viernes, 21 de junio de 2013
CELTYV PREPARA LIBRO SOBRE VÍCTIMAS ARGENTINAS DEL TERRORISMO ENTRE 1969 Y 1979
sábado, 8 de enero de 2011
OTRA VISIÓN SESGADA DE LOS AÑOS SETENTA
Por María Lilia Genta
Impacta -impacta bien- ver un titular en un prestigioso diario nacional que recuerde a las “víctimas olvidadas del terror en la Argentina” que reproduce, a su vez, un artículo nada menos que del Wall Street Journal. El mismo día, además, una entrevista televisiva, muy bien conducida por un periodista que hacía mucho tiempo no trataba temas tabú. ¿Habrá vuelto el dueño del canal a la senda de sus comienzos o impresionado por el espaldarazo de un poderoso medio norteamericano se preocupa, ahora, por los muertos del silencio y convierte su recuerdo en políticamente correcto?
Sea como sea, es importante que el tema se instale, aunque debo discrepar profundamente respecto del modo en que se lo ha presentado tanto en el artículo como en la entrevista.
Victoria Villaruel me convocó hace tres años para su proyecto. Le hice saber enseguida que no compartía su orientación. Le agradezco que me convocara en su momento porque soy consciente de que entre esos muertos pocos hay tan “políticamente incorrectos” como mi padre, Jordán B. Genta; lo fue en los setenta y lo es hoy en 2011.
Trataré de explicar mi discrepancia. Desde luego no opino sobre los aspectos jurídicos (no soy abogada) que pueden ser técnicamente irreprochables; pero hay algo de lo que sí puedo opinar: me refiero a las cuestiones filosóficas, políticas e históricas relativas a la Guerra Revolucionaria que asoló nuestro país y cuyo último zarpazo fue el asalto al cuartel de La Tablada, hecho curiosamente olvidado en la evocación de víctimas que estamos comentando. En realidad, no sólo La Tablada, todo el hecho central y situante de la Guerra ha sido lisa y llanamente omitido.
No me parece ético y, a la postre, tampoco creo que resulte útil la construcción de “la otra cara de la mentira”. Rechazo vivamente que se apele a levantar una impostura para oponerse a la impostura establecida por la izquierda revolucionaria que tiene, ahora, los resortes del poder. Tengo un respeto profundo por la vida, las enseñanzas y la ejemplaridad del muerto que me compete. En su memoria, rehúso sumarme a cualquier tergiversación de la historia vivida, sea cual fuere. La Argentina libró una guerra justa. Fue una guerra defensiva ante la invasión venida desde afuera siguiendo la estrategia, el modo y el uso de la Guerra Revolucionaria del Comunismo. La guerra fue lo sustancial, lo importante de los años setenta.
Los atentados terroristas fueron sólo el medio elegido para amedrentar. Sin duda, hubo crueldad y horror en esa guerra. Pero en las situaciones límites, y toda guerra lo es, asoman la máxima grandeza y la máxima vileza de la condición humana. Desafío a que alguien me señale una guerra donde esto no haya ocurrido. La tendencia al mal nos viene del pecado original.
Dios se apiade de las almas de los combatientes de ambos bandos que cometieron crímenes o injusticias; que se arrepientan y encuentren justicia y misericordia en el Tribunal de Dios. Los hechos delictivos debieron ser juzgados en tiempo y forma antes de que prescribieran. Eso es lo que corresponde según la justicia de los hombres.
Pero esta pretendida “justicia universal” que ahora inventa la “lesa humanidad” comenzó en Nüremberg cuando se juzgó hacia atrás a los criminales del bando vencido y no a los de los bandos vencedores. ¿Se escuchó hablar, acaso, de los miles de oficiales polacos asesinados por los rusos o de los millones de seres humanos asesinados en y por la Unión Soviética? Sin llegar a estos horrores, ¿quién nos puede vender que los Aliados occidentales no cometieron excesos? Pero ellos vencieron, ellos juzgaron. A los que rechazaron, en su momento, esta “justicia” hipócrita, en nuestro país, se los vituperó de nazis aunque fueran católicos fieles a Cristo y a la Iglesia y no hubiesen compartido jamás la ideología pagana del nacionalsocialismo.
Los Abogados por la Justicia y la Concordia denuncian con valentía y solvencia los horrores jurídicos perpetrados en las parodias de “juicios” a los que se somete, hoy, a los combatientes de las Fuerzas Armadas y de Seguridad que enfrentaron la Guerra Revolucionaria. Esta es la “justicia hemipléjica” que comenzó a gestarse y a aplicarse en Nüremberg.
En las décadas de los sesenta y setenta no eran muchos los que querían escuchar que la Guerra Revolucionaria era principalmente política, cultural y apuntaba a destruir el ser nacional. Ese era el plan de la Unión Soviética y de Cuba para conseguir el dominio de nuestras patrias. Por eso no bastó vencerlos en el terreno de las armas.
En aquellos años, las jerarquías más altas de las Fuerzas Armadas no entendieron la naturaleza esencialmente cultural y política del conflicto. El general Videla, en su sobrio y veraz alegato, tuvo la humildad y la hombría de bien de reconocer esta grave falencia de su gobierno. Fue oportuno e importante que lo hiciera frente a sus subordinados, en primer lugar, y ante la Nación y la historia.
Precisamente, en esa misma época, mi padre exhortaba a emprender la guerra justa: Argentina era agredida; sus fuerzas armadas, y no bandas armadas, debían defenderla en el plano militar. No hacía sino inspirarse en la doctrina de Santo Tomás sostenida, por siglos, por la Iglesia Católica.
Sus enseñanzas no excluían ni los juicios sumarísimos ni, llegado el caso, la pena de muerte aplicada justamente por quien tiene la autoridad competente y responsable. Todo esto llevado a cabo sin hipocresías le gustara o no a la Gran Hipocresía de los poderes mundiales. Su prédica se dirigía especialmente a las Fuerzas Armadas. Los que serían después los más altos responsables políticos y militares del Proceso (estuvo reunido, incluso, con algunos de ellos) no compartieron sus análisis. Pero como sí eran cada vez más numerosos los integrantes de las Fuerzas Armadas y de Seguridad que lo escuchaban y seguían, la guerrilla decidió callarlo para siempre. ¿Tal vez consideraron “peligroso” su lenguaje?
Al trocar las armas -método de los setenta en que fueron vencidos- por el método gramsciano, los antiguos guerrilleros de ayer se enseñorearon del poder desde el que, ahora, corrompen y destruyen hasta el último resquicio del alma nacional.
Vuelvo al principio de esta nota, lo que más me interesa, hoy, es rescatar el hecho de la Guerra Revolucionaria que signó nuestras vidas más allá de cualquier consideración que corresponda hacer sobre cómo se la enfrentó o cómo se llevó adelante la contraofensiva. Me interesa el reconocimiento de nuestros soldados que lucharon contra este flagelo. No me adhiero a nada que implique una concesión al “nuevo” Derecho con su caricatura de la Justicia. La omisión de los militares asesinados por ser militares en las investigaciones del Celtyv, me ofende como argentina y como miembro de la familia militar. Y me ofende por los presos políticos y sus familiares, víctimas actuales de ese mismo proceso de la guerra. Entre ellos hay muchos que conocí en la cátedra de mi padre. Algunos desde la infancia o la adolescencia, a otros después. No me interesa, tampoco, que una visión jurídica, subsidiaria del mismo Derecho del enemigo, termine, finalmente, por imponer una nueva y falsa historia. La muerte socrática y cristiana de mi padre me impone una conducta: decir la verdad, nada más que la verdad; tristemente la verdad triste, brutalmente la verdad brutal.
No tengo interés en que se juzgue, ahora, fuera de tiempo, en el marco de un derecho espurio a los asesinos de mi padre. Sólo me interesa, sin dejar de asumir el pasado, contribuir desde mi modesto lugar a la pacificación nacional basada en la concordia.
miércoles, 6 de octubre de 2010
ACTO EN HOMENAJE POR LAS VÍCTIMAS DE LA SUBVERSIÓN (SILENCIO PERIODÍSTICO)
Por Eduardo Palacios Molina
Ayer (5/10/2010) se reunieron en Plaza San Martín un grupo de ciudadanos argentinos a rendir homenaje a las víctimas del terrorismo y pese a la aparente cobertura periodística por el desplazamiento de fotógrafos y cámaras de canales de televisión, antes y durante el acto que comenzó a las 19 horas como se había programado, la ausencia de toda información sobre este evento fue una respuesta inexplicable. La exagerada difusión de la organización denominada "barrios de pié", que ocuparon la avenida 9 de Julio de la ciudad de Buenos Aires para demostrar su descontento por la 'inequitativa' limosna que perciben del Estado los integrantes de esta "pandilla", ocupó los primeros titulares del día junto con los asaltos, el paro de línea de colectivos por un chofer cobardemente asesinado por un delincuente, los crímenes truculentos del día y comentarios acerca del resonante fallo de la SCJN acerca de la Ley de Medios, pateando la pelota para ser tratada dentro de dos años.
Pocos supieron que este 5 de octubre se reunió en Plaza San Martín un grupo selecto de personas, cuyo número estable podría rondar en las 2000 personas, para rendirle homenaje a las víctimas del terrorismo en la Argentina. Una larga nómina de militares, profesionales, dirigentes gremiales, docentes, amas de casa, niños de todas las edades, fueron las victimas, ocuparon la atención por espacio de casi dos horas a los oradores y a las proyecciones documentales que se realizaron sobre grandes pantallas. Hubo víctimas sobrevivientes que fueron invitadas a dirigirse a los presentes, para que relataran su vivencia bajo el terrorismo, haciendo uso de la palabra un joven padre de familia colombiano que pudo exponer con crudeza la maldad de los componentes de las FARC que hubieron de ocupar el sur de la ciudad de Medellín, impidiendo a los vecinos salir de sus casas, perdiendo por ello a una pequeña hija que por no ser atendida médicamente en el momento, quedó disminuida mentalmente de por vida. Habló la hija de un jefe policial de la provincia de Formosa, víctima del ataque a un batallón del E.A , que fue agredido a traición en forma feroz produciendo decenas de bajas de soldados conscriptos, suboficiales y oficiales de E. A. Habló el doctor Emilio Hardoy presidente de la Asociación de Abogados por la Justicia y la Concordia, iniciando el acto la señora Silvia Ibarzábal, presidente de la agrupación que fuera creada por la doctora Victoria Villarroel; la señora Silvia Ibarzábal, hija de una víctima que al igual que el coronel Argentino del Valle Larrabure, que fue asesinado por el terrorismo. Hubo otros importantes oradores y llamó la atención de los presentes la excelente organización, ya que tanto el montaje de un amplio escenario convenientemente iluminado, así como una iluminación a giorno, el excelente equipo de audio, como las inmensa pantallas donde se reflejaban las imágenes no solo de los oradores, sino de valiosísimos videos documentales, que ilustraban a los presentes los temas que en esas dos horas se trataron. Pasaron el infame ataque contra la SCJN de la dirigente para terrorista Hebe de Bonafini, que fue repudiada públicamente. También se trató el tema de la inmoral protección que la presidente le ha brindado al terrorista chileno Galvarino Sergio Apablaza Guerra. Se reprodujeron videos en todas las pantallas con las últimas declaraciones del presidente de Chile don Sebastián Piñera, reclamando públicamente la extradición de este terrorista que protege vergonzosamente el régimen de los Kirchner, siendo aplaudido vivamente por el público, apoyando el petitorio chileno y repudiando la actitud del régimen K.
Todo esto lo sabremos en detalle, en el momento que recibamos una 'gacetilla' por parte de los organizadores. Lo que si pudimos comprobar es que los medios de prensa son responsables de haber silenciado este evento y que por su calidad esperábamos tuviese difusión nacional e internacional. Si bien el periodismo local se ha caracterizado por ser vocero de las izquierdas, este acto merecía ser difundido, solo por el hecho de ser la actitud de un sector de la ciudadanía. Llamó también la atención la defensa pública del Santo Crucifijo, que muchos llevaban prendido en el lado izquierdo de su pecho y de una organización que portaba crucifijos de madera orlados con la cinta celeste y blanca, manifestando su desaprobación al ataque de Carmen Argibay (hoy magistrada de la SCJN) exigiendo que los crucifijos se retiren de los edificios y lugares públicos. Estuvieron presentes dos sacerdotes, uno luciendo su tradicional sotana que según nos enteramos pertenecía a la Congregación de San Pío X" (Obispo Lefebvre) y otro, un obispo ortodoxo. Ingenuamente creíamos que el Cardenal Primado había enviado un representante, pero cuando nos acercamos al obispo para preguntarle si esta presunción era acertada, nos dio a conocer su identidad y la equívoca presunción. O sea que la Iglesia Católica estuvo representada por todos los bautizados que allí estábamos, pero que el Arzobispado no se adhirió ni siquiera por escrito al acto.
viernes, 12 de marzo de 2010
EL RABINO BERGMAN DENUNCIO AMENAZAS POR PRESENTACION DE LIBRO DEL CELTYV

La convocatoria fue importante, y la sala del Centro Cultural Borges se llenó para la presentación del libro "Los llaman... Jóvenes idealistas", cuya autora es Victoria Villaruel, y quien a su vez es Presidente de CELTYV (Centro de Estudios Legales para el Terrorismo y sus Víctimas) . El libro recopila la historia de víctimas de la guerrilla de la década de 1970 y su contexto histórico.
Al llegar la hora señalada, la presentación no comenzó sino más tarde, debido a que uno de los presentadores del libro, el Rabino Sergio Bergman, recibió poco tiempo antes él y su familia, amenazas por su presencia y participación activa en el evento.
Los organizadores se disculparon por no contar con la necesaria estructura de seguridad para su protección, ya que las amenazas hicieron que la presentación se retrasara. Finalmente, el rabino Bergman no participó.
"A 30 años, seguimos siendo víctimas del terrorismo. Hay una silla vacía [en el escenario] porque priorizamos su seguridad y la de su familia", dijo Villarruel, para justificar la ausencia inesperada del rabino Bergman en la sala Astor Piazzolla del Centro Cultural Borges.
No trascendió el contenido de la amenaza.
"Este es un tema prohibido, imposible de hablar. La sociedad también es víctima del pasado. Las víctimas están borradas de la historia de la Argentina; no tienen voz. No se puede hablar sin que aparezcan ataques ideológicos", fustigó la doctora María Victoria Paz, hija del ingeniero José María Paz, quien fuera asesinado el día 27 de agosto de 1974 por Montoneros, en Tucumán.
En la sala Astor Piazzolla estuvieron presentes víctimas del terrorismo de la década de 1970, como el empresario Santiago Soldati (hermano de Francisco, asesinado en 1979) y el economista Guillermo Walter Klein, víctima, junto con toda su familia, de una bomba que destruyó su vivienda en Olivos, aunque también hubo personas que padecieron atentados pero mantienen un bajo perfil. Se pudo contar entre los concurrentes a Juan Bautista Yofre, Norberto Quantin, Francisco Mayorga, Manuel Solanet y Francisco Mezzadri.
"Las víctimas debieran empezar a unirse para salir del precipicio en el que nos colocó el terrorismo y pasar a ser presencia activa, y la sociedad debiera ayudar a las víctimas a transformar el precipicio en puente", expresó Paz, en un cuestionamiento al procurador general de la Nación, Esteban Righi, por "negarse a reabrir causas de ataques terroristas".
Villarruel explicó los fines del texto presentado: "Rendir homenaje a las víctimas del terrorismo, darles visibilidad, y ser un aporte a la verdad histórica". Y manifestó que "el dolor de un inocente no prescribe, aunque el Gobierno nos diga que los crímenes terroristas no son de lesa humanidad".
Según Villarruel, las "ideas impuestas por la violencia, por buenas que sean, se deslegitiman". Y reflexionó: "Los terroristas de ayer, hoy quieren ser respetables funcionarios. ¿Qué podemos esperar de personas que violaron los derechos humanos? Solo más violaciones a los derechos humanos, mentiras como las estadísticas del INDEC, autoritarismo y violencia de todo tipo".
Y mientras el embajador de Argentina en EEUU intenta denunciar falsas acciones sistemáticas de antisemitismo, presuntamente ocurridas durante el gobierno militar, ante el centro Simón Wissental, al mismo tiempo ocurren estas amenazas. Un libro presentado en mayo de 2009, escrito por el Dr. Geoge Chaya, culpa a los Montoneros de ser parte en los los ataques a la Embajada de Israel y la Amia, con una enorme cantidad de pruebas acreditadas en el mismo. De la presentación de ese libro (titulado "Montoneros, conexión local de los atentados a la Embajada de Israel y la AMIA) participó el embajador de Israel en la Argentina, teniendo asimismo entre los presentadores a Victoria Paz.
Al parecer, el terror y las amenazas forman parte de un modo de "hacer política" en la Argentina, y hechos semejantes merecen el máximo repudio de la ciudadanía.
miércoles, 10 de febrero de 2010
"LOS LLAMAN... 'JOVENES IDEALISTAS'"
"Los llaman... 'jóvenes idealistas'", es el título del libro que la abogada Victoria Villarruel presentará el día 11 de marzo de 2010 a las 18.30 hs en el Auditorio Astor Piazzola del Centro Cultural Borges, ubicado en Viamonte 525 CABA.La convocatoria es realizada por el Centro de Estudios Legales sobre el Terrorismo y sus Víctimas (CELTYV)
jueves, 13 de agosto de 2009
EL CELTYV LLEVA CONTABILIZADOS AL MOMENTO MÁS DE 13 MIL VÍCTIMAS DEL TERRORISMO
jueves, 6 de agosto de 2009
PERIODISTA ESPAÑOL AFIRMA QUE A LA ARGENTINA LA GOBIERNAN TERRORISTAS ASESINOS
lunes, 3 de agosto de 2009
"ALMUERZO - CONFERENCIA SOBRE LAS VÍCTIMAS DEL TERRORISMO DE ARGENTINA"
Organizado por el Ateneo de la República, se realizará el día miércoles 12 de agosto de las 13 a las 16 hs el "ALMUERZO - CONFERENCIA SOBRE LAS VÍCTIMAS DEL TERRORISMO DE ARGENTINA".Se trata de un encuentro informal, convocado por las Víctimas del Terrorismo de argentina, que se realizará en el Salón PURSang, sito en Av. Quintana 161 de Capital Federal.El Ateneo de la República invita a compartir un almuerzo - conferencia que brindará la Presidente de CELTYV - Centro de Estudios Legales sobre el Terrorismo y sus Víctimas, la Dra. Victoria Villarruel, sobre el tema de "Las víctimas del terrorismo de Argentina".La entrada es libre y el costo del almuerzo completo es $ 55. La entrada se adquiere en el lugar del almuerzo. Luego de la conferencia, los concurrentes podrán efectuar preguntas a la disertante.Los organizadores consideran "que es una excelente oportunidad para conocer la verdadera situación de las víctimas y los DDHH en Argentina, así como para conocer la importante labor que en ese sentido desarrolla CELTYV, sus actividades, planes futuros y la forma de participar en esta ONG de DDHH", según informan en un comunicado.Se recomienda llegar unos minutos antes, dado que pueden faltar lugares.
