaria red de protagonistas del Complejo Agroindustrial más eficiente y competitivo del mundo.

Parafraseando a Bill Clinton: “es la tecnología estúpidos”.


(*) El autor es consultor y Director del Área Cadena Agroindustrial de Carta Política.