Se transcribe a continuación el Comunicado firmado por Cecilia Pando:
María Cecilia Pando


La Asociación de Familiares y Amigos de los Presos Políticos de Argentina informa que el día martes 04 de marzo, a las 18:30 hs, un grupo de ciudadanos, que no está dispuesto a aceptar que la Plaza de Mayo continúe reflejando una memoria parcial y hemipléjica de nuestra historia reciente, se dió cita en la plaza central de la república, para expresar nuestra firme determinación de mantener vivo el recuerdo de las víctimas del terrorismo y exigir el juicio y castigo de quienes en la década del 70 apelaron a la violencia demencial para imponernos por la fuerza su modelo de país.
Un día de homenaje a las mujeres no puede olvidar a la Virgen María, la mujer más reconocida de todos los tiempos, anunciada en el Libro del Génesis en la Biblia, que nació para ser Madre de Dios, y cuyos rastros se encuentran hasta en el Apocalipsis.
Después, vienen las mujeres santas de todos los tiempos, mártires, vírgenes, intelectuales o no, religiosas, laicas consagradas, o no. Santa es la mujer que logra vivir de modo permanente en Gracia de Dios y multiplicar los dones y talentos inmerecidamente recibidos. Santa es la mujer que se reconoce como tal, y que quiere vivir para alabar a Dios en su vida.
La fecha que origina el "día de la mujer", se basa en que unas mujeres de EEUU, costureras a quienes se incendió el taller donde trabajaban, murieron. La historiadora Mari Jo Buhle en su obra Women and American Socialism 1870-1920 (Las mujeres y el socialismo norteamericano 1870-1920), afirma que el incendio de la Triangle Shirtwaist Company fue de una gran transcendencia en la historia social de los Estados Unidos y del movimiento obrero y feminista, al dar muerte a las obreras que en 1910, en tanto que durante el año 1909 dichas mujeres habían protagonizado la primera huelga llevada a cabo exclusivamente por mujeres en demanda de mejoras en su situación laboral. Cabe destacar que eso no es martirio ni nada. Y si se salvan dependen en general de la Misericordia de Dios, que es la diferencia con las mujeres canonizadas, de quienes hay seguridad de la salvación de su alma por la perseverancia final en la Fe.
Dos modelos de mujer se abren hoy: el de la mujer sabia, patriota y santa, y el modelo de la mujer irracional, antinatural y demoníaca. Unas merecen todo el honor y respeto, las otras no merecen más que el vituperio por sus malas acciones. Unas irán al Cielo, las otras a cualquier parte... menos al Cielo.
Nuestro homenaje a la mujer por excelencia, la Virgen María, y a todas las mujeres patriotas de Argentina en la figura de Cecilia Pando

Digamos NO al Terrorismo Jurídico
La Asociación de Familiares y Amigos de los Presos Políticos de Argentina informa que el día martes 23 de noviembre, a las 11:00 horas, la entidad desarrollará un acto público, en Plaza Lavalle, frente al Palacio de Justicia de la Nación (Talcahuano y Tucumán), en el que pedirá a los jueces que no permitan la prostitución de la señora justicia.
Más de 100 muertos en cautiverio y más de 1000 presos políticos son las víctimas actuales del odio militante que en los 70 pretendía hacer justicia asesinando en forma directa a sus enemigos. En el presente, los mismos personeros del terror cuidan las formas y la muerte se consigue por mecanismos más sofisticados, a través de la manipulación de la justicia.
Cuando la justicia se corrompe, la gente queda a merced del tirano. Por eso exigiremos a nuestros jueces que no permitan que el terrorismo jurídico reemplace a la Constitución Nacional. Los argentinos queremos volver a confiar en la justicia. Ello requiere que los magistrados no pierdan la dignidad.
María Cecilia Pando
Presidente
Los carteles que interpelan a la Ministro de Defensa sobre su presunta participación en hechos de violencia durante la década del 70 generaron una nueva situación de conflicto frente al Edificio Libertador. Como otras veces en la historia, el apuro por terminar con el problema, habría llevado a la Señora Ministro a ordenar la represión de los miembros de AFyAPPA por fuera del marco legal.
El hecho sucedió a las 11:00 horas del día 01 de octubre. Una comitiva de italianos tenía que utilizar el acceso principal del Edificio Libertador en una visita de protocolo. Los carteles que públicamente le preguntaban a la anfitriona si había participado en el secuestro de los hermanos Born, constituían una afrenta o quizás un recuerdo que no estaba dispuesta a tolerar. Aunque para ello tuviera que acudir a una represión fuera del marco de la ley.
A la hora indicada, un teniente coronel a cargo de un grupo de uniformados se hizo presente y con elementos cortantes procedieron a quitar las pancartas que constituían la esencia del reclamo, privando a un grupo de ciudadanos del derecho a manifestarse libre y pacíficamente en un espacio público.
Cuando tres mujeres de la asociación y un hijo de preso político intentaron recuperar las pancartas, que por otra parte les pertenecían, el mencionado oficial ordenó a los gritos que no las entregaran, originándose un forcejeo entre la tropa y las mujeres, que naturalmente terminó con los carteles en poder de los uniformados, una mujer en el suelo y otra con contusiones varias producto del tironeo. En un momento de la confrontación el oficial a cargo ordenó utilizar los cuchillos para romper aquellos carteles que no podían ser apropiados, poniendo en riesgo la integridad de las pacíficas manifestantes.
María Cecilia Pando, presidenta de la entidad, hizo una denuncia policial por lesiones contra el oficial a cargo del operativo, mientras que su marido, el Mayor (R) Pedro Rafael Mercado, declaró que denunciaría penalmente al todo el personal involucrado en las actividades ilegales de represión, por cuanto las ordenes inmorales, según la doctrina vigente, no deben ser cumplidas. Destacó que la denuncia se concretaría tanto contra los que ordenaron, como los que cumplieron las ordenes impartidas, empezando naturalmente por el responsable directo del operativo ilegal. Aclaró además que está estudiando incluir en la denuncia a un coronel del campo de inteligencia y a otros efectivos que días pasados, durante la noche, habían intentado cumplir la misma finalidad. Recordó que el personal en actividad tiene prohibido el desarrollo de tareas políticas o gremiales y que las actividades represivas en el espacio público están reservadas a las fuerzas policiales, bajo la conducción de la justicia.
NOTA DE DIARIO PREGÓN DE LA PLATA: Es lamentable que las Fuerzas Armadas no tengan autoridad para realizar operaciones de seguridad en su propio ámbito, ya que se trata de jurisdicción policial. También es lamentable que el acto de mayor heroísmo en las Fuerzas Armadas sea el forcejeo contra mujeres desarmadas. Y lamentable es que las Fuerzas Armadas atenten contra sí mismas. Verdaderamente, vivimos en el país una película de ciencia ficción surrealista donde lo inimaginable en su más profunda abyección y abominación se está haciendo realidad.
Por Cosme Beccar Varela
Buenos Aires, 24 de Septiembre del año 2010 - 1002
e-mail: correo@labotellaalmar
Ciento veinte cruces, una por cada uno de los muertos en cautiverio bajo esta tiranía. Las clavaron catorce señoras y cuatro o cinco jóvenes hijos de los muertos o de los otros novecientos secuestrados en los campos de concentración del régimen, el 21 de Septiembre, mientras la "juventud dorada" de esta argentina insoportable se emborrachaba y se golpeaban a botellazos unos a otros en los jardines de Palermo (y algunos aprovechaban para robar), "festejando" el inicio de la primavera.
Las clavaron en el pasto que adorna la entrada del edificio donde se sientan los Generales de más alto mando, sus oficiales y suboficiales y por encima de ellos, la terrorista Nilda Garré. Ahora el elegante edificio es de ella y le mandó poner como título: "Ministerio de Defensa".
Colgaron también varios carteles, uno de ellos, entre dos de las columnas que coronan la gran escalinata de honor que da acceso al edificio. Éste decía: "Nilda: ¿participaste en el secuestro de los Born?". Al parecer Jorge Born le reconoció la voz cuando la oyó hablar en una acto público. Como se sabe, en su secuestro, los "montoneros" asesinaron a Alberto Bosch y al chofer de los Born además de cobrar un rescate de u$s 60.000.000 de 1974, que equivalen a unos u$s150.000.000 de hoy. Otros carteles muestran fotografías de los diarios de los años 70 dando noticias sobre otros crímenes de los "montoneros".
Se habían instalado con unas pequeñas carpas ubicadas debajo de un ombú que está al costado Norte de la gran explanada que hay entre el edificio y la salida a la vía pública. Entre las 5 y las 6 de la tarde del 21 de Septiembre estuve con las 14 señoras, dirigidas por la valiente Cecilia Pando, dos jóvenes y un señor. Los visitantes éramos tres, uno de ellos el Dr. Alberto Solanet, Presidente de la Asociación de Abogados por la Justicia y la Concordia, los otros dos, el Dr. Ernesto Martín Rodríguez y yo. Durante todo ese tiempo, un joven barbado nos rodeaba como un moscardón sacando fotos desde todos los ángulos, algunas desde muy cerca, con total desfachatez. Sospecho que era un agente de la SIDE.
Durante esa hora vi salir y entrar a un buen número de hombres que obviamente eran militares, todos vestidos de civil. Ni uno solo siquiera miró en dirección a las cruces. No vi ninguno de uniforme. Las ventanas de la enorme fachada estaban cerradas. Nadie se asomó y si miraban la escena lo harían desde atrás de los vidrios. La fachada parecía un enorme bostezo de la soberbia aburrida del poderoso frente a la protesta minúscula de las heroínas cuyo justo dolor hubiera suscitado en cualquier persona con un resto de buenos sentimientos, algún gesto de condolencia, aunque fuera furtivo y fugaz.
Volví ayer a la misma hora, aproximadamente, y la escena era la misma. Volví otra vez a la noche y la demostración se mantenía sin cambios dignos de nota. Y hoy (24/9) nuevamente y pude ver que la cantidad de heroicos guardias era igual. Sólo que me contaron algunas novedades. Anoche, un Coronel, aparentemente no obedecido por sus subordinados a quienes mandó hacerlo, retiró personalmente el cartel que interpela a la ministro Garré y lo escondió entre unos arbustos. Uno de los jóvenes custodios de las cruces lo encontró y se lo dio a la valiente Cecilia Pando quien subió la escalinata para volver a colgarlo. Un grupo de soldados de la guardia del Comando en Jefe trató de interceptarla pero ella fue más rápida y llegó antes a las columnas para reponer el cartel. Los soldados la dejaron hacer y se retiraron.
¡Qué valientes son esas 14 mujeres y esos cuatro muchachos! Pero, ¡ay dolor, qué pocos! Otra cosa sería si en la explanada hubiera habido aunque más no fuera 500 hombres rezando por los muertos, víctimas de sendos homicidios cometidos por la tiranía y por la liberación de los novecientos que aún mantiene en cautiverio, para muchos de los cuales ese cautiverio es el pabellón de la muerte. Y alternando las oraciones, gritando consignas contra la injusticia de la que son víctimas estos y los 40.000.000 de argentinos que esta tiranía despoja y oprime.
Hay 60.000 retirados de las FFAA. Con que un 1% de ellos se hubiera hecho presente la protesta hubiera cambiado completamente de cariz y hubiera pasado a tener un significado político, inmensamente más efectivo que el testimonio de las heroicas mujeres.
¿Qué decir de los civiles que critican al gobierno en privado o en internet, pero que tampoco estaban? ¿O de los civiles que se organizan en asociaciones anodinas cuya pugnacidad real no existe? Estos ni siquiera tienen la excusa de perder sus pensiones militares.
Hay muchas más cosas por decir, pero no quiero molestar a nadie. Sólo quiero informar el hecho porque los diarios han guardado un repulsivo silencio. Sólo "Pagina 12" del 22/9/2010 publicó una noticia malintencionada, como es de suponer. "La Nación", "Clarín" y los demás diarios no dijeron ni una sola palabra. ¿A eso le llaman "libertad de prensa"? Si las madres o abuelas de plaza de mayo hubiera clavado 120 tridentes, símbolos del padre de la mentira, en el mismo lugar, para repudiar la lucha contra la guerrilla, esos mismos diarios, la TV y las radios hubieran dado la noticia en tono laudatorio y la hubieran repetido hasta las náuseas.